SDE – CAPÍTULO 11
― ¡Te atrapé! ¡Y ahora te voy a…! ― Amy ya no pudo decir más, pues el agua le quitó la tinta recuperándole su visibilidad y fue ahí donde se dio cuenta que no era Gina a quien tenía.
Ella estaba encima de un desconocido chico.
Para ser más precisos, demasiado cercas, pues sus caras estaban a escasos centímetros.
Amy sentía que sus mejillas cambiaban de color, su corazón latía con fuerza. Era una sensación que jamás en su vida había experimentado. Pronto sintió que se derretiría como un helado cuando el desconocido le sonrió amablemente. ― Sí, ya me atrapaste… Jejeje ¿ahora qué? ― Cuestionó él, divertido.
― ¡Eres una idiota Amanda! ― Se quejó Gina dando pequeños saltitos para atraer la atención.
Pero Amy y Daigo aún parecían perdidos en los ojos del otro.
― ¿Ya me oíste tonta? ― Gritó nuevamente Gina mientras pataleaba y arrojaba algo de lodo a Amy.
La Shiraishi finalmente reaccionó. ― Yo… Yo lo siento ― Musitó empezando a alejarse del desconocido.
Daigo rió tontamente. ― Está bien, no pasó nada ― Respondió de vuelta también incorporándose.
Ella también rió y extendió su mano. ― Aquí, déjame ayudarte ―
Él gustoso aceptó. ― Gracias… ― Musitó ya cuando ambos estaban de pie.
Ella sonrió y alejó un mechón de cabello de su cara.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Mientras tanto en la mansión Shiraishi, el resto de las hermanas realizaban sus labores antes de ir a su trabajo.
― ¿Segura que no habrá inconveniente? ― Cuestionó Mako no muy convencida, mirando a sus dos hermanas menores.
Ahim sonrió. ― Descuida Mako, ya lo hablé con Luka y dijo que estaba bien… no te apures yo me haré cargo de Koyomi esta vez ―
La aludida mantuvo la mirada baja en todo momento. Sus manos en su regazo, jugueteando ligeramente. Mako miró sus acciones y se le acercó en cuclillas. ― ¿Todo bien Koyomi? ―
― Sí… sí sólo que… ―
Mako sonrió levemente. ―…Lo sé ― Murmuró. ― Pero será en otro momento, te lo prometo… por ahora descansa, ya hablaremos después ¿Sí? ―
Ligeramente Koyomi asintió y miró a su hermana con una sonrisa. ― Gracias Mako ―
La mayor revolvió ligeramente el cabello de ella y se puso de pie. ― Bien, supongo que es hora de irme, con todo lo que paso anoche estoy segura que Ren querrá verme pronto ―
Koyomi y Ahim compartieron una mirada de aburrimiento.
― ¿Y Kiriko? ― Pidió Ahim, tratando de cambiar el tema.
Mako suspiró de forma frustrada mientras se ponía su saco. ― No sé qué le sucede a esa niña, ya toqué a su puerta y no quiere salir, además no ha dejado de hacer pucheros desde anoche ―
― Ahora que lo dices… ella no es así ― Musitó Koyomi algo preocupada. ― ¿Qué creen que le haya pasado? ―
― No lo sé, y si ella no nos dice menos… ― Comentó Mako luego de tomar las llaves de su auto. ― Sí se digna en salir, eviten hacerla enojar ¿De acuerdo? ― Ambas asintieron. ― Bueno, nos vemos en la cena, adiós ―
― ¡Adiós Mako! ―
Ahim se cruzó de brazos. ― No sé porque dice que no la molestemos, sí la que la molesta es Amy-chan, no nosotras ―
― Jajaja eso es cierto, quizás lo dijo para que Kiriko no nos disparara o algo parecido ― Bromeó Koyomi.
La idol sonrió y asintió, se pudo se pie y empezó a recoger la cocina. Koyomi la seguía por detrás. ― Por cierto, que bueno que Mio-chan volvió ¿No crees? ―
Koyomi asintió mientras fregaba unos platos. ― Definitivamente, Kagura debe estar muy feliz ―
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― ¡Achuuu! ―
― Salud, Kagura ¿estás bien? ― Cuestionó Mio pasándole algo de papel para sacudir su nariz.
Ambas iban de camino a la escuela. Pero los constantes estornudos de su mejor amiga comenzaban a preocuparla.
Kagura sacudió su nariz y sonrió. ― Jejeje sí Mio, no te preocupes… quizás alguien está hablando de mí ―
― Jajaja y según tú ¿Quién? ― Se mofó ligeramente la otra.
Ella sonrió algo sonrojada. ― Pues quien sabe… podría ser cualquiera, podría ser… ¡Right! ―
― ¿¡Eh!? ― Exclamó Mio sin comprender aquello último. Miró a su amiga, la cual estaba estática en su lugar, así que direccionó su mirada a la que su amiga tenía; observando así a un chico de cabello castaño rojizo sonriéndole a su amiga.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― De verdad lamento todo esto ― Volvió a decir Amy.
El chico rió levemente. ― Ya, ya deja de disculparte… todo está bien ―
Amy bajó la mirada y se dio cuenta que durante todo el rato ambos tenían sus manos entrelazadas. Así que rápidamente se soltó del agarre de él. Hizo un gesto con la cabeza, disculpándose.
Ambos volvieron a sonreírse.
De pronto Amy sintió como tiraban de su cabello. ― ¡Eres una idiota Amanda! ―
La Shiraishi sólo pudo mirarla con desprecio. ― ¿Yo? ¿Acaso estás ciega? No soy yo la que hace bromitas como si fuéramos de preescolar ― Debatió ella al instante.
Gina rodó los ojos. ― Lo que sea, tú me pagarás la tintorería ¿me oíste? ―
Amy rió. ― ¡Ni lo sueñes! ― Luego arremangó su ropa. ― Es más ahorita mismo me las voy a cobrar, ya vas a ver ―
Daigo no entendía por qué, pero veía con mucha diversión aquella escena. La niña le parecía muy divertida, tenía un estilo un tanto "peculiar" que sin duda empezaba a agradarle.
Justo cuando parecía que Amy aporrearía a Gina, la voz del director las detuvo.
― ¡Suficiente! ― Ambas lo miraron. ― Ya me estoy empezando a hartar de sus peleas ―
― ¡Ella empezó todo! Yo iba llegando, cuando me hizo esta broma ― Se defendió Amy.
Gina le sacó la lengua. ― ¡Eso no es cierto! Ella miente señor director, es una salvaje ¡Igual que toda su familia! ― Gritó.
Por un momento Amy sentía todo su cuerpo flaquear. Varios estudiantes pasaban por ahí, no quería sufrir una humillación más. Su furia fue más fuerte convirtiendo así sus manos puños.
Daigo veía de reojo sus acciones, no podía ocultar el hecho de que estaba preocupado y que esa muchacha gritona estaba yendo demasiado lejos con sus insultos.
― ¡Por eso su padre la abandonó! ¡Porque son una bola de criminales! ¡Los Shiraishi son unos criminales! ― Siguió gritando Gina con gran enfado.
Daigo abrió los ojos como platos ante aquella confesión. ¿Una Shiraishi? Esa chica era una Shiraishi, que clase de broma enfermiza era esta. Giró su mirada a la chica y después a Gina.
La rabia de Amy empezaba a hacerla temblar. Sabía que si decía algo su voz se quebraría al instante.
― ¡Suficiente Gina! ― Exclamó el director muy furioso. ― ¡Te vas inmediatamente a mi oficina! ―
― Pero… pero ¿Por qué? ―
― Estás castigada, ya hablaré con tu madre al respecto… ahora vete ―
Gina refunfuñó pero terminó alejándose a grandes zancadas.
― Ahora tú Shiraishi ― Amy lo miró por lo bajo. ― Deberás limpiar el salón de eventos ―
Ella se indignó al instante. ― ¿Qué cosa? ¿Yo fui la agredida aquí y aun así me castigará? ―
El director se puso firme. ― Esas son las reglas ―
Amy hizo un mohín, sabiendo que no ganaría se retiró furiosa, aventando a Daigo ligeramente.
― ¡Shiraishi! ― Gritó el director. Pero ella ya se había alejado. Dejó escapar un suspiro. ― Por favor discúlpala, ella es así de berrinchuda ―
El chico miraba con tristeza como ella se alejaba, pero después de escuchar las palabras del director se giró a mirarlo con los ojos ligeramente entornados. ―… Yo creo que la berrinchuda aquí es alguien más ―
― No lo entiendes, esa chica siempre ha tenido problemas de carácter, quizás sí sea por su padre… Jejeje yo creo que mejor no me meto con ella o la mafia podría cazarme, sabes a lo que me refiero ¿no? Jajaja ― Bromeaba el director al momento que le daba golpecitos en la espalda al recién llegado.
El Shiba no cabía en su sorpresa. ¿Qué clase de escuela era esta? ¿Qué clase de autoridad demostraba ese sujeto?
Al instante, éste sólo pudo quitarse del agarre del mayor. ― No, no lo entiendo ― Dijo éste de manera fría. ― Y no se apure, ya no necesito de su "tour oficial", compermiso ― Musitó para después alejarse corriendo de ahí.
El director estaba asombrado, pero terminó por chasquear la lengua y alejarse también.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Un ruido estruendoso alertó a las personas de la oficina.
― Jejeje, descuiden es mi amigo… sigan con sus cosas ― mintió Ren de forma tonta. La gente dejó de prestarle atención y siguieron su camino. ― ¿Qué haces aquí Chiaki? ― pronunció con dificultad, pues éste lo estaba estrangulando con su codo.
Chiaki ofreció más fuerza en su codo. ― ¡Imbécil! ¿Creíste que no me daría cuenta? ― Le susurró con rabia. ― ¡Mandaste a tus conejillos de indias a atacar a Kagura! ―
Ren abrió los ojos. ― ¿Qué? ¿Está bien Kagu-chan? ― Pidió fingiendo inocencia.
Chiaki gruñó y soltó su agarre. ― ¡Maldito, no te hagas el desentendido conmigo! ―
Ren empezó a reír. ― Eres muy listo Chiaki, aunque no lo suficiente ― Comentó mientras se incorporaba. ― Siempre estaré un paso delante de ti, ahora mejor ¿Por qué no te largas? Mako llegará en cualquier momento y no creo que quieras verla tan pronto ¿O sí? ―
Chiaki hizo sus manos puños, tratando de controlarse. ― Sí, vamos sigue escondiéndote tras ella, falta poco para que se te caiga tu teatro, ya lo verás ― sentenció empezando a retirarse.
― ¡Pronto seremos familia! ― Le gritó burlonamente, sacándolo así de sus casillas.
El chico regresó sobre sus pasos y le plantó un puñetazo en la cara. ― Ya lo veremos… ― Le susurró mientras se alejaba rápidamente de ahí.
Ren maldijo por lo bajo, acomodó su quijada, pronto se dio cuenta que ésta empezaba a sangrar. ― Eres un maldito, aún no me puedo deshacer de ti pero pronto… muy pronto… ― Pensó mientras se ponía de pie, limpiaba la sangre de su boca y ajustaba su corbata.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― Buenos días ―
― ¡Vaya!, al fin te dignas en bajar Kiriko-chan ― Murmuró Ahim sirviéndole el desayuno.
Ella le dio una mirada cansada. ― Sí, bueno no ha sido un gran día ― Dijo sentándose.
― Y menos lo será mientras no nos cuentes ― Comentó Koyomi acercándosele. ― ¿Qué tienes Kiriko? ―
Ella hizo un mohín y cruzó sus brazos. ― No quiero hablar de ello ―
Koyomi chasqueó la lengua. ― ¿Lo ves? Si no nos dices ¿Cómo esperas que te ayudemos? ―
Kiriko rodó los ojos. ― Sólo denme algo de jugo, ya se me hizo tarde y tengo que irme ―
Ahim suspiró, pero obedeció la petición de su hermana mayor.
― Deberías confiar más en nosotras Kiriko-chan ― Murmuró Ahim algo dolida.
La detective terminó de sorber su jugo. ―… No es que no confíe en ustedes, son mis hermanas después de todo ― Comentó, ya más calmada. ― Sólo es algo que debo resolver, ya lo verán ― Agregó terminándose su jugo.
No muy convencidas, ambas decidieron no decir más y dejar a su hermana actuar sola como siempre lo había hecho.
― Bueno, será mejor que vaya ― Anunció tomando sus cosas. ― ¿Oigan han visto mi…?
― En el perchero ― Respondieron ambas señalando el objeto tras la puerta principal.
Kiriko asintió y tomó su sombrero, se lo colocó y se despidió de sus hermanas. ― ¡Nos vemos! ―
― ¡Adiós, cuídate! ―
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
FLASHBACK
― ¡Sin peros! El trabajo era fácil, en estos momentos yo debería estar en un funeral, más no en una cena llena de alegría ¿Acaso entiendes eso? ―
― ¿"El trabajo"? ― Volvió a murmurar con confusión.
― ¡No me importa que lo sientas! ¿Te das cuenta que pude haberme metido en problemas al hacer esa llamada a la policía? ¡Eres un imbécil! ―
Simplemente Takeru no cabía en la sorpresa ante las palabras que decía o más bien gritaba Ren.
― ¡Tú y tus amigos púdranse en la cárcel! Se lo merecen por incompetentes, yo me iré a disfrutar de mi cena con mi futura esposa y mis cuñaditas que por cierto... ¡Siguen siendo cinco! ― Exclamó para colgar finalmente. Y en arrebato de furia lanzó una roca a los arbustos.
Desafortunadamente la roca golpeó el hombro de Takeru y sin evitarlo emitió un quejido.
Ren se dio cuenta. ― ¿Quién está ahí? ― Llamó acercándose.
Con agilidad, Takeru corrió y regresó a su casa.
FIN FLASHBACK
Takeru jugueteaba con su taza de café, ese recuerdo no dejaba de acecharlo.
¿En verdad Ren quería dañar a las Shiraishi?
¿Ren tiene planes más macabros que él para las hijas del traidor?
Rascó su cabeza con confusión. No sabía qué hacer, en primer lugar le molestaba el hecho de que Yamaki hubiera ido a cenar con ellas. Tan sólo de imaginarlo le daba un dolor en el estómago, y no, no era hambre. Después esta todo el monólogo amenazador de quien dice ser el "socio" de Mako.
En verdad las cosas están empezando a complicársele.
― ¡Marvelous, deja de fastidiarme! ―
Escuchó Takeru que sus amigos se aproximaban. Por lo que intentó cambiar su semblante.
― No te fastidio, te ayudo ― Corrigió el otro.
Shinnosuke rodó los ojos. ― ¿Entonces el gas lacrimógeno para qué es? ―
Marvelous sonrió ampliamente. ― Bueno... No sabes cuando tú novia te atacará y es mejor estar prevenido ¿No crees? ―
― ¡Eres un tonto! ― Reprimió aventándole el envase del gas.
El chico soltó una carcajada y fue a la cocina a comer algo.
― ¡Hola, Takeru! ― Saludó el detective con una sonrisa.
― ¿Ah? Buen día Shinnosuke… ― Respondió éste distraídamente.
El chico se detuvo por un breve instante.― ¿Todo bien Takeru? ―
― Sí, sólo pensaba un par de cosas ― Respondió éste. ― Es mejor que no lo sepan… al menos no todavía ― Pensó. ― ¿Desayunarán? ―
― Mm no… ya se me hizo algo tarde y "mi nueva compañera" me espera ― Anunció éste con una sonrisa de oreja a oreja.
― No te desvíes del plan, ¿Oíste Shinnosuke? ― Advirtió Takeru sorbiendo algo de su café.
― Ya, ya descuida lo tengo todo controlado ―
― Já, lo creeré cuando lo vea ― Se mofó Marvelous a lo lejos.
Pero Shinnosuke lo ignoró por completo. ― Mejor me voy, nos vemos al rato ―
Takeru y Marvelous le dieron un ademán rápido con las manos.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― Oh, eres tú ― Murmuró Right con una sonrisa.
Kagura le dio una mirada rápida a Mio y ambas se encaminaron hacia el chico.
― ¡Hola!... De nuevo Jejeje ― Saludó Kagura tímidamente.
― Hola, Jejeje este mmm… ― Intentó proseguir, pero se dio cuenta que el día anterior nunca supo su nombre.
La menor también cayó en cuenta y sonrió. ― Kagura… Kagura Shiraishi, lamento no haberte dicho mi nombre ese día ― Se disculpó torpemente.
Pero no se había dado cuenta que Right había dejado de prestarle atención luego de que ella había revelado finalmente su apellido.
Para el bien de la misión encomendada, el chico trató de actuar con naturalidad. Sonrió. ― Es un gusto, oficial Jajaja Soy Right Shiba ― dijo extendiendo su mano.
La Shiraishi gustosa la aceptó. ― Lo mismo digo, oh ¿de casualidad eres el primo de Takeru? ―
Él asintió. ― Sí, uno de ellos… el menor para ser exactos Jajaja ―
― ¡Wow! Yo también soy la hermana menor Jejeje, Que coincidencia, ¿no crees? ―
― Sí, sí ya lo creo ―
― Oh, déjame te presento, Right ella es mi mejor amiga Mio Natsume ― Luego miró a la aludida. ― Mio, él es Right el chico que me salvó ayer ― Anunció.
La joven Natsume sonrió ampliamente y le tendió su mano al chico. Éste la aceptó al instante. ― Muchas gracias por salvar a mi mejor amiga ―
― No fue nada, me alegra haber llegado a tiempo ―
― ¡Vaya! Es tal y como lo describiste Kagura… ― Dijo Mio en un tono un tanto pícaro mientras golpeaba con el codo el costado de su amiga. La menor al instante se sonrojó.
― ¿¡Eh!? ― Emitió Right algo perdido.
― ¡Mio-chan! ― Exclamó la pequeña intentando taparle la boca a su amiga.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Se tardó un tiempo, ya que no conocía el campus de la Universidad, pero Daigo por fin encontró a la chica que había salido corriendo hace apenas un rato.
La aludida se encontraba en medio de un pequeño jardín, estaba bastante alejado de los edificios de clases, así que él suponía que ella ya conocía el terreno y por ello había llegado ahí rápidamente.
Ella estaba de espaldas a él, pero Daigo podía asumir que estaba llorando. Estaba ahí quieta, de pronto vio cómo se colocó en posición de ataque y de un momento a otro pateó el gran árbol que tenía frente a sí. Él le sorprendió la fuerza de esa patada, sabía que en ella iba descargado todo su enojo, y podía comprenderla, esas personas habían sido terribles. Observó cómo suspiró y volvió a su posición inicial.
Finalmente se armó de valor y caminó hacia ella.
― ¿Estás bien? ―
Amy estaba intentando otro ataque, cuando esa voz la desconcentró por completo y la hizo caer.
― ¡Auch, eso dolió! ― Murmuró sobando su trasero. Miró por sobre su hombro. E hizo una mueca de desagrado. ― ¿Qué estás haciendo aquí? ― Le interrogó mientras se ponía de pie.
― Yo… yo sólo quería saber si estabas bien ― Respondió él de forma sincera. ― Te fuiste muy triste y molesta de ahí ―
―…Y esperabas que estuviera llorando ¿No? ― Completó ella con notorio sarcasmo.
Daigo rascó con torpeza la parte trasera de su cabeza. ― Yo… este… no precisamente, sólo… ―
― Nada, mejor vete de aquí ― Interrumpió ella de forma abrupta.
El chico bajó la mirada, pero aun así no se movió. ―…Esas personas fueron groseras contigo… ―
― Oh, ¿apenas lo notaste? Pues bienvenido a mi mundo ― Dijo ella con ironía.
― Escucha sólo quiero… ―
― ¿Qué? ― Exclamó ella con fuerza. ― ¿Qué es lo que quieres? ¿Qué te pague la tintorería? Pues lo haré ¿Qué me disculpe? Eso ya lo hice, así que… ¿Qué más buscas? ―
A Daigo no le molestaba para nada la actitud demandante de ella, porque la comprendía.
― No me interesa nada de eso ― Respondió él con firmeza. Amy chasqueó la lengua pensando en irse de ahí. Cuando él nuevamente habló. ― Fuiste muy valiente… ― Susurró. ― El irte de ahí antes de dañar a alguien fue… fue admirable ― Agregó.
Por segunda vez Amy lo miró a los ojos. Al hacerlo su semblante comenzó a suavizarse. Daigo también pareciera que estaba sonriendo.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Kiriko finalmente llegó a las oficinas de la unidad de delitos especiales. Estacionó su auto, se bajó y empezó a encaminarse a la entrada. Pero alguien le bloqueó el paso.
― ¡Hola! ―
Ella hizo una mueca de desagrado. ― Lo que me faltaba… ― Murmuró pasando de lado de Shinnosuke.
― ¡Oye, esa no es forma de tratar a tu nuevo compañero, grosera! ― Le gritó algo ofendido.
Kiriko detuvo su paso. ― Sólo recuerda que estás a prueba, así que no disfrutes mucho ese traje ¿Me oíste? ― Declaró al momento que aceleraba su paso.
Shinnosuke se quedó atrás, pero sonreía de forma divertida. ― Pero… sí me gusta mucho este traje ― Susurró para así mientras ajustaba su corbata y seguía por detrás a su compañera.
Él sabía que de ahora en adelante sus días serían más "divertidos".
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Luego de presentarse y de haberse caído casi encima de Mio; Kagura, Right y por supuesto Mio se dirigían a clases.
― ¿Entonces ahora estudiarás aquí? ― Cuestionó Mio, Kagura lo miró esperando su respuesta.
― Así es, mi primo Takeru consiguió un buen trato con tu hermana, Kagura ― Confesó sonriéndole a su nueva amiga.
Kagura sonrió maravillada. ― Mako es así, siempre trata de ayudar a los demás ―
Right trató de compartir su alegría. Pero no podía olvidar el hecho de que estaba conviviendo con su "enemiga". ― Entiendo, Takeru es un héroe para mí, así que de una forma comparto ese sentimiento ― Comentó tratando de sonar lo más normal posible.
― Bueno, creo que aquí nos separamos ― Anunció Mio.
Kagura y Right se detuvieron. ― ¿Te veré al almuerzo? ― Pidió la primera.
― Claro, Right fue un gusto ― Dijo Mio haciendo una reverencia y alejándose.
― Oh, ¿A dónde va? ―
― Cómo acaba de transferirse, debe terminar de hablar con la asesora escolar ― Explicó Kagura viendo a su amiga perderse entre los demás.
Right comenzó a juguetear con sus dedos. ― ¡Rayos! Creo que yo debo hacer algo similar ―
― Cierto, como eres nuevo debes de hablar con la directora del plantel, mmm ¿Quieres que te acompañe? ― Ofreció la menor de las Shiraishi.
― Sí, claro Jejeje no me gustaría perderme en este enorme lugar ― Respondió éste sin vacilar.
Kagura rió, conforme ambos caminaban.
― Ya te acostumbrarás, y cuando lo hagas ya no lo verás tan grande Jejeje ― Dijo ella tratando de calmarlo.
Right también rió. ― Creo que tienes razón ― Luego un pequeño silencio incómodo se formó entre ambos. ― Mmm veo que estás mejor… digo a comparación del día de ayer ― Comentó él con algo de nervios.
La chica se sonrojó ligeramente. ― Eh… sí… Y todo gracias a ti ― Musitó.
― En verdad agradezco a mis piernas, de no ser por ellas no hubiera llegado a tiempo ― Bromeó él, rascándose su nuca.
Ella rió entendiendo la broma de él. ― Entonces debes ser alguien muy atlético, Jejeje ¿sabes? Deberías inscribirte al equipo de futbol de la escuela, estoy segura que contigo llegarían al campeonato nacional ― Argumentó con notoria emoción, mirándolo con ojos esperanzadores.
― ¡Oye, esa sería una gran idea! ― Apoyó él también entusiasmado al máximo. ― ¿Y tú practicas algún deporte? ― Pidió algo curioso.
Ella bajó la mirada algo tímida. ― No… planeaba este año inscribirme en el club de porristas pero… no sé ―
― ¡Pero qué dices! Eso suena estupendo, vamos deberías inscribirte; apuesto a que serás muy buena ― Animó él con una enorme sonrisa.
― Es que yo… ― Empezó a vacilar ella, mientras escondía un mechón de su cabello tras su oreja.
― Mira ― Dijo él clocándose frente suyo. ― Yo me meteré al equipo de futbol, si tú te unes al de porristas, ¿Qué dices? ― Propuso con su marcado ánimo.
Ella dudó, pero terminó por sonreír. ― ¡Está bien! ― Exclamó.
En eso, ambos en medio de su felicidad chocaron sus palmas. Cuando cayeron en cuenta, se alejaron lentamente del otro un tanto avergonzados.
― Perdón… ― Musitaron al unísono. Pero luego empezaron a reír, y siguieron su camino hacia las oficinas directivas.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― ¿Seguirás haciéndome la ley del hielo todo el día? ― Le cuestionó Akira a su ahora ex compañera Kiriko.
Como respuesta, ésta le volteó la mirada.
― Eres muy injusta ― Declaró él. ― Te he hecho un favor el día de ayer… ―
FLASHBACK
Hayase vio cómo su compañera sorbía agua y fue ahí que vio su oportunidad. ―Por cierto Shinnosuke… ― El mencionado lo miró. ― ¿Quisieras ser el compañero de Kiriko? ―
Al oír aquello Kiriko escupió su agua y empezó a toser con fuerza.
Shinnosuke estaba asombrado.
― ¿¡Qué!? ― Exclamaron ambos.
Akira sólo sonreía con satisfacción.
― ¿Acaso te golpeaste la cabeza Hayase-san? Él es un criminal… no puede ser mi compañero ― Debatió ella al instante, luego de recuperar su color y su voz.
Akira fingió indignación. ― ¡Oye! Yo me golpee la cabeza ni mucho menos ― Debatió. ― Además, se nota que él no es criminal, acaba de ayudarte ¿No es así? ―
― Sí, pero le pide su ayuda porque no había alguien más, esos niños iban a morir ― Argumentó Kiriko.
― Oigan… si me dejaran decir algo… ― Interrumpió Shinnosuke.
― ¡No te metas en esto! ― Exclamó ella.
Por el medio, Shinnosuke empezó a retroceder.
― No, no vamos deja que hable ― Comentó Akira mirando el tercero, cediéndole la palabra. ― A mí sí me interesa, dime Shinnosuke ―
El susodicho vaciló, pero terminó por hablar. ― Sinceramente… en lo personal sí me interesa el trabajo ― Confesó.
― ¡Pues yo no quiero trabajar contigo! ― Debatió ella.
― Lástima que no sea tú decisión Shiraishi… ―
― Hayase-san… ― Musitó ella sorprendida de que su todavía compañero le hablara de su apellido, eso significaba que había entrado en su modo serio.
―…Como tu compañero que aún soy y el veterano en esta relación de compañerismo, yo mismo puedo elegir a mi reemplazo ― Anunció con autoridad.
Kiriko formó un mohín. ― ¿De qué estás hablando? ―
― Todo está en el libro especial del detective ―
― ¡Pff! ¿Ahora te basas en las reglas? ―
― Lee el libro ―
La Shiraishi refunfuñó pero fue por el libro a su unidad. Al alejarse, Akira le guiñó el ojo a Shinnosuke, pero éste no comprendía del todo porque hacía aquello.
Kiriko finalmente volvió con el dichoso libro.
― Página 203 párrafo tercero inciso C ― Indicó Akira. Ella movió los labios burlándose de él. ― Si gustas, léelo en voz alta ― Agregó burlón.
"Para la transferencia, reemplazo indeterminado o definitivo, el oficial con más años en la relación de compañerismo podrá elegir a su sustituto para que apoye a su otro compañero desvalido"
Luego de leer aquello, Kiriko les arrojó el libro, golpeando a ambos en la cabeza, luego de ello se alejó a grandes zancadas.
― ¿Siempre es así? ― Cuestionó Shinnosuke sobando su cabeza.
Akira sonrió. ― Siempre… ―
FIN DEL FLASHBACK
― ¿Un favor? ¿Enserio? Acabas de meter a un criminal a este lugar ― Exclamó ella luego de recordar lo ocurrido.
― Cada día que pasa te vuelves más dramática ― Comentó Hayase. ― Sólo robó tu unidad, debió haberlo hecho por una buena causa ―
― ¿Ahora lo defiendes? ―
― Escucha Kiriko, mi intención no es hacerte ningún mal… pero sí tú lo ves así ¿Qué puedo hacer yo? Querías a alguien que te ayudara, ¿acaso no quieres pistas de tu padre? ― Argumentó éste de un modo ya más calmado, serio y reflexivo.
La aludida bajó la mirada, pensando y analizando la situación.
FLASHBACK
"¡Hayase-san! ¡NO!"
"Ki-Kiriko… me- me estoy muriendo"
"No digas eso, resiste"
"¡Hayase-san, Hayase-san!"
FIN DEL FLASHBACK
― Sólo dale una oportunidad ¿Sí? ―
― Estás bien, le daré la oportunidad… Por ti ― Anunció mirándolo a los ojos.
― Gracias… ―
― ¡Ya llegué! ― Saludó Shinnosuke ingresando a la pequeña oficina.
Kiriko suspiró, pero preparó su mejor cara para recibirlo.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― ¡Mocosa presumida! ―
Haruto rodó los ojos. ― ¿Ahora qué tienes? ― Cuestionó cansado mientras leía un libro, pero el quejido de su amigo lo distrajo.
Marvelous arrojó el celular al sofá más cercano. ― La mocosa esa, a la que tengo que cuidar no asistirá a su estúpido evento ―
― ¿Y…? ―
― Le llamé a su manager o no sé lo que sea y me dijo que estaba descansado en su mansión, que si tengo algo que tratar que vaya a buscarla ― Explicó con un tono de molestia y fastidio.
― Entonces… ¿Irás? ―
― ¿Crees que tengo opción? ― Pidió con ironía.
Haruto suspiró y se puso de pie. ― ¿Al menos tienes su dirección? ―
Marvelous sacó un papelito. ― Sí, es esta pero… ―
― ¡Dame eso! ― Exclamó el otro arrebatándole el papel y leyéndolo. ― Pff tienes suerte, el lugar no es muy lejos de aquí… de hecho está a unas cuantas cuadras ― Respondió.
Marvelous tomó su chaqueta y se volvió a su amigo. ― ¿Qué esperas? Vamos, cuanto antes mucho mejor ―
― No gracias, mejor me quedo aquí ―
― Es una lástima, porque sé dónde está tu escondite de donas azucaradas ilimitadas ―
Los ojos de Haruto se abrieron enormemente. ― Algún día ya no podrás chantajearme con eso ― Anunció mientras también se ponía su chaqueta.
Habiendo ganado Marvelous sonrió de lado. ― Claro… cómo tú digas ―
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Amy finalmente rompió el contacto visual con el chico desconocido. ― No sabes lo que dices… Ni siquiera me conoces ― Respondió finalmente.
― Cierto, es por ello que a mí me gustaría conocerte ― Admitió de forma sincera. Luego sonrió y se le acercó. ― Soy Daigo Shiba, un gusto… ― Dijo extendiéndole su mano.
Amy lo miró de arriba abajo, buscando indicios de mentira en él, pero nunca los encontró. Algo vacilante alzó su mano y aceptó aquel apretón. ―…Amy Shiraishi… No Amanda, sólo Amy ―
Daigo sonrió ampliamente al haber logrado que ella hablara, e incluso bromeara.
― De hecho… Amy te queda mejor… mucho mejor ―
Y por segunda ocasión en el día, la joven Shiraishi sonrió de forma natural, de manera cariñosa.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Mako finalmente arribó a Crystal Gems, el incendio aún tenía sus marcas en el edificio, pero ella por supuesto no se dejaría vencer tan fácil. Suspiró, lo más seguro era que sus empleados ya la esperaban para nuevas órdenes, además esperaba que Takeru ya hubiera hecho el llamado para los constructores.
Ingresó como cualquier día, algunos empleados pasaban por ahí y le hacían su reverencia mañanera. Subió por las escaleras hacia su oficina. Cuando entró se llevó una grata sorpresa.
― ¿Ren? ¿Qué haces aquí? Ya sabe que no puedes entrar así como así… ― Pero se detuvo cuando vio el hombre luchaba por detener un sangrado en su boca con una manta mojada. ― ¡Por Dios! ¿Pero qué te pasó? ― Pidió acercándosele con suma preocupación.
ÉL sonrió débilmente. ― Lo- Lo siento Mako-chan pero es que necesitaba ayuda con esto ―
― ¿Te peleaste? ― Cuestionó yendo por el botiquín de emergencias del baño.
― No, sólo es que… soy algo torpe y me golpee con el elevador ― Mintió.
― ¡Eres tan tonto! ― Exclamó ella regresando. ― Claramente hay una señal de "precaución" ahí ¿Qué crees que hubiera pasado si un pedazo de techo o el elevador completo te cae encima? ― Interrogó mientras humedecía algo de algodón para curar su boca.
Ren sonrió. ― ¿Te preocupas por mí, no es así Mako? ― Pidió suavemente.
― Por supuesto… ― Susurró de la misma manera perdiéndose por un instante en los ojos de él.
― ¿Sabes lo que eso significa? ― Cuestionó sin apartar su vista de ella. Ésta negó de forma suave.― Que me amas como yo a ti… ¿Verdad? ― Parecía más una afirmación que una pregunta. Así que aprovechó y tomó el mentón de ella para acercarla a sus labios.
Mako estaba estática, luchaba por apartarse, pero no podía… su cuerpo no le respondía.
Lentamente ambos empezaban a cerrar los ojos.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Ahim suspiró y sonrió de forma satisfactoria. ― Bueno… he terminado ― Anunció luego de limpiar una especie de bodega. Estaba por salir del lugar cuando tropezó con algo enorme. ― ¡Auch! ― Emitió sobando su rodilla. ― Pero ¿Qué es esto? ― Se preguntó al momento que quitaba la enorme manta que cubría el objeto. Luego de una nube de polvo y algo de tos. Sus ojos se iluminaron. ― Es… es el piano de mamá… ― Musitó para sí con nostalgia.
Limpio el polvo que cubría el instrumento, encontrando así un grabado.
"Para la mujer de mi vida… Kaori, siempre estaremos juntos incluso más allá de la muerte. Que las teclas de este piano te guíen a través de la oscuridad y te lleven a la luz. Arthur."
Ahim sonrió con tristeza, un par de lágrimas amenazaban con salir. ― Los extraño a ambos… ― Murmuró. Luego miró por encima de éste, encontrando una partitura. ― ¿Eh? ¿Es… es una canción? ― Comentó leyendo la letra.
Con gran determinación y fuerza, la pequeña chica sacó el piano a la enorme sala, claro que después de desempolvarlo. Colocó la partitura al frente. ― Veamos… ― Murmuró tomando asiento y empezando a teclear. A pesar de los años, el instrumento sonaba bastante bien.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― ¿Seguro qué es aquí? ― Cuestionó Marvelous a su acompañante.
― Claro, eso dice la tarjeta ― ― Dijo Haruto releyendo la dirección. ― En una enorme mansión ¿No crees? ―
― ¡Nah! He visto mejores ― Declaró el otro con desinterés.
― Como digas, ¿Por qué no verificas si es la dirección correcta? ― Comentó Haruto metiendo sus manos a los bolsillos.
Marvelous se encogió de hombros.― Buena idea ― Admitió caminando hacia la ventana y trepando un enramado para una mejor visibilidad.
Haruto observó sus acciones. ― ¿Estás loco? Sólo bromeaba, ¡baja de ahí! ― Le regañó.
― ¡Tú no eres mi jefe! ―
― ¡Te atraparán! ―
― ¡Shh! Si te callas no lo harán, mejor vigila ― Ordenó.
El otro chico no tuvo más opción que obedecerlo. Le dio la espalda para poder vigilar que nadie los estuviera viendo.
Marvelous logró tener visibilidad de la enorme sala.
Y pudo verla, a la pequeña niña que anteriormente lo había encarado.
Iba a bajarse, cuando una melodía atrapante lo detuvo. La observó de nuevo, ahora estaba maniobrando sus dedos en aquel viejo piano.
Se quedó escuchando.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
N/A: SNSD/ALL MY LOVE IS FOR YOU
Eyy yeah Eyy yeah Eyy yeah
Eyy yeah Eyy yeah Eyy yeah
Eyy yeah Eyy yeah Eyy yeah oh
Mi reflejo se encontraba en la ventana del tren en el que me embarque en la nueva ciudad
Mis ojos se sienten incómodos
No te olvides de la lección que me enseñaste
Me pregunto si todo mi cuerpo esta celoso ahora
El paisaje que fluye de repente me hace tomar una respiración profunda
Mirando hacia arriba en el horizonte del cielo
Es la voz de esa persona
Incluso si me dejas lejos, si cierro mis ojos, tu corazón estará cerca
Todo mi amor es para ti
Nada que perder
Porque yo sé el significado y la fuerza de tu amor más que cualquier otro
La pequeña idol sonrió con nostalgia, la canción le había llegado como ninguna otra. Y estaba orgullosa de su trabajo, finalmente esas clases de piano habían dado sus frutos.
Pero absorta al mundo exterior, no se había dado cuenta que tenía a Marvelous Shiba totalmente perplejo. El chico rudo tragó duro, sentía su corazón acelerado.
¿Qué era esa sensación?
¿Por qué comenzaba a sudar?
Acaso… ¿Se había equivocado con esa chiquilla?
― Todo mi amor es para ti… ― Repitió en su mente.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
N/A: ¡Listo! Jajaja ¡Hola a todos y a todas! Estoy feliz de estar de vuelta. Sé que muchos, quizás unos más que otros esperaban ansiosos esta actualización y… aquí está, como siempre espero que haya valido la pena la espera, finalmente estoy de vacaciones y estoy tratando de aprovechar al máximo estos días para ponerme las pilas con este proyecto y otros más que tengo por ahí. ¡Ya llegamos a los 40 reviews! ¡Qué emoción! Y aún más emocionante porque el día 20 de este mes, el fic cumplirá sus seis meses de haber sido publicado, Jejeje así es mis amigos :) SDE apenas es un bebé Jajaja pero descuiden que para celebrarlo planeo un par de cosas especiales, así como su respectivo capítulo, así que no pierdan la pista.
Agradezco infinitamente a todos aquellos que me dejan su review. En esta ocasión a dos personitas que no dejaron de insistirme.
Lamurallarodriguez: veo que eres nuevo lector (a) me alegra que te esté gustando el fic y que hayas comentado positivamente. Te mando un saludo :)
Matsuri: De todos tú fuiste quien más vi por aquí Jejeje me presionaste al máximo Jajaja y en verdad lo agradezco porque de no ser por ti no lo hubiera terminado, así que espero te haya gustado este capítulo que fue para ti, igual te mando un enorme saludo :)
A todos mis lectores ¡Saludos!
GEMITHA0208
