SDE-CAPÍTULO 3

― Entonces, ¿esperas que nos infiltremos en Crystal Gems? ― Cuestionó Haruto de manera escéptica.

Takeru se cruzó de brazos. ― No precisamente… ―

― ¿Entonces…? ― Pidió Marvelous alzando una ceja.

― Yo me infiltraré en Crystal Gems, veré que ocurre en el lugar y si puedo les conseguiré algún otro pasatiempo ― Informó.

Todos se hallaban confundidos.― ¿Pero Takeru…? ―

Takeru los miró. ― Ese será el plan. Tal como lo piensan, es totalmente escéptico y ridículo que los seis nos presentemos… alguien podría reconocernos ― Comenzó a explicar. ― Y a menos que quieran pasar el resto de sus vidas en prisión… ¿quedamos de acuerdo? ― Cuestionó.

Viéndolo de ese punto, sus amigos estuvieron de acuerdo, pues el argumento era bastante lógico. Así que sólo asintieron.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Sigo esperando tu respuesta, Ren ― Dijo Mako con severidad.

― Esto, te sonará gracioso ―

― ¿Enserio? ―

― Bueno… algo así. Escucha, ahora que Crystal Gems recuperará su puesto, necesitaremos más empleados, empleados frescos que ayuden a levantar esta pesadilla, sin ofender ― Argumentó.

Mako cerró los ojos por un momento, buscando calmarse. ― Ren, tu sabes bien que antes de algún movimiento necesitan mi autorización. ¿Por qué rayos hiciste eso? ―

― Me parecía una gran sorpresa… es todo ― Se excusó Ren.

― Y ciertamente me sorprendiste ― Murmuró la Presidenta. ― No debiste hacerlo Ren… ― Recalcó con seriedad. El mencionado tragó duro. ―Yo no quiero tontos novatos en mi compañía, no quiero que nadie más se entere de la tragedia ― Explicó.

Ren dejó escapar un suspiro. ― Hermosa Mako… ― comenzó a decir en tono un tanto meloso, mientras se acercaba a ella y tomaba sus manos. ― Sé que esto te preocupa, pero sólo dejaremos libres un par de puestos, hay gente aquí que ha trabajado desde que tu Pa… digo, desde que Arthur estuvo aquí, deberíamos dejarlos descansar ― Argumentó.

La joven Shiraishi meditó un momento. Se soltó del agarre de Ren y se giró hacia su enorme ventanal, dándole la espalda a su compañero. ― Sólo uno… ― Murmuró.

― ¿¡Eh!? ―

Mako se giró para verlo. ― Sólo admitiré un nuevo miembro… nada más y debe pasar por mi autorización ― Declaró con firmeza.

― ¡Oh, Mako! No te arrepentirás, enseguida avisaré a las secretarias que hagan el aviso y el pase a los aspirantes ― Dijo con suma emoción. Hizo una leve reverencia y se fue.

Mako suspiró y volvió a tomar asiento.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Esto es muy aburrido ― Comentó Daigo pateando una lata de soda.

Ahora, el quinteto de jóvenes se encontraba oculto en un callejón esperando por Takeru.

― Si bueno, no tenemos opción, las órdenes de Takeru fueron claras ― Comentó Haruto.

― Quizás deberíamos buscar algunas opciones de trabajo ― Opinó Right.

Shinnosuke rió. ― Yo creo que lo que te vamos a conseguir a ti amiguito… es una inscripción a una escuela Jajaja ―

Al instante, los demás rieron.

― ¡Oigan! No soy tan pequeño, yo quiero trabajar ― Declaró Right.

― Mejor dejémoslo a decisión de Takeru ― Comentó Daigo con una sonrisa. Los demás asintieron.

Marvelous, quien estaba sentado en una bolsa de basura, se puso de pie. ― Aunque de algún modo concuerdo con el pequeñín ― Al oírlo los demás lo miraron. ― Deberíamos conseguir algo en que ocupar el tiempo, Takeru lo dijo, los seis no cabremos en Crystal Gems, así que debemos ingeniárnoslas para apoyarlo de algún modo ― Explicó.

― Sí, pero ¿tienes alguna idea? Las ofertas de trabajo no caen del cielo, ¿sabes? ― Opinó Haruto señalando el cielo.

De la nada una revista cayó en la cara de Marvelous inmovilizándolo por unos segundos. ― ¡Ah! ¡Quítenmelo! ¡Quítenmelo! ― Exclamó con terror. Todo lo que consiguió ese forcejeo fue que el chico cayera sobre el suelo duro. Finalmente se quitó la revista de la cara y observó el encabezado de la misma.

"¿Buscas empleo, has deseado estar tras bambalinas en un gran concierto? Hoy es tu oportunidad, el empleo de tu vida, te espera"

Leyó en voz alta. Al instante, todos miraron a Haruto.

― ¡Wow, amigo, eres un mago! ― Exclamó Daigo con su usual ánimo.

Haruto bajo su mano. ― Bueno… eso fue raro ― Musitó.

― ¿Qué más dice? ― Pidió Shinnosuke acercándose.

Marvelous abrió aquella revista, buscando aquella nota.― Mmm veamos… dice que la tal cantante y actriz Ahim busca más miembros para su staff de gira… ― Leyó. Después chasqueó la lengua. ― Sólo una mocosa superficial en busca de más gente que este bajo suyo ― Resumió a su muy estilo.

De pronto Right le arrebató la revista. ― ¡Vamos, Marvelous, no seas grosero! ― Reprimió. ― Pero sí es muy bonita… mira ― Dijo señalando una foto de la cantante.

Marvelous dudó, pero terminó por echarle un vistazo. ― ¿Y eso qué? Entre más bonitas, más fastidiosas ― Declaró.

Al oír aquello, Daigo, Shinnosuke, Haruto y Right compartieron una mirada de complicidad.

― ¿¡Qué!? ―

― ¿Entonces, si te parece bonita, eh? ― Cuestionó picarón, Shinnosuke.

Al instante, las mejillas de Marvelous se tiñeron de rojo. ― ¡Yo no dije eso! ―

Los demás rieron.

― ¿Sabes? Ese trabajo te vendría bien Marvelous ― Opinó Haruto con algo de burla.

― ¿Niñero de esa niñita? Yo no lo creo ―Aseguró.

― Pero si pagan muy bien ― Comentó Right con inocencia mostrándole a su amigo la cantidad que la revista mostraba.

Marvelous miró y al instante sus ojos se abrieron como platos, así que rápidamente le arrebató la revista a Right. ― ¡Jamás había visto tantos ceros juntos en mi vida! ―

― Entonces ¿lo harás? ― Cuestionó Daigo.

Dudó un poco. ― Mmm… espero que estos ceros valgan el cuidado de esa mocosa ― Respondió.

Así que sus amigos, lo tomaron como un sí.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¡Ohayo, Kiriko! ―

Ella sonrió. ― ¡Ohayo, Akira-san! ¿Cómo estás? ― Cuestionó hincándose levemente a la altura de su compañero que se encontraba en silla de ruedas.

El imitó su sonrisa. ― Muy bien, llegas algo retrasada. ¿Acaso Amy, tiene algo que ver? ― Pidió algo divertido.

Ella resopló y se incorporó. ― Ciertamente estás en lo correcto ―

― Jejeje, ¿ahora que te pidió? ―

― Ya sabes, llevarla a la escuela porque se le hizo tarde ―

Al oír aquello ambos comenzaron a reír para levantar el ánimo.

Kiriko se encaminó a su escritorio.― Veo que nadie más ha llegado ―

Akira giró su silla, para observarla. ― Creo que tuvieron un caso especial que atender ―

― Ojalá yo tuviera un caso especial que resolver… además del de mi Padre ― Musitó la joven con notoria tristeza.

Akira comprendió el dolor de quien fuera su compañera, así que se acercó. ― Lamento que esto tienda a ser mi culpa Kiriko-chan ― Le murmuró.

Ella al instante reaccionó. ― ¿Pero qué dices? No es tu culpa estar postrado de esta manera, eres mi compañero, en las buenas y en las malas ― Aclaró agachándose a su altura para tomar las manos de él en las suyas.

Akira sonrió ante el gesto de su compañera. ― Arigato… Kiriko-chan ―

Ella se limitó a asentir y volvió nuevamente a su escritorio.

― ¿Sabes? ― Empezó a decir Akira. Ella no lo miró, pero lo escuchaba. ― Estuve hablando con el jefe, y ambos pensamos que es tiempo ―

Kiriko finalmente lo miró. ― ¿De qué hablas? ―

Él suspiró. ― De que consigas un nuevo compañero ―

― ¿¡Qué!? ¿Pero Akira-san…? ―

― ¡Vamos, Kiriko! Tú y yo sabemos que en esta silla no soy de mucha ayuda, y lo mejor es que tu continúes con tu actividad, no quiero que te releven y pierdas el caso de tu Padre ― Explicó.

― Akira-san ― Musitó conmovida.

El mencionado sonrió. ― Yo estaré bien, siempre te apoyaré. Pero ahora necesitas a alguien útil, si quieres yo puedo empezar a analizar expedientes y encontrarte al mejor compañero. ¿Qué dices? ―

― Tú eres el mejor… ¿Lo sabías? ― Cuestionó. Ambos dejaron escapar una risita tonta. ― Está bien, acepto tu propuesta ―

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¿Seguro que quiere atacar en este momento, Jefe? ―

― Por supuesto, entre la multitud, nadie lo notará… mucho menos ella ―

― ¿Pero seguro que…? ―‖

― ¿Te estás retractando? ―

― Por supuesto que no, Jefe ―

― Bien, entonces procede con tu trabajo ―

― Lo entiendo ―

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¿Algún movimiento? ―

― Afirmativo, el conejillo de indias comienza a moverse… parece que ha recibido instrucciones ―

― Síguelo y no lo pierdas de vista ―

― De acuerdo ―

Después de unos minutos, la otra voz volvió a hablar.

― ¿Ya tienes el paradero? ―

― Sí, acaba de llegar a Crystal Gems, ¿Intercedo? ―

― ¡No! Haz todo con cautela, parece que mi "amiguito" se adelantó a la jugada… habrá mucha gente así que procede con cuidado… no quiero terceros envueltos y mucho menos mi objetivo, ¿Quedó claro? ―

― Por supuesto amo, descuide, yo me haré cargo ―

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Jamás creí que volvería a este horrible lugar ― Musitó Takeru al estar frente al enorme edificio de Crystal Gems. ― Oh, bueno… al mal paso darle prisa ― Con esto, comenzó a caminar hacia la entrada del lugar.

― Buenas tardes, joven. ¿Viene a la entrevista de trabajo? ― Cuestionó una secretaria de aspecto bastante amable.

Takeru estaba algo distraído y nervioso. Sus ojos se movían de aquí a haya en busca de Arthur Shiraishi. ― Oh, este sí, vengo a la entrevista, no estoy llegando tarde ¿cierto? ―

Ella sonrió. ― En lo absoluto. Tome, llene esto y espera a su llamado ― Instruyó entregándole un formulario a llenar para la solicitud del empleo.

― Gracias ― Dijo, tomó la hoja y se sentó. Su pie comenzó a moverse manera inconsciente. Estaba demasiado ansioso.― ¿Dónde demonios estas Arthur? Qué esperas para salir y saldar cuentas ― Pensaba con los ojos rondándole por todos lados.

Había mucha gente, y eso le dificultaba el trabajo.

De pronto, un sujeto de gafas oscuras ingresó al lugar. Aunque vestía ropa normal, las gafas le parecían demasiado sospechosas, así que decidió observarlo de manera minuciosa.

― ¡Bienvenidos sean! ― Saludó un joven de aspecto elegante, mientras mantenía una sonrisa.

¿Quién es este tipo? Él no es Arthur ― Pensaba Takeru con un leve ceño fruncido.

― Mi nombre es Ren Yamaki, y seré su anfitrión esta tarde ― Declaró. ― Antes de comenzar. Por favor, terminen de llenar sus formas y yo volveré con ustedes ― Y con esto, se alejó.

Takeru chasqueó la lengua e intentó llenar dicha forma. Pero ¿Cómo hacerlo? Toda su vida era una farsa que cambiaba conforme él y sus amigos cambiaban su "residencia".

― ¿Es tu primer puesto de trabajo, eh? ― Cuestionó una voz.

Takeru se volteó y vio al sujeto de las gafas a lado suyo. ― Sí… algo así. ¿El tuyo también? ― Cuestionó tratando de entablar una conversación y quizás sacar algo de información.

― No, ya he tenido un par de trabajos… pero este es especial ― Aseguró.

― Entiendo ―

El chico de la gafas medio sonrió y bajo un poco sus gafas. ― Soy Chiaki, por cierto ― Dijo extendiéndole la mano.

Takeru dudó, pero terminó aceptando aquel apretón de manos.― Takeru, un gusto ―

― Lo mismo digo… ―

Y sin darse cuenta, ambos comienzan a entablar una conversación, algo trivial y sencilla, pero conversan.

Pasados unos veinte minutos, Ren vuelve a escena.

― ¡Hola, de nuevo! ― Saludó. Todos le prestaron atención. ― Bien, espero que ya hayan terminado de llenar sus solicitudes, con gusto la dulce secretaria, las recogerá ―

La aludida realizó dicho trabajo y volvió a su escritorio.

Ren prosiguió. ― Bien, ahora, antes de dar inicio a estas entrevistas, me gustaría que le dieran la más cálida bienvenida a nuestra hermosa presidenta, la señorita Mako Shiraishi ― Anunció. Y todos aplaudieron.

Menos Takeru, el cual se encontraba en shock. ― ¿¡Pero qué rayos!? ¿Presidenta? ― Pensaba, mientras no le apartaba la vista de encima. ― ¿Será la esposa de Arthur? No, ella es más joven… entonces… ¿Quién es…?

― ¡Bienvenidos! ― Saludó Mako. ― Todos están aquí por un motivo… tristemente, solo uno logrará obtener el puesto ― Anunció con seriedad. ― Durante los últimos años, el matriarcado legado Shiraishi ha sufrido las peores bajas de su existencia ― Relató. ― Pero hoy… estoy ante todos ustedes y los medios aquí presentes… para dar la cara ― Argumentó con una mirada firme. ― Daré la cara… como la línea del árbol familiar lo indica…. Yo, Mako Shiraishi la primogénita de Arthur y Kaori Shiraishi, me presento, para dar fe de que Crystal Gems fue… es… y siempre será la mejor compañía de piedras preciosas en el mundo ― Declaró. Luego de oír esto, muchos empezaron a aplaudir y los medios no desaprovecharon la oportunidad para fotografiar a la heredera.

Por su parte, los ojos de Takeru no podrían abrirse más de lo que ya estaba. ― ¿Así que es la hija?... Arthur… otro secreto más que no nos dijiste… traidor ― Pensaba con rabia.

― ¿Takeru, estás bien? ― Cuestionó Chiaki, pues de reojo había visto el cambio de cara de su "nuevo amigo".

El aludido volvió en sí. ― Ah, sí estoy bien, sólo pensaba ― Excusó.

Chiaki asintió, pero no le creyó completamente.

― El elegido durante la entrevista, tendrá el gran privilegio de trabajar aquí, pero bajo estrictas normas…. Sí alguien quiere abandonar el lugar… es el momento de hacerlo ― Dijo Mako, observando a todos y a cada uno de los candidatos. Nadie se movió. Y eso le sacó una media sonrisa. ― Valientes… Bien… comencemos ― Declaró.

A lo lejos, un sujeto sonreía de lado y sacó un mini comunicador. ― ¿Hora de comenzar Jefe? ―

Del otro lado la voz contestó. ― Afirmativo ―

El sujeto apagó su comunicador. Y siendo cuidadoso de que nadie lo viera sacó una pequeña pelotita y la arrojó. De inmediato algo de humo comenzó a emerger de la misma. Los presentes comenzaron a notarlo, cuando otra segunda pelotita fue lanzada, pero ésta provocó que comenzaran a salir las llamas. Al instante, la alarma de incendios se hizo presente y todos comenzaron a gritar y a correr.

Mako estaba en shock. Mucha gente comenzaba a empujarse y ella sólo podía verlos sin que su cuerpo le respondiera.

Un recuerdo venía a su mente.

FLASHBACK

"Pero… no soy tan fuerte… "

"¿Por qué nos dejas?"

"Es lo mejor Mako… no voy a exponerlas, estarán bien, sé que lo harás bien"

"¿Pero Papi…?"

De pronto, un enorme portazo los asustó a ambos. "¿Dónde demonios estás Arthur? Tú hora llegó"

"Tengo miedo… "

"Sólo escóndete Mako… cuando todo sea seguro, sal y busca a tus hermanas y empiecen de nuevo"

Ella ya no dijo nada más y asintió. Su Padre le besó la frente y salió de la habitación. Mako se escondió bajo su cama esperando el momento.

De pronto, escuchó unos gritos… después golpes… finalmente a través de la rendija de debajo de la puerta pudo observar llamas… alguien había incendiado la casa… después escuchó una sonorosa risa… ella cerró fuertemente los ojos esperando que todo terminara.

FIN DEL FLASHBACK

Las lágrimas comenzaron a desbordarse de sus ojos y escurrían por sus mejillas. Sin darse cuenta, un montón de gente la empujó y la derribó, Mako se golpeó con la pared, pero ella seguía en estado de shock y sólo pudo hacer una mueca de dolor cuando un par de reporteros le pasaron por encima.

Por otro lado, en medio del alboroto, Takeru buscaba al culpable de todo de esto. Iba a pedir ayuda a Chiaki, pero cuando miró, el chico ya le llevaba ventaja ayudando a la gente a salir del lugar que comenzaba a arder en llamas.

Después la vio a ella… sentada ahí en el suelo como si nada.

No quería, pero se acercó. Después de todo, él podría ser cualquier cosa… pero no un asesino.

― ¡Es tu fin Shiraishi! ― Exclamó un sujeto con capucha. Mientras la apuntaba con un arma.

Mako miró al sujeto y esas palabras resonaron en su cabeza.

Como reflejo sólo pudo cubrir su cara.

El agresor, sonrió y estaba por jalar del gatillo, cuando una voz lo detuvo.

― ¡Aléjate de ella! ― Exclamó Takeru golpeando al sujeto, quitándole el arma en el acto.

― ¡No te metas en lo que no te importa! ― Exclamó el agresor intentando darle un puñetazo al entrometido.

Pero Takeru fue más hábil y sujetó su puño, para después comenzar a torcer su brazo. El agresor comenzaba a quejarse, así que Takeru lo giró y le dio un puñetazo después le propinó una buena patada que lo hizo volar a fuera de la ventana.

Cuando se había librado del sujeto, Takeru se hincó ante la presidenta.

― ¿Hey, estás bien? ―

Ella sollozó, pero lo miró. ― ¡Por favor! ¡Por favor, no me hagas daño! ― Suplicó.

― Tranquila… no te haré daño, ven te sacaré de aquí ― Dijo con voz amable, misma que a él mismo le extrañó. Le tendió la mano.

Mako comenzaba a temblar y no dejaba de llorar. ― Por favor… sácame de aquí ― Le pidió.

Él asintió. Así que ella le dio su mano. Takeru jaló delicadamente de ella, pero no midió su fuerza y sólo logró que ambos quedaran cara a cara. Casi sus labios junto a los del otro.

El mundo se detuvo por un instante para ambos.

Ambos se perdieron en los ojos del otro.

Intentando concentrarse. Takeru giró la mirada. Y en un rápido movimiento tiró de ella y la cargó estilo nupcial. ― Yo te protegeré ― Declaró.

Ella sonrió. ― Gracias… ― Luego de esto, perdió el conocimiento.

Por un momento, Takeru se asustó, pero logró divisar que afuera del lugar ya había un cuerpo de bomberos y paramédicos, así que antes de que todo empeorara. Takeru salió con Mako en brazos para que le dieran atención médica.

Pero en las sombras, alguien había divisado todo. Y se encontraba maldiciendo en silencio su mala suerte.

Tú… has elegido el peor momento para aparecerte ― Susurró la voz. Para después alejarse.