Disclaimer:

Demashitaa! Powerpuff Girls Z y sus personajes no me pertenecen.

Solo la trama.

Advertencias: AU y OoC.


Yo solo era lo que tú querías ver.

He ocultado muchas cosas sobre que ni siquiera a quienes considero amigas lo saben.

Me veo al espejo y me desconozco. Observo el color de mis ojos, un color amatista bastante brillante; aunque en realidad no lo sea y todo gracias a las lentillas de contacto. Mi cabello antes color café ahora se encuentra alborotado y de color plateado.

Lo único seguro de mí actual situación es que: Me da vergüenza que me observen de esta forma.

Bueno, no es lo que esperábamos pero he de admitir que color plata después de todo no te queda mal.

Y porque no intentar con las dos formas, la "oficial" y esta. Tal vez llegue a gustarte uno de estos dos o ya de perdida; acostumbrarte. Peor es nada.

"Para peor es este resultado".

En ningún momento pedí esto— Les grite.

Yo… yo no era esta, no entendía porque actuaba hostil con quienes me ofrecieron su ayuda. Que me perdonen pero si se ofrecieron a ayudar mínimo debieron hacer las cosas bien.

Mis palabras obtuvieron como respuesta una bofetada; sin dudarlo la regrese. Me puse roja a causa del enojo y tomando mi bolso salí de aquella morada.

[...]

Bueno, acepto que me porte como una niña mimada. ¡Pero como querían que actuara después de todo! Me quite el vestido pomposo de color violeta con manga de tres cuartos; lo arroje al sofá pero falle y cayó al suelo, solo bufe, no planeaba levantarlo. Cerré los ojos tratando de terminar de contar hasta diez antes de que me enojara con el reflejo del espejo y lo tirara para que el vidrio se quebrara.

"Se supone que me harían bella y no una copia de la hermana de Himeko".

Era de esperarse, les comente con amabilidad y sobre todo con pena que este cambio "definitivo" no me gustaba; si podrían intentar con otro. Emocionada una de ellas acepto mientras la otra solo se encogió de hombros; como si le diera igual.

¿Qué hicieron después? Teñirme el pelo con un color elegido al azar. Eso me saco de mis cabales ahora tenía el mismo tono de tinte a una de mis enemigas del pasado; Bell. Aquella chica de secundaria; una engreída, aquella que aun en la actualidad odio más que a Himeko y eso que ya es hablar mucho. Me arrepiento de haberla considerado alguien de fiar; por su culpa un rumor sobre mi vida privada se esparció, aunque si bien lo admito era verdad no le daba el derecho de hacerlo.

Lo bueno fue que nadie le creyó y su reputación se vio afectada quedando como una mentirosa.

Aunque ahora que lo recuerdo hace años no la veo. Siendo racional respecto al look… de hecho... no soy la primera ni seré la última en coincidir con algún rasgo físico parecido al de alguien más.

Así que… ¿Porque no?


No podía quejarse de la vista. A su frente se encontraba un grupo de chicas de la escuela Harris realizando una coreografía de ánimo para el equipo de hándbol. Chicas de rostro alegre y aunque no tuviesen cuerpo de modelos estereotipadas si tenían algo que ellas padecían: cuerpos con la señal de "hay de dónde agarrar".

Solo esperaba a que terminaran y cuando la mayoría comenzara a dispersarse el entraría en acción con la primera que encontrara sola. Tener que liar con un grupo le costaría elegir a la mejor. Solo necesitaba quitarse el estrés y no al contrario como lo sería dar explicaciones del porqué se llevaría a una de ellas pudiendo incluir a una más.

— ¡Auch! Hijo de tu p… ¿Por qué hiciste eso?

Y ahí iba la última del grupo. Su plan se vio frustrado a causa del joven que se le cruzo en su camino y posteriormente golpeo con un balón. Cierto, estaba tan distraído que no se percató que a veinte metros de donde se encontraba las chicas se hallaban los equipos de diferentes escuelas practicando varios deportes para la próxima "Semana Cultural".

Poco le llevo al joven descubrir los planes de Butch. No le importo pero aun así lo tomo del brazo con brusquedad para jalarlo y así poder apartarse de las posibles miradas curiosas.

Tiro de su brazo con intensión de soltar el agarre del otro. Funciono. Pero antes de que Butch se alejara él lo volvió a tomar del brazo y lo estampo contra un muro de concreto. El azabache solo exclamo un sonido de molestia.

— Yo… tengo que contarte un secreto— En este caso era mejor ser directo. Conoce que el pelinegro no es de darle vueltas a los asuntos, le fastidiaba eso.

—Ya vas a comenzar con tus mariconadas. Ya di lo que quieras ¿Eres gay no es así?

— ¿Qué? Eso no— En que mente podía caber jugar con eso cuando el solo intentaba hablar de un serio asunto, Bien, no estaba para seguirle el juego. Relajo su expresión de molestia. — De hecho es un tema delicado. He tratado de ocultarlo todo este tiempo pero no puedo soportarlo más— Su tono de voz se volvió neutra para no llamar más la atención debido a su grito anterior.

— Descubriste que padre le es infiel— El tono en que le menciono esa noticio lo cohibió.

— Es broma— Al parecer lo que dijo en verdad lo perturbo ya que después de mostrar asombro y decepción paso a una faceta de tranquilidad y soltó un suspiro de alivio seguido de una expresión la cual demostraba molestia. Sus padres nunca demostraron ese tipo de relación de pareja enamorada. Solo actuaban el papel de padres responsables. No esperaba que se comportaran como unos esposos amorosos pero sí que, como mínimo supieran actuar sin infidelidad.

—Déjate de bromas y no me hagas darle vueltas a lo que tengo que decirte. Pero antes promete no decir que la información la obtuviste de mí— Butch respingo aceptando su condición. Pues entre más rápido le dijeran el secreto mejor; así se evitara de estar permaneciendo en un lugar donde ya no vale la pena su presencia.

Boomer espero a que pasara la última estudiante del lugar. Cuando el lugar se hallaba sin alguna persona, utilizo su tono de voz normal sin dejar la seriedad de lado.

— Lo lamento en verdad, pero Kaoru ya está saliendo con alguien— Butch le hizo el ademan de continuar hablando. —…a escondidas de todos. En resumen, ella y ese alguien mantienen una relación clandestina.

"Tarde hermano, pero ya me entere". El oji-verde opto por hacerse el desentendido. Necesitaba saber que más información le podría proporcionar. Tal vez aún tenía oportunidad. — ¿Que tienes planeado con decirme eso? Y que si sale con alguien más. Se aburrirá de él y ahí estaré yo para consolarla— Butch necesitaba que al menos alguien, aunque fuera su hermano le diera la esperanza de tener la probabilidad de salir en un futuro con Kaoru, aunque fuese en uno lejano.

— La cuestión no es que salga con uno y se aburra, sino que, con quien está saliendo ya lleva tiempo y…— Boomer olvidando evitar su tic se mordió el labio inferior y desvió la mirara. Como no queriendo decir por completo toda la verdad sobre el asunto. — Perdóname pero se han estado burlándote de ti. Te toman como su idiotaLo dijo, pero la parte difícil estaba por comenzar.

— No quiero que sigas. Y a demás; no me has dicho con quién sale Si, a eso se refería. Boomer pasó las palmas de las manos sobre su rostro. Le costaba mucho decirlo.

— Está saliendo con nuestro hermano mayor. Ellos dos, desde que comenzaron a salir a escondidas—Concluyo la primera fase, pero no por eso significaba que todo se calmaría, al contrario. La tensión que comenzaba a asfixiar a ambos solo era parte de las etapas.

— Y que si se besuquean en los salones después de clases.

— Espera, yo no dije eso…

— Es una suposición— Se corrigió antes de dar a entender que ya sabía del asunto. — Cambiando de asunto. Tú mismo lo has dicho, tienen tiempo manteniendo una relación y, ambos sabemos que no tardaran en terminar; es obvio. Toda pareja en algún tiempo tarde o temprano tienen indiferencias y si no saben manejarlas terminan por darle fin a sus relaciones. Eso les sucederá a ellos.

— Butch. Aquí lo único que es obvio es que ellos ya han tenido relaciones sexuales y lo peor de todo. En tu habitación. Abre los ojos de una vez, No seas un estúpido que no quiera ver. Estoy colgando de un precipicio al decirte esto. ¡Valóralo De una maldita vez!

— Espera… ¿¡Qué!? Y en mi… esos sin vergüenza.

— Veo que solo eso te preocupa. En parte tienes la culpa. Solo a ti de nosotros tres se te concede dejar la puerta de tu habitación abierta ya que eres el único sin la capacidad de poder abrir ese tipo de puertas ya que te desesperas y te pones paranoico. En fin, cuando los descubrí en tu habitación en medio del acto al día siguiente me interceptaron y amenazaron; dijeron que harían arrepentirme de por vida si te contaba una sola palabra sobre sus actos morbosos; Y cuando les dije que entonces le diría a Momoko solo se rieron. Al parecer no la toman en cuenta como un obstáculo para su "relación" aun ambos aun a sabiendas de sus sentimientos, por Brick. Luego amenazándome con contarles que en aquella reunión estudiantil le fui infiel a Miyako con otra me callaron en definitiva. Créeme trate de hacerles arrepentirse de su jueguito.

— Dame un momento. Y si te están chantajeando y decidiste callar. ¿Porque me lo cuentas ahora, en este momento?

— Reflexione todo el asunto y me resigne. Me vale si le cuentan porque en verdad la amo. Y si ella se entera y me odia por esa razón tendré que aceptar su decisión. Prefiero que me odie por saber una verdad a que me siga queriendo y creyendo que soy su fiel príncipe azul, aquel que le jura lealtad. No quiero que viva elevándose en una burbuja porque cuando esta reviente ella caerá al vacío. Su caída será más dura y dolorosa.

— Es obvio. Pero si la amas porque le hiciste eso en un principio. Te hubieses ahorrado toda esta estúpida situación.

— En ese entonces solo jugaba. Me arrepiento de mis estúpidas decisiones.

Un puño certero proporcionado por el rubio dio en el abdomen del oji-verde, doblegándolo al suelo.

— Solo te estoy evitando que caigas en una humillación. Deja de lado tu orgullo y agradécemelo como mínimo. Estoy arriesgando mi relación con Miyako solo por ayudarte— Aquel rubio pasó al lado del azabache en el suelo. Tomo el balón para irse del campo donde entrenaba.

[...]

Es detestable el estar imaginando todo lo que hacen. Es totalmente aborrecedor, me dan asco mis pensamientos de pervertido.

Como quiero que del cielo llueva para que así el clima oculte mis lágrimas. Supe de su traición pero inocentemente pensé que no irían hasta esos extremos, el de tener sexo. Fue inocencia o estupidez. Creo la segunda pues quien más que yo debo saber que eso es común y más cuando se lleva cierto tiempo de relación.

Demasiado tarde Boomer. Pero a la vez gracias. Te hubiese golpeado de la ira por andar hablando falacias de ella. Hasta no ver, no creer.

Sin intención de llegar al hogar que comparto con mi hermano y… ese, me encamine con destino la casa donde vive mi madre.

Encontré a la compañera de mi madre llorar por haber arruinado el trabajo. No sé a qué se refieren, por lo general siempre terminan con un ego elevado a causa de sus éxitos. Su compañera no dejaba de hablar en un tono elevado. Ambas solo alegaban que no fue un error sino que tal vez se dejaron llevar debido a la emoción. No entiendo en sí de qué clase de trabajo hablan. Son diferentes. Tal vez se refieran a los diseños de interior.

— Qué bueno que no viste nuestro error, habría sido vergonzoso Butch.

Alce los hombros con el fin de que no me metieran en sus problemas, bastante tengo con los propios. — No me importaban los resultados de sus actividades— Solo quería dormir y olvidarme del caos en mi mente. De lo que me conto Boomer, de la pelea interna respecto a lo de Momoko y… ¡MOMOKO!

— Oigan— Ambas pusieron su atención en mí. — Quede en llevar a una chica con ustedes pero olvide que sucedió después. ¿De causalidad se las presente o…?

— No puedo creerlo. Si, hasta me la presentaste desde hace horas.

— ¿Acaso ya la lleve con ustedes? Mierda, me olvide de ella. Bueno, me da igual.

— Deberías avergonzarte en vez de darte igual pero a la vez fue bueno. No creo que le agrade la idea de ser vista por ti ante tal resultado. ¡Butch! ¿A dónde con tanta prisa? Dudo que quiera verte. Se fue molesta alegando que si la ibas a acompañar desde un principio no debiste haberla abandonado a nuestras manos.

— Piensan que todo gira alrededor de esa loca. Están equivocadas. Para su información no pensaba ir en verla. Tengo otros planes.

— Como por ejemplo desahogar tus pesares en actos libertinos— Se entrometió su compañera. Algo innecesario, ella no tenía necesidad de seguir permaneciendo en esta casa.

Azote la puerta al salir; no necesitan mi respuesta.

Me regrese alterado y ambas me observaban con incógnita. Solo atine a pronunciar. — Padre ha regresado antes de tiempo, algo de ayuda— Sus miradas; esas miradas no indican algo beneficiario para mí, solo espero que al menos funcione contra el señor Him.


Un pelinegro con el flequillo teñido de blanco y ojos de color azul eléctrico caminaba empujando a quienes estorbaban su andar. No tenía el tiempo de ellos. Se paró en una esquina y ocultándose de la gente que transitaba las calles saco un cigarro, solo le dio dos caladas y lo tiro al suelo. Prefería convertirse en un alcohólico a un fumador. Por ende fue en dirección a un lugar donde pudiera ingerir esas bebidas sin necesidad de regresar a su casa.

El lugar era muy llamativo; las luces neón e incandescentes en los anuncios incitaban a adentrase. El lugar era aceptable según sus estándares. Todo era perfecto excepto por un desagradable detalle.

Gracias a ese detalle el lugar parecía un prostíbulo la causa consistía en varios sujetos demostrando desesperación por el deseo sexual. Sobre todo un pelirrojo besándose descaradamente con una oji-esmeralda de vestimenta bastante provocativa. Ninguno noto su presencia, los únicos que lo hicieron fueron quienes pasaban cerca de la escena. Todos ellos; algunos inconscientemente otros no, se preparaban para una pelea. Sus teorías rondaban en él siendo el novio engañado; a quien le pusieron los cuernos.

Poco faltaba, ya esperaban tal pelea hasta que el pelinegro los paso de largo y fue directo a la barra. Diviso a varios hombres observando a una chica casi perdiendo la conciencia por consecuencia a las bebidas alcohólicas. Solo estaban esperando disimuladamente el momento indicado para sacarla del lugar y por ende llevarla a algún auto o inclusive en la esquina -donde se detuvo a fumar para abusar de su estado- para satisfacer sus necesidades sexuales.

Se retractó de su opinión positiva respecto al antro al ver los "pequeños" detalles del lugar.

Adora salir con las mujeres y tener relaciones con cualquier chica que encontrara divirtiéndose. Pero sus actos no aplican cuando las mujeres están fuera de sus sentidos a causa de la intoxicación en su cuerpo. Y eso fue lo que le molesto, no permitiría que otros abusaran la chica o de cualquier otra mientras estuvieran en ese deplorable estado.

Que fácil hubiera sido abusar de ella. — Amor, mira cómo te has puesto es hora de regresar a casa— La joven an perdida estaba que en seguida alzo la mirada para sonreír con coquetería. Tomo al joven de las manos, le volvió a sonreír diciendo que ya se estaba desesperando de tanto esperarlo. Al levantarse se abrazó de él y le permitió ser guiada a la salida.

Por suerte y para el bien de la chica de diadema negra fue bueno que le siguiese el juego. Saliendo llamaría a un taxi para que se la llevara a su casa luego de conseguir su dirección.

El sonido de la música era amortiguado gracias a las paredes, ahora podría intentar hablar con ella y comprender toda la letanía que no logro comprender del todo gracias al ruido. Se llevó gran sorpresa cuando la chica comenzó a reírse, ella levanto la vista y le sonrió cómplice por su acto.

— Agradezco tu ayuda. No sabía cómo salir del lio en que me metí.

El pelinegro se sorprendió por el repentino cambio de actuar en la peli plata. — Tu no estas, que no estabas hace un momento...

— No seas tan inocente. Apenas había bebido de un vaso pero cuando me percate que me observaban fingí ese estado para que se fueran pero tal parece que solo llamo aún más la atención del resto de depravados.

Soporto las ganas de darse una palmada en el rostro, no comprendía como es que a alguien se le pudo ocurrir actuar de esa forma, tal pareciese que era la primera vez que asistía a este tipo de lugares. — No sé si en verdad seas primeriza. Pero solo a ti se te ocurre fingir ese estado para alejarlos cuando es más que obvio que una chica entre más ebria luzca será más vulnerable ante el peligro. Además cometiste otro error. Como sabes que yo no hare lo mismo que ellos.

— ¡ESO NO….!

¿Acaso no podría ser más silenciosa? Ya no estaban adentro del antro. — Estamos en un callejón, oscuro, el tránsito de personas es poco probable que ocurra. Dime nena. ¿Cómo escaparas de esta situación?

— Prefiero que seas tú a ellos. Mínimo puedo decir que me ataco un chico guapo.

Un cumplido diferente por agregar a su lista, pero también uno de los que más le molesto. ¿Solo por ser guapo? — Es obvio que solo te fijas en el físico.

— Por favor, Esa ni tú te la crees. Se nota que eres igual a ellos. Solo que, hay algo en ti que me hizo confiar. Es como si estar a tu lado todo lo demás dejara de importarme. Y no es amor. No soy una niña boba para creer en eso. Lo que no entiendo fue ¿Por qué decidiste ayudarme?

— Lasti… No, eso no fue. Solo me vi la necesidad de hacerlo. Tal vez se deba a que nunca he sido bueno tratando a una mujer. No suelo ser aquel chico que promete bajar la luna y las estrellas.

— Pues por un momento lo imagine. Tienes el rostro de un caballero… Je, excepto cuando te enojas, ahora pareces todo un patán.

— Y tú pasaste de ser una tierna chica mimada a una hija de p… ja.

— Oye no seas tan engreído, el hecho de que seas extranjero no te da el derecho de obtener tenerme arrodillada frente a ti.

— Si lo dices de esa forma puedo darle doble sentido. Acaso no te molesta eso.

— En lo absoluto. Qué opinas sobre buscar otro lugar, uno en donde no solo estemos sentados escuchando música corriente y tomando sin tener fin.

— Prefieres algo como realizar una actividad extrema.

Ambos jóvenes se rieron cómplices de sus palabras. Es interesante como pudieron congeniar en tan poco tiempo. Sin embargo, ninguno de los dos pensó en entablar una amistad. Solo era el pensamiento de una posible complicidad para sus intenciones, en cuanto sus miradas se encontraron lo supieron.

— ¿Cómo te llamas o como te gustaría que te llamara? "Me pregunto que se sentirá ser uno mismo con la identidad de otro". A mí me puedes llamar Bella o Bell si te parece.

Podrían actuar como se le dieran la gana sin necesidad de pedir la opinión del otro.

— Te diré Bell. En cambio a mi puedes llamarme… Blake— "Que tan malo puede ser llevarme a la cama a alguien que no conoce mi identidad. Sí cree que soy un extranjero si llegara a desaparecer no puede reclamarme por algo que saldría mal".

Pronto se darán cuenta que el destino puede ser un verdugo que busca jugar con ellos y cambiar sus planes, o bien, puede ser alguien benevolente y dejarles que tracen su propio destino. Pero para saber cuál será su decisión; lo más probable es que elija ser el verdugo; como siempre lo ha sido con quienes se le pegue la gana.

Son jóvenes queriendo experimentar estar en el lugar de otro con tal de no enfrentar la realidad del resultado de sus acciones. Solo ellos actuando como unos críos que despilfarran en dinero de sus padres en actividades libertinas. Con la única diferencia de que el dinero saldría de sus bolsillos.

— Bueno, ¿nos vamos, Blake?

— Andando. Solo espero que en verdad sepas tolerar mi ritmo. Si te vas a poner como actuaste haya dentro te invito a alejarte y no volver a toparte frente a mí— Blake actuando con más confianza con ella la apego a él, observando triunfalmente a los otros hombre que solo le observaban con desdén por haberse llevado su presa de la noche. — Adentro hay más. Les susurro divertido por las expresiones que mostraban.

— Ya te escuche, eres todo un patán.

— ¿En serio?— La joven solo se apego mas a él. Dando la vista de una pareja caminar por la noche demostrando amor.


A/N:

Qué vergüenza. ¿Tanto tiempo solo para esto? *suspiro*

Bueno viendo el lado positivo –para mí y para ustedes… creo:

Les agradezco mucho su apoyo en este fic el cual ya llego e incluso paso los 1000 views. Sé que para algunos es algo meh~ sin importancia, pero para mí tiene un buen significado. Para empezar no creí que tendría buena aceptación y me encuentro que a pesar de actualizar por tiempos indefinidos aun me encuentro con su apoyo, me refiero a todos los lectores en general, no me gusta clasificar a unos de otros llamándolos lectores fantasmas -a los que solo leen y… no se sabe que suceda después, que es lo que hagan.

Muchas gracias chicos –según yo, también hay hombres leyendo esto, por eso generalizo.

Solo que ahora me encuentro algo dudosa sobre estos personajes en la trama. Si, Sakamoto, Takaaki y Ernie son de los que no me arrepiento de poner pero respecto a estos…bueno, tal vez ya hay teorías sobre ellos o incluso ya los tienen confirmados pero igual veré que hago más adelante o que opinen ustedes.

El señor Him no hago referencia al villano afeminado si no a un sujeto intimidante con su sola presencia; más que la de su esposa.

Sin distraerlo de más con notas que prometí no extenderlas, me despido.

Bye…

Date update: 11-04-17.