Gritos inundaban al cuarto 408. Un arrepentido Ironman se decía que la paciencia si era una virtud después de todo, podría estar ahora mismo volando sobre alguna Zona militar simplemente por el placer de hacerles rabiar. Pero no, su impaciencia por el sexo le había metido ahí... dios le estaba castigando injustificadamente, amar no era un pecado, ni tampoco haber tratado de ser responsable.

—Bien Jane —hablo el doctor— ya haz dilatado lo suficiente, es hora de comenzar.

—Gracias a dios —exclamo Stark con alegría— no quiero entrometerme, así que me voy —se paró con un salto entusiasta— suerte con tu bebé.

Ya sobre la marcha sintió como le jalaban nuevamente, esa mujer tenía mas fuerza de la que aparentaba ¿esteroides, batidos verdes, fuerza innata? ¿cual era su secreto?

—Por favor —Tony llego a preguntarse si era chantaje... Funcionaba. Esos endemoniados ojos de gatito abandonado eran jodidamente tiernos— ¿podrías quedarte? —sollozo— no quiero estar sola en esto.

Medio atontado volvió a tomar asiento, con incredulidad veía que la feroz mujer que trato de hecharle ya no estaba, en su lugar había una frágil y conmovedora.

—Eres una manipuladora —espeto sin filtro— tu doble faceta debe ser tu súper poder.

El sujeto sabia como enojar a una embarazada, a decir verdad el molestar al mundo era uno de sus dones naturales.

—Sera mejor que no me enfades si no quieres conocer mi verdadero súper poder —amenazo.

—me callo, pero déjame decir que tu sola constatas mi teoría.

—Señor Stark —pronuncio incomodo el doctor— en realidad necesito que siga hablando, dele ánimo a la señora Foster, eso siempre ayuda a que el parto se vuelva menos largo.

—¿Si sabe quien soy? —aparentemente lo único que escucho fue su nombre.

—es difícil ignorar su rostro cubriendo la portadas de revistas.

—Pues yo no se quien es —medio grito Jane— pero si se que si no empieza a trabajar le tumbare los dientes

—Ignórela doctor, esas deben ser sus hormonas hablando.

—De acuerdo, Jane respira hondo. necesito que pujes y contraigas tu vientre lo mas que puedas —ordeno— Señor Stark frote su espalda para relajar un poco el dolor de esa zona.

—Lo que usted diga —disimuladamente saco su celular— uno, dos, tres... aquí Tony Stark reportando desde el cuarto 408 del hospital Sant Angelo en un día despejado y caluroso —agregó grabando ahora la cara de la futura madre— como pueden apreciar esta increíblemente adolorida embarazada trata de dar a luz a su retoño, que hasta el momento no se deja ver —un enfoque de su rostro negando— Bebe malo, a mi mano le duele la fuerza de tu mami —toma directa de su mano sujetada por la de Jane— ¿ves ese color morado? Es señal de que algo no va bien ahí

—Deja de grabar y frota mi espalda —le dijo adolorida— si no quieres que otra parte tuya se vuelva morada– logro decir entre contracciones.

—No eres divertida —se quejo con un mohín— ¿no quieres que tu bebé vea su primer día en el mundo? Yo desearía ver lo genial que me vi cuando nací —comentó antes de hablar directamente a la cámara–, mi belleza debió desmayar a la enfermera.

—Maldito narcisista —gruño—será mejor que sean buenas tomas.

—De alta resolución —proclamó orgulloso.

—Bien —gruño ella.

Soltando unos cuantos chistes más mientras seguía grabando Tony tuvo que soltar un alarido cuando oyó un 'crack', su mano ahora realmente dolía, pero el grito de Jane se sobrepuso al suyo.

—bien Jane puedo ver la cabeza, puja un poco mas.

—Damas y caballeros, aquí un lesionado Tony Stark reporta que el momento cumbre se acerca, estamos a punto de conocer al alborotador o alborotadora quien es el motivo de reunión de una embarazada bipolar, un doctor que no entiende la necesidad por prescripciones medicas, y yo el genial millonario y sup...

Un agudo grito atravesó los tímpanos de los tres. Un bultito rosa y ensangrentada yacía en brazos del doctor, Tony grabo cuando cortaron el cordón. El doctor sin perder tiempo comenzó a limpiarla, mientras Stark le seguía de cerca.

—¿Qué es?

—Una niña

—¿Oíste eso Jane? Te resulto una mocosa —levanto ambas cejas con picardía— ¿Cuál es su nombre?

—Isabella —contesto con lágrimas de alegría.

—No suena mal —concordó dirigiendo de nuevo su atención –y la lente– a la bebe que ya descansaba en una incubadora—¡Santa Mierda!

—¿Le sucede algo? — alarmada la madre primeriza trato de levantarse, pero el doctor se lo impidió— ¿Qué pasa...

—¡NO DISPAREN! —grito Darcy al entrar con un perturbado Erick Selvig detrás de ella— ¡Jane! —exclamo contenta al verla. Darcy no lo pensó dos veces antes de apuntar su Taser al doctor y dejarle electrocutado— ¡Erick! Toma a Jane hay que irnos, sus cómplices no deben tardar en llegar.

—Darcy, ¿Estas loca? — profirió Jane incrédula— ¿Qué crees que haces?

Mientras los recién llegados peleaban por sacar de ahí a la mama primeriza ante especulaciones de un secuestro imaginario, Tony stark admiraba la sutil respiración de la pequeña de profundos ojos azules. Lo miraba con fatiga, quiso reír, fatiga la de su madre y la suya propia. Le acarició la mejilla sin dejar de mirar su hipnotizante mirada. Era hermosa, una princesa de piel tersa y blanca, reluciente como perlas, con cabellos chocolate que enfatizaban el azul de su irises. Solemnemente se juro que cualquiera que osara cortejarla tendría que pasar primero por su armadura de Ironman y los matones que todo su dinero pudiera comprar.

—¿Dónde esta el bebe? —preguntaron finalmente alarmados Dacy y Erick.

—Jane calla a tus amigos —susurro Tony— van a irritar a mi princesa, mi ahijada necesita descansar

Muy confundidos y sobre todo sorprendidos los presentes voltearon a verle.

—¿Qué? —cuestiono inocentemente— Yo ayude a que naciera, por derecho me toca ser su padrino —proclamo— y tío favorito —termino por agregar.

—Jane ¿Quién es este sujeto? —pregunto consternado Erick, preocupado de que fuera algún demente.

—El... —dudo momentáneamente—padrino de mi hija, ¿Creo?

—Ya escucharon a la dama —tomo a la pequeña en brazos— tu mami quiere verte Isabella.

—¡Santa madre! —exclamo Dacy al reconocerle— eres Ironman ¡oh Jesús! Esta niña hija de dios Nordico tiene de padrino a un superhéroe.

—¡Darcy! —le callo Foster— ¡No puedes ir gritando por ahí eso!

—Oh, cierto—recordó antes de bufar con una sonrisa— hay por favor, es un superhéroe, debe saber cosas mucho mas raras —sentencio rodando los ojos.

—Y hecho cosas mucho más raras —agrego Tony con orgullo— pero díganme ¿Qué sucio secreto es el que estamos guardando? —Isabella tomo su dedo y se lo llevo a la boca— princesa eso es algo asqueroso, anda suelta el dedo de tío Tony... ¡Auch! —grito— pero que diablos ¿Eso es un diente?

—¿Qué? Tráela aquí —conmocionada de pánico tomo a su hija en brazos—¡Oh no! Erick, es como el embarazo, esta creciendo muy rápido.

—Tranquilízate, tal vez sea algo Asgardiano —evaluó nervioso— posiblemente llegando a una edad determinada su crecimiento se estabilice. Es difícil de calcular —resopló para sí mismo— pero tal vez tenga apariencia de seis años al cumplir uno

—Esperen, alto ahí —dijo Tony llamando la atención— ¡Podrías parar de tomarme fotos!– Darcy guardo su cámara e hizo como si nada hubiera pasado— ¿Por qué esta creciendo tan rápido? ¿Al menos es posible?

—Su padre es en pocas palabras, es un dios de otro mundo.

Natasha Romanoff entraba a la par del agente Coulson. Perplejo ante las palabras de su ex traicionera asistente se volteo hacia Jane, quien con la sorpresa reflejada en sus ojos, abrazo con determinación a su durmiente bebe.

—¿Quiénes son y como saben de eso?

—¿Te tiraste a un dios? —hablo incrédulo Tony— ¿A cuál? —pregunto repentinamente orgulloso— el primer bebé que veo nacer y elijo al más interesante de todos —una sonrisa emergió en su rostro— soy malditamente asombroso.

—Con todo respeto doctora Foster —comenzó hablar Coulson— mantuvo en su casa a un ser de otro planeta que desapareció en un rayo de luz hace cuatro meses ¿Por que creer que no la estarían vigilando?

—No lo se, déjeme ver, tal vez por su derecho a la privacidad —soltó sarcástica Darcy— no les basto con saquear nuestro laboratorio ¿Ahora quieren raptar a una recién nacida? El gobierno de este país esta podrido —agitada y rabiosa le aventó una de las hamburguesas que llevaba— esto es lo que pienso de su sistema, y que le quede claro que por muy padre extraterrestre, ella nació en América y es ¡Ciudadana Estadounidense!

Aun sin dejar de grabar, Tony Stark se lamento por la jugosa hamburguesa que yacía en el piso.

—Y así queridos televidentes es la forma gráficamente sucia de insultar al gobierno

—Sr. Stark, Srta. Lewis no pertenecemos a ningún país. S.H.I.E.L.D se encarga de tener a superhéroes narcisista como Iroman bajo control —señalo Romanoff— y evitar que sujetos de otros planetas vengan alterar el orden general —dirigió su mirada a la recién nacida— su embarazo se clasifico como amenaza nivel 4.

—Solo tenemos 6 niveles —informo amablemente Coulson con una sonrisa.

¡Que sujeto mas extraño! Pensaron todos al verle tan calmado después del 'hamburguesaso' del que había sido víctima.

—No pueden simplemente... ustedes no pretenderán as... ase...asse —Erick no logro acabar la frase.

—Descuide Doctor Selvig, el director Fury no tiene en planes eliminarla —acercándose más, agrego—debo informarles que ustedes tres y el bebe quedan desde este momento bajo la custodia de S.H.I.E.L.D —toco el comunicador de su oído— prosigan con la extracción.

Una decena de hombres armados y uniformados entraron llevándose primero a Darcy y Erick, otros tres sujetaron la camilla de Jane y comenzaron a jalarla afuera a toda velocidad.

—Hey esperen —ágilmente tomo a la pequeña de los brazos de su madre, quien protesto por la repentina acción— será mejor que yo la lleve, ustedes no se ven muy cuidadosos.

—Sr. Stark no es necesario que nos acompañe.

—Coulson —le callo con un gesto— si tomas a mi ahijada irremediablemente me vas a ver ahí.

—¿Disculpe? ¿Acaba decir ahijada? —pero no le escucho, Tony ya había salido.

—El Director Fury no va a estar nada contento —soltó de lo mas tranquila Natasha.

El doctor que aun yacía electrocutado en el suelo –apenas reponiéndose– fue sedado por otros agentes más y llevado a interrogación para corroborar que no recordara información de vital importancia.

—¿Ahijada? —Fury pregunto incrédulo— Agente Romanoff explíqueme como este sujeto— profirió señalando a Tony— volvió a inmiscuirse en asuntos de S.H.I.E.L.D. ¿Es que acaso Stark ahora va estar presente en todas las operaciones de esta organización?

—Señor, no creo que alguien tenga la capacidad de abarcar todos los asuntos de S.H.I.E.L.D —opino Natasha— pero tal parece que el doctor que atendía a Jane Foster es el ginecólogo de la Señorita Pepper, novia del Señor Stark, quien quería que le inscribieran unos anticonceptivos...

—No necesito saber más —Fury negó asqueado.

—De verdad que en S.H.I.E.L.D son unos chismosos de primer nivel —contraataco Tony al sentir todas las miradas sobre el— pero saben, si tienen interés sobre mi vida personal, pueden preguntar, no hay nada que oculte.

—¿Quién eres? — cuestiono Jane con incredulidad y disgusto.

—Tony Stark, dueño de Stark Industries, millonario, filántropo, entre otras miles de cosas —mencionó sin dar mucha importancia— así que solo agregare que también soy el genial Ironman

—¿El demente que lo declaró en televisión nacional?

—¿Asi que si habías oído sobre mi? —pregunto curioso.

—Posiblemente, no soy muy buena con los nombres —respondió con un encogimiento de hombros.

—Es verdad —corroboró Darcy— ¿Sabes cómo se refiere a Dicaprio? "Ese actor con nombre de pintor renacentista y apellido como de Capricornio"—Darcy negó con decepción— No estoy bromeando.

—En serio necesitas ayuda —le informo con seriedad Tony a Jane.

—Esta no es una visita social —aclaro fastidiado Fury— les trajimos por ella —señalo al bulto tosa que acunaba Jane— y no vamos hablar de otra cosa que no sea ella

—¿Puede sentir esos nudos es sus hombros? Le aseguro que no es nada que algo de yoga no pueda calmar —aconsejo Tony antes de sacar su teléfono ante la atenta mirada homicida de Fury— ya la analice —iba a omitir que le había pinchado un dedo durante el camino a su guarida secreta de inadaptados— sus signos vitales son normales, no tiene ningún virus o microorganismo desconocido o contagioso —recalcó con lentitud— aun que si le quiere encontrar algo anormal, ese es su crecimiento, sus células son un total caos.

—Ese no es el tema del que particularmente quiero hablar

—¿Qué es lo que le ve de peligrosa? —cuestionó burlonamente— en mi opinión es una niña encantadora, sin ánimos de ofender, pero ustedes exageran. Lo mas peligroso que le van a encontrar son sus ojos azules —le confió como si fuera un secreto— de verdad que me quitaron el aliento

—¿Viste sus ojos? —exclamaron al unísono Jane, Darcy y Erick

—Hey, Hija de Thor, abre los ojos para tu tía Darcy —ansiosa y con celular en mano, Darcy esperaba verle abrir sus párpados

Tony giró su cabeza a Jane, veloz como un rayo.

—¿Con Thor? —pregunto al borde del frenesí — ¿Que tal te fue con su martillo?

Y no se estaba refiriendo al Mjonir.

—¡Deja de ser tan vulgar! —grito exasperada Jane.

—Pierdes tu tiempo —comentó Darcy a Tony, sin dejar de intentar ver los ojos de Isabella— he tratado por meses de saberlo, no va a decir palabra alguna.

Tony resopló decepcionado.

—Darcy la vas asustar — reprendió Erick, al verla ser tan persistente con el bebe.

—Ya tengo el video, también quiero una foto —aprobó Tony el nuevo rumbo de la situación mientras comenzaba a fotografiarla con su propio celular.

—¡BASTA! —grito exasperado Fury— nada de fotos, Agente Romanoff decomise los celulares —de inmediato esta acato— y ya que parece tan interesado en esa niña, Señor Stark, usted también se queda —ordeno— no estamos jugando, no hay opción B, C, o D. sola hay A, y me importa un comino lo que piensen. Doctora Foster su hija queda bajo la custodia de S.H.I.E.L.D, por supuesto usted también entra en el paquete. Señorita Lewis, Doctor Selvig, ustedes son partes secundaria, me es irrelevante el si deciden quedar o irse, en cualquiera de los dos caso esperamos contar con su discreción —una leve amenaza; pero imperceptible, retumbo en sus palabras— Señor Stark... ¡¿DE DONDE DIABLOS SACO ESE CELULAR?! —harto fue el mismo y se lo arrebato.

Un gorjeo feliz le hizo bajar la mirada, no le gusto nada lo que vio... un par de ojos azules y una sonrisa chimuela le miraban como si fuera el payaso estelar en ese maldito circo en el que se había convertido la sala de juntas

—¿Estas sonriendo ojo loco Fury? —se burlo desconcertado Ironman.

—Cállate Stark.