Hola de nuevo ;D

Bien aquí les traigo un nuevo capitulo, los siguientes capítulos se basaran en los recuerdos perdidos de Misaki los cuales estarán narrados en Usagi Pov por obvias razones.

So… Espero que les guste.

.

.

.

Ya habían pasado las dos semanas acordadas, el castaño aún estaba nervioso por saber de su pasado pero era paciente y sabía que una tarea de esa magnitud era difícil y no quería presionarlo.

Al entrar a su habitación, vio el libro reposando sobre la cama que compartía con Akihiko, su corazón se disparó. Al tomarlo entre sus manos se percató que estaba pesado y grueso, sin duda debió de trabajar muy duro en él.

Suspiró analizando la pasta dura, de color verde esmeralda. Al Intentar abrirlo pero los nervios le ganaron y lo volvía a cerrar, hasta que en el tercer intento pudo avanzar.

En la primera página, se encontraba una dedicatoria, cómo único lector de ese tomo, podía entenderse como una carta personal.

"Para mi adorado esposo, las vivencias y recuerdos de estos seis años, no se comparan con las que viviré en los próximos cuarenta.

Te amo, hoy y todos los días que me restan por el resto de nuestras vidas."

Sonrió, acariciando la tinta con la que estaba escrito, Akihiko no podía dejar de preocuparse por él. Eso le animó a seguir leyendo, no sin antes suspirar de nuevo.

.

.

Después de la graduación de Misaki y de su odioso viaje escolar, al cual le seguí en la misma ciudad, todo por cuestiones de seguridad, sólo por si sucedía algo. Convencí a Misaki de pasar lo que restaba de mis vacaciones libres de trabajo en un viaje sólo para los dos.

Pero el tiempo se nos acababa, y pronto tendríamos que decirle la noticia a Takahiro, quien nada más se encargaba de hacer planes que no estábamos dispuestos a aceptar.

Un día antes de nuestro viaje, recibimos una visita inesperada de un emocionado Takahiro, no planeábamos decirle nada todavía hasta regresar, pero Misaki tenía otra idea.

Todo comenzó con una pregunta de mi mejor amigo "Después del viaje ¿Cuándo harás tus planes de mudanza?"

Trague saliva incomodo, removiéndome en mi asiento pensando en una idea, a mi costado noté que Misaki estaba temblando, miró al suelo y apretó sus puños, sentí tanta rabia e impotencia por no lograr pensar nada que pudiera hacerlo sentir mejor, cualquier cosa, no importaba que fuera mentira.

Pero en ese momento, la voz de Misaki me salvó.

N..no planeo mudarme—Titubeó al principio pero eso no quito determinación a sus palabras.

¿Eh?—Takahiro pareció sorprendido, al igual que yo—¿Por qué?

Hermano… yo.. bueno..—Volvió a decir titubeando, me miró dubitativo pero de inmediato su mirada se tornó determinada y regresó la vista—¡E..espera un momento!—Gritó antes de levantarse de improvisto y correr hasta su cuarto.

Takahiro y yo nos quedamos atónitos en la sala de estar en silencio, no era porque no sabíamos que decirnos era más bien que aún estábamos expectantes de que era lo que estaba planeando.

Fue cuando regreso con un par de carpetas llenas de documentos, personalmente estaba atónito, no imaginaba como debía de estar Takahiro.

En silencio se sentó en el sofá y extendió la cantidad de documentos sobre la mesa, eran al parecer presupuestos, no sólo de la renta, sino de la comida, gastos, transporte tanto en tiempo como los costos, recibos del departamento donde estábamos viviendo, con toda clase de comprobantes. Y para finalizar, varios cheques, muchos cheques.

Misaki ¿Qué es todo esto?—Preguntó Takahiro.

Misaki agachó la cabeza, y suspiro, Misaki se estaba enfrentando solo a su hermano y yo sólo podía estar de espectador. No podía imaginar una frustración mayor a la que estaba sintiendo.

Hermano, con esto quiero decirte que, no es que no pueda mudarme—Ordenó los papeles señalando su paga—He revisado sitios, puedo vivir como un adulto responsable, no tengo problema con el pago ni con los contratos.

Entonces…

Es sólo que.. no quiero mudarme—Tomó aire y antes que Takahiro pudiera decir más, habló en un tono alto y claro—No estoy apoyándome en Usagi-san, esa no es mi intención ¡Para nada! Yo.. con mi paga puedo pagar mi parte en la casa que estoy viviendo, compartirla como un compañero y no como un inquilino.

Misaki ¿Q..qué estás diciendo? ¿Por qué..

Hermano ¡No voy a mudarme!—Se levantó de su asiento apretando sus puños—Yo ya soy un adulto, y.. todavía no puedo terminar de pagar todo lo que has hecho por mí, pero espero que esto sea suficiente por el momento—Dio una reverencia, sosteniendo un paquete de cheques entregándolos a Takahiro, quien no cabía en su incertidumbre.

¿Qué es esto?

Es por mi colegiatura, aún no puedo terminar de pagarte, te lo agradezco mucho por todo lo que has hecho por mí—Continuó diciendo dando una reverencia—Muchas gracias.

Misaki.. Sabes que no era necesario.

Lo es, porque sólo así… Quiero que me veas como un adulto y no un niño que sigue bajo tu tutela—La voz de Misaki poco a poco comenzaba a hacerse más aguda y a flaquear, también un pequeño temblor se volvió a hacer presente.

Me sorprendía lo valiente que podía ser Misaki.

Entiendo—Dijo al fin Takahiro.

Misaki suspiro, regresando de su reverencia, pero permaneciendo de pie.

La razón por la que voy a quedarme en este lugar, es una decisión que no fue tomada a la ligera, también sé a lo que me estoy ateniendo.

El usual animo de Takahiro se vio aplacado por la seriedad en el ambiente, incluso sus mismas replicas eran opacadas por la mirada determinada de mi novio.

Cuando el cuarto se envolvió en silencio y sólo así Takahiro encontró la voz de preguntar.

¿Puedo saber la razón?

El temblor de Misaki se incrementó, incluso sin verlo sabía que debía de estar hiperventilándose. Pero ¿Debía intervenir? Él se había esforzado tanto por este momento, no podría simplemente detenerlo sin cuidado ¿Acaso no podía ayudarlo?

Misaki volvió a sentarse apretando con fuerza el asiento del sofá, debajo de sus mechones cafés se ocultaban sus ojos, los cuales por unos momentos me miró. No sé muy bien lo que debió tener en su mente, pero después de ese instante, aquellos ojos verdes que tanto amo recobraron su brillo.

Volvió a tomar aire para levantar la cabeza para encarar a Takahiro y decir…

Estoy saliendo con Usagi-san.

Dichas esas palabras, mi cuerpo se heló, el cuarto volvió al silencio pero uno completamente diferente, por la seriedad que de las palabras de Misaki estaba seguro que no cabía la duda de que fuera una broma.

Dejaba en claro que no era más que la pura verdad.

Misaki cerró los ojos agachando la cabeza, dándose el momento de recobrar fuerzas. Su parte estaba hecha, incluso en esa situación pensé con una sonrisa "Lo hiciste muy bien Misaki".

La mirada de Takahiro estaba atenta a los dos, como si estuviera analizando cualquier movimiento o detalle que hiciéramos. Su rostro estaba perplejo, atónito y extrañado. Trató de decir algo pero sus palabras no salían y volvía a cerrar la boca.

¿D..desde cuándo?—Preguntó después de innumerables minutos de silencio.

Misaki estaba demasiado destruido como para continuar, incluso de esa manera, ahora era mi parte.

Casi cinco años—Respondí.

El rostro de Takahiro se sonrojó un poco antes de preguntar incomodo—¿Quieren vivir juntos?—Murmuró, levanté una ceja en confusión, llevábamos ya viviendo juntos por casi cinco años, antes de poder contestar él mismo se contestó—Ah.. cierto, ya están viviendo juntos.. Entonces… quieres quedarte—Murmuró para sí, mirando al vacio no sabiendo cómo abordar la situación. Misaki había sido muy claro pero quizás había sido demasiada información para él.

Permanecimos expectantes, mientras en cuarto permanecía en silencio.

—Takahiro—Hablé finalmente ante su falta de respuesta—¿Estás de acuerdo con esto?

Levantó la mirada y volvió a bajarla, incomodo se rasco la nuca y peinó su cabello, parecía que no podía quedarse quieto.

No lo sé—Murmuró, al instante noté como Misaki apretó los puños sobre su regazo—Pero, tienes razón… Ya no eres un niño a quien mandar y claramente… no puedo decirte con quien salir o no … Pero… No lo sé—Suspiró quitándose los lentes y masajeando las sienes—No puedo decir que esté de acuerdo pero… tampoco estoy en desacuerdo… Sigues siendo mi hermano y te quiero y eso no va a cambiar…

Dichas esas palabras, Misaki levantó de nuevo su rostro, ya no con la misma determinación de antes.

¿Y Usagi-san?—Preguntó con los labios temblorosos, ante la confusión en la mirada de Takahiro, Misaki volvió a bajar la mirada—¿Él seguirá siendo.. tu mejor amigo?

Él me miró y bajó la mirada, mi amistad con Takahiro era importante, pero si no soportaba el hecho que yo y Misaki estuviéramos juntos, tendría que dejarlo de lado. Misaki, era lo más importante para mí después de todo.

E..En este momento no sé qué pensar—Dijo al fin, yo no me inmuté ante sus palabras—Es que..

Takahiro—Lo interrumpí—Está bien, con que mantengas relación con Misaki, está bien.

Usagi-san—Misaki me miró con los ojos cristalinos para fruncir el ceño mirando a su regazo, acaricié su cabello castaño desacomodándolo.

Tal vez te estamos exigiendo mucho, no ocupas respondernos en este momento—Hablé con seriedad—Pero quiero que sepas que jamás haría algo que perjudicara a Misaki, lo amo, más que nada en este mundo. Y daría mi vida por protegerlo, a él y a su felicidad.

Takahiro me miró por unos segundos y suspiró.

Si… debería de irme, trataré de asimilarlo—Se removió incomodo levantándose de su asiento.

Misaki se alarmó y paró también manteniendo la distancia hasta la puerta, el mayor de los dos dio unos pasos para abrazarlo, no un abrazo efusivo del cual lo caracterizaba, sino uno más conciliador, Misaki tardó en responder pero se limitó a lo más superficial posible. Después de separarse colocó el paquete de cheques en las manos de él.

¡Pero..!—Replicó.

Está bien Misaki, no ocupas devolverme nada—Sonrió—Yo te apoyé porque quise, no me arrepiento y jamás lo haré, no importa que seas un adulto esa fue mi decisión, quiero que te quedes con este dinero, es tuyo, te lo has ganado.

Unos pequeños ríos de lágrimas surcaron las mejillas de mi novio comprimiendo mi corazón al instante.

Nii-chan—Dijo abrazando él a su hermano, Takahiro correspondió su agarre consolándolo lo más posible. Suspiré aliviado, feliz por ese momento, incluso sí yo no podía hacer nada por él, Misaki ocupaba a su hermano.

Después de unos momentos Takahiro se separó del todavía lloroso Misaki, se giró para verme, no pude descifrar su sentir pero se acercaba al recelo—Te lo encargo, estaré al pendiente—Viera por donde se viera, trataba de intimidarme, pero era sólo su instinto protector lo que estaba hablando.

Puedes estar tranquilo—Dije sin esperar que me creyera.

No dijo más, dio media vuelta y salió por la puerta principal, justo cuando el sonido de la puerta cerrándose retumbó en el departamento, las piernas de Misaki flaquearon lo sostuve de inmediato y nos dejé sentados en el piso, lo abracé posesivamente hundiéndolo en mi pecho mientras le acariciaba el cabello suavemente.

Misaki, lo hiciste muy bien. Como siempre… nunca paras de sorprenderme.

Pero Usagi-san… tu amistad… Con Nii-chan..—Dijo separándose de mi agarre para cruzar miradas.

No estaba mintiendo Misaki—Con cuidado le quite las lágrimas que estaban por desbordarse de sus orbes—Aprecio a Takahiro pero, Misaki es lo más importante para mí, sí Takahiro no puede entender eso o no se siente cómodo, no lo obligaré. Con que tú seas feliz me basta.

Idiota…—Murmuró bajando por completo el rostro, aún sollozando.

Te amo Misaki, te amo tanto—Besé su frente acomodando los mechones y con delicadeza subí su rostro para terminar con un beso en los labios, abracé su cintura y él de mi cuello para profundizar el agarre, pero ese beso se mantuvo en un beso dulce y calmado, sin prisas dejando que fluyera a como sólo nosotros sabíamos.

Me separé un instante, aún sosteniendo su barbilla con mis dedos—Todo saldrá bien, puedo asegurártelo.

Misaki cerró los ojos y dubitativo asintió.

.

.