Disclaimer: Yuri!!! On ice no me pertenece, solo tomo un rato los personajes para crear historias locas, todo sin fines de lucro.Advertencias:*Posible Ooc.Agradecimientos por comentar:*Deysizg501*MashaAngels*Marigabi*TsubasaClowLi*Invitado*Yume In The Wonderland*AnaVanderWaal

Bien. Presentarse como una persona -medio- decente se había arruinado, aunque no había sido culpable de los deseos de Maccachin por lanzarse cual espartano al pobre pelinegro. Pero, al menos ya tenía una escusa para hablar con él sin problemas.

Bien hecho, Maccachin.

Reaccionó y corrió a toda prisa al chico, quien se encontraba con el perro encima, siendo lamido sin piedad alguna. No se veía molesto ni enojado, hasta sonreía, por lo que Viktor supo que le gustaban los perros.

Dos puntos a favor.

-¡Maccachin, no! Dejalo.-dijo una vez que llegó, logrando que el caniche obedeciera y se apartara. Viktor inmediatamente, con la sonrisa más radiante que pudo, ofreció su mano en forma de ayuda, siendo aceptada con timidez.-Lo siento mucho. Nunca hace esto, ¿Estás herido?

-Oh, n-no te preocupes. Estoy bien, solo me sorprendió.- respondió el de ojos achocolatados, levantándose. Viktor no podía pensar en nada más que en lo tersa y cálida que era su piel.-Está precioso, ¿Es un caniche, verdad?

-De verdad lo lamento. Es muy raro que haga eso. Y sí, lo es.-explicó, sonriendo en su interior al saber que su perro solo hacía eso cuando alguien le agradaba mucho. De tal dueño, tal perro.-Espero pueda pagarte con, no sé... ¿Te gustaría ir por un café? Yo invito.

-Y-yo... Bueno...

-¡No toques a mi cerdito, hombre canoso!-gritó de la nada el niño, llegando a toda velocidad hasta el peliplateado y dándole con toda su fuerza un pisotón.

Viktor mentiría si dijera que no tuvo que morderse la lengua para no gritar todas las obscenidades que sabía en su lengua natal y en otras. También mentiría si dijera que no se le salió una pequeña lágrima.

-¡Yurio!-El pelinegro tomó al infante en brazos y lo alejó, mirando al pobre ruso que hacía hasta lo imposible para no gritar. -L-lo lamento mucho, perdón.

-¡Ese canoso se lo merece, Yuuri!-reclamó el niño, cruzándose de brazos con una mirada triunfante al ver el dolor del adulto.

Ese mocoso...

-N-no te preocupes. - musculló, apretando los dientes. Sonrió de manera forzada, intentando demostrar que estaba bien -aunque realmente dolía-.

-D-dejame pagarte con algo para disculparme.-Ofreció Yuuri, avergonzado. Bueno, al menos ya sabía su nombre y podría salir con él.

Gracias, pequeño niño mata pies.

-N-no te preocupes, aunque me gustaría salir a tomar algo contigo...- volvió a sugerir. El pelinegro pareció pensarlo y con una pequeña sonrisa asintió.

Sin embargo, al parecer el niño no estaba muy contento con la decisión.

-¡Cвинина no irá contigo! ¡Cвинина es mío y no dejaré que te lo lleves!-gritó, abrazando por el cuello al pelinegro. Yuuri suspiró y lo abrazó de vuelta, meciéndolo un poco mientras susurraba una canción en su oído, todo con una calma y paciencia que muchas parejas rogarían por tener.

-Es tan hermoso...- pensó el ruso al verlo. Eso era lo que a él tanto le faltaba. Esa calidez y tranquilidad.

Él también quería sentirla.

Pero ese niño no se lo permitiría.

Mientras tanto, Maccachin seguía jugando entre el pasto y la tierra, ignorando los problemas que su dueño tendría para ganarse a Yuuri.

-¿Se quedó dormido?- preguntó una vez que dejó de escucharlo cantar. Yuuri asintió y acomodó al niño en su hombro, para que estuviera más cómodo. No iba ha negar que aquel infante era lindo; Sus cabellos rubios, sus mejillas regordetas y una cara bastante fina y angelical.

¿Quién imaginaría que tal crió tendría un temperamento tan explosivo? Nadie.

-De verdad lo lamento mucho. ¿Ya no te duele el pie?-preguntó el pelinegro en voz baja, preocupado.-No hace eso muy a menudo... Disculpalo por favor.

-Te dije que no tenías que preocuparte por eso, estoy bien. Además, se ve que te quiere mucho.-Yuuri asintió, acariciando un poco la espalda del infante que se removía para buscar más calor.-Es... ¿Tu hijo?

-¿Q-qué? Para nada.-rió, sonrojándose.-Aun soy demasiado joven para eso. Y él me considera más como su... ¿Mascota? Es bastante celoso conmigo, pero no llegaría a tanto como para verme como su padre

-Pero sí como su madre...-pensó Viktor, recordando como era que algunos niños no dejaban que les quitaran la atención de sus madres, ni siquiera sus padres.-¿Entonces eres...?

-Soy algo así como un niñero. Vine desde Japón para poder asistir a la academia de ballet Bolshói gracias a una beca que optuve, y gracias a eso tuve la grandiosa oportunidad de conocer a Maya Plisetskaya, quien era mi idola. Irónicamente la familia que me aceptó era muy amiga de Maya, en especial el abuelo de Yuri.-relató de manera lenta y nostálgica, sin notar como Viktor quedaba maravillado por su expresión. El ruso estaba atrapado en aquella sonrisa de felicidad pura.- El momento más feliz de mi vida fue cuando Maya aceptó ser mi maestra, hace dos años. Verla tan cerca y poder practicar con ella se sintió como un sueño hecho realidad... Pero, desgraciadamente ella falleció hace un año por causas naturales. Aunque nada me quitará todo lo que aprendí y eso me hace realmente feliz.

Estaba decidido. Yuuri sería su nueva musa y la madre de su hijo -digase, por ahora, Maccachin-. De eso no había duda.

-Bueno, creo que ya hemos hablado mucho de mí, Ja Ja. ¿Qué hay de ti?

-Bueno... Mi nombre es Viktor Nikiforv, soy un escritor mundialmente reconocido que ahora pasa por un bloqueo. Soy originario de aquí, Rusia, soy capricornio y me gustaría saber si me darías tu número para poder vernos nuevamente, Ya que me haz llamado completamente la atención, Yuuri...

-Katsuki. S-soy Katsuki Yuuri... Y e-eres demasiado sincero.-susurró, avengonzado. Sabía de sobra que los Rusos eran muy directos, pero Viktor les ganaba por mucho.

-Ser sincero con la persona que nos atrae es esencial, Yuuri.-respondió Viktor como si nada, logrando que la cara del japones se convirtiera en un jitomate gigante. Era tan lindo.

-Oh, ¿Y cómo se llama tu perro? Está precioso.- comentó Yuuri, mirando con ternura a Maccachin, quien se encontraba persiguiendo a una mariposa, ignorando a los dos adultos.

-Se llama Maccachin y al parecer también le agradaste mucho.

Bueno, ese día consiguió saber más sobre él, su número y pronto una cita ¿Qué más podía pedir? Eso sí, Yuuri le había dicho -entre tartamudeos y murmuros- que debía ir lento con él, ya que no era normal comenzar a salir con una persona que acabas de conocer y todo eso, cosas de japoneses tímidos. Y, aunque la paciencia no era una virtud de la cuál disfrutara en abundancia, sabía que por él valdría la pena.

Ahora, debía pensar como pasar su primer y mayor obstáculo; Ese niño golpeador de personas interesadas en Yuuri.

¿Qué tan difícil podría ser ganarle a un niño?

Omake:

-Ahora que lo pienso... ¿El niño se llama igual que tú?-preguntó Viktor mientras caminaban en dirección a la casa de los Plisetsky. No había perdido oportunidad de pasar más tiempo con Yuuri, aun si eso significaba ir a la casa del niño que casi destrozaba su pobre pie.

-Sí, solo que yo le llamo Yurio.

-¿Por qué Yurio?

-Porque en una vídeollamada que tenía con mi familia Yuri salió y mi hermana al verlo lo confundió con uno de sus cantantes favoritos, solo que en "chibi". Desde ahí mi hermana y yo le decimos así.

-Oh... Creo que también le diré Yurio.

-No creo que eso sea buena idea...

-No te preocupes, yo sé que le gustará.

Y así fue como Viktor llamó a Yuri "Yurio" una vez que despertó y recibió un segundo pisotón.

[Muchas gracias por poner esta historia en favoritos y seguirla :'D Espero que les haya gustado el capítulo y disculpenme si hay errores de ortografía, redacción y mucho Ooc :'vRecuerden que los Reviews son muy bien aceptadosHasta el siguiente capítulo ]

Adelanto:-¿Por qué irás con el canoso? ¡él te quiere llevar lejos, es malo!-No es malo, Yurio. Solo vamos a platicar y...-¡Tú también me dejarás! ¡Eres un mentiroso!../3.../3-Lo siento Viktor, no podré ir contigo.-¿Por qué? ¿Sucedió algo?-Solamente no puedo, perdón..../3.../3-¡¿Qué haces aquí, viejo canoso?!-¡He venido a jugar contigo y con Yuuri!-¡Largate!