SDE – CAPÍTULO 12
Ahim volvió a acariciar con ternura las teclas del viejo piano de su fallecida Madre. En estos momentos se encontraba en unos de sus viajes al pasado, cuando era pequeña y su madre tocaba el piano para ella y sus demás hermanas. Sus melodías siempre las hacían sentir mejor, y en ocasiones era el mejor remedio para hacerlas dormir.
― ¡Marvelous, baja de ahí, viene alguien! ― Advirtió Haruto con algo de preocupación.
El aludido por fin salió de sus ensoñaciones. Sacudiendo levemente su cabeza. ― Ya, ya voy… no te alteres ― Comentó por lo bajo. Pero justo cuando piso una parte del enramado, ésta se rompió. El crujido lo alertó. ― ¡Maldición! ― Masculló antes de caer al suelo duro, emitiendo un fuerte quejido.
El ruido fue lo suficientemente fuerte como para desconcentrar a Ahim. ― ¿Ah? ¿Hay alguien ahí? ― Llamó acercándose al ventanal.
― ¿Estás bien? ― Pidió Haruto llegando a un lado de su amigo.
Marvelous asintió. ― Sí ― luego intentó ponerse de pie y al instante se derrumbó. ―… No… mi tobillo, creo que está roto ― Informó.
Haruto suspiró. ― Te dije que no subieras… ―
― Deja de sermonearme ¿Quieres? ―
Ahim finalmente abrió el enorme ventanal. ― ¿Hola? ― Llamó, y dirigió su mirada hacia abajo. ― Oh, pero si son ustedes… ― Murmuró.
El dúo miró a la joven Shiraishi, maldiciendo por lo bajo su mala suerte.
― ¿Qué están haciendo aquí? ― Cuestionó ella. Luego se percató de que Marvelous estaba en el suelo. ― ¡Dios Mío! ¿Estás herido? ―
Él soltó un leve quejido. ― Sí, un poco ―
― ¡Aguarden! Abriré la casa para que entren ― Informó ella corriendo a velocidad para abrir la casa.
Los Shiba estaban algo confundidos.
― Hay que largarnos de aquí ― Comentó el herido.
Haruto puso sus manos como jarras. ― ¿sí? ¿Y dime tú como piensas volver así como estas? ― Marvelous chasqueó la lengua. ― Sólo deja que te ayude, ya después volveremos ― Opinó al momento que se agachaba para ayudarlo a incorporarse. ― Trata de comportarte… ¿Quieres? ― Le advirtió, tomándolo por el hombro y llevándolo a zancadillas a la mansión Shiraishi. Como respuesta, el aludido sólo gruñó por lo bajo.
― Por favor, entren con cuidado ― Dijo Ahim recibiendo a ambos hombres. ― Dejen muevo el piano, para más espacio ― Comentó al momento que con gran fuerza intentaba mover el viejo instrumento. Le costó un poco pero lo logró. ― Recuéstalo en el sofá ― Le indicó a Haruto.
De inmediato el aludido asintió, obedeciendo la orden de la Shiraishi. Marvelous soltó un par de quejido, debido al dolor en su pierna.
― Déjame ver tu pie ― Demandó la Shiraishi.
― ¿Qué cosa? ―
Ella soltó una risita. ― Sólo quiero ver qué tan profunda es tu herida ― Corrigió.
Marvelous sintió que enrojecía. Y la mirada burlona de Haruto no ayudaba en nada. ― Oh, este, está bien ― Accedió empezando a levantar la parte de debajo de su pantalón y quitarse las botas y calcetines.
Ahim se acercó a revisar. ― Oh Vaya, esto… esto no se ve bien ― Comentó viendo la sangrante herida del pie del hombre. Sin pedir permiso, la chica presionó aquella herida. Marvelous dio un leve grito.
― ¿Pero qué haces? ―
― ¡Perdón! ¡Perdón! Revisaba la profundidad…. Discúlpame ― Le pidió juntando sus palmas. ― Bueno, en definitiva esto se ve feo… ― Concluyó y luego caminó hacia el inicio de las escaleras. ― ¡Koyomi-chan! ¡Koyomi! ¿Puedes bajar un segundo? ― Gritó.
― ¡Enseguida Voy! ― Gritó de vuelta la susodicha.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Daigo y Amy rompieron el contacto visual y el del apretón de manos.
De forma inconsciente, ella metió un mechó de cabello tras su oreja. ― Lamento haberte gritado, tirarte al suelo y arruinar tu ropa ― Comentó ya más calmada.
Daigo rió. ― Ya te dije que no te apures, no pasó nada que no se pudiera remediar ― Ella soltó una risita y empezó a recoger su mochila. Daigo la observaba por detrás. ― Esas personas actuaron de manera horrible ¿Cómo puedes tolerar algo así? ― Le cuestionó con el mayor tacto posible.
Amy colocó su mochila en su espalda, y tras la pregunta se encogió de hombros. ― Soy la hija de un criminal… aunque yo no piense así, esa fama siempre me precederá ― Comentó algo triste e impasible. Ni ella misma entendía porque le había contado aquello; pero ella suponía que a estas alturas hasta los recién llegados conocen la "Historia Shiraishi".
Daigo la compadeció. Sinceramente esperaba otro tipo de actitud. Su misión ahora era ella, pero ¿Cómo hacerla sufrir más de lo que ya ha sufrido? El hacerlo lo convertiría en el peor de los monstruos pero… ¿y su familia?
FLASHBACK
― Lamento haberlos inmiscuido en esto ― Murmuró Takeru de pronto.
― No seas tonto ― Habló Marvelous. ― Nosotros nos metimos por nuestros propio pie ― Comentó mirando al mar.
Daigo asintió. ― Nosotros te debemos a ti esta oportunidad ― Dijo.
― No nos importa ensuciarnos las manos, mientras estemos juntos ― Opinó Shinnosuke.
― Pero… ― Intentó interrumpir Takeru.
Haruto rió. ― Ya estamos aquí. Si tú te hundes… nosotros también ¿lo olvidas? ― Cuestionó.
― Casi como una familia ― agregó Right con una sonrisa.
Ante lo dicho, los demás rieron sonoramente. Y despeinaron a Right. ― Sí, más o menos así amiguito Jajaja ―
FIN DEL FLASHBACK
― Otra oportunidad… ―
― ¿Ah? ― Emitió Amy sin comprender aquello último que el chico había susurrado.
Daigo sacudió su cabeza. ― Disculpa… Me refiero a que estas buscando una segunda oportunidad ¿no es así? ―
La Shiraishi meditó aquello unos segundos. ― Sí… podrías decirse así ― Musitó un tanto perdida en el tema. Luego sonrió. ― Será mejor que vaya a mi castigo, fue un gusto conocerte Daigo ― Comentó extendiéndole de nuevo su mano.
El chico sonrió y tomó aquel gesto. ― Puedes llamarme King, la mayoría me dice así ― Amy sonrió mientras asentía. ―…Si gustas puedo ayudarte con la limpieza ―
Ella rompió el apretón de forma abrupta. ― ¡No! Yo… yo este… No podía pedirte eso… Además eres nuevo ¿No? Lo mejor es que vayas a recibir el tour oficial ―
El chico chasqueó la lengua y se encogió de hombros. ― ¿Con ese payaso que se cree Director? No gracias ― Amy no pudo evitar reír ante aquel comentario. ― Tengo una mejor idea; ¿Qué tal que yo te ayudo a limpiar y luego me das ese tour? ― Sugirió con entusiasmo.
La Shiraishi dudó, pero terminó por aceptar. ― Muy bien, entonces sígueme ― Indicó con una sonrisa.
Él asintió y se puso a su lado para emprender camino.
Cuando ambos se habían alejado, una figura salió de detrás de un enorme árbol.
― Tonta Shiraishi… No puedes ser más popular que yo… ¡No puedes! ― Susurró con malicia para así aquella figura. Luego se retiró de ahí.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Debido a que aún estaba débil, Koyomi bajó con cuidado las escaleras de la mansión. ― Ahim, ya estoy aquí ¿Qué ocurre? ― Pidió llegando al pie de éstas. Pronto su mirada se cruzó con la de los visitantes. ― Haruto… Marvelous ¿Qué haces aquí? ― Cuestionó llegando a la sala principal.
El corazón de Haruto dio un vuelco al ver a la chica ya mucho mejor, se veía muy bonita, sana y alegre. ― Koyomi… ― Musitó, pero luego se sacudió mentalmente. ― Lo siento, pasábamos por el vecindario y… y mi primo sufrió un accidente ― Informó.
Koyomi asintió comprendiendo la situación. ― Esa herida es muy fea, debe tratarse cuanto antes ― Comentó mirando la herida.
― Para eso te llamé Koyomi-chan ― Dijo Ahim llegando nuevamente a escena. ― Necesito de tus remedios medicinales para tratar esa herida, yo me ocuparé de vendar el tobillo ―
La menor asintió. ― Bien, entonces iré por el libro ― Anunció, volviendo a subir las escaleras.
Los Shiba no podían encontrarse más y más confundidos.
― ¿El libro? ― Repitió Haruto.
Ahim asintió levemente desenrollando las vendas. ― Sí, mi hermana tiene unos gustos bastantes peculiares… No es nada ―
Pronto Koyomi volvió con una pequeña botella en mano. ― ¡Aquí está la medicina! ― Exclamó acercándose nuevamente. ― Esto arderá… ― Le advirtió a Marvelous, éste asintió con determinación. Koyomi tomó esa señal y vertió un poco del líquido sanador.
Marvelous soltó un par de quejidos, pero pronto la herida sangrante ya no era tan profunda, es más casi parecía un raspón cualquiera.
Haruto y Marvelous estaban atónitos.
Luego Ahim se hincó para poder proseguir con el vendaje. ―…Creo que esto ayudará a tu tobillo, tan sólo no lo muevas tanto ― Indicó ella, muy concentrada en el vendaje.
― ¿Cómo sabes hacer todo eso? Creí que serías… ―
― ¿Una niña mimada inútil? ― Completó ella sin mirar a su "paciente".
Por primera vez, el rudo Marvelous tragó duro. Y Haruto pudo percatarse de ello. ― Mmm bueno… algo así pero… ―
Ahim rió por lo bajo. ― Descuida, estoy acostumbrada… es el concepto que todos tienen de mí ― Confesó, terminando el vendaje y alejándose para guardar el botiquín.
Marvelous la vio alejarse, y su mirada se mostraba confundida.
Koyomi retomó la palabra. ― Cuando éramos niñas, sufríamos muchas caídas; con el tiempo cambiamos ese estilo y nos hicimos más fuertes, es por ello que conocemos todos estos remedios medicinales. ― Comentó ella, como una reseña para los Shiba, ambos asintieron a manera de comprensión. ― Todas nuestras hermanas son atléticas, tristemente eso no es genético ― Agregó con algo de diversión.
― Me agrada ese sentido del humor ― Le murmuró Haruto.
Las mejillas de Koyomi se tiñeron suavemente. ― Gracias… ―
― ¿Quieren algo de té? ― Gritó Ahim desde la cocina.
Koyomi miró a sus invitados. ― Deben probarlo, es exquisito ― Aconsejó.
Ambos se miraron entre sí, y terminaron por asentir.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― ¡Es-espera! ¡No sabes lo que eso puede causar! ¡Shinnosuke! ― Advirtió Kiriko con algo de terror.
Durante las últimas dos horas, Kiriko se había ocupado en mostrarle las instalaciones de la Unidad de Delitos Especiales. Por desgracia Shinnosuke siempre terminaba tocando algo de más y la situación empeoraba.
Ahora ambos habían bajado al laboratorio de pruebas, y de análisis de evidencia forense. La capsula que ambos estaban observando, a pesar de las advertencias terminó por explotar.
Kiriko quedó llena de porquería por todo su uniforme.
Shinnosuke se salvó. Pero sólo pudo darle una sonrisa tonta a su nueva compañera. ― Lo- Lo siento Kiriko ―
Ella quitó el rastro de babosa de su cara. ― ¡Eres un baka! ― Le gritó.
― Tranquila, yo… yo puedo arreglarlo ― Dijo éste intentando limpiarle la ropa.
― ¡Aléjate de mí! No puedes arreglarlo ― Exclamó ella alejándose a pasos fuertes.
― ¿Por qué eres así? ― Gritó, logrando que ella se detuviera. ― No te gusta recibir ayuda de nadie… Me sorprende que alguna vez tuvieras un compañero ― Le espetó con molestia.
Kiriko hizo sus manos puños y se giró a él. ― Tú… tú eres el menos indicado para decirme esas cosas ― Se le acercó y con su dedo picó su pecho. ― Tú no me conoces ― Finalizó, volviendo a darle la espalda.
Shinnosuke refunfuñó, y soltó un grito de frustración cuando ella ya se había ido a limpiar la porquería.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― Sé que estas molesto Chiaki, pero actuar de esa manera no soluciona nada… Ren puede descubrir para quien trabajas ahora ― Le espetó una voz, oculta desde la sombras.
Chiaki se encontraba en una especia de bodega. Sabía que su "líder" jamás se mostraría, así que este tipo de charlas eran comunes para él.
El joven chasqueó su lengua con desagrado. ― ¡Ya lo sé! Pero me pediste cuidarlas ¿No? Ese imbécil se está pasando de la raya, ya se metió con Mako una vez y ayer planeaba deshacerse de Kagura… ¿Querías que me quedara de brazos cruzados? ―
― Por supuesto que no esperaba eso ― Respondió la voz. ―Pero he tenido un extraño presentimiento… ―
― ¿De qué hablas? ―
― De Takeru Shiba y su pandilla ―
Chiaki parecía confundido. ― ¿Ah? ¿Y que con ellos? ―
― Pueden ser la oportunidad que estoy buscando, debo confiar en ellos… por el momento ― Susurró en forma muy reflexiva.
― La verdad no entiendo a lo que te refieres ―
― No me hagas caso, cuando sea tiempo te contaré… ―
Tani rodó los ojos. ― Aquí va de nuevo… Desde que me sacaste de ese infierno de correccional es lo único que sabes decirme, ¿Cuándo piensas contarme toda la verdad? ―
― Pronto… ya lo verás ―
Chiaki suspiró resignado. ― Entonces ¿Qué hago? ―
― No puedes acercárteles a la chicas… te reconocerían ― Musitó reflexivo. ―…Por el momento no te alejes de Takeru Shiba y sus amigos, conviértete en su sombra… en su amigo si es necesario. Puede que mi corazonada este errónea, y no quiero dejarlos mucho tiempo con ellas, ¿Entiendes eso? ―
― ¿Acaso tengo opción? ― Entre la oscuridad la figura le dio una mirada severa. ― Ok, ok no es para que te pongas así… Yo me ocupo ―
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Shinnosuke se encontraba en la cafetería. Comía unos dulces de leche. Su cabeza estaba caída en la mesa, con pesadez.
― Primer día difícil ¿eh? ― Pidió una voz con algo de diversión.
Shinnosuke no lo miró, pues reconocía la voz. ―…No tienes ni idea, tu amiga es una amargada total ¿Cómo la soportaste? ― Cuestionó mirándolo de reojo.
Hayase rió y se acomodó a su lado. ― No seas duro con ella… ― Pidió de forma tranquila. ―…Ha sufrido mucho, es natural que se haya vuelto así ―
Esas palabras llamaron la atención del Shiba, quien se incorporó con curiosidad. ― ¿Ella ha sufrido mucho? ― Repitió.
Akira asintió mirando a la nada. ― No le gusta hablar al respecto, pero como su nuevo compañero, opino que mereces saber ―
― Bien… Dime ―
― Su padre es un prófugo de la justicia… se metió en el mercado negro y terminó involucrado en un crimen aun mayor… tuvo que huir, ella, su madre y sus hermanas vivieron solas mucho tiempo, un par de años después… su madre falleció ―
Tras lo escuchado, Shinnosuke sintió una opresión en su pecho. Se sentía algo débil… quizás no debió juzgar a la chica sin conocerla. ― ¡Vaya! Es algo que… que no esperaba oír ―
― Eso no es lo peor… ― Murmuró Akira, el nuevo lo miró. ― Sus hermanas estaban destruidas, y Mako, su hermana mayor tuvo que hacerse cargo de ellas y de Crystal Gems, como la segunda en la línea Kiriko terminó la Universidad e inmediatamente de graduarse se inscribió a la Academia, se graduó con todo y honores es la detective más joven ¿Y sabes por qué hizo todo eso? ― Shinnosuke negó lentamente. ― Para hundir al verdadero culpable de la caída de la compañía de su familia… para salvar el pellejo de su Padre ― Concluyó.
Ante tal confesión, el joven Shiba no pudo evitar tragar duro. ― El verdadero culpable… ¿Ósea que Arthur no es…? ― Pensó sumamente confundido.
― Sólo te pido que la apoyes, sé que parece ruda… pero en el fondo está asustada ―
Shinnosuke abandonó sus pensamientos y miró a Akira. ― Muy bien, sé lo que tratas de decirme; descuida daré lo mejor de mí, no la dejaré… te lo prometo ―
Hayase sonrió y asintió. ― Me agrada escuchar eso… ―
― Ella parece importarte mucho, ¿acaso son…? ―
El joven en silla de ruedas comenzó a reír con diversión. ― ¡No, para nada! ― exclamó. Y sacó su cartera del bolsillo trasero de su pantalón. ―Mira, ella es mi prometida se llama Susan ― Comentó mostrándole la foto. ― Algún día te la presentaré, así que descuida yo no represento ningún obstáculo en tu relación con Kiriko-chan ― Agregó en un tono pícaro.
Shinnosuke sentía su cuerpo hervir. ― ¿Eh? ¡No me refería a eso! Ella no me… ―
― Jajaja, no te preocupes. Será mejor que me vaya… habla con ella y verás que es mucho mejor de lo que imaginas ― Le aconsejó.
El Shiba asintió, y se despidió de Akira.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Kagura y Right seguían con su viaje hacia las oficinas administrativas para poder completar su "inscripción" en la institución.
― Y este es el campo de futbol… creo que cuando te integres al equipo se te hará fácil llegar ― Comentó la menor de las Shiraishi señalando dicho lugar.
Right asintió. ― Es bastante amplio, pero se nota que está bien cuidado ―
Kagura rio ante el comentario de su nuevo amigo. Siguieron caminando, y por un breve instante se detuvieron en la sección de las piscinas. ― Aquí se realizan los concursos de nado ― Instruyó.
El chico sonrió de forma amplia. ― ¡Vaya! Qué más quisiera que darme un chapuzón aquí ―
― ¿Enserio? ―
― Sí… ¿Por qué, tu no? ―
Kagura retrocedió de forma lenta. ― Bueno… cuando era niña tuve una muy mala experiencia en un lago y… ―
― Está bien, todos tendemos a tenerle miedo a algo ― Le consoló.
― ¡Pero mi miedo es absurdo! ― Excusó ella algo avergonzada.
Right rio levemente y se le acercó. ― No hay miedo tan grande ni tan pequeño que no se pueda superar; y no hay porque avergonzarse, es normal ― Dijo éste de forma tranquila.
Kagura meditó aquellas palabras, sonrió y asintió. ― Gracias… ―
Right asintió y ambos siguieron caminando.
Kagura nuevamente rompió el silencio. ― Pero… lo digo enserio Right ― Esto llamó la atención del chico, quien la miró esperando a que continuara. ― Ya sabes, no tenías que salvarme ayer de esas horribles personas… ― Right le sonrió. ― Pero… me alegra que lo hicieras ― Murmuró de forma sincera.
FLASHBACK
― ¿Qué están haciendo? ¡No me lastimen! ―
― No te vamos a lastimar… te estamos salvando ―
― ¿Eh? ―
El quinteto de chicos comenzó a liberarlo de aquellas ataduras de cuerda que tenía.
Right estaba algo débil, por lo que sus liberadores, lo ayudaron a apoyarse y salir de aquel terrible lugar.
― ¿Por qué? ¿Por qué me salvaron? Ni siquiera los conozco… ―
El que parecía el líder de aquel grupo le arrojó una botella de agua. ― Lo sabemos, pero sólo te estoy dando una segunda oportunidad… ―
El chico estaba atónito. ― No tenían que hacerlo… ―
― Cierto… Pero tu muerte no quedaría en mi consciencia, algunas veces sólo debes seguir tu impulso a ayudar a quien lo necesite, ese es mi lema ―
FIN DEL FLASHBACK
― Fue un impulso… ayudar a quien lo necesite ―
― ¿Ah? ―
― Ese es mi lema, Kagura… por eso no podía dejarte morir ahí ― Concluyó mirando a la nada.
La chica ladeó la cabeza tratando de comprender. ― Ya veo… ― Musitó. Luego se percató que el chico sobaba su muñeca, y al hacerlo ella pudo notar algo peculiar. ― Lindo brazalete, me gusta ― dijo señalando el objeto en la mano de éste.
Right alzó su mano para mostrarlo mejor. ― Gracias, fue un regalo de mis primos ― Kagura asintió comprendiendo.
FLASHBACK
― ¡Feliz Cumpleaños amiguito! ― Exclamaron sus amigos.
Al instante, Right sonrió. ― ¡Vaya! Se acordaron ―
― ¿Cómo podríamos olvidarlo? ― Cuestionó una voz tras ellos.
― Takeru… ―
El aludido sonrió y se acercó a Right. ― Feliz Cumpleaños Right ― Dijo entregándole una pequeña caja. ―
― Takeru, no debieron ―
― Sólo ábrelo ― Indicó el líder de los amigos.
Right obedeció y con entusiasmo abrió aquella cajita. Dentro encontró un brazalete con un símbolo bastante peculiar y su nombre grabado en él. Right estaba emocionado.
― Bienvenido a la fraternidad, amiguito. Por fin eres uno de nosotros… Right ― Anunció Takeru con orgullo. Los demás sonrieron.
Right se colocó el brazalete. ― Muchas gracias, amigos. Lo digo enserio ― Respondió admirando su símbolo de unión con esos chicos.
Luego de esto, todos volvieron a compartir un efusivo abrazo.
FIN DEL FLASHBACK
Kagura aprovechó y de su cuello sacó un colguije. ― Mis hermanas tenemos este collar… es como el lazo que nos une ― Comentó, el chico miró aquel objeto con algo de asombro.
― Es… es el mismo que tenía Arthur… ― Pensó. ― ¿Todas tus hermanas lo tienen? ―
Ella asintió. ― Se nos entrega al cumplir 12 años… bueno desde que papá desapareció, Mako fue quien me lo entregó a mí― Confesó con algo de nostalgia.
El ánimo de Right bajó en cuestión de segundos. ― Oh, lo siento… yo no debí preguntar ―
Ella negó. ― Descuida, en verdad no recuerdo mucho de él…. Es raro ya que es mi padre pero… ― Right la miró con compasión. ―…No importa ―
― ¿Y qué hay de tu mamá? ―
Kagura rio de forma nerviosa. ― Mi mamá falleció un año después de la fuga de mi papá ―
Right se golpeó mentalmente. ― ¡Idiota! Sí quieres aquí mismo rómpele el corazón ― Se recriminó en forma interna. ― Perdóname Kagura, no sé porque sigo diciendo estupideces ―
Ella rio ante aquel comentario. ― Descuida, dijiste lo correcto esta vez ― El Shiba sentía sus mejillas arder. ― Sigamos con el recorrido ¿Quieres? ―
― Sí, vamos ―
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
A pocos centímetros de tocar sus labios, Mako intentó desistir alejándose de su acompañante, al ver esa acción, Ren reaccionó tomando la cara de ella para volverla a acercar a sus labios. Notando sus intenciones, Mako frunció su ceño y usó sus manos para separarlo de ella. Sin embargo el joven Yamaki ofreció más fuerza en la cintura de la mujer para impedir que ésta se alejara.
― Re- Ren… ¡Ren! ¿Qué crees que haces? ¡Suéltame! ― Pidió ella de forma demandante, pero su voz se hallaba ligeramente apagada, debido al forcejeo.
― No Mako, debo probar tus labios… así… así quizás se sacie mi sed ― Excusó él de forma entrecortada por la pelea que ambos estaban llevando a cabo.
Mako empezaba a preocuparse, el hombre estaba fuera de sus estribos. ― Ren ¡pero no así! A la fuerza no, ¡déjame ir! ― Pero Yamaki no obedeció y ejerció más fuerza apretando a la mujer contra sí. ― ¡Me estas lastimando! ¡Suéltame, ya! ― Exigió. Intentando recuperar una de sus manos, Mako planeaba darle un puñetazo en la cara para así poder controlarlo. Pero él era más fuerte, y estaba claro que no la dejaría ir tan fácil. La mayor Shiraishi estaba asustada, demasiado asustada.
Pronto, como caído del cielo, llegado de la nada. Takeru Shiba hizo su aparición y sin decir nada, le plantó un tremendo puñetazo a Ren en la cara. Esta acción arrojo al hombre tras el escritorio por la enorme fuerza que había ejercido el Shiba en su puño.
Mako tenía los ojos abiertos de forma impresionante, tanto que si los abría más corrían el riesgo de que éstos se le salieran de la cara. ― Takeru… ― Murmuró con el poco aliento recuperado y poniendo sus manos en su pecho, el cual bajaba y subía de forma acelerada.
Takeru ignoró el hecho de que Ren intentaba levantarse y maldecía por lo bajo. Inmediatamente se acercó a Mako y con ambas manos empezó a tocar su cara. ― ¿Estás bien? ¿Este imbécil no te hizo daño, verdad? ― Cuestionó sin dejar de recorrer sus, ahora sonrojadas mejillas, como revisando que no estuviera lastimada. La Shiraishi estaba asombrada, pero al sentir el tacto de él, quedó estática.
Ren finalmente se puso de pie. Sobándose su ahora sí rota quijada. ― ¿Qué haces aquí Shiba? ¿No sabes tocar? ¡Te voy a…! ―
Takeru rompió el contacto visual con su jefa. ― ¡No, yo te voy a golpear! Y si crees que eso dolió… no me conoces Yamaki… ¡No me conoces! ― Exclamó con total furia mientras lo señalaba. ― Y si yo no sé tocar… ¿Qué eres tú? ¿Cómo te atreves a tratarla así? ― Ren tragó duro y Takeru sonrió de lado. ― ¿Quién no tiene modales ahora, eh? ―
Tras esas palabras Yamaki enfureció, apretó los dientes y estaba dispuesto a abalanzársele, y la mirada arrogante de Takeru no ayudaba en nada. Por otro lado, Mako seguía en shock, hasta que decidió intervenir. ― ¡Por favor Takeru, déjalo así! ― Exclamó ella, poniéndose frente a ambos.
― ¡Eres un maldito entrometido Shiba! ―
El aludido planeaba volver a golpearlo. Pero una mano sobre la suya lo llevó a mirar a la mujer frente suyo. ― Takeru… Por favor ― Le susurró de manera dulce.
El hombre Shiba se calmó y tomó con fuerza la mano de la mujer. ― Esto no ha acabado… ― Sentenció mirando con rencor al "socio".
Mako le dio una mirada de desilusión a Ren, y aun tomados de la mano, se encaminó con Takeru fuera de la oficina.
Cuando se habían ido, la ira de Ren creció más. Arrojó los papeles, cuadros, muebles… todo lo que tenía al alcance, en un esfuerzo inútil por saciar su incontenible rabia.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Marvelous, Haruto, Koyomi y Ahim degustaban del delicioso té, que ésta última había preparado para sus invitados.
― Había probado toda clase de brebajes en mi vida… pero nada como esto, está delicioso ― Elogió Haruto luego de beber un sorbo.
Ahim sonrió y asintió agradecida, pero no pudo evitar que su vista se escapara hacia Marvelous. Notando aquello, Haruto le dio un golpe en el hombro a su amigo.
Marvelous soltó un quejido, pero comprendió el mensaje de su compañero, miró a Ahim luego de tomar de su taza. ― Es muy delicioso ― Admitió.
La sonrisa de Ahim se ensanchó aún más.
― Y eso que él no bebe nada que no haya probado antes, eso es bueno ¿No creen? ― Comentó Haruto, en un intento por fastidiar a su amigo.
Las mejillas de la idol se encendieron y bajó la mirada, hasta el punto en el que su flequillo tapaba sus oscuros ojos.
Sin saber por qué, Marvelous sentía una gran calma y felicidad en su interior, incluso Haruto se había preocupado, esperaba que después de ese comentario recibiera un golpe o algo parecido, pero nada.
Suponía que aunque lo negara, esa pequeña chica lograba transmitirle algo, aun no sabían qué, pero algo en ella lo calmaba a él.
― Y díganme ¿Qué los traía por el vecindario? ― Cuestionó Koyomi, cambiando de tema.
Los Shiba tragaron duro.
― ¿Acaso viven por aquí? ― Inquirió Ahim con cierta curiosidad.
― De hecho yo venía por el puesto de trabajo ― Reveló Marvelous sin rodeos. Haruto y ellas lo miraron con asombro.
― ¿Te refieres a ser mi guardaespaldas? ― Pidió Ahim sin salir de su asombro.
FLASHBACK
― ¡Un guardaespaldas! ¿Es enserio? ―
― Ahim, ya habíamos hablado de ello y a Mako le pareció una excelente idea ― Trató de explicar Luka, la Shiraishi se cruzó de brazos. ― Sólo entiéndela, además con lo que acaba de pasar, ustedes debes estar a salvo ―
FIN DEL FLASHBACK
― Así que… ¿Eres tú a quien se referían Luka y Mako? ―
Marvelous terminó su té. ― Sí, precisamente… Espero no le moleste ―
Ahim negó al instante. ― No, no es eso… Mi hermana ya me había hablado de ello, incluso si le hubiera dicho que no millones de veces, ella jamás cambiaría de parecer… así es mi hermana ― Concluyó con un deje de humor en su tono de voz.
Haruto retomó la palabra. ― Y no nos habíamos percatado hasta ahora, pero vivimos a unas cuantas cuadras de aquí, por ellos fue sencillo hallar su mansión ―
Las Shiraishi asintieron comprendiendo el motivo por el cual ellos habían llegado a la casa.
― Bueno, sí fue decisión de mi hermana, será lo correcto ― Se puso de pie y le tendió la mano a Marvelous. ― Será un placer tenerte a mi lado… Marvelous-san ―
Él la miró de arriba abajo. ― ¿Marvelous-san? ― Repitió enarcando una ceja. Ella se ruborizó.
― Es muy cortés, por eso habla así ― Informó Koyomi observando como su propia hermana se quedaba sin habla.
Marvelous sonrió de lado y aceptó aquel apretón de manos. ―…Lo mismo digo ― Le murmuró dándole una mirada profunda.
Disfrutando de aquella escena, Koyomi sonrió y empezó a recoger la bandeja con las tazas, pronto, un par de manos a su lado llamaron su atención.
― Déjame ayudarte ―
Algo avergonzada, sólo pudo bajar la mirada y asentir.
Haruto sonrió satisfecho al lograr ese efecto, y ayudó a la joven a llevar esos objetos a la cocina.
― Tus hermanas son un tanto… especiales ― Comentó él mientras metía los trastos al lavadero.
Koyomi soltó una risita. ― Lo sé, pero llegas a acostumbrarte… Aunque la más difícil de convencer es Mako ― Agregó meditando un poco aquello último.
Haruto no pudo estar más de acuerdo. ― Cierto, ese día intento matarme, ahora veo que no es para nada bueno hacerla enfadar ―
La Shiraishi empezó lavar aquellos trastos. ―…Puede parecer un dolor de cabeza a veces… Sin embargo la entiendo ¿Sabes? ― El Shiba la miró con atención. ― Tuvo que sacrificar su propia vida para hacerse cargo de nosotros, y yo… siendo tan enfermiza como soy, sólo he sido la peor de las cargas ― Murmuró con desánimo.
― Hey, ¿Qué hay con ese ánimo? ― Él señaló el anillo de ella. ― ¿Acaso no quedamos en algo? ―
La chica acarició aquella joya con ternura. ― Tienes razón, discúlpame Haruto ― Sonrió.
El joven Shiba asintió y ambos trabajaron en equipo para lavar esos trastos.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Daigo y Amy finalmente habían llegado al salón de eventos. Durante el trayecto, ninguno había querido cruzar palabra, el silencio en ambos comenzaba a tornarse incómodo.
― ¿Qué pasa conmigo? Yo… yo soy el de muchas palabras y ahora simplemente… ¿Por qué? ― Pensaba el chico algo confundido, mientras seguía su nueva "amiga" por detrás.
― Bien, llegamos… El salón de eventos del campus ― Anunció la Shiraishi observando hacia arriba el enorme edificio. Luego miró a su acompañante. ― Estas a tiempo de arrepentirte King… ¿Qué dices? ―
Daigo no pudo negar que ese nuevo "llamado" lo hiciera flaquear ligeramente. ― Yo no me rindo tan fácil, te dije que te ayudaría y eso haré ― Aseguró de manera determinada.
Los ojos de ella se abrieron de asombro. Pero luego una media sonrisa adornó su cara. ― Bien, entonces entremos ― Dijo abriendo la puerta del mismo. Estaba algo oscuro así que decidió encender la luz. ― ¡Vaya! Este lugar sí que es un desastre… Llevará tiempo ― Le dio una mirada rápida al chico. ― ¿Podrías traer las escobas? Están en ese almacén ― Pidió señalando un pequeño cubículo.
Daigo asintió y obedeció. Cuando volvió, ambos empezaron a barrer el amplio y polvoroso piso del lugar. Viendo que aún estaba algo deprimida, el chico le arrojó algo de polvo con su escoba.
― ¡Oye! ¡No hagas eso! ― Reprimió ella fingiendo enfado.
Pero la sonrisa de él se amplió. ― ¿Qué cosa? ―
― Ja-Ja ¡No finjas! ― Dijo, volviendo a su tarea. Sin embargo, Daigo siguió molestándola. ― ¡Te vi! ¡Deja de hacerlo! ― Le acusó devolviéndole los ataques de polvo.
Lo que comenzó con un inocente juego, se convirtió en una guerrilla de polvo para ambos. La chica soltaba un par de carcajadas mientras huía de él, sin evitarlo, Daigo también reía contagiado.
Diez minutos después, los dos se detuvieron agotados. Daigo secó el sudor de su frente con su mano, pero el estornudo de la persona a su lado llamó su atención. ― ¿Estás bien? ―
Ella sacudió su nariz de forma divertida. ― Sí, supongo que el polvo ha entrado a mi nariz ― Respondió, pero el chico notó que su voz se comenzaba a oír algo apagada. ― Iré por las cubetas con agua para poder limpiar el piso ― Anunció alejándose.
De reojo, Daigo miraba sus acciones.
Cuando por fin ella regresó, se le acercó para entregarle su cubo con agua. ― Aquí tienes King, lo mejor será hacer esto pronto o… ―
― Estas sonrojada… ― Le interrumpió él.
― ¿Eh? ―
Él se le acercó de manera inesperada. Amy se hallaba confundida por la acción de él, se estaba acercando demasiado, inconscientemente ella empezó a retroceder un tanto temerosa; desafortunadamente terminó chocando con la pared.
― No te muevas ― Le instruyó él. Y lo próximo que ella sintió fue la palma de él en su frente. ― Lo que sospechaba… ―
― ¿Qué… qué cosa? ―
― Tienes fiebre Amy. Debió haber sido el aspersor y toda esa tinta ― Explicó él.
La joven Shiraishi estaba tan ocupada en la sensación que emanaba del tacto de él en su frente. Sus ojos palpitaban al igual que pecho. Realmente no estaba prestando atención a las palabras de Daigo hasta que este se puso en cuclillas dándole la espalda.
― ¿Qué haces? ―
Él la miró por encima de su hombro. ― Es claro que si continuas empeorarás, te llevaré a la enfermería. Ahora sube ― Parecía más orden que una petición.
Ella negó. ― ¿Pero qué dices? Estoy bien, además puedo caminar yo sola ―
― Cierto… pero ese golpe en tu pierna no dice lo mismo ― Argumentó viendo de reojo la pierna derecha de ella. Ésta tenía un enorme moretón.
Amy recordó. Cuando estaba descargando su ira contra aquel árbol, se había lastimado; pero por orgullo no había dicho nada… pero él se había dado cuenta. ― ¿Cómo…? ―
Daigo sonrió. ― Soy muy observador ¿Vienes? ―
La chica mordió su labio inferior. Pero terminó por asentir y subirse a la espalda de él. Con fuerza la sostuvo con sus dos manos. Y con ello ambos salieron de aquel lugar.
― Gracias King… ― Le susurró, aferrándose al cuello de él.
La sonrisa del Shiba se ensanchó al máximo.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
― ¿Podemos hablar? ―
Kiriko se encogió de hombros y se corrió para que el hombre pudiera sentarse a su lado. Captando aquella señal, Shinnosuke se sentó.
― ¿Qué se te ofrece? ― Pidió ella de forma tranquila.
Shinnosuke tragó duro. ― Escucha, yo… yo lamento lo que te grité allá atrás, fue descortés de mi parte ― Confesó, tratando de sonar lo más sincero posible. Ella alzó una ceja y lo miró. ― De verdad espero aceptes mis disculpas; eres mi nueva compañera y no quisiera empezar mal nuestro primer día juntos ―
Ella bajó la mirada y asintió. ― Estás bien; creo que dadas las circunstancias, por el momento seremos tu y yo y hay que conllevar eso… ― Le apoyó, luego miró a la nada. ―…No soy una mala persona…sólo he tenido problemas ― Admitió en un susurro.
Como instinto, él puso una de sus manos en su hombro. ― Lo sé… todos pasamos por problemas alguna vez; descuida yo no voy a juzgarte más ―
Kiriko lo miró. ― Gracias… ― Murmuró asintiendo.
Shinnosuke asintió y de su bolsillo del traje extrajo una cajita. ― ¿Quieres? ―
― ¿Qué son? ―
― Bolitas de leche, soy deliciosas y siempre me reaniman. Prueba ― Dijo extendiéndole la caja.
Ella dudó, pero terminó por tomar una. Abrió el empaque, se la metió a la boca y la saboreó. ― Es deliciosa ― Musito. Luego de terminársela, lo miró.― ¿Quieres continuar con el tour? ― Ofreció.
Shinnosuke sonrió. ― Eso me gustaría ―
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Aun tomados de la mano, Takeru y Mako llegaron a la azotea del edificio de Crystal Gems. Estando ahí, Takeru soltó la mano de ella y mantuvo la distancia. Mako ladeó la cabeza con confusión.
― Disculpa, No… No era mi intención actuar así, simplemente no sé qué me pasó ― Excusó él dándole la espalda y mirando el paisaje de la enorme ciudad.
Mako de forma inconsciente frotó su brazo y suspiró. ― Descuida, en realidad no pasó nada ―
Las manos de él se hicieron puños. ― No… pero poco. ¿Qué estabas haciendo con ese idiota? ―
― ¿Eh? Bueno este… ― Luego se sacudió mentalmente. ― ¿Y eso a ti que te importa? ¡Son mis asuntos, no los tuyos! ― Le espetó.
Él la miro no pudiendo creer aquello. ― ¿Qué, que me importa? ¡Casi abusa de ti! ―
― ¡Pues no pedí tu ayuda! ―
Takeru comenzó a ofrecer fuerza en su mandíbula. ― Cierto, pero aun así decidí intervenir ¿Y sabes? No estoy pidiendo tu agradecimiento ―
― Gracias… ― Le susurró ella. Después se cruzó de brazos y volteó la mirada.
El hombre Shiba calmó su ira. ― No fue nada… ― Murmuró de igual forma. Un silencio incómodo se formó. Takeru resopló. ― Recuerdo que me dijo que él y usted no eran nada, ¿Por qué…? ―
Y ahí iba de nuevo su estado de "cordialidad" y "formalidad" entre ambos.
Ella lo miró aun cruzada de brazos. ― ¿Y a usted por qué de pronto le interesa el tema? ―
Takeru maldijo por lo bajo. ¿Por qué demonios esa mujer siempre estaba tan a la defensiva? Siempre que él trataba de ser amable, ella le volteaba las palabras y sólo lograba enfadarlo. ― Sólo quiero confirmar estas sospechas, así a la próxima no interrumpo su escena de amor ― Excusó algo cegado por la rabia.
A Mako le dolió el comentario, pero obviamente no lo denotaría. ― Pues se lo vuelvo a repetir, Ren no es mi pareja… Y sí lo fuera ¿Cambiaría eso su forma de tratarme? ― Interrogó curiosa.
― Por supuesto ― Dijo sin vacilar. Los ojos de ella se abrieron aún más. ―….Sí usted es una mujer comprometida… yo me alejaría para no ser un estorbo ― Agregó.
Ella se descruzó de brazos y se acercó a él. ― ¿Lo dices enserio? ― Cuestionó, perdiendo nuevamente la cortesía y mirándolo a los ojos. Él asintió con su mirada fija en la de ella. Lo próximo que dijo, no lo pensó con suficiente claridad. ―…Sin embargo, como es la situación contraria, ¿Qué piensa hacer al respecto Shiba? ―
¿Le cuestionó o le retó?
¿Acaso se encontraban en una sesión de coqueteo?
El mayor Shiba no sabía de qué manera interpretarlo. Pero optó por seguir sus instintos, como hace apenas unos minutos. La tomó de la cintura y la acercó a él. Mako no puso como reaccionar; no pudo ni quiso alejarse. Sus pequeñas manos estaban descansando en el fornido pecho de él, y las fuertes manos de él en la diminuta cintura de ella.
Un sinfín de emociones encontradas los rodeaba a ambos.
―…No me alejaré de ti… jamás ― Completó él, respondiendo así a la pregunta de ella.
Y sucedió.
Ambos rompieron la poca distancia que los separaba; uniendo así sus labios en un profundo, largo y tierno beso. Era extraño, porque parecía que era necesario ese beso para saciar la sed de ambos, no llevaban ni un mes de conocerse, ¿Por qué de pronto esa dominante necesidad?
No lo entendían…
…Pero lo que sí sabían era que lo estaban disfrutado.
Ese beso había marcado y cambiado el rumbo de ambos.
…Había sellado su destino.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
N/A: ¡Y hasta aquí!... Por el momento Jejeje no se apuren. ¡Por favor no me maten! Recuerden que sí lo hacen, ya no habrá más capítulos de SDE :)
Un 20 de Enero del 2015 nació este fic. Estoy muy feliz, hoy (20-Junio-15) el fic cumple seis meses de ser publicado y hasta el momento va bastante bien, agradezco a todos aquellos, que a pesar que dudaron entraron al link y le dieron su leída, y agradezco aún más a quienes se tomaron la molestia de dejarme su humilde review, eso siempre ha significado todo para mí, la opinión de los lectores es lo que me impulsa a seguir escribiendo. Me alegra que esta loca historia, fuera bien recibida… Ok, mejor ya o me pondré a llorar. Mil gracias a todos y a cada uno, pero especialmente a:
Ilse Superstar: Ya sabes que eres una gran amiga para mí, entre nosotras siempre habrá complicidad e ideas para crear fics, me alegra que tú hayas sido la primera persona a quien le mostré este trabajo. ¡Gracias por tus reviews y apoyo amiga!
Matsuri7941: Eres nueva por aquí, pero te has ganado mi respeto y admiración. También gracias por tus reviews, y te agradezco que me consideres como un ejemplo a seguir, jamás me había visto de esa manera, en verdad gracias. Ahora ya tienes una amiga autora en la cual apoyarte. Espero grandes cosas de ti, el potencial lo tienes, sólo explótalo.
A todos y a todas gracias.
¡Y nos vemos en el siguiente capítulo!
¡Saludos!
GEMITHA0208
