Hoy la verdad que a mi parecer fue un dia muy extraño, Shizuru la he visto nerviosa pero a la vez mas furiosa que nunca. Hoy ha llegado un hombre lleno de canas, se ve que bastante mayor, y se han encerrado en su estudio hace horas que llevan allí. Se escuchan gritos, pero no se distingue a saber que es lo que dicen. Me he sentado en la escalera, para escuchar pero ni caso, no se escucha nada. Del cansancio me he dormido del aburrimiento…

Aveces las revelaciones más profundas se dan de hechos mínimos..

Mi nombre Shizuru Fujino, si la misma hija del multimillonario Fujino, del dueño de Fujino S&A. ese apellido a sido agridulce para mi vida, me ha abierto tantas puertas pero también me ha negado miles de cosas. La historia de mi vida, es que soy para todo mundo la simple nena de papá que hace todo cuanto se lo pidan, todo lo que se le ordene, como un robot. Esa era el presagio de mi vida hasta mis 13 años, dos años después que mi madre nos abandonaran ese fue el tiempo que aguante a mi padre y a sus miles de porque, de restricciones, de exigencias, hasta allí la correa ya no me dejaba respirar y me la arranque. Me marche de casa, mande todo al carajo con respecto a lo que el decía. Solo me fui, del dinero que era mio, que mi madre me había dejado después de su huida cobarde, y de sus escuetas cartas de te extraño llenas de dinero que ella creía que compensaban su mera falta y su total desentimiento del cuidado de mi persona, con ello la metí en un banco ayudada de Anh LU, mi tutora de la escuela, y porque mentir mi más cercana en ese momento. Ella entraba en 2 año de economía, ella me enseño a invertir en la bolsa, y mientras cursaba la escuela media me comenzó a pasar todos sus apuntes. me alquile una pocilga mientras comenzó a hacerme de algo, y claro de la mano de mi "amiga" comenzó a perfilar de mí una gran persona que sabía cómo pararse en la vida. Mis acciones comenzaron a crecer conseguí mediante mi gran apellido facilidades para tomar los exámenes adelantados, por ello antes de los 14 años ya había recibido mi título de la secundaria, a mi apellido, a quedarme estudiando cual burro de carga libro tras libro, tras cargarme en mi todo lo que podía. Con Economía hice exactamente el mismo método, daba exámenes en condición de libre lo que me ahorraba demasiado tiempo de modo que sin siquiera haber presenciado una clase me encontraba en tercer año, por ello mi sensei se sintió bajada de su puesto y menospreciada de ser menos inteligente que yo, y me mando al caño. Eso y que además ya había encontrado juguete nuevo, una pelirroja preescolar. Dentro de mí me dolió, pero seamos sinceros me ayudo, aunque nunca lo reconoceré en voz audible a ello. En esos tiempos seguí escalando años, era fácil solo presentar mi identificación y excusarme que mediante los innumerables viajes de mi padre en los que debía acompañarlo que no podía concurrir a clases, eso y una gran pizca de sonrisas, halagos y palo y a la bolsa, eran mios los profesores, me daban la bibliografía y en cuestión de semanas me saltaba año de carrera, era impresionante todos me tenían devoción y admiración pero la verdad a mi ni me pelan. en medio de mi graduación con mis flamante 15 años conoci al que se iba a convertir mi amigo y co-autor de la mas prestigiosa marca de autos del país, Kanzaki Reito, un moreno que te derrite con la mirada. Sin saberlo en la graduación comenzamos a charlar y comenzamos algo que termino en juntar nuestro dinero en un sueño que el deseaba, en un negocio que ni debo de ocuparme, solo me presento en las reuniones que son realmente importantes ya que soy la fundadora con Reito, de modo que solo lo hago por formalidad, y el deposita miles en mi cuenta cada mes. Con él comenzamos una estrecha amistad , debido a este hecho de ceros creciendo en mi lugar sin más que hacer que mostrar cara bonita de vez en cuando, pues me dedique a alimentar mi ego en el hecho de seguir colgando títulos en mi pared. me cambie de lugar, dejando la pocilga y me compre la señora casa, y contrate gente hasta para que me decida que ponerme. La tragedia-suerte de ello es que no encontré a nadie a la taya ya que los ouffit que elegían me hacían poner de colores de la rabia, me canse. Me asesore en ello y busque a alguien decente, mas bien hice un bendito casting casi de diseñadores y cuando por fin encontré a una chica que en serio juraría que es un chico, Akira Okuzaki, una maestra de la moda que me enseño realmente le dio materización a toda la ropa que quería, un dia le hice la propuesta que pongamos una marca de ropa, la verdad es por que no tengo juventud y dinero como para tres vidas, asi que ni caso ella ni se lo pensó y lo hicimos. Resumiendo nos fue tan bien que tenemos una de las revistas de moda mas vendidas a nivel internacional, de manera que nuevamente dinero fácil. Y otra empresa para mi nombre y propietario por asociación.

Todo iba en paz, hasta el bendito día en el que recibí mi matricula y titulo de médico, si que tiene que ver una cosa con la otra de economista a doctor, pero ni necesito trabajar para que importarme mi relación. Con mi capricho colgado en la pared, no se cómo llego ello a los oídos de mi padre y si se armó la tercera guerra mundial ese día, sin importar nada me grito que era una inconsciente que no sabía hacer nada, digo yo el no vio el imperio donde vivo; que no sabía hacer nada que soy una caprichosa, y cuantas cosas se le paso por la cabeza, pero esta vez no me quede cabeza gacha sino que saque mis uñas y solté cuanta amargura llevaba guarda durante años, le refleje mi cuenta de billones en sus narices, le refleje mis títulos y en especial le estampe en la cara de que sin el me había ido mucho mejor. El solo me dijo que era una caprichosa y que no sabia ser agradecida, que no podía cuidar ni de mi misma. Que era tan egoísta que lo único que amaba era alimentar mi ego. Y eso desato en mi el terremoto, al marcharse el de mi hogar solo corri a ese lugar de mala muerte que atendia Hakura y que le daba una limosnas para liberar un poco la carga de mi alma de vez en cuando. Al llegar que mas decir, diría que era deprimente pero para eso hay que tener compasión, salvo el hecho de que Hakura los usa como saco de boxeo creo que nada mas me llamo la atención. Eso hasta que la fuerza de gravedad hizo entrar a alguien que sin saberlo cambiaria todo.

Shizuru - una voz ronca me saco de mis pensamientos. Seguido de un apretón fuerte. Abri los ojos, lentamente. Tratando de enfocar, no lo crei.

Es como un extraño juego del destino me entere de tu nombre porque perdiste el conocimiento, hoy te escucho pronunciar el mio por que lo perdi yo.