Disclaimer:

Demashitaa! Powerpuff Girls Z y sus personajes no me pertenecen.

Solo la trama.

Advertencias: AU y OoC.


Espero no arrepentirme de esto, a tu casa o la mía—Susurro al oído de la chica.

— ¿¡Que!?— Giro a verlo con sorpresa. Intento alejarlo.

— Uhhh~ tenemos a alguien con la mente cochambrosa— Se arrepego a su espalda en un intento de seguir molestándola.

Fue en vano .

— No te mordiste la lengua— Contraataco sabiendo el plan de su acompañante.

A Butch no se le dio oportunidad de responder, en menos de dos segundos había sido golpeado en la barbilla por la adolescente que tenía rodeada por la cintura.

— Estúpida— Mascullo fingiendo sobar el área golpeada.

En vez de molestarse y comenzar a discutir solo rió; burlándose de su acompañante. Butch lo único que le quedaba era reírse con ella, como si fueran unos niños cómplices de una travesura bien elaborada.

No importaba nadie. Brick y Kaoru no cabían en sus pensamientos. El alcohol sirvió al menos de algo.

Sin más que decir Momoko encendió con dificultad la moto; al momento de avanzar casi caían al suelo.

— Con que le pase algo— Le dijo sin dejar de reír.


Rodeada por varias personas y aun se sentía sola e insegura, como lo hacía todos los días. Pero quien puede fijarse y tomar en cuenta los sentimientos de uno cuando su rostro expresa lo contrario: uno sonriente y lleno de despreocupación. Saludando con quien se cruzara en frente a pesar de que pocas veces sus saludos fueran correspondidos más por compromiso que por voluntad propia. Bien decían que los humanos son expertos en ocultar su verdadero ser a través de una máscara.

Esa era Momoko. Alguien a quien poco le importaba como pensaran los demás de su forma infantil, ¿pero en verdad esa era su verdadera forma de ser o solo una forma de actuar?

Se detuvo al distinguir a Brick entre los demás alumnados; por primera vez tuvo miedo, miedo a que volteara y la viera. El mundo parecía estar en su contra o tal vez fuera solo el karma que actuaba en nombre de su pasado. Logro distinguirla.

El joven se acercó a ella. Esa sonrisa que lo caracterizaba fue sustituida por unos labios fruncidos, sus ojos entrecerrados, las manos en puño y el pisar delataba lo que se aproximaría a ella. Ya no sentía miedo solo era intriga lo que la mantenía de pie sin moverse. Su intuición le decía peligro; detestaba darse cuenta demasiado tarde.

Antes ni una palabra emitida por parte del pelirrojo, después una mano en alto con intención de dar un golpe. Pocos dieron atención al ruido. Brick golpeo la puerta del lado izquierdo eso no disminuyo el enojo; solo lo hizo por evitar golpear a la joven.

— Esto lo pagaras— Le amenazo cuando la mayoría comenzó a alejarse del pasillo para realizar sus deberes.

— No sé de qué hablas. Si-si es por lo de ayer la que debería decir eso sería yo, no tú. Me tengo que...

— No te hagas la desentendida muñeca. Mírame a los ojos. Me refiero a que pagaras con efectivo los daños ocasionados a mi auto — Sabia a lo que se refería, pero ella no fue la culpable. Ahora con lo que dijo solo dio a entender que en efecto; ella había sido la que se culpable, la que se desquito con el automóvil.

— Estas seguro que fue ella.

Brick miro sorprendido a su hermano. En sí no fue una pregunta que debía responder pero aun así esperaba una respuesta al porqué de su cuestionamiento.

Él entendió esa mirada. —Digo, hay varias chicas despechadas. Si yo no me salvaba de los destrozos a mi antiguo vehículo, ¿qué te hace pensar que el tuyo será o seria la excepción? Hermano, creí que serias más listo y sacarías conclusiones por tu propia cuenta.

Poco faltaba para que se burlara de él como lo hacía cada vez que se equivocaba en algo.

— La conversación no es contigo.

— ¿Y acaso si lo es con la loca? Además que te hace pensar que fue ella a menos que… acaso le hayas hecho algo para que pudiera reaccionar de esa manera o, talvez se cansó de rogarte.

Si no estuviera en la escuela no lo habría pensado dos veces y habría golpeado a su hermano para que aprendiera que a él no se le contradecía; ni mucho menos se burlara de su persona.

— ¿Qué haces aquí? — Intento cambiar la conversación olvidándose de la presencia de Momoko.

— Genio. Estamos en la escuela; Está bien no pongas esa cara. Hoy estas peor que una mujer encabronada. Te estaba buscando, necesito hablar contigo.

Era inútil comenzar una discusión. — Por un momento creí que la defendías.

—… yo igual— Hablo Momoko por primera vez desde la llegada del hermano de ojos verdes. Ambos hermanos se vieron entre sí, rieron y emprendieron el paso alejándose. Dejando molesta a la peli-naranja después de que Butch la empujo del hombro con el brazo para permitirle el paso a su hermano y a él.

Al parecer su relación con el oji-verde volvió a ser la misma. No le impresionaba.

Pensó que se lo merecía después de lo que hizo ayer. Recordando lo de ayer se dirigió al baño para mirar su reflejo en el espejo, esperando no encontrar algo que la delatara. Suspiro del alivio al no encontrar algún signo de desvelo en su rostro. Ventaja de no maquillarse además del flequillo que cubría parte de sus ojos.

'Donde está la cruda moral, ¿eh?' Fue extraño que no sintiera culpa sobre sus acciones ¿Eso debía ser bueno o malo?

No lo quería saber, es más. No quiera sorpresas ni disgustos, ya tenía suficiente con lo de hace minutos y tener que fingir ser la infantil de la escuela o como le dijo Butch, ser el payaso le era "suficiente".

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Estaba aburrida. Tenía la opción de acercarse a la amigas de Miyako para conversar con ellas y distraerse pero con qué cara lo haría si siempre se acercaba a ellas cuando estaba con su amiga de pelo rubio y ojos azules. Le parecía hipócrita.

Hipócrita como Kaoru.

Se irguió de su lugar. ¿Esa oración la escucho o ella misma la pensó? Sus dudas fueron despejadas al escuchar a otras chicas hablar a sus espaldas. Disimulando un poco se recostó en su asiento y puso el libro de química enfrente para aparentar que leía su contenido.

— No te entiendo porque hipócrita.

— ¿Acaso no te das cuenta? Ese hombre… ¡y que hombre! solo pregunta por ella. Incluso ayer vino a preguntar solo por ella. En la mañana le pregunte que pensaba de él. Dijo que nada. Le pregunte entonces si quería con él. ¡Se indignó!, dijo que solo son compañeros, casi amigos. Entonces yo amablemente le pedí que si no quería nada con él, que me lo presentara.

— ¿Y luego? — La que estaba en medio en pregunto más por compromiso que por interés.

— Me miro como si fuera un fenómeno y me dijo que no. Sospeche que en verdad quería algo con Butch. Pero resulta que antes de entrar a la escuela estaba platicando muy feliz con el hermano mayor y de hecho me parecía verlos tomados de la mano. Cuando ella se fue me quise acercar a él pero al parecer vio algo más interesante y me dejo sola.

—... Pues a mí no me parece que es hipócrita.

Momoko al escuchar eso se sintió mal sobre cómo pensó por ella ayer…

— Neftalí tiene razón, no me parece hipócrita, más bien… me parece una zorra— El trío de chicas solo rió por lo bajo antes de ser escuchadas.

Pero el escuchar que llamaban zorra a su amiga no evito esbozar una sonrisa de alegría aunque inmediatamente se mostró seria, por dentro se sentía feliz; lo cual le fue un poco incómodo reaccionar de esa manera.

— Tienes razón. Dudo que la tome en serio. Ya vez como es con las demás. Tal vez solo la está pretendiendo para pasar el rato y como es una zorra obvio que lo hará.

No tolero esa frase.

— Ustedes, será mejor que se callen si no saben nada.

El trío ni se inmuto, a lo que Neftalí solo comento:

— Y obviamente tú si lo sabes— No se mostraba molesta a lo que Momoko supuso que solo respondió para no quedarse callada.

Sin embargo Natalia no era como su amiga. Ella tomaba las palabras a modo personal; poco le importo decir la verdad de modo despectivo en voz alta como si estuviera hablando con sus amigas y no con la de ojos rosáceos.

— Se me hace que esta ardida porque Brick ni le hace caso; mejor a su amiga y eso que es la más ofrecida de todas cuando de él se trata— Natalia prosiguió ahora dirigiéndose a Momoko. — ¡No lo puedo creer! querida compañera ¿¡Acaso no serás tú la zorra!? — Lo que ganaba por intentar defender a Kaoru. Ignoro las risas de sus compañeras, solo se limitó a leer el libro para disimular su vergüenza.

Las zorras serán ustedes. Ni ofreciéndose a bailar en un prostíbulo, ni sus kilos de maquillaje las ayudaran. Solo serán objetos de los hombres— Murmuro enojada ocultándose con el libro. Las tres chicas habían escuchado a la perfección.

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— Así que llamaron zorra a la loca. ¡Vaya! Una no se puede acercar a mí porque de inmediato tratan de despedazarla con estúpidos rumores. Estúpidos y erróneos además; más si esos rumores tratan de ti. En verdad fue lo más gracioso que he oído en el día. Seria idiota el que lo creyera.

Toleraba las miradas discretas e indiscretas, las preguntas burlonas y demás cuchicheos cada vez que cruzaba los pasillos de la escuela. El cómo se lo dio a recalcar el azabache fue otro caso. — Acaso te estas refiriendo a que no puedo ser como ellas— Decepcionante le parecía las respuestas que daba en su defensa.

— Te ofendería con mi respuesta. Quieres que te responda— Vio a las personas que pasaban. Indicando que podían formar parte de su conversación.

— ¿¡En verdad no puedo, eso crees!?— Como decía su hermana: Mandas todo a la mierda y hablas como si te estuvieras desmoronando. ¡Así eres Momoko, entiende de una vez!

— La presión te ha frito las neuronas— Se incomodó de la mirada que le daba la joven.

— Solo me sorprende que ni aun así con las palabras de esas arrastradas alguien lo tomo en serio. Y no fuiste el primero en burlarse. Te están intentando quitar tu lugar— 'Tienes razón Kuriko. Pero no puedo entender'

— Seria algo interesante ¿no?— Interrumpieron sus pensamientos. — Tendrías la atención de algunos y se dedicarían a solo hablar de ti. Como un ídolo odiado, o como si te descubrieran una verdad y actuaras como si nada hubiese sucedido.

— Mejor deja de hablar estas comenzando a asustarme. Creo que verlos ayer te afecto más que a mí. Lo mejor es que dejes de hablarme. Tú vuelves a ser el engreído que suele molestarme y yo la de siempre.

— No lo creo, no sin antes saldar cuentas. Vamos— Se dejó guiar evitando las miradas de los curiosos y de los que se burlaban de ella sospechando que el azabache comenzaría a molestar como costumbre. Algo sospechoso para otros, pero sin suma importancia para pensar de eso más de cinco minutos.

Tendrás que aceptar mis disculpas por lo de la mañana.

— Hipócrita.

— 'Y tú en verdad eres lo que aparentas, Momoko'


Llegaron a una calle diferente a la que recordaba el oji verde en la madrugada. La casa de igual manera. Aseguraba no estar lo suficiente ebrio como para confundir una casa de tres pisos a un hogar de uno solo.

Entraron a la casa que Butch creía ajena. Sorpresa fue el encontrar varios objetos personales de la oji rosa. Desde recuadros, portarretratos, ropa doblada en una canasta, desde un escritorio hasta muebles.

— Creí que vivías con tus padres— Parecía el hogar un adulto cuyo tiempo tenia de sobra al observar el lugar impecable a comparación de una chica como ella.

— Vivo con ellos pero, a veces… sus peleas no son de sorprender. Pero últimamente son más seguidas… a pesar de que lo hagan a escondidas, mi hermana y yo ya no somos unas niñas de seis.

— Se podría decir que aquí es donde huyes cuando discuten— Trato de dar un veredicto a la situación contada.

— No, llego aquí cuando se me hace tarde, evito discutir con mi hermana sobre mis retardos y uso este lugar como excusa. La verdad sus peleas dejaron de importarme desde que comencé a preocuparme sobre el comportamiento de Kuriko. Cuando ella no llega a casa conmigo a la hora acordada significa que estaba aquí. O que ambas lo estábamos.

— No te creo.

— No me importa, ese es tu problema. Además no tengo porque darte tantas explicaciones. ¿Cómo sé que no las utilizaras en mi contra para burlarte después?

— Buen punto. ¿Sabes? Tu vida esta como para salir en la televisión. O en el programa de: "casos-que-te-ayudan"

— ¿Y la tuya no verdad? Me imagino a ti sentado en una silla tras una pantalla donde se muestre: "La chica que amo está saliendo con mi hermano".

— Sera mejor que pares Loca bipolar. Pues quien la que más sale perdiendo eres tú— No toleraba la actitud que comenzaba a tomar.

El joven oji-verde tenía razón; había ocasiones en las que quería contar todo lo que sentía. — Eso me pasa por estar contándote a ti, el menos indicado— Bien había llegado a comentarle parte de lo que sucedía solo a Miyako pero fueron verdades a medias; y solo porque le había preguntado. No debía dejarla con la duda. Su amiga parece tranquila pero nunca se sabe cómo llegara a reaccionar cuando algo no le parece y más aún cuando le molesta. Sería capaz de hacer una tormenta en un vaso de agua por algo a lo que a su parecer le parecía monótono y sin importancia.

Quería sentir algo de lastima por ella pero… nada. Su egoísmo no le daba para alguien que no girara a su entorno.

Solo podía fingir demencia. — Entonces… aquí fue a donde llegaste. Pensé que estarías en problemas; ya que tú eres… tu y yo en... nuestro estado daba mucho que criticar— Debía apaciguar lo que quería contarle o más bien, exigirle sin que se molestara mas de lo que estaba. — No te abran corrido ¿o si?

— Antes de entrar a casa encontré a Kuriko fuera de casa. Contó que volvieron a discutir, pero cuando la vieron llegar una hora tarde se fueron contra ella. Así que los dejo gritando solos mientras ella esperaba a que se les pasara el coraje. A veces quisiera que estuviera conmigo, pero ah~ comenzaría una tortura a su lado… ¿¡Y porque te sigo contando lo que me sucede!? Mejor di que es lo que quieres.

— Te tengo lastima.

— Eso es lo de menos. ¿De que querías hablar?— Le exigía una respuesta.

— Te acuerdas de lo que dijo el estúpido en la mañana.

— ¿De lo que dijo? Como olvidarlo. No sabía que tenías un automóvil.

— Tú lo has dicho, tenia. Pero varias despechadas… agrégale el sentido literal de una vez. Se encargaron de hacerlo chatarra. Y ahora no por despecho pero si una mujer, hizo mierda mi medio de transporte pero ahora fue mi moto y lo peor es que estaba cerca de un payaso de pelo naranja que se creyó profesional cuando apenas sabe andar en triciclo.

— ¿Te refieres a mí?— En verdad esa chica lo sorprendía con sus constantes cambios de humor. — Lo siento pensé que si podía, se veía fácil y… ¿con que payaso, eh? Te recuerdo que tú fuiste el que andaba distrayéndome y estaba más borracho que yo. Si yo no hacía "mierda" la motocicleta lo hubieras hecho, tú, solo. Así que agradece.

— Pero claro que te agradezco. Muchísimas gracias por estropear mi moto; Obviamente es fácil derrapar y estrellarnos contra un poste. Simplemente fácil y divertido, y más cuando se está ebrio. ¡Pero como olvidar este detalle! Aún más contando tus años de experiencia— El azabache no soporto la risa; emitió una carcajada. — Agradezco también por hacerme caminar de mi casa hasta la escuela— Prosiguió riendo. Burlándose por las expresiones que daba la peli-naranja en un vano intento de defenderse.

— Solo di cuanto te debo para que te puedas largar. Me está comenzando a dar jaqueca. Anda, dilo; veré como pagarte.

— Es la resaca o al menos en parte. Sé que me gusta molestarte pero el espectáculo que acabas de dar fue suficiente. No creí que fuera divertido pasar tiempo contigo. Y por lo del dinero no te preocupes. Tal vez luego logres reponerlo con favores.

— Dilo ya. Dudo que salgas sin antes obtener algo a cambio.

— Bueno... esta casa es bonita y cómoda, perfecto para una fiesta.

— Largo de aquí— Le señalo la puerta. —, si piensas que mi casa va a ser un salón de fiestas. Estas equivocado.

— Vamos, serias la que mandara.

— Lo que menos hay en una fiesta es alguien que ponga el control y más cuando se trata de tu "asombrosa" presencia.

'Y valla que tienes razón' Respondió en sus pensamientos. — Me voy, pero recuerda que mi propuesta está en pie— El seguir molestándola sería un error fatal. Ya había hecho enojar de verdad…

— Si no te largas en este instante lo único que estará en pie ¡será la golpiza que te daré sino te largas!

Aun así poco e importo las consecuencias. — Eres más divertida que molestar a Boomer… ¡Estúpida es el segundo golpe que me das en el rostro!— Ya ni se molesto en sobar la ara afectada.

— Y habrán más si sigues estorbando en la puerta

— Ni que tuvieras tantas visitas ¡LOCA!— Salio de la casa ignorando los reclamos que le daba Momoko hasta que... — ¡No, espera, era broma! ¡No, no no no. NO CON LA ENCICLOPEDIA!


A/N: Lamento la demora pero últimamente estoy más ocupada de lo que acostumbraba.