Gracias por sus comentarios. Haber aclarare una duda, cuando Shizuru se adopta a Natsuki, la edad de Shizuru es de 15 años y la de Natsuki es de 10 años... Obviamente la edades no concuerdan con la del anime pero, debi adecuarla para que me den cuentas. A medida que la historia trascurre se entiende que los tiempos tambien, igual ire guiandoles... sin mas que decir amores aqui va, espero les guste


Mi recomendacion es escuchar la cancion: Todo me da igual de Pignoise mientras leen este capitulo


Problemas en el paraíso

Si me preguntaran, todo comenzó el dia que ese engendro se pareció en casa. Asi sin previo aviso, a la hora del desayuno estaba antes mis ojos una rata sentada. Sue pelos disparejos de color verde claro, llamaban la atencion. Pero algo en sus ojos escondia locura, no podia quitarle la mira. Considere varias veces el hecho de haberme vuelto loca, pues hasta la misma Shizuru a su lado no parecia notarle. Shizuru con su cafe en mano y el periodico en la otra era absolutamente absorta de la situacion que observaba. La posibilidad de que tal vez aun me hallare durmiendo cruzo mi cabeza. Lo mas logico es pensar que si uno duerme ¿quiere despertar no?¿Tal vez en mis descuido me habia desmayo sin recordarlo? Puede que me halla golpeado la cabeza nuevamente. Seguramente Mai-san esta buscando el perfume para despertarme.

- Shizuru- oneesama - Dijo el extraño bicho. Todo se habia vuleto demasiado extraño. ,Mas que un sueño parecia una pesadilla.

- Natsuki! DEJE DE HACER ESO, VOLVARAS EL DESAYUNO Y VERAS! -Dijo el grito.

Es el trato que anda teniendo Shizuru últimamente conmigo. Me quede tranquila, callada, sumisa, no era tiempo de agitar las agus tan temprano. Ademas azotar mi cabeza me provoco un poco de mareo. Rogue dentro de mí que si se trataba de un sueño que Mai púdiera despertarme rapidamente. Desayunamos, subi por mis utiles y marchamos. Nada mas, ni una expliacion, ni una presentacion, nada Fujino-san no era de esas personas que detallan. Ciertamente era su casa, pero considere que no es el hecho que compro un florero nuevo y de repente lo dejas alli siempre. Pero no pregunte, al menos a Fujino-san. Aoi me dio una escueta respuesta diciendo que se trataba de una cercana de Shizuru. Algo que no lograba entender del todo. ¿Que se supone que significa cercanas?. Al cabo de unos dias mis dudas se aclararon cuando la nueva mascota se colaba en la habitación de Fujino cada noche, de donde llegaban sonidos a mi habitación. Todo cambio, pero no como una vuelta de paguina, sino como un huracan que se llevara todo a su paso. La paciencia de Shizuru era menor, siempre iracible, siempre molesta, siempre refiriendose a mi de manera despectiva y brusco trato. Lo acepto Fujino-san jamas fue una princesa encantadora, pero tampoco fue el ogro que estaba siendo. Shizuru la persona que consideraba mi salvadora se había convertido en la persona que me mantenía nada mas. El trato de mi tutora hacia mi persona solo se limitaba a darme ordenes, gritos, y hasta en algunas ocaciones cuando le sacaba de las casillas me dio una cachetada. Debo aceptar que mas fue mayor a ello, pero ello no mengua la fuerza que tenia. Reucerdo la primera cachetada que me dio, fue tan fuerte dentro de mi que se vino un tsunami de emociones, mi cabeza comenzó a doler las voces dentro de ella gritaban tan fuerte que comenze a darla contra la pared intentando acallarlas. Consecuencia perdi el conocimiento, menosmal que Mai san es de esas personas que melodean mi cuarto cada hora asi que me encontró. Mi habla dentro de la casa se volvió un pequeña frase repetitiva "Si Fujino-sensei" asi, sin mas Shizuru, sin mas oneesama, sin mas emociones. Me encerre en una capsula tan profunda, que ni Mai podía entrar. Mi rostro vivía con el seño fruncido, mis calificaciones se volvieron un desastre, y mi comportamiento hacia que Mai estuviera todas las semanas en el instituto escuchando los llamados de atencion que me daban. Nunca había entendido porque no me expulsaban. Habia hecho todo lo posible para la expulsion: quemar bancos, tirar bombas de olor en el curso, levantar las polleras a las profesoras jovenes, no respetar los horarios, marcharme cuando quisiera, no entrar a clases y agarrarme a golpes con mis compañeros. Tiempo después me entere que su majestad Fujino era dueña de dicha institución, hecho por el cual no me podían expulsar. Mai no le decía nada a Fujino de mis desastres de comportamiento, aunque si me sermoneaba seguido, intentaba ayudarme. La Fujino sama solo estaba enterada de mis notas que eran un desastre sobre humano, me quito todo juego de video juego, televisión, prácticamente dejo pelada mi habitación. Lo que élla no sabia o no recordaba es que vivía en un orfanato lo que allí no tienes nada, por ello me escapaba al jardín y me subia a los arboles, cazaba cuanto pájaro se me atravesaba y con la sangre de estos pintaba el auto de fujino. Me escabullia de casa iba horas tras horas a caminar. La verdad en casa era un dolor de cabeza. Ello, sumado al hecho que la señora de la casa no me tenia paciencia como en otros tiempos, la relación no mejoraba. Cada dia que pasaba en esa casa nacia de mi una rabia incotenible, un enojo desmedido al no poder controlar la situación. Primeramente hacia Shizuru por permitir todo ello, segundamente a Tomoe. La diferencia entre ellas, es que Shizuru en algun momento hizo algo bueno por mi, motivo por el cual no podia odiarle tan vementemente como a Tomoe que solo sabia sacarme dolor y heridas.

Nunca digas no me puede ir peor

La noche fue desagradable. Shizuru se paso toda la noche con esa mujersuela en su habitacion. Los gritos lograban atravesar las paredes y escuchaba a toda la digna presencia de mi tutora gimiendo el nombre de Tomoe. Ciertamente que he crecido, pero carajo es mi mentora, que se pague un hotel pensaba mientras enrollaba la almohada en mi cabeza. Pense donde pinche estaba la asistente social, porque nunca vino a ver si esta loca me hizo algo. Rabia germinaba dentro de mi, crecia como un agujero negro tragando todo lo que podia ayudarme en positivo. Ese dia ni entre a clases solo me fui simplemente por ahí, no podia quitarme la jaqueca y el asco. Solo vague por las calles, estirar las piernas, no quería ver a nadie, solo quería olvidarme de todo. Necesitaban aire mis pulmones asi que solamente corri, aunque mis piernas sentían luego de un tiempo que no daban mas segui corriendo tan fuerte que ya el dolor no se siente, corri hasta que la voces y recuerdos se quedaron apagados por el sonido de mi corazón latiendo en mis oídos. Todo lo que Shizuru me había enseñado, mirar a los lados antes de cruzar, observar los autos, saludar a la gente mayor, no correr en la vereda, nunca saltarme a mis clases, ser un ejemplo. Todo lo rompi en el mero hecho de buscar alivio, de esa presión en el pecho que me angustia. Lo habia logrado, o al menos al estar subiendo y bajando abruptamente debido al ejecicio ya no era tan obvia. Me tire en medio de la arena, había llegado hasta un parque, de quien sabe donde. Solo miraba el cielo era azul bello. Me quede ahí perdida en mis pensamientos, en los recuerdos de Shizuru, en los pocos que tenia, los de este ultimo tiempo, en los cambio a ese nivel conmigo. Y en medio de ello, hice lo que odio hgacer, me deje ser, llore. Llore cada lagrima guardada, llore tanto tiempo que crei secarme. Perdi sentido del tiempo y del espacio solo lloraba, todo a mi alrededor no existia. Cuando volvi a ser conciente de mi, descubri que llovia pero la congoja aun continuaba. No deseaba moverme, me sente y deje que en ese vaho de lagrimas sea lavado por la misma lluvia. No entiendo que paso. No entiendo por que sentía todo eso, Shizuru no tenia obligaciones conmigo, élla solo me mantenía. Pero no entendia sentía tantas cosas dentro de mí. Ese dia recordé ese momento en el orfanato. Es el ultimo recuerdo que tengo antes de mi vida con Shizuru, recuerdo que jugando en la escalera a deslizarnos con la tabla, caerme. No, me empujaron. La tarada de Nao me empujo. Una ventana nueva en mi mente se abrio... ¿Nao?...Cierto ¿donde estará la gata esa?. ¿Y los chicos?. Por primera vez en mi vida recordé que el mundo no se basaba solo en mí. De cierto modo debajo de ello en el techo de Fujino me olvide de todo, y vivi bajo su vida planeada, olvidando todo. Solo obedeciéndole. Ese dia pensé en algo, que jamas se me ocurrio pensar… ¿y mis padres?¿Donde estan?

La duda comenzó a carcomerme la cabeza. Quería recordar, quería saber que había sucedido, quería encontrarlos aunque debiera mover cielo y tierra. Comence a indagar para ello tuve que rondar lo mas oscuro de los barrios bajos por información. Fujino me pasaba un dinero para mis gastos-caprichos personales asi que con ello comenze a hacer de mis cosas. De cualquier manera como toda Fujino la falta de lo que se diría responsabilidad comenzó a querer arreglarla con dinero. De igual manera, la mujer estaba podrida en dinero, asi que al desear algo le pedia a Mai que se lo trasmitiera a ella. La vida con Fujino habia cambiado, élla habia cambiado. No desayunaba en casa, ni cenaba. Llegaba a deshoras, con una pinta de haberse bebido hasta el agua de las padedes de los bares. Su cuarto se habia vuelto una pasarela de mujer, cada dia una diferente. Aunque la unica recurrente era la famosa Tomoe-chan, como le decía la mismisima Fujino. No conocia toda la historia, pero escuche que Tomoe era parte de la edición de la revista, revista propiedad de Fujino. Era extraño, pues Tomoe era de las familia de Maguerite, una de las ricas de todo Europa, pero se ve que era mas interesante andar bajo las faldas de Shizuru que de sus negocios familiares. No recuerdo desde que tiempo llevamos esta rutina, se siente como si hubieran pasado años o tal vez si pasaron, no lo se.

Debido a los viajes de Tomoe, Fujino sale de farra, y debido a que Fujino no esta, yo hago lo que se me da la gana. Tomando mis propias deliberaciones: salgo como se me da la gana y regreso del mismo modo. Como el humor de fujino es de perro rebioso, nadie se atreve a decirle nada de lo que hago. Saben que podría costarle la vida. He abandonado todas las extracurriculares y pienso seriamente en dejar de igual manera la escuela.

Todo tiene un final:

El error comenzo en meter a Nao en casa. Alli las dos estábamos en medio de la pieza ella como siempre, ella acosándome y yo, pasada de cerveza. Acabe seguiendole el juego. ¿Por que no? Terminamos besándonos en medio de ese tonto reto, ¿por que no? Justo, mi bendita suerte me mando a Fujino. ¿Por que no? Como nunca entra a mi habitación, entro en el preciso instante donde le quitaba la remera a Nao acercandome a su brazier. El grito de Fujino me aturdio, a mi y a medio mundo. Quede en shock, paralizada. Ella entro, corrió a Nao, mientrar le prohibia que se acercara a mi, y a su casa. Amenazaba llevarle presa, y menosmal que el guardia personal se llevo a Nao porque Fujino era capaz de matarle a golpes. La escena siguiente de que desaparecio mi amiga, fue epica. Me grito de todo yo no podia contestar, mi cuerpo se habia paralizado. La ira de Fujino crecia ante mis faltas de respuestas, acabe en el piso mientras ella sacada totalmente de sus casillas me pateaba. Crei que moriría en ese momento, imágenes llenaban mi mente.

Sus gritos me llegaban como un eco. Me gritaba del hecho que ella me daba todo, que se deslomaba para que tenga lo mejor, que era una ingrata al pagar de ese modo su gratitud acostándome con una prostituta, en su casa y miles de cosas que ya no escuchaba. La rabia que venia produciendo desde hacia tiempo se encontraba a punto de estallar. Y asi sucedio. Le grite que era dueña de hacer lo que quisiera con su casa pero que a Nao la respetaria. Sus ojos parecía fuego, brazas encendidas.

- Es lo que aprendi de usted Fujino sama -dije con todo el desden.

- O es acaso que su enojo es por el hecho Nao es pobre que la menosprecia con respecto a las damicelas que atienden sus necesidades -segui atacando

- Digame en que se diferencia a Tomoe –chan, a unos ceros en su cuenta bancaria?– le dije y se que eso fue la gota que colmo el vaso.

Le hizó trastrabillar de rabia, se acercó a mi a paso lento como torturándome con la espera. La cachetada que me propino me dejo sus dedos pintados en azules en el rostro. El semblente de rabia que poseia era macabro. Me trajo recuerdos. Se marcho sin mas aireada de la casa. Llore nuevamente sin poder expresar el desbordamiento emocional que estaba sintiendo.

- Te pasaste Natsuki, te lo dije - me decía Mai mientras me ofrecia un vaso de agua y sobaba mi espalda intentando calmarme. Pero de igual manera era demasiado, ya las cosas estaban demasiado complicadas para que volvieran a su cause.

Los días pasaron, el ultimo lugar del que tenia recuerdos era el orfanato de Hakura, aunque no fue el único lugar donde estuve. Mi mente comenzaba a colar los recuerdos que antes estaban trabados. La cachetada de Fujino me habia llevado a golpes viejos, gritos, el horror de escuchar como abusaban de las niñas, recordé mis ojos frios, para mi desgracia Shizuru había quebrado una barrera de mi mente habia clausurado. Había roto esa barrera que me protegia de dolores pasados, eso que mi memoria había ocultado de mi misma por amor. Recorde el propio abuso del mismísimo Tate a mis 4 años. Todo el dolor se cargo en mi, todo ello colapso mi sistema nervioso, mental, sentimental. Acabo haciendo estragos en mi cuerpo. La depresión me llego de una manera tan profunda que no vei salida a nada. Escuchaba mientras dormia gritos en mis sueños, y siempre ese sueño recurrente del grito de una mujer. En una noche siempre ese grito que partia el silencio, siempre esa cortina blanca que se mueve en la habitación oscura, siempre me caigo, siempre hay sangre en mis manos. Siempre despierto gritando agitada. Esa pesadilla ha sido recurrente en medio de mis días por meses. Mai ha persuadido a Shizuru que me lleve a un medico esta obvio se lo delego a ella. Aquí estoy con esa vieja loca que pretende que hable. La psicóloga. Solo me quedo mirando el cuadro y me abtengo del mundo, que mas da.

Según la psicóloga debo buscar algo que me ayude a canalizar mi dolor. Poder hacer punto vacio en ello. La depresión me ha hecho perder kilos, fumo como chimenea, obvio en Fujino no esta enterada de este detalle. Intennto hacerlo demasiado lejos en el enorme patio dando con los limites y ahí surto paquetes de cerrillas. Apesto a alcohol. Ya ni me importa si llego antes o después de Fujino, nada me importa. Todo dentro de mi de algún modo ha muerto. No me queda nada. He comenzado a cortarme, bajo mi pantalón están las marcas que callan mi dolor interno. He podido al menos descubrir mis dilemas. Una no aceptación a mi creciente homosexualidad, sumado al incidente que mis padres fueron torturado ante mis ojos por un asesino. Por Tate, mi tio, quien ademas me violo. El maltrato físico y psicologico del los orfanatos que di vuelta. Son mucho para una persona. Mas cuando quien decide cuidarte por mera disposicion personal se desentiende totalmente de ti. Con Shizuru habia creido que encontraba una puerta hacia algo distinto al dolor, talvez mas cercano a lo que se pueda llamar felicidad. Pero sospecho que eso solo existe en los cuentos, o al menos para mi persona. ¿Que hay de Mai?, pues son dos cuestiones totalmente distintas. Mai es esa persona que es capaz de cuidarme y darme una ayuda. Es esa persona que deseas verle feliz. Pero Fujino para mi es quien puede llegar a desbordar mis emociones, que me sientoo desmayar con una mirada suya. Fujino es mi angel salvado que en algun momento me hizo creer en el amor. Es quien logra moverme el bote, por quien volvi a hablar, quien me cuido, me sonría y a eso a mi me llenaba el alma. Mai es mas como mi mejor amiga, y lo mas parecido a una madre que he tenido, pero Fujino es por quien perderia la cabeza. Fujino la única persona que me abri mi corazón para amarle y me desprecio al tiempo. Que me engatuzo en sus planes y me tiro al aburrirse.

Las cosas no mejoraron:

- ERES UNA DESAGRACIDA TE HE DADO TODOOOOO CUANTO HAS PEDIDO, TODO CUANTO HAS QUERIDO NI RESPETO ME TIENES, TE SAQUE DE ESE LUGAR DE MALA MUERTE Y ERES UN DESASTRE TE CONVERTISTE EN UN DELINCUENTE!- me dijo, al volver de retirarme de la comisaria. La policía me habia atrapado en una pelea callejera donde casi mato a un tipo. Lo peor es que no es la primera vez.

- Fujino la policía ya se fue deja de actuar que te importo - dije y comenze a subir la escalera al cuarto

- Natsuki, NATSUKIII! - ME GRITO, al dejarle hablando sola.

- TE ESTOY HABLANDO DESAGRADECIDA!- dijo. Les presento a mi nuevo apodo. En realidad la que me llamaba asi era Tomoe y bueno obvio se le pego a la señora.

- Es verdad soy una desagradecida, nunca te he agradecido nada - le dije mirándole a los ojos, hace años que ni lo hacia.

– gracias Shizuru por sacarme de ese lugar, y traerme para ser tu juguete, y por cierto ganaste la apuesta con tu padre? – dije con toda la carga cinica que podia dotar mis palabras. Debo aceptar que Shizuru quedo de una pieza delante de mi. Helada, no pudo articular palabra. Por primera vez podia hablar y no pensaba privarme de ello.

- Gracias por ignorarme, por dejar que Tomoe me trate como le de la gana, gracias porque mientras no estaba, ella me golpeaba, gracias por traerme a una mansión para que sea aun mas infeliz que en la mierda de orfanato que vivía. Gracias Shizuru por mostrarme que la vida vale una mil basura. Que solo fui solo uno de tus juguetes, que pasado el capricho, solo me ignoraste. – dije impasiva, sin poder soportarlo mas le hice una reverencia.

-Nose que seria mi vida sin ti Fujino-sama - dije mirando su expresión ahora parecía un toro confundido, bufaba para respirar, y estaba colarada de la rabia.

- Si Fujino-sama no le molesta, su juguete se va a descanzar- dije y me acerque y le di un beso en la mejilla. Vi dolor en sus ojos, pero aun no reaccionaba.

- Tu no eres un juguete Natsuki - me dijo en un susurro.

- No Fujino, soy tu capricho personal, como lo es todo en la casa. Desde tus putas hasta el menu que se sirve. La diferecia conmigo es que tengo multiples usos como ser la bolsa de boxeo de Tomoe chan- dije con cinismo. Ella apreto sus puños, pero no me respindio nada.

- Puedes guardar tu dinero Fujino, gracias por lo que has dado pero no quiero sufrir mas. Ya nada me importa, ojala tengas buena vida, me voy-dije. Mientras encaraba mi rumbo a la puerta de salida.

No me lleve mas que ropa que tenia puesta, el móvil estaba adentro, la guitarra. Abandone todo allí, solo me lleve mi moto. Le habia comprado con lo que había ganado de las peleas. Y me largue a conducir, me pase días en la carretera comenze un viaje sin lugar definido solo cargaba combustible compraba algo para no morir de hambre ni sed y me encaminaba por el surcado de la autopistas. Muchas veces cai debido a la velocidad, pero por dentro no sentía nada asi que calculen por fuera. Conduje andando de errante durante meses. No quería nada. Solo me anegue y llegue hasta una parada donde se veía el mar. Allí me refugie. Me quede mirando el mar. Ahí cuando corrimos con mamá escapando del tipo. Mamá sangraba demasiado, el bárbaro la había violado, tenía la cara ensangrentada de golpes. Escapamos cuando ella le dio con un jarron al tipo, abriéndole una herida a él, una ultima esperanza para escapar a nosotras. Subimos al auto, y Saeko mi madre, arranco cerca de la carretera cuando creimos haberlo perdido, nos dimos cuenta que nos seguía. Esa noche llovia, llovia como si el cielo se desahogara. Terminamos debarrancando el auto, el asesino nos siguió el mato lo que quedaba de mamá. Creyo que por el choque y mi cuerpo hecho un desparramo en medio de lo que solia ser un auto me dejo ahí.

- Mamá - dije recordándole. Lagrimas prófugas se salían de mis ojos. Pensé en todo, lo que podría haber sido si mi madre estuviera aqui conmigo. Todo por culpa de ese mal nacido. Mire el horizonte me valia un comino todo. Lo único que quería era venganza.

- Tate vas a desear nunca haber nacido – dije al aire. Vocifere


Pov Narrador

Shizuru desesperadamente le buscaba por lo que quedaba de la tierra, y nada. Cada dia su desesperación era peor cada dia sentía que algo se moria comenzó a perder peso las ojeras ya no eran disimulas por el mejor maquillaje ella simplemente solia llorar y una amargura carcomia su ser. Su salud comenzaba a menguar. Parecía un alma en pena que solo pronunciaba su nombre. Como un suspiro, dicen que el suspiro es el aire que sobra de los pulmones, pero su nombre en sus labios era una su corazón que lloraba su ausencia.