Muy buenas gente ^^ Acá les traigo un nuevo capítulo de este fic :D! La verdad es que iba a subir el no fic para que me ayudarán con ideas para el fic parodia con los argumentos de las IR de porque no son canon pero me salió este capítulo primero ^^
Les agradezco el buen recibimiento que ha tenido este fic y espero que les siga gustando^^
Nota importante: Este fic será bien lemon y puede que contenta algo de bsdm o como se escriba. Ya en el fic parodia si bien habrá lemon, no será tan notorio como acá dado que la temática del otro fic es distinta (ya sabe que todos son infieles, infelices no les importan los sentimientos de los demás, etc)
¿Han estado leyendo las traducciones de la novela?^^ Se acuerdan cuando salió el spoiler que Ichigo es quien toma la foto de rukia las IR ya salía a decir (otra idiotez más entre todas las que salieron para no aceptar que no son canon) que Ichigo lo hacía porque así tendría un recuerdo de ella? (aunque no era que Ichigo no tenía poderes ni se habían visto en 10 años? En finx D) Y resulta que es… porque Orihime llora de la emoción al ver que Rukia usó el velo que ella creo con la ayuda de todos y no puede sostener la cámara porque no para de llorar y es entonces cuando Ichigo la toma para "que ella pueda estar tranquila y llorar a gusto". Son esos pequeños detalles lo que lo hacen a Ichigo como es y por lo que lo amamos :D
Como siempre, bleach no es de mi autoría sino del gran TITE TUBO-SAMA que tuvo el valor de terminar el manga como ÉL quería y NO como le decían.
Otras advertencias: mención de violencia, sexo, palabras mal sonantes, drogas, chantaje, muerte, AU, OOC y un pervert ichigo dando vueltas por ahí que hará todo en su mano para tener a Hime en la palma de su mano :D o en su cama, como prefieran :D
Este capítulo está dedicado a mi pervertida amiga Sibreka. Ella sabe porque le digo pervertida :D!
Como saben soy licenciada en Administración y Dirección de Empresas (no en filología hispánica). Por tanto, disculpen cualquier error (u horror) ortográfico que encuentren ya que mi beta reader está desaparecida en combate. (Michelle volve!)
Capitulo 2 del ichigo yakuza
Había pasado unas semanas desde que había encontrado a ese ángel caído del cielo. Cada noche pensaba en ella… y no precisamente con las mejores intenciones. No había pasado una sola noche que no soñara con la bella estudiante en su cama, jadeando su nombre, suplicándole una y otra vez que la tomara sin contemplaciones. Y otras veces, cuando la adolescente estaba cansada y suplicaba piedad… él no se la concedía. Sus cuerpos unidos aún a pesar del cansancio de tantas horas haciendo el amor.
A cada momento tenía que recordarse que ella era menor y no cometer una atrocidad… pero… él era un yakuza y justamente atrocidades era lo que le sobraban. Pero, era a gente que sabía donde se metía y las consecuencias de fallar… sin embargo, esa dulce criatura… era otro cantar.
El joven heredero nunca había tomado tantas duchas de agua bien heladas tan seguidas en tan poco tiempo en toda su vida. Jamás había pensado más de un día seguido en una mujer. Y ahora, había una joven que no podía quitársela de la cabeza por mucho que lo intentara. Aunque… si era honesto consigo mismo… no es que lo hubiera intentado mucho…
Si bien no se había puesto en contacto con ella directamente sí que ya había hablado con su hermano – aunque, por supuesto, Sora no sabía cuál era el motivo principal del porqué se le ofreció empezar a trabajar con la droga -. Sabía como se llamaba, dónde estudiaba, sus horarios, sus amigas… todo.
Incluso… había preparado la construcción de un cuarto especial… ahí la tendría… amordazada, atada a su cama o con sus manos detrás de su espalda… indefensa y a su entera disposición… De solo pensarlo ya sentía doler su miembro… un dolor que cada vez se le hacía más conocido… Con los dientes apretados y tratando de quitar esas deliciosas y sugerentes imágenes de su cabeza salió de su casa hacía el centro a tomar un poco de fresco y, tal vez así, quitarse de la mente a su hermoso ángel de cabellera naranja…. Aunque fuera por unas horas. No obstante, el destino le tenía preparado otros planes. Y grande fue su sorpresa cuando la dueña de sus pensamientos entraba alegremente en una tienda de ropa. Antes de que supiera lo que estaba haciendo, cruzó la calle y se dirigió hacía ese negocio.
El ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon.
Era un día domingo por la mañana y Orihime había decidido disfrutar del día y salir a pasear un poco y, tal vez, quien sabe, comprar alguna que otra ropa. Por fortuna, a su hermano le iba muy bien en el trabajo y cada vez traía más dinero. Ella se alegraba, porque por fin sus jefes le estaban dando lo que correspondía. Pero eso también tenía una parte mala y es que ya no pasaba tanto tiempo con su Sora. Si bien no es que antes tuviera mucho tiempo, dado que es sabido que ser abogado requiere mucha dedicación, también era verdad que pasaban más momentos juntos.
Justamente, Sora le había dado un poco más de dinero semanal ya que el viernes les habían entregado las notas y nuevamente había salido como la persona con la 3 nota más alta de su año.
El día era hermoso e invitaba a salir y hacer que las preocupaciones desaparecieran aunque fuera solo por un momento. Y debía confesar… que su cabeza necesita reorganizarse. Jamás hubiera pensado que, en el fondo, se alegraría que su hermano no estuviera en casa durante las noches o un número considerable de ellas.
Y la verdad era que… desde el día que conoció a su "desconocido de dorados ojos" no había podido… evitar... tocarse. Su rostro se volvió rojo aún mientras caminaba y movía furiosamente su rostro de un lado a otro en un vano intento por hacer desaparecer esas "malas imágenes" de su mente. La gente la miraba un poco raro por su actitud, sin embargo, no decían nada y seguían su rumbo.
Aún recordaba con pena como la había descubierto su mejor amiga, Tatsuki-chan... haciendo eso... Y cada día agradecía que hubiera sido ella y no otra persona. Así que, trataba por todos los medios de no volver a hacerlo durante el día... pero durante la noche... oh Kami-sama... ese era otro cantar muy distinto.
Cada noche, daba rienda suelta a todos los pensamientos "indecentes" que durante el día surgían pensando en su "desconocido"... pero... ¡no todo era su culpa! Si sus amigas no le hablarán de las cosas que hacían con sus novios seguramente... ella no... y si los hombrecitos de azul no le recordarán su hermoso rostro y profundos y penetrantes ojos... ella... tal vez...
Soltando un suspiró, la hermosa peli naranja apoyó una mano en la vidriera de uno de los comercios. ¿A quién quería engañar? Sí bien los relatos de sus amigas la hacían imaginar cosas... también es verdad que ella ponía de su propia cosecha... y abundaba más su propia imaginación que las vivencias de sus compañeras.
Mordió delicadamente su labio y cerró sus ojos.
- Disculpe, pero ¿va a comprar algo? Si no le pediría que por favor se retire de la vidriera ya que, aparte de estarla ensuciando no deja ver la ropa a posibles compradores – escuchó que una voz le hablaba provocando que saliera de su ensoñación.
Orihime pudo ver ante sí, a una señora de unos 40 años que la miraba muy seria. La adolescente se golpeaba mentalmente, porque, una vez más, su descabellada imaginación tomaba control sobre ella.
- Gomen nasai. Sí, voy... voy a entrar, perdón – le respondió sonriendo una muy apenada y colorada Orihime.
La dueña del local simplemente asintió como toda respuesta y sin esperar a que la adolescente dijera algo más dio media vuelta y volvió a entrar a su negocio. La joven soltó un suspiro. Y cuando se iba a dirigir a la puerta del local sintió…
Una mirada que la congeló en su sitio…
Una mirada que la desnudaba por entero…
Una mirada que lograba que su cuerpo comenzara a calentarse, temblar y suspirar.
Si antes su intimidad estaba comenzando a palpitar por los recuerdos de sus… travesuras nocturnas… ahora mismo parecía un volcán a punto de estallar.
Iba a girar su rostro para comprobar que las sensaciones que estaban recorriendo su cuerpo eran causadas por aquel hombre que atormentaba día y noche.
- ¡¿Señorita va a venir sí o no?! – le preguntó gritando esta vez la dueña de la tienda. Y una vez más, Orihime salió de su ensoñación.
- S-sí… - respondió nerviosamente mientras llevaba su mano así su frente en una clara imitación al saludo militar. Y esta vez, si que se dirigió raudamente hacia el negocio bajo la atenta y amenazante mirada de la mujer.
Pasaron varios minutos antes de que la adolescente pudiera mirar las cosas de la tienda calmadamente. Solo entonces, pudo disfrutar de las hermosas cosas que había en esa tienda, que si bien no era pequeña tampoco era muy grande. Poco a poco se iba acercando a los probadores. Pocos segundos después de llegar a esa sección, sintió como una poderosa mano tapaba su boca y rápidamente era arrastrada hacía el interior.
Orihime había quedado un poco paralizada al principio debido a la sorpresa del brusco movimiento. El corazón de Orihime latía rápidamente por la acción y al sentir que su espalda chocaba contra un duro pecho. Pero, en verdad, no tenía miedo. En el fondo de su corazón sabía quien era el que la había "capturado"…ÉL.
Una de las empleadas, al ver la situación, se acercó hacía el lugar y se quedó congelada al ver de quien se trataba. Unos ojos dorados la miraban desafiante y duramente. Todos en la ciudad sabían perfectamente a quien pertenecían esos ojos.
- Si aprecias tu vida y la de quienes conoces, entonces, cierra el local y deja la llave adentro – ordenó el joven amenazadoramente.
La señora no dijo una palabra y simplemente asintió y fue a realizar la orden que le había sido dada. Se dirigió hasta donde estaba la propietaria y le dijo que era lo que estaba pasando. La mujer tembló, pero, inmediatamente paso a decirles a los clientes que la tienda cerraría antes y que todos debían irse.
Solo una vez que la tienda estuvo cerrada fue cuando Ichigo por fin retiró su mano de la boca de "su presa".
La adolescente, cuando escuchó la voz de su "asaltante" no pudo evitar que una descarga eléctrica recorriera todo su cuerpo. No quería admitirlo pero su voz la estaba… calentando… era tan… profunda, demandante… tan… endemoniadamente sensual. No quería admitirlo… pero su cuerpo estaba reaccionando a la voz del joven. Un delicioso y placentero calor la estaba recorriendo de arriba abajo y podía notar como se concentraba en su parte más íntima. Incluso sus pezones se estaban volviendo más duros.
Orihime sintió como los labios del desconocido se posaban en su cuello y lentamente la lamía… como si la estuviera probando. La joven no pudo evitar soltar un suspiro de placer ante las atenciones de su "asaltante". Y aunque no podía verlo ya que estaba de espaldas, pudo sentir como éste sonreír al ver la reacción que su caricia provocaba en ella.
De repente, la giró hacía él. Solo pudo ver sus dorados ojos por unos segundos, pero fue todo lo que le basto para ver la lujuria de la que era preso. Enseguida, sintió como su espalda golpeaba contra la pared y unos labios hambrientos y demandantes devoraban los suyos sin permiso alguno. Y aunque ella hubiera querido intentar salir de su agarre hubiera sido imposible: estaba fuertemente atrapada contra la pared por ese fuerte cuerpo, en unos segundos, sus manos estaban arriba de su cabeza completamente inmovilizadas por una fuerte mano del joven.
De un solo movimiento hizo que sus piernas rodearan la cintura del joven. La adolescente pudo sentir como el joven comenzaba a restregarse contra ella haciendo que sus sexos se tocaran aunque sea a través de la ropa. Ichigo, aprovechó para acariciar uno de los muslos de la joven con la mano que aún tenía libre. Pasaron varios minutos devorándose los labios, disfrutando de su sabor y suavidad… perdiéndose mutuamente en el otro, hasta que sus cuerpos le pedían oxígeno y no tuvieron más remedio que separarse. La mente de Orihime se encontraba dominada por una neblina de placer donde la razón no se encontraba a la vista… y en cuanto al joven… el sentido común así bastante tiempo que lo había abandonado.
Los labios del joven se dirigieron rápidamente hacía el lóbulo de la oreja el cual mordió juguetonamente y, acto seguido, le susurró sensualmente a su oído:
- Kurosaki Ichigo, ese es el nombre que deberás recordar. Voy a liberar tus manos, preciosa porque quiero explorarte completamente, pero no creas que podrás escapar de mí. La tienda está cerrada y te aseguró que soy más fuerte y rápido que tú… no llegarías muy lejos.
El corazón de la joven volvió a latir velozmente. Sabía que estaba en las manos de esa persona y que no tenía lugar a donde escapar, pero la pregunta era… ¿de verdad quería huir? Volvió a sentir los labios en su cuello y como la besaba delicadamente en esa zona, tomándose todo el tiempo del mundo. Nuevamente sintió como su cuerpo respondía y echaba su cabeza hacía atrás para poder darle mejor acceso y un pequeño suspiro de placer se escapaba de sus labios.
Que Kami-sama la perdonara pero, si era honesta consigo misma, no quería huir de él.
Ichigo abandonó su cuello y se retiró un poco para poder apreciar a su pequeña diosa y no pudo evitar sonreír depravadamente cuando vio lo sensual que se veía con los labios rojos por sus besos, su agitado respirar y un hermoso sonrojo en sus mejillas. Era la viva imagen de la inocencia pero, al mismo tiempo, la sensual hecha persona. Los deseos de corromperla no hacían más que aumentar.
Sin decir una palabra, Ichigo procedió a romper la camisa de su "presa". La sonrisa del joven se hizo más grande cuando vio saltar los botones por todos lados. Orihime, por su parte, formo una gran "O" al ver lo que pasaba con su prenda. Pero el joven no estaba contento con solo eso, sino que la hizo completamente trizas. Esa prenda tenía que aprender la lección de no estorbar.
-I… Ichigo-kun… ¿Cómo ah…? – empezó a preguntar la joven hasta que sintió las manos del joven que masajeaban sus pechos a través de su corpiño. La tela no podía protegerla muy bien. Sentía las callosas y fuertes manos del joven en una zona muy sensible.
La peli naranja llevaba muchas noches soñando con sentir sus manos en su cuerpo y la verdad es que la realidad superaba cualquier fantasía que había tenido. Nada la había preparado para el exquisito calor que la recorría. Pequeños suspiros de placer escapaban sin permiso de sus labios hasta que…
Soltó un grito de placer al sentir como el joven comenzaba a jugar con sus pezones.
- Te compraré la maldita tienda, así que no tienes porque preocuparte por la ropa – le informó de forma ronca. Su pene estaba muy adolorido y exigía inmediatamente salir de su prisión y calmar su dolor en el estrecho y húmedo canal de la joven. Pero también, quería disfrutar de los manjares que tenía, literalmente, entre sus manos. Una vez más, la prenda le estorbaba, aunque, esta vez, simplemente desabrochó el sostén y lo lanzó bien lejos como si de algo sin importancia se tratase.
Ahora sí, podía disfrutar estas dos obras de arte para él sólo y sin interrupciones. Porque eran para su propio placer, el de él y nadie más. Los masajeo lentamente disfrutando de su suavidad. No paso mucho tiempo hasta que dejo de realizar su tarea y bajo su rostro hasta que devoró con su boca a uno de los pezones mientras que con el otro jugaba con los dedos.
Orihime no pudo evitar echar su cabeza hacía atrás por la gran descarga eléctrica que el acto del joven había provocado en ella. Sin querer movía su rostro de un lado hacia otro mientras pronunciaba el nombre del joven. La joven apenas fue consciente de cómo su parte más íntima se estaba humedeciendo… hasta el punto de sentir como parte de sus jugos se deslizaban lentamente por sus piernas. Cerró sus piernas en un intento por detener esas reacciones… pero era imposible.
Ichigo chupó el pezón durante varios minutos y seguidamente lo lamió. El yakuza adoró el sabor y suavidad de su "nuevo caramelo". Solo una vez que estuvo conforme con lo duro que se encontraba paso al siguiente pezón. Las manos de la joven acariciaban con sus cabellos y el sonido de sus gemidos era música para sus oídos. Una vez cumplió su misión, dirigió sus labios hacia el valle de los pechos de la joven y lentamente fue bajando hasta que se encontró con otro molesto intruso al cual le gruñó: la falda de la adolescente.
Orihime, al sentir como el joven paraba su avance, vio como miraba a su prenda de vestir y temió por su integridad. Estuvo a punto de pedir clemencia por el trozo de tela pero sabía que sería imposible. Y, efectivamente, sucedió lo que esperaba: su ropa estaba siendo rasgada por un Ichigo que parecía importarle bien poco su prenda. Segundos después, sintió la respiración del joven sobre su ropa interior.
- Hace rato que huelo tu excitación… ¿No habrás estado pensando en otro hombre verdad? – le preguntó mientras se alejaba un poco para poder verla a los ojos… su tono de voz… no parecía la de un hombre… sino… más bien como el de un demonio…
- No, Ichigo-kun, yo… - intentó responder la joven… pero le daba vergüenza admitir enfrente de él que había estado pensando en cosas… pocos decentes siendo él el protagonista de los mismos. Así que giró su rostro mientras sus mejillas eran adornadas por un delicado tono rosado.
No paso mucho tiempo cuando sintió una mano que tomaba su mentón y hacia girar su rostro hasta que se encontró con unos brillantes y amenazantes ojos dorados.
- Espero que así sea. No podría asegurar la integridad física de ese hombre – le informó con un gruñido.
No dejo que la joven se defendiera y volvió a besarla apasionada y posesivamente. Llevó su mano hacía la nuca de la joven para tratar de evitar cualquier posible escape. Sin pedir permiso, metió su lengua dentro de la boca de la joven y comenzó a explorarla sin vergüenza alguna. Orihime ya ni su nombre se acordaba, lo único que sabía de la realidad era ese hombre que la hacía olvidar hasta quien era ella y la llevaba hacia un mundo donde solo existía el placer. Tuvo que aferrarse a la camisa del joven porque no sabía si sus piernas seguirían aguantando su peso.
De repente, sus labios perdieron el calor que su captor le proporcionaba y antes de que pudiera decir nada volvió a sentir esos labios… solo que… en su parte más íntima. Un placer indescriptible la recorrió por entero haciéndola gritar nuevamente el nombre de su compañero. Aún cuando el joven estaba chupando por encima de su tanga. Pero eso cambio de repente, cuando miró justo hacía abajo y vio como Ichigo desgarraba su última prenda y la tiraba al piso como si nada.
- Abre tus piernas, cariño. Quiero degustarte como es debido – le ordenó en un susurró, pero Orihime logró escucharlo.
Con el rostro más colorado de lo que ya estaba la peli naranja procedió a hacer lo que el joven le ordenaba. Lentamente abrió sus piernas tal como le había pedido Ichigo.
- Veo que estás bien húmeda aquí abajo, preciosa – dijo sensualmente mientras una sonrisa lobuzna se formaba en su rostro. Su sonrisa se ensanchó más al ver como la joven temblaba de placer mientras abría lentamente sus labios vaginales – Eres hermosa pequeña, un rosa hermoso tienes aquí – dicho esto, procedió a comprobar por sí mismo el sabor de los jugos de amor de la joven.
Orihime no podía impedir que los suspiros de placer salieran de sus labios así como también el nombre del joven en modo de súplica… aunque no tenía muy claro si era para pedirle que parara o para que siguiera. Aunque juraría que era lo segundo, no podía asegurarlo ya que su capacidad de raciocinio había desaparecido hace ya tiempo. Y, desde luego, no ayudaba en nada que el joven hubiera metido un dedo travieso que la exploraba mientras, de cuando en cuando, sentía la punta de la lengua del joven jugando con su clítoris. La adolescente sentía que en cualquier momento algo dentro de ella explotaría…
- Dejate llevar, cariño. Vente para mí – le dijo el joven calmadamente admirando el adorable rostro de su "presa" – Grita mi nombre cuando lo hagas – y dicho esto, volvió a su trabajo y lamió durante unos segundos más para, seguidamente, morder delicadamente el clítoris de la joven. Y una sonrisa de satisfacción masculina se formó en su rostro cuando la escuchó gritar y sentir los jugos de la estudiante.
- ¡Ichigooooooooooooooooooooooooo! – fue el gritó de placer que surgió desde lo profundo de su ser, cuando sintió como toda la energía que se había acumulado en su lugar más sensible por sin hizo implosión. Su cuerpo temblaba completamente y su respiración se encontraba acelerada. Si no fuera porque el yakuza la sostenía, entonces, se hubiera caído.
Ichigo se levantó y la abrazó mientras acariciaba tiernamente su pelo.
- Eso pequeña, se llama orgasmo… entre otras cosas – no pudo evitar sonreír – Y pienso hacer que llegues a ese punto una y otra y otra vez – se lo dijo susurrándoselo al oído, provocando que la joven temblara de placer y anticipación.
Ichigo la abrazó más fuerte contra sí. Kami-sama como deseaba a estar mujer… como… la necesitaba. Sentía… como su cuerpo se movía por sí mismo, haciendo que colocara suavemente a la muchacha en el piso.
- Yo… estoy dispuesta a que lo hagamos pero… ¿podría ser en un lugar parecido a una cama?- preguntó la joven tímidamente – y… ¿tendrás preservativo? Soy… algo joven… bueno ya sabes… para quedar embarazada – volvió a preguntar tímidamente, pero, esta vez, su sonrojo había vuelto.
Y como si de un hechizo despertara, los ojos del heredero volvieron a ser castaños. Y rápidamente se alejó de Orihime. Había hecho muchas cosas en toda su vida… pero intentar violar a una joven inocente… no era parte de ellas y menos… a la mujer que se enamoró ni bien la vio. Entonces, observó como sus ojos plateados lo miraban con temor. Pero sabía que no era temor hacía él… sino temor de haber hecho algo malo para que el reaccione así. Y ella no sabía que justamente eso hacía que se sintiera más basura de lo que ya se estaba sintiendo.
Se giró y desabrochó su chaqueta y se la lanzó sin voltear a verla.
- Yo… hice… ¿algo malo? – preguntó la joven dubitativa al ver la reacción del hombre.
- No… soy yo… el que… - intentó responder pero no pudo. Se sentía como un autentico bastardo por lo que estuvo a punto de hacer pero…no obstante, sentía como su fortaleza y su razón volvían a desaparecer.
"Solo una vez más aunque no la poseas. Déjale bien claro a quién pertenece" susurró una siniestra voz en una parte de su mente.
Sus ojos, volvieron a volverse dorados. Giró su cuerpo y se dirigió amenazantemente hacía la joven. La levantó del suelo y apoyó su espalda contra la pared.
- Disfruta de este tiempo que te daré de tregua – le susurró peligrosa y sensualmente cerca de su oído, para, pocos segundos después, morder delicadamente el lóbulo de la oreja de la joven provocándole nuevos temblores de placer – porque la próxima vez que nos veamos… serás completamente mía como tú misma admitiste – tiernamente acarició una de sus mejillas – Porque la próxima vez que te tenga jamás podrás escapar de mí. Y estarás atada a mí para siempre.
Dicho esto, volvió a besarla posesiva y demandantemente. El líder yakuza quería que se le grabaran a fuego las palabras que le había dicho. Una vez se separó de sus labios de la joven, sonrió de costado al ver como los labios de ella temblaban y soltaban un pequeño suspiró de placer. La miró intensamente a los ojos una última vez y dio media vuelta.
Orihime podía sentir como su corazón palpitaba velozmente. Su sonrojo se extendía nuevamente al ser consciente verdaderamente de lo que estuvo a punto de acontecer. Lentamente se fue deslizando hasta que sintió como su cola tocaba el suelo. Con manos temblorosas dirigió una de ellas así sus labios y poder tocarlos… todavía podía sentir el calor de su ya no desconocido… de Ichigo.
Pasaron varios minutos hasta que la joven se tranquilizo completamente, y, despacio, fue eligiendo ropa para poder ponerse ya que su "asaltante" había roto casi todas sus prendas.
Orihime sale de la tienda sin percatarse que dos pares de ojos la observaban desde la distancia: Uno de ellos tiene el pelo azul eléctrico; el otro pelo negro y ojos verdes.
- Vaya. Parece ser que Ichigo va detrás de un verdadero dulce. Quisiera probar si es tan delicioso como aparenta – preguntó el hombre de pelo azul mientras una sonrisa depredadora se formaba en sus labios.
- Tenemos órdenes de observar solamente. Hasta un idiota como tú puede entender una orden tan simple como esa – le respondió el pelinegro sin emoción alguna.
- ¿Oye que te pasa? – volvió a preguntar el hombre mientras agarraba de la solapa de la camisa a su compañero.
- Deja de hacer idioteces Grimmjow que solo haces que la gente nos mire. Ni una misión sencilla puedes hacer – le respondió una vez más el oji verde con tono apagado.
El hombre de pelo azul iba a responderle pero su compañero tenía razón en una cosa: la gente estaba empezando a mirarlos. Chistando los labios enojados soltó al pelinegro y sin decir una palabra más metió las manos en sus bolsillos y caminó hacia adelante sin ver si su colega lo seguía o no.
EL Ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon.
Horas después, en una tienda poco convencional a las afueras de Karakura.
- U…ra…hara… - mencionó despacio el joven mientras lo veía con los ojos perdidos mientras abría lentamente la puerta del negocio.
El mencionado, que casi siempre se encontraba de buen humor, esta vez, se encontraba serio.
- Ichigo-sama… tanto tiempo. Por favor, venga a la sala de atrás para que podamos hablar tranquilamente – dicho esto, el hombre rubio y con un sombrero verde y blanco se dirigió hacía la habitación que había mencionado y que tantos recuerdos, y varios no muy gratos, le traían al joven.
El peli naranja solo asintió derrotado y se dirigió hacía el lugar que el misterioso hombre le indicó y, una vez allí, fue hacia la silla que éste le ofrecía. Una vez llegó allí, se sentó y mirándolo a los ojos le suplicó:
- Necesito su ayuda. Esto… cada vez es peor.
- Solo hay un motivo por el cual… tú… - el hombre del sombrero dejo apropósito la frase sin terminar para que su acompañante la terminara por él. No obstante, solo recibió una inclinación por parte del peli naranja.
Pasaron varios minutos en silencios antes que el muchacho volviera a hablar.
- La encontré. Por casualidad, he de añadir – se rió quedamente antes de proseguir – Es… como un pequeño ángel caído del cielo. Una hermosa criatura que ilumina el horizonte con su sonrisa. Es como si ella fuera el sol ¿sabes? – le comentó el joven con una pequeña sonrisa – Ni bien la vi supe que sería mía y casi me descontrolo. Pero… - Ichigo se agarró las manos temblando, y apoyó sus codos en sus rodillas y sus manos en su frente – hoy… la volví a ver después de… semanas pensando en ella… y no muy inocentemente que digamos – volvió a reír con pena.
Su acompañante, sin embargo, no acompañaba la risa del joven. Es más, conforme avanzaba la historia su semblante se volvía cada vez más serio y oscuro. Aun así, no quería interrumpir al joven… pero… algo en su interior le decía que la historia no acababa bien pero tampoco del todo mal… si hubiera sido un completo desastre Ichigo tendría un aspecto aún más sombrío.
- Y hoy… hoy la vi – su voz se quebró por unos segundos – en una tienda, la seguí. Asuste a la dueña para que nos dejara solos y… casi… casi… - Ichigo no pudo evitar agarrarse del pelo al recordar lo que estuvo a punto de hacerle a esa inocente joven – Pero no puedo evitarlo, Urahara – esta vez lo miró a los ojos – Esta… urgencia… no… necesidad… surge y domina todos mis pensamientos. No me deja razonar… si no fuera porque deseo tomarla en mi cama seguramente hubiera… - Ichigo no pudo terminar.
Urahara asintió. Se levantó de su silla y se dirigió a uno de los armarios que se encontraba al final de la pequeña sala.
- Esperaba no tener que usar esto, pero… Parece que ha llegado el momento. Al igual que todos pensé que habías dominado a ese demonio pero olvidamos la parte en que podría volver a surgir. Parece ser que tendré que hacer nuevos experimentos.
Ichigo hizo una mueva de desagrado. Recordaba las sesiones cuando era niño para encontrar un antídoto a lo que Aizen, por venganza hacía su padre, le había inyectado. Lo dejaban débil y de muy mal humor, pero al menos consiguió dominar al demonio que había en él… o eso creía hasta que la conoció. Pero si tenía que volver a realizar esas horribles y dolorosas sesiones para evitar hacerle daño a ella… que así fuera.
Urahara, una vez terminó de hablar sacó un frasco de un litro cuyo contenido parecía de color amarrillo viscoso. Se giró, y volvió hacía el lugar donde se había sentado.
- Toma unas gotas cada día. Esto te ayudará a controlar… esa cosa…por un tiempo. La realidad Ichigo-sama es que todavía no he podido dar con un antídoto para lo que te pasa. Necesitaría un poco del líquido que te inyectó Aizen en su momento.
- Gracias – fue todo lo que dijo el joven, verdaderamente agradecido para una solución a sus problemas… al menos de forma parcial.
- Lo que sí, muchas veces te sentirás débil. Tu cuerpo luchará contra esa cosa y puede que haya momentos en los que te sientas sin energía… es eso o… bueno… ya sabes… - le informó el hombre.
- Sí… correré el riesgo de estar débil pero… me dará tiempo… bueno… a ella más bien… o a mí… ya no sé – admitió el joven abatido y desorientado.
EL Ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon.
Esa noche, el joven heredero llega muy cansado a la mansión.
Renji lo esperaba en su cuarto para hablar con él y se sorprende cuando ve que casi no puede mantenerse en pie. Rápidamente, se acerca hasta el umbral de la puerta que era donde se encontraba su amigo. Ni bien llega al lugar, Ichigo cae pesadamente sobre su amigo.
- Ichigo, sé que no te gustará que te diga esto pero… debes hacer dieta – finalizó el pelirrojo en tono de burla.
El mencionado no pudo evitar reír un poco ante la idiotez que inventaba su amigo para hacerlo sentir mejor.
- Renji… yo… por ahora no me acercaré a Orihime. Estoy, tratando de… controlarme… hoy – intentó confesarse el joven, pero su compañero negó con la cabeza.
- Urahara me contó lo que pasó.
- Vaya, que discreto – Ichigo no pudo evitar sonreír burlonamente.
- Él dijo que no le dirá a nadie lo que pasa. Pero… teniendo en cuenta que soy tu mejor amigo y que necesitas la ayuda de alguien cercano mientras estés bajo los efectos de esa pócima, él consideró conveniente el contarme que te hizo llegar a que estés como una mierda ambulante – le informó mientras lo ayudaba a llegar al sofá favorito del peli naranja.
- Necesito… necesito que la cuides por mí Renji… yo… no sé que haré si le pasa algo… o si se enamora de alguien… Te lo… encargó… - y dicho esto, el yakuza cayó finalmente dormido.
Renji no podía evitar apretar los puños y maldecir en todos los idiomas a Aizen en donde quiera que estuviera. Tendría que, en cierto sentido, arrebatarle la vida a esa joven. Sentía lastima por esa muchacha ya que parecía demasiado buena y dulce para este mundo… pero si con ello se podía salvar la poca cordura que parecía que le quedaba a su amigo… que así fuera.
EL Ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon. El ichihime es canon.
Buenas gente espero que les haya gustado el fic ^^ La razón por la que uso "El Ichihime es canon" aparte de porque es cierto y adoro decirlo ^^ Es porque la línea que se suele utilizar para separar en Word digamos que suele haber inconvenientes cuando se llega al final de la hoja y es un problema, así que prefiero usar esto ^^
Bueno, como pudieron ver este capítulo (que en realidad no pensaba ponerlo pero se me ocurrió la otra vez) es una combinación entre que se vuelvan a ver y que pasen años. Ya que si bien se vieron, pasaran un año y medio hasta que se vuelvan a ver.
Ahora paso a contestar algunos revirews que no conteste en mis otras historias:
AsahiDragneel77: Buenas ^^ me alegra que te guste, algo contra el muro le dio^^ pero tranqui que en el próximo capítulo que es cuando se vuelven a reencontrar le dará de lo lindo ^^
bambola903: oh, una persona de Italia ^^ Espero que este capítulo te guste :D
Shami-san: gracias, me alegra que te guste ^^ Acá está la continuación espero que te guste también. ^^
Yesica: Gracias^^ este capítulo también tiene suculencia pero más. Como podrás ver, Ichigo no aguantará hasta la mayoría de edad de Hime (20 años en Japón). Sip, por una cosa que le pasó de pequeño tiene… pequeños trastornos de personalidad xD Así lo quise^^ Ichigo es pura ricura y quiero aprovechar eso^^ La verdad es que cuando amo a una pareja me encanta que follen como conejos ^^ y el ichihime es bien sensual^^
Nop, Orihime no se enamora de nadie que no sea Ichigo ^^ Y menos Grimmjow que tampoco es muy bueno que digamos xD. Y si estaría mal ya que yo soy ichihime y no otroxhime. Esa es la realidad ^^ Por cierto, si alguna vez queres contactarte conmigo para saber cuando actualizo o si queres algún spoiler tendrías que hacerte una cuenta en esta web =) no tardas mas de un minuto^^.
Guest: Bueno, acá se puede ver un poco más los planes de Ichigo y donde está metido el hermano. Espero que te guste este capítulo^^ en el próximo se verán todos xD
Sleeze: Acá está su update :D espero te guste. Ya me comentarás^^
Sasaki : Oh y yo molestándote para un dibujo^^ bueno espero que te haya gustado y que este capítulo te guste también ^^ la verdad es un honor que vayas a hacerme un dibujo para este fic muchas gracias. Sinceramente adoro como dibujas *.*!
A: Buenas cielo, acá tenes la continuación. Espero que te guste^^ Y si el ichihime es vida.
Bueno mis queridos lectores espero que les haya gustado. Dejeme sus comentarios. Y si tienen ideas para one short o algo así dejen comentario y veré si puedo hacerlo ^^ Que les vaya bien y recuerden: El ichihime es canon, Ichigo y Orihime son felices y fieles uno al otro y el ichihime es vida, el ichihime es amor ^^
Por cierto, tengo un fic de tamahomexmiaka en el cual miaka es un ángel y tamahome un demonio… les gustaría que adaptará ese fic "Vivía en la oscuridad hasta que te conocí" al ichime.
Otra de mis historias:
¡Feliz cumpleaños, princesa! - ¿Quieres casarte conmigo?
Tu amo y señor a partir de este momento, hermosa
La vie in rose(es de Maca pero yo colaboro ^^ adivinen a quien le toca hacer las escenas lemon xD. Aparecera Kazui por cierto^^)
La doncella celestial atrapada por las tinieblas
Halloween: La enfermera y el vampiro
Feliz Navidad: mami, papi, quiero un hermanito o hermanita
