No estaba siendo una semana fácil para el agente federal fox mulder, siempre había creído en la posibilidad de que los extraterrestres estaban ahí fuera pero, esa semana había visto cosas que parecían que querían gastar una broma pesada. Todos los casos fueron fracasos algunos eran más importantes que otros, sin embargo, el caso que era más importante para el FBI, había conseguido que fuese importante para el FBI y era lo extraño por que era un expediente. Lo había fracasado por que, trato ser un expediente broma, sus compañeros se la colaron a él y a Scully sin que se dieran cuenta. Nunca se había nunca se había sentido así en sus últimos años en los que había trabajado en el FBI, el hombre estaba cruzando el gran pasillo lleno de mesas que tenía que llegar hasta su despacho, todos sus compañeros lo miraban con una mirada extraña, el pasaba de esas miradas era lo que tenía que hacer, bajando al sótano, donde estaban los casos olvidados o como el mejor los llamaba...Los expediente x.
Cuando bajo al sótano o más bien a su despacho saco la llave para abrir la puerta del despacho pero, sin esperarlo, se encontró con la puerta abierta, no había caído que su compañera podía haber entrado al despacho como debería de ser lógico, aunque, él no pensó en eso, saco la pistola dando un portazo enorme entrando en su despacho y apuntando con la pistola. Él sabía que esa persona no era Scully, era otra a él le parecía más un agente federal, aun así, no se fiaba seguía apuntándolo con la pistola, menos mal que no se había percatado de la cabina telefónica que ocupaba mitad de su despacho, ya que esta se había vuelto invisible gracias a su apariencia. Mulder, no pensaba soltar la pistola hasta que le dijese quien era o al menos le dijera que era, el comenzó a preguntarle casi a gritos:
-¿¡QUIEN COJONES ERES!?.-Había que entender que no había tenido una semana facil, tampoco había dormido mucho, estaba con falta de sueño enorme, así que igual podía disparare donde no debía. El hombre trato de calmarse apoyando las manos en la pared pidiendo disculpas al posible agente federal.- Discúlpeme...pero ha estas alturas no puedo andarme con tonterías ¿quien es usted señor? -Comenzó a caminar hacía la mesa para encontrar algún papel pero, algo lo detuvo, no sabía el que pero no podía acercarse a la mesa, estaba tan preocupado y nervioso que no solía tener el control de si mismo, así apuntándole de nuevo con la pistola al doctor.
