El celular vibró y emitió una ruidosa melodía en el suelo. ¿Quién sería? ¿Sam? ¿Cas? ¿Su madre? ¿Lisa? Quizá Benny, Charlie o Crowley. Y ¿qué querrían? ¿Gritarle?

No tenía importancia, obviamente no respondería. No podía ofrecer nada que no fuera silencio. No podía hacer nada más que mirar el suelo sin decir nada. Sólo quería quedarse ahí, en el suelo, en silencio y en penumbras, esperando que mágicamente todo se solucionara. Quizá si esperaba lo suficiente Sam y él se reirían de alguna idiotez juntos de nuevo, quizá podría ir y abrazar y besar a Cas y que esté sonriera, quizá su familia podía estar completa de nuevo.
Alguien toco el timbre y luego golpeo algunas veces la puerta. ¿Sería Castiel? "Qué estúpido soy..." pensó, pues Cas vivía con él y lógicamente podría abrir la puerta. Y aun si fuera él...qué harían ambos, además de quedarse en silencio. No quería ver a Cas llorando.

Pero las soluciones mágicas no existen. Los muertos no reviven y los errores no desaparecen. Las heridas no sanan tan sólo por ignorarlas. Todo a su alrededor se había roto algunas horas atrás y eso no iba a cambiar.

...

Al abrir los ojos lo primero que vio fue a Castiel mirándolo, con una leve sonrisa en el rostro. Sin poder evitarlo se acercó y lo beso. La noche pasada lo habían pasado muy bien, y se había repetido un par de veces, así que ambos estaban sólo cubiertos por las sabanas. Después de darle los buenos días, Cas respondió a su queja ofreciéndose a preparar el desayuno. De nuevo sin poder evitarlo al verlo de espaldas se acercó y rodeo a su pareja con los brazos y recargo su rostro en su espalda desnuda. Dean Winchester no era conocido por ser una persona romántica o cursi, ni siquiera le gustaba mucho tocar a otras personas, pero no podía evitarse esos gestos con Castiel. Desde que lo vio por primera vez lo único que podía pensar era que necesitaba tenerlo cerca y tardaron algún tiempo pero ahora que estaban juntos se podía dar gusto con él...

El teléfono de Castiel vibro en la mesa de noche y éste lo reviso rápidamente, tecleo alguna respuesta y lo devolvió a su lugar. Dean sabía quién podía ser, quizá era Sam. No. Definitivamente era su hermano menor Sam, estaba seguro por el comportamiento de Cas, pero no dijo nada. Prefirió olvidar el asunto al ver a su pareja ponerse de pie, dándole una perfecta vista de ese lindo trasero suyo, y poniéndose encima una camiseta suya que le iba un poco grande, pero no alcanzaba a cubrirlo por completo. La vista mejoró pues la manera en que la camiseta no alcanzaba a cubrirle por completo y dejaba a la vista la parte baja de su trasero e incluso un poco de su delantera. ¿Llegaría muy tarde si se levantaba y atacaba a Cas por la espalda y terminaba haciéndolo gemir contra la pared de la habitación sin quitarle esa camiseta?

— Ponte ropa interior Cas...o voy a hacerte estrenar la nueva mesa de la cocina. —la nueva mesa también era una buena opción...

Como respuesta Castiel le sonrió pero le tentó otro poco poniéndose la ropa interior mientras se alejaba. ¡Joder! Ese tipo era así de provocativo a propósito ¿verdad? Pronto hubo terminado de cocinar y ambos comían unos deliciosos hotcakes, le encantaba que Cas le cocinará, y más cuando lo hacía apenas vestido, como ahora. Entonces recibió un mensaje de Lisa, ya molestando tan temprano…

[Lisa: Dean, Ben pasará la tarde en casa de un amigo. Me encantaría que vinieras]

No se molestó en responder, lo haría luego. Le hubiera encantado tomar vacaciones esa semana, igual que Cas. Entonces seguro que él no podría escaparse fácilmente a ver a Sam. Y ni siquiera tendría que pensar en Lisa, pero el trabajo lo tenía algo ocupado y sería injusto dejar a Benny solo. Tomo un baño rápido, arreglo un poco su cabello y eligió un traje negro y corbata esmeralda para ese día. Beso a Castiel en la puerta, subió al impala y se alejó en dirección al trabajo. Ya en el auto le respondió a Lisa que quizá iría por la tarde, si tenía tiempo.

...

En la oficina estaban haciendo malabares con tres proyectos a la vez, y aun así Crowley se atrevió a ir a hablarle sobre construir unos laboratorios en un terreno que acababa de adquirir, pensaba en financiar el proyecto en el que Kevin trabajaba, algo de ciencia que a Dean le parecía interesante, pero sinceramente no entendía mucho. Era un proyecto ambicioso y de momento decidió negarse, pues no podía manejarlo ahora. Pero claro...si hay algo que Crowley no podía hacer era aceptar una negativa así que termino aceptando que lo realizarían en cuanto terminaran con uno de los proyectos en curso. Cuando Crowley se fue, según él a atender una "emergencia" de su madre (las cuales no solían ser verdaderas emergencias), Benny y Elizabeth, su hija, llegaron a almorzar a su oficina.

— ¡Hermano, ¿es en serio?! No podemos manejar tanto trabajo —se quejó su amigo al escuchar las noticias respecto a Crowley.

— El trabajo nunca está demás —comentó Elizabeth, trayendo unas sodas de la máquina.

— Escucha a la chica, Benny —le respondió Dean mientras destapaba la comida que está les había preparado, estofado de carne con papas y zanahorias, arroz blanco y ensalada, una comida completa como siempre— ¡Vaya Liz, esto se ve delicioso...debería contratarte a ti y despedir a tu padre que no hace más que quejarse.

Liz se rió a la vez que Benny se arremangaba la camisa blanca y empezaba a comer. Elizabeth se preocupaba por alimentar apropiadamente a su padre y siempre se tomaba un tiempo para cocinar y llevarle comida, igualmente solía llevarle a Dean, pues él y Benny eran amigos desde que ella era pequeña, y ni su padre ni Dean salían mucho de la oficina. Mientras comían Dean puso a su socio al corriente sobre los pormenores del proyecto de Crowley.

— ¿Crowley no está demasiado interesado en Kevin? —pregunto receloso Benny.

— ¡Papá! —le reprendió Liz por el tono que había usado.

— Bueno... —decía Dean sin darle importancia mirando su comida mientras su amigo intentaba abrir su segunda soda— ...creo que le gusta —al momento de abrir la lata y escuchar la última parte las manos de Benny hicieron bruscos y extraños movimientos y de algún modo termino con refresco de cola encima. Él soltó una carcajada— ¿Qué te pasa, hombre?

Liz también estuvo riendo un rato a costa de su padre, quien tuvo que cambiarse la camisa en su oficina. Después de comer, Elizabeth se despidió y ellos volvieron al trabajo. Poco después de las tres de la tarde, Lisa le llamó al celular un par de veces, pero él no respondió. Sin embargo una hora más tarde cuando llamó a la casa y Castiel no respondió, se encontró pidiéndole a Benny que se encargará un rato del lugar y mensajeaba a Lisa con un seco [Voy para allá].
Subió a su auto y condujo demasiado rápido a la casa de la mujer aunque no quedaba ni siquiera a media hora de su trabajo. Lisa, una antigua novia, vivía sola con su hijo Ben, un chico maravilloso al que Dean visitaba seguido, pues congeniaban muy bien y el padre del chico se había desaparecido aun antes de que éste pudiera conocerlo. Pero también, hacía unos meses ya, que Dean iba a la casa de Lisa cuando Ben no estaba ahí y cuando se suponía que Dean estaba en otra parte, justo como esta vez. Y todas esas veces era igual, el castaño avisaba que iba en camino, conducía muy rápido, al llegar tocaba el timbre insistentemente hasta que Lisa abría la puerta y apenas la hubiera cerrado Dean se abalanzaba sobre ella. Se besaban y tocaban con insistencia y pasión, y momento más tarde estaban teniendo sexo en cualquier parte: el suelo, alguna mesa, algún sillón o la habitación. Dean sabía que Lisa seguía enamorada de él y que lo ella buscaba en esos encuentros era alguna clase de respuesta a lo que sentía por él. Sin embargo él no la amaba. Dean Winchester sólo iba ahí para ser una mala persona. Él iba ahí a tener sexo y engañar a su pareja, a quien si amaba, sólo para ser un maldito hijo de perra, sólo para merecer cualquier cosa que Castiel pudiera hacerle.

Independientemente de sus razones en cuanto Dean cerró la puerta tras él, abrazo y beso a Lisa ávidamente, y ella le respondió de la misma manera. Entre besos y caricias bastante subidas de tono se dirigieron al sillón más próximo a la vez que se iban sacando la ropa el uno al otro. Al llegar Lisa se dejó caer y se apresuró a deshacerse del cinturón y pantalones de Dean, que era lo único que aún lo cubría mientras que él le retiraba la blusa. Ella, sentada y con el rostro a la altura de su entrepierna, en cuanto la ropa no le estorbo más inició con algunos besos y lamidas a su pene. Todo iba como siempre, rápido, apasionado, excepto cuando él paso sus dedos por el cabello color chocolate de ella y Lisa levanto el rostro para mirarlo sugerente pero lo que Dean pudo ver fue a Castiel, en esa misma posición, sonriéndole, invitándole. Dean apartó con brusquedad el rostro de Lisa.

— ¿Qué dem-... —soltó él dejándose caer en el sillón.

— ¿Estás bien? —le sonrió ella, Dean sólo asintió y la atrajo hacia él.

Lisa no perdió un segundo y se acomodó a horcajadas sobre él y empezó a besarle el cuello. Dean intentó recuperar el ritmo pues no es que no tuviera ya una firme respuesta contra la que Lisa restregaba su trasero a la vez que lo besaba. Él empezó a pasear ambas manos por la espalda de la morena y hundió el rostro en sus pechos, mientras ella empezaba a dejar escapar ruidos agudos entre los que estaba su nombre. "Buenos días"pudo escuchar claramente el saludo que Cas le había hecho esa mañana al despertar, seguida de la clara imagen en su cabeza de Cas vestido sólo con su camiseta. ¿Qué mierda estaba pasándole hoy? No es que no pensará en Cas cuando estaba con Lisa, él de hecho pensaba en Cas siempre que estaba con Lisa, tenía que hacerlo un poco o sinceramente no podía entrar en suficiente calor para consumar nada. Pero ahora...ahora era como si el pensar en Cas lo estuviera deteniendo.

Buscando, algo desesperadamente, concentrarse, cambio la posición: cargo a Lisa con ambos brazos sólo para acomodarla debajo suyo dándole la espalda. En seguida empezó a acariciar sus pechos y torso con una mano mientras que con la diestra sostenía su rostro. Lisa, lejos de entender las razones de Dean para esa posición, a la vez que lamía los dedos de este que quedaban cerca de su rostro movía las caderas pidiendo al castaño. Pero para él...ahí estaba Cas de nuevo en la manera en que ella lo pedía rozando sus nalgas contra él. Ahí estaba Castiel, como la noche pasada, en la misma posición, debajo de Dean, meciendo sus caderas tentando a Dean aunque ambos estaban completamente vestidos. Movió la cabeza a ambos lados intentando dejar esa imagen de lado y concentrarse en prestar la atención debida a Lisa, quien parecía realmente concentrada en el momento. Sin embargo ocurrió todo lo contrario, pues veía a Cas a cada movimiento de Lisa, y por encima de los gemidos placenteros, que ella casi gritaba, Dean podía escuchar perfectamente en su cabeza a Cas gritando su nombre y jadeando. Era inútil, Cas estaba mucho más presente para él que Lisa aunque fuera ella a quien estuviera embistiendo insistentemente. Era distinto y no sólo por las diferencias en sus anatomías, Lisa en verdad no le interesaba, el ver a Lisa desnuda o vestida, no le causaba el mismo efecto. Y antes de darse cuenta el ritmo y la intensidad del acto era demasiado apasionado y rápido, porque sin notarlo había dejado de rechazar esos pensamientos que Cas protagonizaba y había pasado a alentarlos. Así que ahí estaba, embistiendo fuertemente a Lisa, imaginando que era el interior de Castiel lo que estaba sintiendo. Imaginando que esa delgada y femenina espalda era más bien estilizada pero musculosa e imaginando Cas gimiendo, jadeando, llamándolo. Porque era él quien le interesaba; era Castiel aquel al que quería tocar pero para Cas eso no parecía ser suficiente. Cas parecía necesitar a Sam también y Dean no podía reprochar eso, no podía reclamarle así que al sentirse furioso, al saber o sospechar que Cas estaba con Sam lo único que él podía hacer era ir follar con cualquiera imaginando que era Castiel. Lo único que Dean se sentía en derecho de hacer era ser un hijo de puta con Cas, porque eso absolvería a Cas y sus errores.

No quería pelear más con Sammy, los nudillos aún le dolían debajo de la sangre seca que los cubría. No quería ver a Cas a punto de llorar de nuevo, al recordarlo sentía que él también podría echarse a llorar. No quería ver a su madre, no quería ver esa expresión solitaria y lastimada en sus ojos. No quería hablar con nadie porque era estúpido explicar lo que había hecho diciendo que lo había hecho para no ir y darle de puñetazos a Sam en el suelo y luego gritarle a Castiel. No quería decirle a nadie cómo se sentía porque ni siquiera él mismo entendía cómo se sentía. Quería desaparecer.

...

Por la noche llego a casa, se quitó la ropa y se dio una ducha rápida. Ordeno una pizza de pepperoni y espinaca, la que siempre comía con Sam y Cas y una nueva especialidad que le ofrecieron por teléfono. Vestido con una camiseta negra de un concierto de Mumford and Sons, un pantalón holgado de piyama y los pies descalzos se sentó a cenar en piso de madera de la sala con su pareja. Castiel llevaba una sudadera vieja de Dean y unos vaqueros muy gastados.

— ¡A Benny le escandalizo tanto el interés de Crowley que se bañó con su bebida! —le dijo riéndose.— Kevin es lindo y ¡ni siquiera entiende lo que tiene a esos dos encima!

Se rieron un buen rato de eso, y luego Cas le dijo que Meg tenía unos nuevos cuadros magníficos, hablaron de Benny y Crowley, de Rowena y Charlie, y del próximo cumpleaños de Gabriel, hablaron de que Sammy salió en los periódicos junto con Jessica. Más tarde, ya en la cama, Dean recordó las ganas que tenía por la tarde de estar besando a Castiel y no a Lisa, y se acercó a besarlo con calma, a abrazarlo con la sensación de que debía disfrutarlo sin prisas, mientras le fuera posible.

Quería irse. Quería desaparecer. Si no estuviera ahí quizá todo se resolvería más fácilmente. Quizá Sam cuidaría de Cas y de su madre. Quizá si él no estaba...
Se levantó con dificultad, tenía las piernas entumecidas porque llevaba horas en la misma posición. Tambaleándose un poco levanto el celular del suelo, movió las fotografías a la memoria externa, lo apago extrajo la memoria y sintiéndose aun furioso arrojo el pequeño rectángulo contra la pared con toda la fuerza que pudo. El teléfono se abrió y con un sonido de ruptura cayó al suelo. Con la diminuta memoria guardada en el bolsillo de la camisa fue descargando su ira en cada mueble, pared o cristal de la casa hasta llegar a su habitación. La habitación que compartía con Castiel. Esa habitación, esa casa, su historia con Cas...él mismo no eran suficientes. Todo eso era insuficiente para Cas. Dean era insuficiente para Cas...aun cuando decidió mirar a otro lado, era tan escaso lo que podía que todo se había ido al carajo...justo a la vez su inutilidad también había destruido a su familia.


Hola! ~

Espero anden bien! este es el mismo día, pero siguiendo a Dean...ahora los siguientes capítulos son divertidos~ ya verán! ^^
Ojala les ande gustando y mil gracias por leer!

Sunshines, a todos aquí en FanFiction a quienes les intereso la historia y empezaron a leerla hace meses, cuando publique el primer capítulo les debo una enorme disculpa! orz
La verdad poco después de mi primer fic me introdujeron a Wattpad, donde es más sencillo publicar, así que por lo general publico allá primero, sin embargo quería seguir a la par aquí pero perdí mi contraseña y no recordaba con que correo había creado mi cuenta, además de que suelo descomponer todo dispositivo electrónico a mi alcance y the life happens…
sooo! Apenas encontré de nuevo mis datos de acá y entré y se me ocurrió checar mis historias y encontré que los había abandonado! Lo siento! m(_ _)m

La historia ya cuenta con 16 capís en Wattpad, está bajo el mismo nombre y mi nick es más o menos igual. Si quieren ir a leer allá, adelante y si no, esperen acá qué antes de terminar la semana tendrán los capítulos restantes publicados en FanFiction.
Btw…ya me estoy acercado al final, y espero que los capís que les traeré no decepcionen sus expectativas.

Peace out, bithces!