SDE – CAPÍTULO 8

― Cómo que ya se tardaron, ¿no creen? ― Cuestionó Daigo a sus amigos, un tanto preocupado por el estado de sus otros dos amigos.

Right asintió. ― Y ni siquiera Haruto vino a comer algo ― Declaró el menor señalando el asiento vacío del pequeño comedor.

Shinnosuke, quien estaba algo absorto observando por la ventana, se giró a sus amigos. ― Iré a investigar qué ocurrió ― Anunció empezando a alejarse.

De inmediato los menores reaccionaron. ― ¡Espera! ¿Y a dónde se supone que irás? ― Cuestionó Daigo, dando a entender que era una mala idea.

Shinnosuke se encogió de hombros. ― ¿Dónde más? A Crystal Gems, allí deben de estar ―

― ¿Y qué pasa con Haruto? ― Interrogó Right.

― Él está grandecito… estará bien ― Aseguró. ― Ustedes no se muevan, volveré con ellos ¿Entendido? ― Anunció con seriedad.

Ambos se miraron y después al detective para así asentir.

El detective salió del lugar.

Daigo rascó la parte trasera de su cabeza un tanto confundido y se alejó para relajarse un rato. Por su parte, Right parecía pensativo.

Algo no está bien… algo va a ocurrir y será enorme ―

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¡Mako, detente! ― Exclamó Kiriko con dureza intentando alejar a su hermana mayor de Takeru Shiba. Pues hasta hace unos segundos todo estaba en orden, hasta que Mako recibió aquella llamada y en un abrir y cerrar de ojos ella quien sabe cómo tenía el filo de una espada frente a la cara de Takeru, éste estaba un tanto nervioso, pero no lo denotaba, Marvelous se mantuvo cerca por si tuviera que llegar a intervenir.

La cara de la magnate mostraba furia, su respiración era dura y apretaba los dientes así como sus manos apretaban la empuñadura de la espada. ― Dime Shiba… ¿Cómo demonios un "pariente tuyo" encontró a mi hermana? ―

Takeru se mantuvo calmado. ― ¿Y usted cree que lo voy a saber? He estado aquí todo el maldito día "Mi Señora" ―Añadió con sarcasmo aquello último.

Mako se molestó y acercó más el filo a la cara del hombre. ― ¡No estoy jugando Shiba! ¡Dímelo! ― Amenazó.

Takeru observó los ojos de ella, estaban temblando, ella estaba temblando. ¿Acaso tenía miedo? No pudo reprimir el hecho de que un poco de sentimiento de culpa invadiera su ser.

¿Pero qué rayos le pasaba?

¿Estaba preocupado?

¿Estaba cediendo ante ella? ¿Su enemiga?

Kiriko también notó aquella expresiones que denotaba su hermana, y eso le empezaba a preocupar; pues desde el día de la tragedia de sus padres, Mako había atrapado una especie de "manía", cuando se estresaba o tenía miedo y no encontraba la salida comenzaba a perder el control de su cuerpo y eso le había costado un par de colapsos nerviosos.

Harta de la situación y que algo ocurriera, se acercó. ― Mako, vamos… es claro que él no sabe nada, porque mejor no te… ―

― ¡No me pidas que me calme Kiriko! ― Exclamó la mayor mirándola con furia.

Pero al girar la cabeza para mirar a su hermana menor, Mako sintió una punzada en la cabeza que la hizo tirar la espada y como reflejo tocar su cabeza, haciendo gestos y soltando un par de grititos.

La mujer iba a caer al suelo, Kiriko planeaba impedirlo, pero alguien fue más rápido y la atrapó en sus fuertes brazos. Kiriko estaba asombrada por la cantidad de reflejos que poseía el hombre frente suyo.

Takeru no comprendía por qué lo había hecho, sentía que su cuerpo no le obedecía como él quería, fue un impulso que ni él mismo pudo detener.

Marvelous, por su parte, aprovechó para alejar la espada de según él "esa mujer loca" y la puso en un lugar seguro.

Por un breve instante, pareciese que Mako había perdido el conocimiento; pero lo había recobrado, para el alivio de su hermana menor. ― ¿Qué? ― Murmuró un poco adormilada.

― Dictas órdenes… pero no puedes obedecerlas ¿Eh? ― Se mofó Takeru aun teniéndola en sus brazos, pero en el fondo se sentía preocupado.

― ¡Bájame! ― Exigió de inmediato.

Él medio sonrió, y en vez de obedecerla la cargó estilo nupcial.―… Debió de haber escuchado a su hermana… usted se altera demasiado rápido ―

Mako hizo un mohín de desagrado, pero que para él le pareció tierna.

Espera ¿qué? ¿Le pareció tierna?

Oh, esto se está poniendo más y más raro.

Antes de siquiera poder pensar algo más, Kiriko interrumpió.

― Mako, debemos ir al hospital, veremos a Koyomi y podrán revisarte a ti también ― Sugirió tratando de hacer entrar en razón a su hermana.

Mako difícilmente asintió. ― Está bien, vamos ―

― Iremos con ustedes ― Anunció Marvelous luego de estar un rato olvidado, aprovechó para husmear un poco, y por supuesto meterse en la conversación.

Mako, aun en los brazos de Takeru asintió. ― Está bien, después de todo su primo también está allá… vamos a mi automóvil ― Indicó ella.

Los primos Shiba asintieron y siguieron a Kiriko, pues Takeru caminó hasta el estacionamiento con la mujer en sus brazos.

Ren quien había observado al cuarteto salir, estaba furioso, incluso más que eso pues sus nudillos comenzaban a ponerse blancos por la fuerza que ejercía en ellos al transformar sus manos en puños. Lo mismo sucedía con su mandíbula, si no dejaba de apretarla esta pudiera estallar.

― Sí sigues apretando así tu mandíbula, tus dientes se te saldrán ― Advirtió una voz un tanto burlona detrás de él.

Ren estaba sorprendido, reconocía esa voz, pero tenía algo de miedo para voltear. Finalmente dejó de fulminar con la mirada al cuarteto y se giró a aquella voz, con la actitud más confiada y tranquila posible. ― Ya te habías tardado mi querido Chiaki… ― Musitó mirando al aludido de arriba abajo. ― ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Seis años? Jajaja ―

Chiaki frunció el ceño. ― No dejaré que te acerques a ellas Ren… es un error que no volveré a cometer ― Declaró con firmeza.

El hombre Yamaki rió con descaro. Eso hizo enfurecer más a Chiaki. ― ¿Eso crees? Chiaki, creo que no aprendiste nada en esa correccional… tú ni nadie puede hacer nada contra mí… que te quede claro ― Argumentó el hombre con seriedad señalando al chico con uno de sus dedos.

Chiaki alejó la mano de éste de su pecho. ― ¡No volveré a caer Ren! ― Exclamó con autosuficiencia. ―… Esta vez no estoy solo… ―

Ren alzó una ceja con escepticismo. ― ¿Así? ¿Y quién te apoya esta vez? Digo, con todo el asunto del arresto toda tu familia te dio la espalda ― Añadió burlón.

El chico bajó un poco la mirada, luego de recordar algo.

FLASHBACK

"¿Qué haces aquí?"

"Vine a verte… no me gusta que estés aquí Chiaki, ¿Qué ocurrió?"

"No quiero hablar de ello… lo lamento, te fallé"

"Eso no es así, sin importar que pase… yo siempre estaré ahí para ti, después de todo eres mi primo, no te dejaré ¿Acaso no sabes lo mucho que te quiero?"

"Lo sé, y es por eso que estoy molesto… molesto conmigo mismo, te he decepcionado y no me lo perdonaré"

"Por ahora debes concentrarte en adaptarte a este tiempo, y cuando salgas… yo… toda la familia te esperaremos con los brazos abiertos"

FIN DEL FLASHBACK

― ¡Tú no sabes nada de mí! ― Le gritó luego de volver a la realidad. ― Yo… yo tengo una familia que me está esperando… pero por ahora, sólo puedo cuidarles la espalda… así que más te vale que te andes con cuidado Yamaki… ― Advirtió con una voz frívola caminando hacia él. ― Yo sé que esto que sucedió no fue coincidencia ― Agregó señalando el edificio. ―… Sí me entero que algo les pasó a ellas… tú serás el primero al que buscaré y le partiré la cara ― Sentenció empujando al empresario de su camino y alejándose.

Ren se incorporó. ― Ese maldito… ― Susurró y después acomodó su traje. ― Ya tendré el placer de deshacerme de él… ― Con esto, también se alejó.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

El sonido de la campana había indicado que la hora del almuerzo había llegado. Kagura tomó de su casillero la bolsa con comida que muy amablemente su hermana Ahim, había preparado para ella. Se encaminó a la cafetería y eligió una de las mesas más apartadas, necesitaba pensar.

― ¿Por qué no recuerdo a mis Padres? ― Murmuró mirando una pequeña fotografía familiar, en la que ella era cargada por sus padres, pues era apenas una bebita. ― Todas las demás los recuerdan… ¿por qué yo no? ―

― Eso es porque necesitas más poder en tu imaginación ― Comentó una voz frente a la chica, pero la persona estaba tapada por la foto que Kagura sostenía.

Con una gran sonrisa bajó la foto. ― ¡Mio-chan! ― Exclamó poniéndose de pie para abrazar a la aludida, la cual no tardó en corresponder aquel entusiasta abrazo.

― ¡Kagura! Te extrañé mucho ―

La menor se separó un poco. ― Yo también te extrañé… pero ¿Qué haces aquí? ―

― ¡Transfirieron a mi papá a la ciudad! ―

― ¿Enserio? ―

― Sí, seremos vecinas otra vez ―

Ante la noticia, las amigas dieron un gritito de alegría que llamó la atención de todos los de la cafetería, algo avergonzadas rieron por lo bajo, disfrutando de otro abrazo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Daigo, ¿Qué haces? ― Llamó Right mirando cómo su compañero no dejaba de teclear una pequeña computadora.

Daigo, algo nervioso habló. ― Ah, ya sabes… me pongo al día con las noticias ― Excusó.

Right frunció el ceño y se acercó. ― ¡Dame eso! ― Exclamó arrebatándole la portátil.

― ¡O- Oye, devuélvela! ― Dijo el otro intentando arrebatársela.

Right por fin pudo ver la pantalla, y una sonrisa se formó al instante. ― Con que las noticias ¿Eh? ― Se mofó mostrando que en la pantalla había una imagen de una chica muy bonita. Daigo enrojeció al instante. ― Mmm ¿Así que revisas noticias de la idol Meeko? ―

Daigo por fin consiguió quitarle el aparato a su amigo. ― Su nombre real es Mikoto Amano… y sólo verifico qué tal va su gira ― Excusó él aun sonrojado.

El menor rió ante la ingenuidad de su amigo. ― Si… claro ― Añadió sarcástico. ― Aun no la olvidas ¿cierto? ― Comentó más serio.

Daigo se encogió de hombros. ―… La conocí en un viaje… realmente no tuvimos mucho tiempo para hablar… ―

― ¿Pero…? ―

― Pero creo que me interesa, Right… ― Confesó mirando la imagen de la chica.

Right sonrió. ― ¡Eso es genial! ¡Debes decírselo cuanto antes! ―

― ¡NO! ― Debatió el otro al instante. ―… Esperaré el tiempo preciso... además ¿recuerdas el plan de Takeru? Nosotros debemos enfocarnos en una Shiraishi; y ya cuando todo este asunto de la estafa y el corazón roto termine, buscaré a Mikoto y le diré lo que siento ― Argumentó con decisión.

El menor comprendió aquello y asintió. ― Parece una buena idea. Después de todo ¿Qué puede pasar en este tiempo? ―

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Una joven pareja disfrutaba de una tierna sesión de besos en el jardín de la escuela, eso hasta que un silbato los hizo separarse y pararse de golpe de la banca en la que se encontraban.

― Lo siento chicos, pero debo limpiar esa banca… por favor sigan en otro lugar ― Indicó Amy con algo de fastidio.

La pareja algo cabreada se alejó de la chica.

Amy suspiró. ― Tontos… el amor es tonto ― Murmuró limpiando aquella banca con un trapo.

FLASHBACK

"Te ves tan linda Amy"

"Gracias Mamá, pero ¿es necesario el vestido? Sabes que no me gustan"

"Amy, toda pequeña princesa debe lucir linda para encontrar a su apuesto príncipe, ¿acaso no quieres tener uno a tu lado?"

"Hay mamá, el amor es como estar atado a alguien… no me gusta eso, me gusta mucho salir con papá a explorar, me agrada ser y sentirme libre"

"Lo sé cariño, pero a veces puedes ser libre y viajar acompañada de alguien"

"¿Acompañada de alguien?"

"Sí, acompañada de alguien que comparta lo mismo que tú y que te quiera"

"¿De veras crees que alguien me querrá como tú dices?"

"Por supuesto, esa persona aparecerá cuando menos lo imagines"

FIN DEL FLASHBACK

―… Cuando menos lo imagine… ― Murmuró Amy luego de recordar aquello. Después sacudió la cabeza, alejando aquellos pensamientos. ― Olvida eso Amy ― Se puso de pie y sin poder evitarlo caminó hacia el pequeño estanque del jardín y miró su reflejo. Ella estaba sucia, su ropa y cara lo delataba. ― Además… ¿Quién podría enamorarse de alguien como yo? Soy tan poco femenina… que hasta los chicos me tienen miedo ― Musitó con algo de decepción. Acomodó su cabello tratando de tener una mejor visión, pero el resultado era el mismo. Suspiró con tristeza y se alejó para continuar con su castigo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Me alegra que tu papá tenga el trabajo aquí de nuevo ― Comentó Kagura con una sonrisa.

Su amiga le correspondió. ― Lo sé, ya casi se retira así que lo mandaron a esta su casa ― Kagura asintió. ― A propósito ¿Y Kiriko? Antes de irme supe que había hecho exámenes para ser miembro de la élite de detectives ¿Qué tal le fue? ―

― Perfecto, aprobó todos los exámenes y ahora ya es miembro de su propia unidad ― Respondió la Shiraishi con orgullo. ―… Bueno eso hasta que Hayase-san se lastimó ― Murmuró.

― ¿Eh? ―

― Ah… Hayase-san es el compañero de mi hermana, pero hubo un atentado que lo dejó en silla de ruedas ―

― Ow que mal… ―

― Sí, mi hermana se siente triste al respecto, pero ella y Hayase-san se llevan muy bien ― Añadió con una gran sonrisa.

Mio asintió comprendiendo. ― ¿Y no ha pensado en conseguir un nuevo compañero? ―

Kagura soltó una risita. ― Ya se lo hemos dicho cientos de veces pero… ya sabes lo terca que es ―

Mio también rió. ―… Bueno yo diría que es de familia ―

La Shiraishi captó la indirecta e hizo un mohín. ― ¡Oye! ¡Eso fue grosero! ―

― Jajaja, ok, ok no te pongas así ― Dijo Mio alzando sus manos en señal de rendición. ― ¿Sabes? Te he traído algo que creo que te encantará ― Anunció buscando algo en su bolsa.

― ¿Enserio? ¿Qué es? ― Pidió con curiosidad.

― ¡Ta-da! ― Exclamó Mio posándole frente a la menor una cajita de crayones.

― ¡Wow, Mio! ¡Muchas gracias! ― Exclamó tomándolos en sus manos.

― ¿Te gustan? ―

― ¡Me encantan! ―

― ¡Qué bien! En cuanto los vi no pude evitar pensar en ti… tú tienes mucha imaginación y estos crayones te ayudarán a plasmarla ― Explicó con dulzura.

Kagura se enterneció. ―… Muchas gracias Mio… significa mucho ― Murmuró. Hubo un poco de silencio. ― ¡No puedo esperar a probarlos! ― Exclamó haciendo reír a la otra. Pero pronto, el sonido de la campana las hizo bajar su ánimo.

―…Yo aún debo hablar con el director, ya sabes, para que termine los trámites de reinscripción y esas cosas ― Explicó Mio.

― Sí… y yo debo ir a clases ―

― ¿Y si vas a mi casa y me ayudas a desempacar? Podríamos cenar juntas ― Sugirió la recién llegada con entusiasmo.

La cara de Kagura se iluminó. ― ¡Sí, me agrada la idea! ―

― Bueno, nos vemos en la tarde ―

La Shiraishi asintió, se despidieron y cuando ya no veía a su amiga sostuvo sus crayones con fuerza en su pecho y sonriente caminó a su salón de clases.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

Mako y compañía finalmente llegaron al hospital que Haruto les había indicado. Bajaron del automóvil y Mako se puso de pie, Takeru intentó acercársele.

― No te molestes Takeru, ya puedo ir desde aquí ― Declaró ella. ― Vamos Kiriko ― Su hermana asintió y la siguió.

Los primos Shiba se quedaron atrás.

―Es demasiado obstinada ― Le murmuró Takeru a Marvelous.

Marvelous asintió. ― No tienes ni idea, quizás sea de familia ¿recuerdas como era Arthur? ―

― Ni lo menciones ― Advirtió el mayor. ― Ven, vayamos a ver que ocurrió con nuestro queridísimo Haruto ―

― Es raro, nunca se mete en problemas ―

― Siempre hay una primera vez, ¿no? ―

― Puede ser… ―

― Andando, antes de que La mayor quiera encajarle un bisturí ― Finalizó Takeru, Marvelous no pudo evitar soltar una risa, pero ambos se encaminaron a seguir a las Shiraishi.

Finalmente el cuarteto llegó a la recepción.

― Buenas tardes Señorita ― Saludó Mako.

La recepcionista sonrió.― Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarla? ―

― Estoy buscando a mi hermana, me dijeron que estaba internada en este hospital ― Explicó Mako.

La recepcionista buscó en su computadora. ― Nombre de la paciente, por favor ―

― Koyomi… Koyomi Shiraishi ―

La recepcionista empezó a teclear en búsqueda de la habitación en la que se encontraba la aludida. ― Shiraishi… mmm que nombre tan peculiar ― Murmuró con diversión, luego le echó un vistazo a su costado donde una revista de espectáculos estaba mostrando en la portada la imagen de la idol Ahim Shiraishi, después de verla un par de veces, ella gritó. ― ¡Hay Por Dios! ―

― ¿Qué ocurre? ― Pidió Mako.

De inmediato, Kiriko, Takeru y Marvelous se acercaron para escuchar mejor.

― Lo siento, pero ustedes son las hermanas de Ahim ¡Es mi ídolo! ― Exclamó la joven.

Kiriko y Mako rodaron los ojos. Ese tipo de fama siempre las precedería, aunque ya era común, no podían evitar fastidiarse.

― Sí, sí lo escuchamos todo el tiempo, ahora mejor denos el número de la habitación y mi hermana le dará un autógrafo ― Comentó Kiriko.

Los ojos de la joven desconocida se agrandaron. ― ¿Es enserio? ― Las hermanas asintieron. Ella dio un gritito y siguió presionando teclas más rápido. ― Bien, su hermana está en la habitación 425 en el tercer piso ―

― Gracias ― Dijeron la dos empezando a caminar.

― No olviden nuestro trato ― Añadió la loca recepcionista.

Takeru y Marvelous suspiraron y siguieron a las hermanas.

― Kiriko, envíale un mensaje a Ahim ― Ordenó Mako mientras todos se subían al elevador.

Kiriko asintió y obedeció.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― ¡Un guardaespaldas! ¿Es enserio? ―

― Ahim, ya habíamos hablado de ello y a Mako le pareció una excelente idea ― Trató de explicar Luka, la Shiraishi se cruzó de brazos. ― Sólo entiéndela, además con lo que acaba de pasar, ustedes debes estar a salvo ―

Ahim se descruzó de brazos suspirando. ― Lo sé, tienen razón pero aun así… ― Su teléfono empezó a sonar. ― Espera un segundo Luka ― Dijo, tomando el teléfono para contestar. ― ¿Hola? Kiriko, ¿Qué pasa? Eh, al hospital ¿Para qué? Ok, ya voy ― Colgó la llamada.

Luka se hallaba confundida. ― ¿Ocurrió algo? ―

― No lo sé, pero quieren que las vea en el hospital Articus ― Explicó tomando sus cosas. ― Te veo luego Luka ―

― ¿No quieres que te lleve? ―

― No está muy lejos, tomaré un taxi para no llamar la atención ―

Luka asintió comprendiendo y la idol salió del lugar.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― No me alcanzará la vida para agradecerte, el haberme salvado ― Le murmuró Koyomi a Haruto.

Éste miraba la ventana, pero cuando la escuchó la miró. ― No fue nada ―

Ella sonrió débilmente.― Eso es lo que todos dicen… soy una carga, pero no lo admiten… mucho menos mis hermanas ― Comentó y Haruto le prestaba atención. ―…He estado pensando que lo mejor hubiese sido que yo hubiera muerto allí afuera ―

Haruto abrió los ojos antes tal confesión. Se acercó a ella. ―… Es un deseo muy egoísta ―

― ¿Eh? ― Le dijo mirándolo, mostrando un par de lágrimas escurriendo por sus mejillas.

Él suspiró y se puso en cuclillas a la altura de ella. ― Sí tú hubieras muerto… ¿Qué pasaría con tus hermanas? ¿Te gustaría verlas sufrir? ―

Ante las palabras, ella sollozó y cubrió su rostro para llorar con más fuerza.

Sin entender por qué, Haruto se sintió muy afligido; y no pensó en lo próximo que haría. Tomó sus manos en las suyas alejándolas de su cara, Koyomi estaba sorprendida, él aprovechó y con su dedo pulgar limpió los rastros de agua salada de sus mejillas, ante el tacto, la joven sentía sus mejillas cambiar de color. Haruto sonrió. ― ¿Sabes con qué puede pagarme? ― Ella negó. ―… No lo vuelvas a hacer… no salgas sin tu inhalador, no pienses en morir, porque aquí, muchas personas sufrirán más de lo que piensas ―

― Haruto… ―

― ¿Lo prometes? ― Ella asintió. Y él del bolsillo de su pantalón saco una especie de anillo. ― Mira, este anillo lo conseguí hace tiempo… pero creo que ya es tiempo de regalárselo a alguien, sólo piensa que es el objeto que nos ata a esta promesa ―

― Haruto yo… ― Él era un total desconocido. ¿Por qué se portaba tan amable con ella? No podía evitar que su corazón comenzara a latir como caballo desbocado.

Haruto tomó la mano de ella y colocó el anillo en uno de sus dedos. ―… Sí te sientes atrapada… si sientes que ya no puedes más… sólo mira esto, porque desde ahora, yo prometo ser tu última esperanza ―

Koyomi admiró el anillo ahora en su mano. ― Gracias, Haruto ―

Ambos se quedaron mirando de manera profunda y no notaron que los anillos de ambos soltaron un pequeño destello.

― ¡Koyomi! ―

Las voces preocupadas de sus hermanas, hizo que ambos rompieran el contacto visual.

Haruto se puso de pie y se encaminó a sus primos.

― ¡Mako! ¡Kiriko! Me alegra que vinieran ― Saludó Koyomi.

Las aludidas se lanzaron a abrazarla. Estaban muy preocupadas y poder abrazar a su hermanita les decía que esto no era un sueño y que su hermanita estaba sana y salva.

― ¿Y qué sucedió? ― Le cuestionó Takeru en un susurro a Haruto.

― Ya les contaré ―

― Bueno… a mí me gustaría saberlo en este instante ― Exigió Mako con molestia colocando sus manos en su cintura.

Los tres Shiba tragaron duro.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Sí que el lugar es un desastre ― murmuró Shinnosuke mirando de arriba abajo el edificio de Crystal Gems.

― ¡Oye! ¿Qué haces aquí? ― Llamó una voz femenina tras suyo.

Él se giró. ― Oh, lo siento estaba buscando a… Oye, Tú eres Ahim ¿verdad? ―

― Sí, soy yo ¿Se te ofrecía algo? ―

― Ah, soy Shinnosuke y este sí, bueno busco a mi primos, que creo están con tus hermanas ― Explicó un tanto nervioso.

Ahim meditó un momento. ― Oh, bien sí ese es el caso, ven conmigo me llamaron hace poco diciendo que estaban en el hospital ―

Shinnosuke dudó, pero terminó por subir con la idol al taxi.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Tiene un oído monstruoso ― Susurró Marvelous con algo de nervios.

Los otros dos, no pudieron estar más de acuerdo.

― Estoy esperando su respuesta Haruto Shiba ― Ordenó la mujer con firmeza.

Cuando pareciera que Haruto se defendería alguien más lo hizo.― ¡Por favor Mako! No seas así, todo esto es mi culpa ― Habló Koyomi.

Mako se cruzó de brazos y miró sobre su hombro a su hermana menor. ― Eso lo sé de sobra Koyomi Shiraishi, no creas que te salvas Señorita, si tu amigo no responde quiero que lo hagas tú ― Declaró girándose completamente. ― ¿Qué demonios estabas haciendo fueras sin tu inhalador? ― Le regañó con una voz, que ni Kiriko ni ella recordaban haber oído alguna vez. Koyomi bajó la mirada. ― ¿Te pareció gracioso? ― La menor negó. ― ¿Acaso querías morir? ―

― Mako, suficiente ― Intentó detener Kiriko, pues su hermana mayor se estaba pasando de la raya.

Koyomi empezó a sollozar. ― Lo- Lo siento mucho Mako… enserio Por favor ya no… ―

― Eso fue egoísta ¿Lo sabías? ― Recalcó la mujer con la voz un poco más calmada.

Koyomi asintió apenada recordando las palabras de Haruto.

― Pues no parece a la próxima…. ―

― Muy bien, basta ― Intervino Takeru. ― La pequeña ya comprendió… no es necesario tanto grito Mako ― Explicó.

Mako se tranquilizó y miró a Haruto. ― ¿Cómo la encontraste? ―

― Bueno yo… ―

Pero Kiriko interrumpió. ― Ya nos contará, estamos algo agitados… iré por unos vasos de agua y de paso una enfermera para que te revise Mako ―

Los cinco estuvieron de acuerdo. ― Sólo cálmense, la calma lo es todo ― Kiriko asintió y salió de la habitación.

― ¡Hola Kiriko! ―

― Oh, Hola Ahim que bueno que llegas yo… ― Pero la chica vio que su hermana venía acompañada y eso provocó que las dos personas abrieran sus ojos como platos. ― ¡Tú! ― Exclamó señalando al chico.

Ahim estaba confundida. ― Ah, ¿conoces a mi hermana Shinnosuke? ―

― Yo… este… bueno así como conocerla no creo… pero… ―

― Reconocería esos ojos burlones donde sea ― Habló Kiriko.

― ¡Es- Espera! No es así yo quiero… yo quisiera disculparme ― Pidió alzando sus manos.

― ¡Te voy a matar! ― Gritó la detective con fuerza.

Shinnosuke dio un grito de miedo y empezó a correr por su vida. Sin perder el tiempo Kiriko a toda velocidad corrió tras él.

La habitación se abrió debido a los fuertes gritos. Koyomi y Mako miraban a Ahim con confusión, mientras ésta se encogía de hombros. Los tres Shiba veían con algo de diversión como su primo corría para salvar su trasero.

― Les dije… esa actitud… es de familia ― Murmuró Marvelous soltando risas.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

N/A: ¡Terminé! La verdad no creí lograrlo… pero lo conseguí. Estoy muy ocupada con mis clases, pero no dejo de recibir cartas de mis más fervientes fans… así que ¿Cómo ignorarlos? Jejeje por ello, aquí les dejo este nuevo capítulo. Ojala les haya gustado, fue un triste pero divertido final para Shinnosuke y Kiriko, Jejeje ¿me pregunto qué les deparará?

No olviden dejarme sus reviews.

Agradecimientos especiales a:

Ilse Superstar

Roxy Hime

Mia Shiba

Meepy Writer

Katy Nadeshiko

Anto

¡Saludos!

GEMITHA0208