SDE – CAPÍTULO 6

Era una nueva mañana Takeru y el resto de sus amigos estaban reunidos nuevamente.

― Bien, entonces ¿alguna duda con el plan? ― Cuestionó Takeru, mirándolos.

Nerviosamente, Right levantó la mano.

― Dime Right ― Concedió Takeru.

― Ah… ¿Podrías repetirme el plan? ―

Marvelous lo hubiera golpeado si Shinnosuke no le toma el brazo. Los demás rieron levemente y Takeru soltó un suspiro. ― Muy bien, escuchen nuevamente; entrar a Crystal Gems atacando o causando un alboroto no iba a solucionar nada, Arthur no está ahí… aunque eso no significa que esté muerto, o tal vez sí… pero ahora el problema es el quinteto de sus hijas ― Explicó.

Haruto alzó la ceja. ― ¿Cinco hijas? Él enserio que quería herederos… ― Musitó.

Takeru aclaró su garganta y los demás guardaron silencio permitiéndole continuar. ― Bien, como decía él plan ha cambiado, la fuerza bruta se dejará de lado y sacaremos un nuevo as… ―

― ¿Un nuevo as? ― Repitió Daigo intentando comprender.

― Nos acercaremos a las Shiraishi ― Habló entornando sus ojos. ― Nos haremos sus amigos… ganaremos su confianza… y cuando eso pase… ―

―…Las acabaremos ― Concluyó Marvelous.

Takeru asintió. ― Así para cuando Arthur decida volver, sus hijas estarán destruidas sentimentalmente y esa será la mejor venganza de todas ―

Los demás asintieron con decisión, pero en el fondo Right y Daigo no estaban del todo de acuerdo, quizás era su corta edad, la falta de experiencia o algo que les ponía en duda el participar en aquel siniestro plan. Pero no tenían opción, eran una familia, y tenían que actuar como tal, sin importar qué o quién se les atraviese.

― Por el momento, lo estuve hablando con Takeru ― Comenzó a decir Shinnosuke. ― Y decidimos que usaremos el apellido "Shiba" convirtiéndonos así en primos. De ese modo, ninguna de nuestras identidades y pasados serán descubiertos ― Explicó.

― Buen plan ― Apoyó Haruto. ― ¿Pero cómo nos acercaremos a las mocosas? ―

Takeru respondió. ― Déjenmelo a mí, hoy es mi primer día de trabajo pero la mayor Shiraishi me debe muchos favores, trataré que todos ellos incluyan trabajos cerca de las demás hermanas ― Los demás asintieron comprendiendo. ― Entonces… ¿están conmigo? ―

Los seis se pusieron de pie y juntaron sus palmas.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Mientras tanto en la mansión Shiraishi las seis chicas se encontraban en una nueva discusión.

Mako negaba rotundamente. ― No, y no… está sin discusión, Kagura y Amy, ambas volverán a la escuela lo quieran o no ―

Las mencionadas hicieron un mohín de tristeza. ― ¡Pero Mako…! ―

― Dije sin peros, las seis están bajo mi custodia y mientras sean menores de edad, mi obligación es mandarlas a clases ―

― Pero estamos muy preocupadas por ti Mako ― Admitió Kagura.

Mako suspiró.― Lo sé, pero la preocupación no se quita quedándose en casa ― Comentó luego de revolver tiernamente el cabello de la menor.

― ¿Tú irás a Crystal Gems, Mako? ― Cuestionó Amy con algo de preocupación.

― Así es ― Respondió. ― Necesito verificar por mí misma los daños, y Kiriko me acompañará ― Argumentó. ― Lo mejor ahora es que se vayan, o las dejará el autobús ―

Ambas asintieron, tomaron sus cosas y salieron de la mansión.

En ese momento Kiriko apareció. ― Estoy lista Mako ¿Nos vamos? ―

La mayor asintió. ― Sí, sólo me gustaría darle unas instrucciones a Koyomi ―

― ¿Qué pasa con Ahim? ―

― Se fue temprano, Luka le dijo que necesitaba hablar con ella ― Kiriko asintió comprendiendo. ― Por ello, debo darle instrucciones para que sea cuidadosa ―

Dicho esto, Mako subió las escaleras al cuarto de Koyomi. Tocó la puerta una vez. ― ¿Koyomi-chan, puedo pasar? ―

― Adelante Mako ― Concedió la voz de adentro de la habitación.

La susodicha obedeció. ― ¿Qué tal estás hoy? ―

Koyomi estaba terminando de cepillarse el pelo. Y miró a su hermana mayor por el espejo. ― Estoy bien… no debes preocuparte tanto ―

Mako ligeramente suspiró y caminó hacia ella. ― Lo sé… pero debemos asegurarnos ―

― No es la primera vez que me dejan sola ―

― Sí… como tampoco es la primera vez que casi… ― A Mako le resultaba difícil hablar de aquello.

― ¿Muero? ― Inquirió mirándola finalmente.

Mako tragó duro. ― Koyomi… ―

― No lo digas Mako, por favor puedo cuidarme por mí misma, nada pasará… ya es momento de dejarme crecer ― Argumentó con autosuficiencia.

La mayor suspiró de manera ruidosa, y se sentó al borde de la cama de la pequeña, indicándole a ésta última que la imitara. Koyomi obedeció. ― Koyomi-chan… yo sé… todas sabemos lo independiente que eres, pero tu enfermedad no te permite serlo ― Habló tratando de razonar.

― ¿Soy una carga? ― Inquirió la menor algo dolida poniéndose de pie.

Mako parpadeó y también se puso de pie. ― Yo no dije eso… por favor escúchame… ―

― ¡Ya no quiero escucharte! ― Gritó Koyomi con las lágrimas amenazando con salir.

― ¡Koyomi! ― Llamó Mako.

― Sólo vete por favor ― Suplicó al momento que le abría la puerta. Mako ya no quería discutir más y obedeció.

― ¿Y cómo te fue? ― Le cuestionó Kiriko a su hermana que ya estaba junto a ella.

― Como era de esperarse… se enfadó ― Kiriko hizo una mueca de desagrado. ― Y me cerró la puerta en la cara ― Añadió.

Kiriko suspiró. ― Es normal… ―

― Lo sé, pero no es correcto ―

― Mako, por favor entiéndela ― Pidió la detective. Mako la miró esperando a que continuara. ― Desde hace seis años no dejamos de sobreprotegerla… de esconderla ―

― ¡No la escondemos! ― Debatió la mayor.

Kiriko se cruzó de brazos. ― Bueno… ella lo ve así ― Aclaró.

Esto hizo que la mayor reflexionara. ― Pero yo no… ―

La detective se acercó colocando una mano en el hombro de Mako. Ésta la miró. ― Sé que te preocupas por ella… todas lo hacemos… yo lo hago, después de todo, también es mi hermana ― Argumentó tratando de convencerla. Después se puso más seria. ― Yo también sueño con aquel día… ―

Al oír aquello, los ojos de Mako se abrieron como platos. ― Creí que era la única… ―

Kiriko soltó una risita ante la ingenuidad de su hermana mayor. ― Tenía 16 años Mako, lo tengo muy presente ― Aseguró.

― Kiriko… ―

― Lo que trato de decir es que Koyomi estará bien, volveremos en una horas y verás que nada ha pasado ― Concluyó cambiando de tema drásticamente.

Mako finalmente comprendió. ― Está bien, quizás tengas razón ―

La detective sonrió. ― Así se habla, entonces ¿nos vamos? ―

Ante la pregunta, Mako asintió y ambas salieron de la mansión, rumbo a Crystal Gems.

Lo que ambas ignoraron fue el hecho de que cuando la unidad salió y se alejó, Koyomi las observaba por la ventana, cuando ya no veía nada tomó un pequeño abrigo, abrió el enorme ventanal, trepó el árbol cercano, bajó y salió corriendo por la calle.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¿Por qué tengo que ir contigo? ― Cuestionó Marvelous de forma irritada.

Takeru rodó los ojos, ni siquiera lo miró al momento de responder. ― Porque según recuerdo tú quieres trabajar como guardaespaldas de Ahim Shiraishi ―

Marvelous chasqueó la lengua. ― Yo no dije que quisiera, esos tontos me embaucaron en sus ideas estúpidas ― Relató, refiriéndose a sus demás "amigos".

― Bueno, engañado o no, ya tienes una forma de acercarte a una Shiraishi y será mejor que no lo arruines ― Declaró Takeru con severidad.

― Ya, ya… no es necesario que te pongas así ― Se rindió.

Dicho esto, ambos siguieron su camino en silencio.

― ¡Hey, Takeru! ― Llamó una voz.

Ambos se detuvieron y voltearon.

― ¿Quién es este? ― Le susurró Marvelous a Takeru.

― ¡Shh! Sólo sígueme la corriente ― Alertó Takeru. ― Chiaki, ¿qué haces aquí? ― Pidió el hombre.

Chiaki sonrió y se detuvo frente a ellos. ― También estoy muy bien ― Comentó, pues Takeru había pasado por alto saludarlo como se debe. Rió al ver que Takeru intentaba escudarse con algo. ― Olvídalo. Sólo paseaba por aquí ¿sabes? Después del accidente ya no te vi… ¿Estás bien? ― Interrogó viendo de arriba abajo al hombre frente suyo.

Takeru formuló una respuesta.― Sí… te estuve buscando, pero con toda la gente te perdí de vista; de hecho estoy muy bien, y veo que tú igual ―

Chiaki rió. ― Sí, estuvo algo cansado sacar a toda esa gente ― Comentó. ― Que mal que no pudiéramos hacer la entrevista ―

― Pues aquí mi amigo no tuvo que hacer entrevista ― Interrumpió Marvelous, ganándose un pisotón por parte de Takeru. ― ¡Auch, oye! ― Gritó.

Chiaki estaba sorprendido. ― ¿Tienes el trabajo en Crystal Gems? ―

Takeru dejó de fulminar a Marvelous con la mirada y se volvió a Chiaki.― Sí… gracias a mi primo, que ya te contó la sorpresa ― Respondió, haciendo énfasis en lo que Marvelous por poco arruinaba.

Los ojos de Chiaki se abrieron enormemente. ― ¿Son primos? ―

Marvelous dejó de sobarse el pie y le tendió la mano a Chiaki. ― Así es, soy Marvelous Shiba, es un gusto ¿Chiaki, verdad? ―

El aludido sonrió y aceptó aquel apretón. ― Es correcto, también es un gusto. Bueno, creo que mejor no los retraso más, espero poder verlos de nuevo ― Se despidió el chico.

Ambos asintieron. ― Gracias, que te vaya bien ―

Con esto, Chiaki se alejó. Cuando ya no lo veían, Takeru pensaba golpearle la cabeza a Marvelous, pero éste se le adelantó toando su muñeca.

― No es necesario que me golpees, casi lo arruino, lo sé ― Habló Marvelous. ― Mejor sigamos, ya quiero llegar a ese lugar ― Dijo empezando a caminar.

Takeru se quedó un par de pasos atrás, pensando si sentirse orgulloso o asustado.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¡Te voy a golpear! ―

De un momento a otro, el patio de la universidad se llenó de gente gritando frenéticamente "Pelea".

― ¡Claro! Es lo único que sabes hacer, golpear a la gente, por eso tu familia debería estar presa ― Exclamó Gina con burla, intentando esquivar a su atacante.

― ¡Cállate! ― Gritó Amy con furia, buscando la manera de golpear a aquella chica. ― ¡Con mi familia no te metas! ―

Gina sonrió de lado. Le encantaba provocar a Amy siempre que podía, y al ver a toda su familia envuelta en el accidente de ayer le daba la oportunidad perfecta de molestarla aún más. ― El desastre las persigue, por eso tu Papá es prófugo, y tu mamá… ― La chica mala ya no pudo decir más porque Amy se le abalanzó, ambas cayeron al pasto, Gina intentaba quitársela jalándole el pelo, pero Amy logró sostener sus manos para arañarle la cara con las mismas. Las clases de kung fu, karate y artes marciales habían surtido efecto en la Shiraishi, pues rápidamente logró que Gina se sometiera y gritara por ayuda.

― ¡Suéltame, Shiraishi! ―

― ¡No, hasta que te retractes! ―

― ¡Jamás! ―

― Entonces espero que tengas listo a tu estilista ― Amy continuó agrediéndola.

― ¡Profesor! ― Gritaron todos al momento que corrían de la escena.

― ¡Shiraishi, Masaki! ¿Qué idiotez es esta? ― Gritó enfurecido el profesor que había llegado.

Al instante, ambas se separaron y se pusieron de pie.

Como era de suponerse, Gina comenzó a llorar. ― ¡Profesor! Qué bueno que llegó, vio como mi compañero me quería matar ―

Amy rodó los ojos. Era obvio que no le creía.― ¡Por favor Masaki, deja de fingir culebra ponzoñosa!

― Ow, profesor, ¿ya escuchó cómo me dijo? ― Pidió escondiéndose tras el adulto.

― Ajá, y lo que tú me dijiste ¿Qué? Es más ahorita me pagarás… ―

― ¡Profesor! ―

Antes de que Amy llegara hasta Gina, el profesor intervino. ― ¡Suficiente Shiraishi! ― Gritó haciendo que Amy se detuviera. ― Estoy harto de estas peleas, será mejor que le pidas disculpas a la señorita Masaki ―

Amy estaba en shock. ― ¿Pedirle perdón yo a ella? Jamás, prefiero limpiar las ventanas de todas la Universidad ―

― Mmm pues que bien que lo vea así… ― Declaró el adulto. ― Porque en este instante le ofrecerá una disculpa a su compañera y después limpiara las ventanas de cada edificio del campus ¿Me escuchó? ―

La joven Shiraishi estaba totalmente indignada. ― ¡Profesor eso no es justo! Ni siquiera ha escuchado mi versión de la historia ―

― ¡No me interesa escuchar excusas Shiraishi! ¿Vas a hacer lo que te digo sí o sí? ― Amy maldijo por lo bajo. ― No la escucho ―

Amy tuvo que tragarse su orgullo. ― Lo siento… ― Musitó.

― ¿Qué? ¿Qué dices Amanda? ― Pidió Gina fingiendo no haberla oído.

Amy le dio una mirada fulminante que hizo que Masaki se escondiera nuevamente tras el profesor. ― Ahora me retiro ― Declaró empezando a caminar por un lado de ambos, cuando estuvo cerca de Gina. ― ¡Boo! ― Exclamó y Gina dio un grito. Amy rió a carcajadas y corrió hacia su castigo.

Cuando ya se había alejado lo suficiente. Gina salió de detrás del profesor y lo miró con las manos puestas en su cintura. ― Esa tonta, debiste haber sido más estricto con ella tío ― Debatió.

El hombre negó con la cabeza. ― Tienes suerte que no te castigara a ti también Gina, será mejor que te controles ¿Me oíste? ― Dicho esto, se alejó.

Y Gina chasqueó la lengua con desagrado.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Mako y Kiriko llegaron por fin a Crystal Gems, para su suerte habían sucedido algunos percances que mantuvieron ocupada a la prensa, por lo que pudieron entrar al edificio con facilidad.

― Por suerte, sólo se quemó el primer piso, el elevador no funciona y hay uno que otro desorden de papeles y muebles ― Informó Kiriko.

Mako asintió conforme caminaba por la escena. Muy malos recuerdos pasaban por su mente. ― Espero que esto no se lleve el presupuesto de seis meses ―

Kiriko rió. ― No lo creo, los daños son superficiales, todo estará bien ― Apoyó.

De pronto oyeron como la puerta principal se abría y voltearon en esa dirección.

― ¡Mako! ¿Qué estás haciendo aquí? ― Pidió Ren al caminar hacia Mako.

Kiriko le lanzó una mirada de fastidio a Mako y se alejó un poco. La mayor maldijo que su hermana la dejara.

― Hola Ren, lamento lo que ocurrió ayer y haberte preocupado hoy… pero no podía quedarme en casa con Crystal Gems viniéndose abajo ― Explicó Mako tratando de no ser grosera.

Ren tomó las manos de ella en las suyas. ― Está bien, y olvida lo que ocurrió ayer… necesitabas tu espacio y yo lo entiendo ― Comentó con tono meloso. ― Sólo me preocupa el hecho que aún no estés totalmente recuperada ―

Mako sonrió. ― Descuida, ayer vi a un doctor particular y me dijo que estaría bien, sólo no debo esforzarme tanto ― Aseguró.

El hombre imitó aquella sonrisa. ― Bueno, esas son excelente noticias ― Luego volteó por unos segundos. ― Oh, Kiriko no te había visto. Ayer te nos perdiste ¿eh? ― Añadió con gracia.

Kiriko le dio una media sonrisa. ― Sí, estuve muy ocupada ayer… pero me alegra verte ― luego de esto, la detective entró a otra habitación.

Aprovechando el momento. Ren abrazó a Mako. Y ésta se descolocó. ― ¿Ren, que haces? ―

― Lo siento Mako… pero necesito sentirte, saber que estás aquí ― Dijo el hombre. Después levemente se despegó. ― Creí que te perdería… Mako… significas mucho para mí… no tienes idea lo mucho que sufrí… ― Decía conforme se acercaba a los labios de la magnate.

― Ren yo… ― Intentó decir Mako, pues la cercanía comenzaba a abrumarla.

―…Te amo Mako… ― Confesó ya estando a escasos milímetros de unir sus labios con los de ella.

El momento se vio arruinado cuando ambos escucharon que alguien aclaró su garganta.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Después de caminar por un par de horas. La pequeña Koyomi había llegado a una pequeña playa, pero esta no era común, ya que no había nadie. Sólo un distintivo columpio que ahora se encontraba oculto entre la maleza. Koyomi sonrió nostálgica, agregando una nota mental en la que se decía que pronto, ella y sus hermanas harían un picnic en ese lugar y ella se volvería a subir en ese columpio como en aquellos años… como hace seis años…

― Te extraño mucho Papá… te extraño mucho mamá ― Musitó.

La joven comenzó a llorar, no se limpió las lágrimas y se encaminó al río que estaba ahí.

FLASHBACK

"Mamá murió…"

"¿Qué? ¡No puede ser! Yo… yo… mi mamá… yo…"

"¡Koyomi! ¿Qué tienes Koyomi? ¡Koyomi, despierta!"

"¿Qué tiene nuestra hermana Doctor?"

"Con todo lo que ha pasado… la niña sufre de asma, y lo mejor es que la cuiden si quieren que su vida perdure"

"¡Pero yo quiero ir a jugar!"

"¡No lo harás! Entiéndelo, estás enferma"

"Es por tu bien…"

"¡No quiero ser una carga…!"

FIN DEL FLASHBACK

Luego de aquellos horribles recuerdos, la chica miró al horizonte y se preguntaba qué habría más allá. De pronto, un dolor agudo en su pecho la hizo colocar su mano en el mismo.

¿Por qué me duele? ¡No! Pero… mi inhalador…

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Mientras tanto en la casa abandonada, Daigo había preparado algo para comer, cuando iba a servirles a sus amigos, recordó algo.

― ¿Oigan, han visto a Haruto? ―

De inmediato Shinnosuke y Right intercambiaron miradas y se encogieron de hombros.

― Yo no lo he visto desde que Takeru habló con nosotros ― Aseguró Right.

Shinnosuke después de meditarlo habló. ― Quizás fue a caminar… ya saben que le encanta su privacidad, o tal vez fue a explorar el lugar ― Opinó.

Los demás estuvieron de acuerdo y decidieron proseguir con la comida.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¿Interrumpimos algo? ―

― Takeru… ― Musitó Mako al ver al susodicho acompañado de alguien más. De inmediato Mako se separó de Ren. ― Shiba… Ya era hora de que llegaras, hay trabajo que hacer ― Habló con su naturalidad de jefa.

Ren no podía decir lo mismo. Estaba furioso. ― ¿Hermosa, que se supone que hace aquí este sujeto? De nuevo… ―

Takeru rodó los ojos ante el nombramiento hacia la chica, que sin saber por qué, le molestaba. ― Oh, ¿ósea que no le has contado a tu novio? ― Cuestionó Takeru molestando con su tono de voz al joven Yamaki.

― ¿Decirme qué, Mako? ― Pidió Ren con desesperación.

― Él de ahora en adelante trabaja aquí Ren, así que trátalo como tal ¿Oíste? ― Declaró la mayor de las Shiraishi.

― Pero… ―

― Hablaremos más tarde. Shiba ven a mi oficina ― Ordenó la mujer.

Takeru sonrió de lado y siguió a su nueva jefa. Ren refunfuñaba y Marvelous sólo podía burlarse de él.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Koyomi comenzaba a ver todo borroso y su respiración se agitaba a cada segundo.

Perdónenme chicas… perdóname Mako… ― Pensaba con lágrimas escurriendo por sus mejillas. Sin darse cuenta, empezaba a caminar más y más cerca del agua. Sí seguía así, una tragedia ocurriría. ― Siempre seré una carga… si mi vida termina aquí… al menos… al menos dejaré de serlo… ― La joven estaba llegando al límite. Y todo por haberse peleado con su hermana mayor, por haber huido y sobre todo por haber olvidado su inhalador para asma. ― Espero… espero reencontrarme contigo… mamá… ―

Y eso fue todo.

La chica finalmente se rindió y comenzó a desvanecerse. Su cuerpo caería al agua y aunque aún estuviera viva, se ahogaría.

Parecía el final de la segunda menor de las Shiraishi.

Eso hasta que unos brazos las sostuvieron.

Con el poco conocimiento que le quedaba divisó a un joven hombre de cabello castaño.

― ¡Oye! ¿Estás bien? ¡Por favor resiste! ― Le pedía aquella voz.

Pero ella medio sonrió.

Y después todo se volvió oscuro.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Conforme subían las escaleras, Mako se detuvo levemente tocando su pecho.

― ¿Está bien? ― Cuestionó Takeru mirándola.

Ella lo miró por sobre su hombro. ― Estoy bien… sigamos ―

Y ambos continuaron su recorrido. Pero en el fondo Mako sentía que algo andaba mal, algo había pasado.

N/A: ¡Hola! Actualicé más pronto Jejeje, (ahora si tuve un chance) ojalá hayan disfrutado de este nuevo capítulo. Prometo tener el siguiente lo más pronto posible. No olviden dejarme sus reviews. Por cierto ¿Cuál creen que sea la siguiente pareja en conocerse? Jejeje creo que ya lo sospechan.

¡Saludos!

GEMITHA0208