Capítulo 6
"Candy no es así " se repetía mentalmente Terry.
"Tenía que sacar su lado posesivo a fin de cuentas" le contestaba la otra voz en su cabeza.
"¿por mi?" se cuestionó un tanto entusiasmado.
"Si zopenco! Por quien más!? "
Por otro lado, la chica pecosa se recriminaba su comportamiento.
"Si serás idiota Candice! Sólo tu le haces esas escenitas! Si no son nada! ¿Qué pensará él? Que eres una… Dios! ¿en qué demonios estabas pensando?! No! Ya se! NOO ESTABAS PEN-SAN-DO! "
En señal de desesperación y nerviosismo Candy se mordía el labio inferior y jugaba con sus manos. Esto alarmó de cierta manera a Terry y discretamente le preguntó
- Te encuentras bien? – ella, sin hacer contacto visual para no ponerse más nerviosa sólo afirmó con la cabeza. – segura? – insistió el inglés
- Claro jeje – soltó una risilla ultra nerviosa- por que no habría de estarlo?
- Tal vez… por lo de hace un… momento?
- No! Jeje, que bah! Por supuesto que no, y tu?
- Pues… tengo una duda con respecto a…
- Algo importante que compartir con la clase señor Grandchester? – interrumpió el profesor
- No nada.
- Me podría dar el valor de la gravedad?
- 9.81
- Es correcto, comentarios en el descanso por favor.
- Si.
Con esto, Terry le hizo una seña de "hablamos luego "
La clase paso y los chicos como los dramáticos que eran sacaban sus propias conclusiones. Finalmente pudieron hablar.
- Candy…
- Mande…
- Cuídate de Susanna – la chica se encontraba hablando seguramente de ellos, cosas nada lindas, y dando miradas furtivas que le helarían la sangre a cualquiera .
- Claro
- De todos modos no me separaré de ti
- Gracias – le agradeció con una sonrisa. Terry sólo asintió.
- Ven, tenemos que comprar las cosas para la fiesta, si dejamos todo para la mera hora va a ser todo un fracaso
- Si – acordó Candy.
Fueron a la casa de Candy para avisarle a su mamá que saldrían, y posteriormente a la de Terry para ir por su auto ya que el centro comercial quedaba algo retirado. Una vez subidos en el auto, arrancaron para irse. Durante el camino Candy cantaba y Terry solo la veía sonriendo y maravillado como EL enamorado que era, pero aun había esa duda en su corazón. ¿Qué eran ellos? Nunca le había mencionado nada acerca del noviazgo, y a la rubia parecía no importarle en lo absoluto , aparentemente estaba satisfecha con esa relación de "amigos con derechos". Sin embargo, lo que no sabía era que Candy estaba en la misma situación que él, y si no arreglaban ese pequeño detalle cuanto antes, lo poco que habían construido se desmoronaría en un dos por tres sin nadie pudiera evitarlo, todo por no aclarar las cosas entre ellos.
Por fin llegaron al centro comercial, aparcaron el auto en el estacionamiento y se dispusieron a hacer las compras para la fiesta. Rápidamente fueron de local en local llevándose consigo miles de cosas, para la fiesta. Por tanto movimiento, las tripas les comenzaron a rugir, y Terry propuso a uno de los puestos de hamburguesas de los tantos que los rodeaban.
A unas tres mesas de ellos se encontraba una rubia oxigenada retocándose el maquillaje, y a su lado una pelirroja artificial sin gracia que se aplicaba media botella de fragancia.
Ambas estaban ahí con bolsas de las diferentes riendas a la que habían asistido. La pelirroja, que se había convertido en confidente y perro faldero de la oxigenada rubia, le comenzó a dar golpecitos en el hombro a su acompañante ya que acababa de visualizar a una rubia de ojos verdes y un adonis de cabello negro y sedoso con unos deslumbrantes zafiros que miraban con adoración a la simpática pecosa.
- ¿!QUE QUIERES ELIZA!? Ya te he dicho que me choca que hagas eso, ni que fueras un bebé! – exclamó con fastidio
- Lo siento, …solo quería saber… si eran ellos…
- A que te refieres? Explícate!
- Ella es la que te robó a… - no alcanzó a terminar porque Susanna comprendió a quien se refería y dirigió sus ojos a donde estaba la pareja .
- Maldita infeliz- dijo con rencor. – pero esto no se quedará así – y una idea surgió en su mente que no hacía mas que imaginar desgracias para los demás .- eliza… es hora de actuar
Y así Eliza atenta al plan de Susanna repetía una y otra vez las fases de este.
En la otra mesa, Candy y Terry estaban disfrutando de una hamburguesa con mucho queso, cuando de pronto Candy sintió la mirada penetrante de alguien, y de reojo vio a su desdicha.
- Terry – dijo mirándolo evitando todo contacto visual con la oxigenada.
- Mande – decía ocupado tratando de mantener la carne, los tomates y demás ingredientes entre los panes ya que cada vez que trataba de darle una mordida se le salían.
- Susanna
- Que tiene? – preguntó despreocupado y sin tomarle interés.
- Justo a tres mesas.- y como el experto que era en mirar sin que nadie la supiera observó a la antes mencionada pero con una compañía algo peculiar.
- Viene acompañada.
- Hombre o mujer?
- Mujer
- Como es?
- Pelirroja y con muuucho maquillaje .
- La reconoces?
- Mmm no nunca la he visto en mi vida… - decía achicando los ojos.
- Están mirando hacia acá?
- No, están secreteando, nada bueno de seguro.
- Debemos tener cuidado.
- No te preocupes, tu quédate tranquila, no creo que se atrevan a hacer algo aquí en público .
- Ja! – expresó irónica – eso querido, a ellas no les importa con tal de salirse con la suya, o bueno, al menos a SU-SA-NNI-TA
- No te preocupes, mejor hay que preocuparnos por la fiesta, deja los detalles menores – tranquilizó a Candy con la mejor sonrisa encantadora mientras le sobaba la mano con su pulgar.
- Bueno- dijo con un lindo pucherito.
- Vamos linda, dame una sonrisa- pidió con sus hermosos zafiros, hasta que finalmente Candy sonrió. – Gracias , ahorita vuelvo voy por un helado – y a la pecosa le brillaron los ojitos.
- Helado! – exclamó emocionada.
- Ahorita vuelvo – dijo después de darle in beso en la frente.
- Mira a la resbalosa esa – se expresaba Gusanna de Candy.
- Son novios?
- No lo serán muy pronto, y tu ya sabes que hacer. – una malvada sonrisa se dibujó en si pálido rostro.
- Claro. – decía un poco insegura la pelirroja.
- Y ni se te ocurra echarlo a perder o me encargaré de que todos se enteren de lo del fin de semana.
- No, ya sabes que puedes confiar en mi.
- Aja- dijo restándole importancia. – es hora de actuar – y así se dispuso a poner en marcha su plan.
Mientras Terry estaba en el mostrador una chica pelirroja dramáticamente alzaba voces pidiendo una servilleta .
- Disculpa tienes una servilleta? – le preguntó a Terry con falsa preocupación y melancolía por la microscópica manchita de jugo en su blusa
- Ehhh… ahí hay en el mostrador- dijo indiferente pero como si fuera lo mas lógico del mundo.
- Me ayudarías?
- Creo que tu puedes sola, con permiso – dijo un poco incómodo por la insistencia de la chica .
- NOO! ESPERA! – y en eso lo halo por los hombros y se paró a de puntas para poder besarlo en los labios lo suficiente como para que Candy saliera corriendo sin mirar atrás y decirle que era un idiota, no sin antes, darle su "merecido"
Minutos antes…
En cuanto Susanna vio que Terry se levantaba de la mesa, que Eliza iba detrás de el y que Candy se quedaba sola, fue a la mesa de la pecosa para hacer la farsa de su vida.
- Candy- dijo con voz dulce.
- Mira Susanna, tu veneno ya no me hace, y no me importa lo que tengas que decirme, así que te recomiendo que vayas a otro lado a meter tu cizaña, y, que me dejes en paz, y sobretodo, ALÉJATE DE MII TE-RRY- dijo enfatizando por demás esto último . A Susanna le dio un coraje, con ganas de estamparle la cachetada que desde hace tiempo quería darle, pero tenía un plan que la dejaría mucho más satisfecha, y sobretodo, cerca de "su amado", por lo que si quería que todo saliera como ella quería, tenía que fingir que había cambiado y bla bla bla. Solo esperaba que Eliza hiciera bien las cosas.
- No Candy, la verdad, es que quería pedirte unas disculpas y espero me perdones, no pretendo que seamos las mejores amigas, o que olvides lo que pasó, sé perfectamente que eso no va a pasar, pero por lo menos, dame la oportunidad de tener la conciencia tranquila, para tratar de ser una mejor persona.
- Te perdono, siempre lo he hecho, porque se que la ENVIDIA, los CELOS, la IRA, y el ENOJO, transforman a las personas en verdaderos MONSTRUOS y hace que nadie las quiera,- dijo refiriéndose a Susanna, y colmándole la paciencia a la misma- y puedes vivir tranquila, siempre lo pudiste hacer, ya que por lo visto, hasta ahora te acuerdas que tienes conciencia .
- Candy , no me juzgues tan duro- decía con lágrimas de cocodrilo mas falsas que ella- quiero ser una nueva persona, alguien capaz de acercarse a alguien sin necesidad de herir sus sentimientos, alguien con un corazón bondadoso, alguien como tu, por favor – pedía suplicante y terminó convenciendo a Candy que tenía un corazón de pollo (-.-)
- Ya te perdoné, siempre lo hago – dijo con un suspiro sincero en señal de rendición, mientras Susanna pensaba "Que cursilería! Y la idiota mojigata se la creyó toda! Me muero por ver la cara que pondrá cuando vea a MI TERRY"
- GRACIAS CANDY! - expresó con fingida emoción.- te invito un helado, como un nuevo comienzo- "ya fue Terry por uno… mmm… pero no creo que otro más me haga daño… mmm… lo aceptaré, que más da"
- Bueno , lo acepto- y ambas sonrieron.
En el camino ambas comentaban de cual sabor era su favorito y de que iban a pedir. Y al llegar ahí, grande fue su sorpresa al ver a Terry besando a otra chica.
- Eres un idiota! – y le dio una bofetada a Terry, y aunque se le empañaron los ojos, no lloró, no, enfrente de él.
Y salió corriendo.
Hola chicas! Como están? Espero y me hayan extrañado. Lo se! Me tarde en publicar, pero estoy de regreso. Espero y les haya gustado este capítulo, pero no se preocupen , el enojo entre estos dos, no durará mucho, Candy sabrá analizar la situación y no caerá en la trampa de la Gusanna y la Eliza.
Pronto tendrán los fics que faltan en la semana, que al parecer en vez de ser una semana, viene siendo un mes! Perdón y mil disculpas, pero lo bueno, es que tendrán mas capítulos, es decir, serían mini mini mini fics.
Cuídense mucho!
Siempre suya MCGrandchester.
Muchos besos y abrazos n.n.
