-MÄR: ANOTHER LOST STORY-
Capítulo 2: "Quiero Verte"
-¿Esto es…un Portal de Entrenamiento? – Murmuró Yumeko asombrada mirando el panorama: estaba en unas pequeñas ruinas antiguas con algunos árboles frutales alrededor, a la lejanía había un acantilado junto a una cascada que caía 20 metros abajo hacia una especie de mar, todo estaba silencioso y solamente ellos dos se encontraban ahí.
-Así es, este lugar es un espacio únicamente para nosotros. – Respondió Phantom mirándola.
-Ya veo… - Murmuró emocionada por el lugar. - ¿Y bien? ¿Cómo empezamos? –
-Bueno, primero debes aprender a activar tus ÄRMs. – Respondió Phantom mirándola. – Para lograrlo, primero debemos saber qué tipo de ÄRM son y cuál es su nombre. –
-¿Tipos de ÄRM? – Murmuró mirando sus ojos. - ¿Y cómo lo sabré? –
-A juzgar por su apariencia…puedo asegurar que todos son Guardian ÄRM. – Respondió Phantom viendo detenidamente cada uno de los objetos de la chica.
-¿Guardian ÄRM? – Preguntó confundida.
-Sí, con ellos puedes invocar guardianes que obedezcan tu palabra fielmente. – Explicó Phantom sonriente. – Pero…no logro reconocer alguno de ellos, ¿tienes alguna idea de sus nombres? –
Yumeko negó con la cabeza. – Pero…conozco a cada una de las criaturas grabadas en ellos. –
-¿Enserio? ¿Puedes decírmelos? – Preguntó Phantom mirándola.
-Sí. – Respondió mostrando sus anillos. – Este en mi dedo anular es Leviathan y el de mi dedo índice es Byakko, el de mi brazalete es Seiryuu y el de mi cadena es Kyuubi no Kitsune, el que está enganchado a mi short de esta cadena es Yamanata no Orochi y finalmente…este en mi cuello es Suzaku, mi tesoro más preciado. – Dijo tomando dicho collar en su mano, acariciándolo sutilmente.
-Ya veo…conoces cada uno a la perfección, me gusta. – Dijo Phantom mirándolos. – Bien, ahora que sabemos el tipo de ÄRM y su nombre, vayamos al paso dos: sacar tu poder mágico. –
-¿Sacar mi poder mágico? – Preguntó confundida. - ¿Y cómo lo haré? –
-Es simple, yo te atacaré con ataques débiles mientras tú intentas concentrar tu poder mágico, una vez que sientas que has acumulado una buena cantidad, liberarás a uno de tus guardianes para medir tu potencial. – Explicó Phantom sencillamente. - ¿Preparada? –
-¡Sí! – Exclamó Yumeko alejándose un poco de Phantom.
-Bien, entonces comencemos. – Dijo el peliblanco levantando su mano derecha al frente. – ¡Nature ÄRM Crystal Rain! –
Pequeños cristales comenzaron a aparecer alrededor de Phantom instantáneamente, el chico apuntó hacia Yumeko y dichos objetos rápidamente se dirigieron hacia la castaña como una lluvia intensa.
-¡¿Qué?! – Exclamó Yumeko al ver los cristales aproximándose a ella. - ¡Rayos…! – Exclamó comenzando a correr para huir de dichos objetos.
-¡Tienes que concentrarte en acumular tu poder mágico! – Exclamó Phantom aumentando la velocidad de sus cristales.
-¡Aún si dices eso, yo…! ¡Wah! – Exclamó cuando uno de los cristales le rozó la pierna izquierda causándole un raspón. – Son filosos… - Murmuró asustándose ligeramente. - ¡Dijiste que serían ataques débiles, Phantom! –
-¡Lo son, esto no es nada comparado con los ÄRMs que posees! ¡Vamos, acumula tu poder mágico para que invoques uno! – Exclamó con una sonrisa. - ¡Si no te das prisa, mi Crystal Rain te alcanzará y saldrás herida! – Dijo aumentando más la velocidad de su ataque.
-¡Maldición…! – Exclamó comenzando a correr más rápido. – "Maldición… ¡Vamos, poder mágico! ¡Rápido…acumúlate rápido…! – Pensó escondiéndose en las ruinas. – Bien, aquí estoy a salvo… - En ese momento algunos cristales comenzaron a caer de improviso desde el cielo, hiriéndola en los brazos y piernas. - ¡Rayos! – Exclamó echándose a correr nuevamente. - "¿Eh? Ahora que lo pienso… ¿Cuándo me volví tan ágil…?" –
-¡Si te desconcentras y no reúnes tu poder mágico, jamás podrás vencer siquiera un ÄRM débil como este! – Exclamó Phantom mirándola correr.
-¡Waaah! – Gritó cuando fue herida por otros de los cristales de Phantom. – "No…ahora no es el momento de estar divagando en mi mente… ¡Debo reunir mi poder mágico rápido! ¡De lo contrario…esos cristales me matarán enserio!" –
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-¡Gin-ta-chan! – Exclamó una Yumeko de 6 años saltando a la espalda del rubio, quien estaba sentado en la sala de su casa viendo tranquilamente la televisión.
-¡Wah! ¡Me asustaste, Yume-chan! – Exclamó un Ginta de la misma edad asustado, girándose a ver a la niña castaña. - ¿Cómo entraste? –
-Tu papá dejó la puerta abierta. – Respondió con simpleza Yumeko. – Así que entré. –
-Ehh, ya veo… - Murmuró Ginta pensativo. – Por cierto, ¿por qué estás aquí? ¿No deberías estar…? –
Yumeko negó con la cabeza. – Mamá volvió a recaer…la llevaron al hospital, pero dijeron que no podía entrar con ella esta vez, así que me mandaron a casa…pero no quería estar sola, así que vine aquí. –
-Yume-chan… - Murmuró Ginta mirándola preocupado. – No te preocupes, estoy seguro de que pronto tu madre se recuperará. –
-Sí… - Murmuró Yumeko decaída mientras se recargaba en el pecho del rubio. – Gracias, Gin-chan… -
Ginta negó con la cabeza mientras sonreía y la abrazaba. – Está bien, puedes desahogarte…definitivamente yo nunca te dejaré sola, Yume-chan…te lo prometo. –
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-"Sí…siempre fue así, yo lloraba y él me abrazaba tratando de consolarme…pero ahora ya no puedo seguir siendo una chica débil…tengo que concentrar mi poder mágico para invocar uno de mis ÄRMs…debo hacerlo, ¡tengo que hacerlo! Por él… ¡Por Ginta-kun! ¡Debo hacerlo por él!" – Una ligera aura azul comenzó a rodear a Yumeko en ese momento. – "¿Qué es esto…? ¿Este es…el poder mágico?" - Phantom notó aquella aura que la rodeaba y sonrió complacido, por lo que aumentó tanto el tamaño como la velocidad de sus cristales que seguían a la castaña. – "Maldición…a este paso me van a alcanzar… ¿Con esta cantidad podré invocar un ÄRM?" – Pensó mirando de reojo los cristales de Phantom que la seguían, se distrajo por unos momentos que no notó las piedras frente a ella y cayó al suelo de golpe, se giró rápidamente para darse cuenta que aquellos cristales estaban por caer sobre ella, por lo que se asustó. – "¡Me van a matar!" – Pensó aterrada cubriéndose con sus manos, notando su pulsera. – ¡Gua-Guardian ÄRM…Seiryuu! – Exclamó desesperada.
El brazalete de Yumeko brilló y rápidamente apareció frente a ella un dragón antiguo azul con pequeñas garras y una enorme cola, Seiryuu golpeó con su cola los cristales para destruirlos y protegerla.
-Esto es… - Murmuró Yumeko atónita.
-Qué maravilloso Guardian ÄRM, Yumeko. – Dijo Phantom emocionado mientras miraba al dragón. – Estoy impresionado, nunca creí que llegaría a ver este tipo de Guardianes. –
-Seiryuu… - Murmuró Yumeko sentándose en el suelo mientras miraba al dragón. - ¿Mi Guardian ÄRM…? – En ese momento Seiryuu brilló con fuerza y regresó a su forma de brazalete, el cual nuevamente apareció en la muñeca de Yumeko.
-Felicidades Yumeko, lograste concentrar tu poder mágico para invocar un guardián, aunque fue una pequeña cantidad. – Dijo Phantom mientras se acercaba a ella y le extendía su mano derecha para ayudarla.
-Phantom… - Murmuró tomando la mano del peliblanco para levantarse. – Gracias, Phantom. –
-Bien, ahora que has aprendido a concentrar tu poder mágico…lo siguiente será enseñarte a administrarlo para usar tus ÄRMs debidamente. –
-¡Sí! – Exclamó Yumeko sonriéndole. – "Espérame un poco más Ginta-kun, pronto iré a verte en el War Game…" – Pensó, estaba entusiasmada de que pronto vería a su amigo que había desaparecido hacia algunas semanas repentinamente.
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-¡Buen día, Koyuki-chan! – Exclamó Yumeko entrando al aula, vestía un uniforme escolar que consistía en una blusa marinera blanca de manga corta con dos líneas azules en el doblez de las mangas y en la parte superior de la blusa, una corbata roja corta amarrada estilo moño, una falda azul marino tableada un poco arriba de la rodilla, calcetones largos hasta el muslo negros y zapatillas de piso blancas con la punta roja, su cabello estaba atado en una coleta de lado con un listón rojo adornándolo.
-¡Yumeko-chan, viniste! – Exclamó emocionada la chica de cabello azul oscuro corto, ojos marrones y piel blanca que vestía el mismo uniforme, pero con calcetones blancos, el cabello suelto y un broche beige con una cruz en la corbata. - ¡Ha pasado un tiempo! –
-Bueno, no podía regresar a Tokio hasta que recibiera la última parte de la herencia de mamá. – Respondió la castaña sobándose la nuca. – Aunque es relativamente poco… - Murmuró desviando la mirada con un tic en el ojo. – Ni siquiera sé por qué gastó tanto dinero en esa caja fuerte para guardar semejante miseria… -
-Como pensaba…Chiyo-san realmente es idéntica al papá de Ginta, casi podría jurar que son hermanos. – Respondió Koyuki con una gota en la cabeza.
-Me pregunto si los habrán separado al nacer… - Murmuró Yumeko pensativa. – Bueno, dejando eso de lado, ¿dónde está Ginta-kun? –
-¿Eh? – Murmuró Koyuki mirándola confundida.
-¿Uh? ¿Qué sucede, Koyuki-chan? – Preguntó mirándola.
-¿No te has enterado? – Preguntó la peliazul.
-¿Sobre qué? – Preguntó confundida. - ¿Volvieron a encerrarlo en el gimnasio? –
-No. – Respondió rápidamente en negación.
-¿Entonces qué? Dime. –
-Ya veo, aún no lo sabes… ¿Acaso no has hablado con la mamá de Ginta? – Preguntó Koyuki mirándola.
-¿Con Kukuri-san? No, para nada. – Dijo negando con la cabeza. – Vine directa desde Hikarigaoka. –
-Ahora entiendo… - Murmuró Koyuki pensativa.
-Dime, ¿de qué se trata todo esto? ¿Dónde está Ginta-kun? – Preguntó ligeramente preocupada.
-Hace unos días una cosa rara apareció a mitad del salón y abrió una puerta, Ginta dijo que era la entrada al mundo que siempre había soñado, así que entró y desapareció. – Explicó Koyuki mirándola. – Desde entonces nadie ha sabido nada de él. –
-¿Eh? ¿Gin-Ginta…desapareció…? – Murmuró atónita, dejando caer su mochila. – "E-Es mentira, ¿verdad…? ¿Por qué…? Papá desapareció, Kakeru-kun despareció, y ahora hasta Ginta-kun se ha ido… ¿Por qué? ¡¿Por qué me sucede esto a mí?!" –
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-Gin…ta… - Murmuró levantándose del suelo con dificultad, su cuerpo estaba lleno de moretones y heridas causadas por los constantes ataques de Phantom.
-¡Vamos, Yumeko! ¡Tienes que concentrar más poder mágico! Con esa débil cantidad serías derrotada fácilmente hasta por la Torre más débil. – Dijo Phantom mirándola a la distancia. - ¡Ahora levántate y enfréntame con todo tu poder mágico! ¡De lo contrario, no verás a Ginta! –
-Ginta… - Murmuró mirando de reojo a Phantom. – "Es cierto…tengo que ganar un puesto en el Chess no Koma…sólo así podré ver a Ginta-kun…" – Yumeko se levantó lentamente y con dificultad, su cuerpo que nuevamente se sentía pesado le dolía terriblemente, sentía la necesidad de abandonar el entrenamiento y volver a la comodidad de su casa, pero sus ganas de ver a Ginta eran mayores…quería verlo, deseaba verlo, necesitaba verlo…y esos sentimientos le daban la fuerza que necesitaba para levantarse otra vez.
-Eso es, ahora muéstrame qué tienes. – Dijo Phantom mirándola. - ¡Ein, Drei! – El peliblanco invocó a dos guardianes: Ein era una criatura de caballería acorazada que ataca con una lanza larga, mientras que Drei era un monstruo de madera construido muscularmente.
-Maldición… - Murmuró Yumeko mirando las criaturas. - ¿Cómo puedes invocar dos guardianes y estar tan fresco…? –
-Eso es porque sé administrar mi poder mágico en mis ÄRMs, justo lo que tú debes hacer ahora si no quieres que mis guardianes te asesinen. – Dijo Phantom mirándola con una sonrisa.
-No lo harían, ¿verdad? – Preguntó algo temerosa mirándolo. En ese momento Ein blandió su lanza contra Yumeko con fuerza, la chica logró esquivarla a duras penas saltando al lado, lastimándose nuevamente su brazo que ya sangraba. – Maldición… ¡¿Hablas enserio?! – Exclamó poniéndose de pie, comenzando a correr con las energías que no tenía. – "¿Qué hago ahora? Phantom no muestra una pizca de preocupación porque sus guardianes realmente podrían matarme…tengo que defenderme si quiero sobrevivir… ¿Pero qué puedo hacer? Soy débil, estoy muy lastimada y mi poder mágico no alcanza para invocar alguno de mis ÄRMs que pueda defenderme de dos guardianes a la vez…" ¡AHH! – Exclamó cuando Drei la golpeó por un lado con fuerza, haciéndola rebotar en una pared de las ruinas en el lugar. – Maldición… "Ginta-kun, tengo miedo…mucho miedo… voy a morir, ¡voy a morir aquí…!" –
"No te rindas, Yume-chan."
"¡No permitiré que mueras!"
"Confía en mí, ¿vale?"
"¡No dejaré que lastimes a Yume-chan!"
"¡Yo…definitivamente te protegeré!"
-"Ginta…" – Pensó al borde de las lágrimas viendo como ambos guardianes se acercaban a ella.
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-¡Te voy a alcanzar, Yume-chan! – Exclamó un Ginta de 7 años que vestía una playera naranja de manga corta, un short gris oscuro hasta las rodillas, calcetines blancos y tenis negros con naranja a juego que corría alegremente dentro del bosque.
-¡Mo~, no es justo, Gin-chan! – Exclamó una Yumeko de 6 años de cabello corto atado en dos trenzas que vestía una blusa de manga corta blanca con un jumper de mezclilla hasta las rodillas, calcetines blancos y zapatillas de piso negras que corría frustrada detrás del rubio. - ¡Vas demasiado rápido, espérame! –
-¡No! ¡Se supone que debes atraparme, Yume-chan! – Exclamó Ginta mirándola de reojo sin prestarle atención al camino.
-¡Me rindo, Gin-chan! ¡Así que espérame! ¡Por favor! – Exclamó Yumeko mostrando cansancio.
-¡No caeré en ese truco tan viejo, Yume-chan! – Repitió el chico con una risa inocente sin detenerse.
-¡Gin-chan…espera! Por favor… - Dijo con la voz ahogada al sentir que el aire le faltaba. – Me siento…mal… - Murmuró cayendo de rodillas al suelo. –
-¡Atrápame, Yume-chan! – Exclamó inocentemente girándose a verla. - ¿Yume-chan? – Murmuró al ver que no lo seguía, la buscó con la mirada hasta encontrarla de rodillas jadeando mientras intentaba tomar aire forzadamente. - ¡Yume-chan! – Exclamó preocupado regresando rápidamente a su lado. - ¿Qué tienes, Yume-chan? No me digas que es tu enfermedad de nuevo… -
-Necesito mi medicina, Gin-chan… - Le dijo con dificultad mirándolo de reojo. – Está en mi bolsa… -
-Pero… ¿Dónde está tu bolsa? – Preguntó preocupado buscándola por todos lados.
-¿Eh? – Murmuró al darse cuenta de que no la llevaba. – Debí dejarla en el campamento… -
-Esto es malo, si no vamos rápido por tu medicina podrías recaer. – Murmuró Ginta preocupado. - ¡Tenemos que volver! – Exclamó levantándose. – Pero… ¿Dónde estamos? – Murmuró al ver que, por haber corrido sin ver el camino, habían terminado perdidos en el interior del bosque.
-Gin-chan… - Murmuró aferrándose a la playera del chico. – Tengo miedo…mucho miedo… - Murmuró con cansancio y dificultad.
-No te rindas, Yume-chan. – Dijo Ginta mirándola con una sonrisa a pesar de sentirse preocupado y angustiado por dentro. - ¡No permitiré que mueras! –
-Gin-chan… - Murmuró mirándolo, tratando de sonar calmada. – Eso es imposible…porque eres un llorón y un debilucho…no puedes hacerlo. –
-Tal vez sea así, pero daré lo mejor de mí para cuidarte. – Dijo acariciándole la cabeza. – Confía en mí, ¿vale? –
-Gin-chan… - Murmuró mirándolo fijamente. – "Tonto… ¿Cómo puedes decir eso cuando estás tan preocupado?" -
En ese momento se escuchó el ruido de unas ramas quebrándose, ambos giraron rápidamente hacia el lugar para darse cuenta de que un lobo salvaje los miraba fijamente mientras los asechaba.
-Un lobo… - Murmuró Ginta sorprendido.
-¿Eh…? – Murmuró Yumeko totalmente asustada, rápidamente apretó la playera de Ginta con fuerza mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y comenzaba a jadear. – Tengo miedo…Gin-chan… -
-Yume-chan… - Murmuró mirando cómo comenzaba a llorar desesperada. Ginta sentía mucho miedo en su interior, sus piernas y manos temblaban del miedo y quería soltarse llorando…pero sabía que ese no era el momento de ser un debilucho. – "Sí no protejo a Yume-chan… ¿Quién lo hará?" – Pensó tomando el valor suficiente como para recoger una vara del suelo. - ¡No dejaré que lastimes a Yume-chan! – Exclamó con lágrimas en sus ojos mientras salía corriendo hacia el lobo para golpearlo con la vara.
El lobo rápidamente golpeó a Ginta con su cola para tumbarlo en el suelo y poder correr hacia la niña indefensa que lloraba con terror de rodillas en el suelo, el felino se preparó para atacarla con sus garras cuando el rubio la empujó para cubrirla con su cuerpo, recibiendo el arañazo en su espalda. A pesar del dolor, Ginta tomó nuevamente la vara y golpeó con fuerza al lobo en el rostro para después lanzarle tierra en los ojos cegándolo por unos momentos, rápidamente tomó a Yumeko de la mano y corrió a toda prisa jalándola con él lejos de ahí.
-¡Gin-chan…tu espalda…! – Exclamó con dificultad Yumeko mirando la herida que sangraba en la espalda del chico.
-No es nada, ¡estoy bien! – Respondió Ginta con lágrimas en sus ojos y una sonrisa sin detenerse.
-¡Eso no es cierto! ¡Estás sangrando, estoy segura de que duele mucho! – Exclamó preocupada. - ¡No digas que estás bien cuando tus ojos tienen lágrimas! –
-Estoy bien, Yume-chan…sí dejo que Koyuki-chan y tú me protejan siempre me sentiré mal. – Dijo sin detenerse. – Por eso… ¡Yo…definitivamente te protegeré! –
-Gin-chan… - Murmuró mirándolo sorprendida. – Ginta… - Repitió con una sonrisa llena de admiración.
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-"¡Es cierto…!" – Pensó Yumeko saltando a un lado para esquivar el ataque de Ein. – "Ginta-kun siempre fue un chico torpe, llorón y débil…Koyuki-chan y yo lo defendíamos todo el tiempo mientras él lloraba…" – La castaña corrió detrás de unas ruinas para atraer la atención de ambos guardianes, una vez que Ein y Drei atacaron el lugar ella se escabulló por un pequeño túnel para escapar hacia el otro lado de las ruinas. – "Pero aquella vez fue diferente…a pesar de que temblaba de miedo, su espalda dolía y sus ojos estaban cubiertos de lágrimas, no cesó en su decisión de protegerme…él tomó mi mano, se enfrentó solo a un lobo y me salvó…ocultó su dolor y su miedo para mostrarme una sonrisa que me dijera 'todo está bien, yo te protegeré'…" – Cuando la chica salió del túnel, rápidamente escaló una especie de pirámide de escombros y observó desde la punta a los guardianes que se dirigían hacia ella. – "Él niño llorón y débil tomó valor para protegerme y me mostró una sonrisa para tranquilizarme… ¡Así que no es momento de que me rinda! Mis sentimientos por Ginta no son falsos… ¡Y tampoco son débiles!" – Pensó mientras comenzaba a acumular su poder mágico. – Yo me volveré fuerte… ¡Yo…definitivamente voy a ver a Ginta en el War Game! –
-¡Ataquen! – Exclamó Phantom a la distancia.
Ein y Drei se prepararon para lanzar un ataque en conjunto contra la chica, quien solamente los observaba desde la cima. Una vez que ambos la atacaron y le tumbaron de la pirámide, esta se aferró al collar que había en su cuello mientras sus manos le temblaban.
-¡Guardian ÄRM…Suzaku! – Exclamó con sus voz temblorosa llena de miedo, en eso un fénix de fuego apareció y la salvó atrapándola en su espalda. Yumeko abrió los ojos y miró al animal que la cargaba y que, a pesar de estar hecho de fuego, no la dañaba en absoluto. - ¿Suzaku…? ¿Mi…guardián? – Murmuró con una sonrisa. – Acábalos, Suzaku. – Ordenó, a lo que el fénix chirrió como señal de obediencia y rápidamente se dirigió hacia los dos guardianes, lanzándoles una fuerte llamarada a ambos que los hizo volver a manos de Phantom en su forma de accesorio respectiva.
-Maravilloso, ¡espléndido, Yumeko! ¡Eso fue emocionante! – Exclamó Phantom admirando al fénix. - ¡Ese Guardián que tienes es magnífico! –
-Phantom… - Murmuró mirándolo, estaba tan dañada que había usado su última pizca de poder mágico en el ataque, por lo que Suzaku regresó a ser un collar y ella comenzó a caer con rapidez al suelo, pero fue atrapada por Phantom en el aire, quien la cargó en sus brazos y le sonrió. - ¿Phantom…? –
-Buen trabajo, descansemos por hoy. – Dijo con voz suave.
-Sí. – Asintió Yumeko con una sonrisa. – Gracias… -
-No agradezcas nada, vamos. – Dijo comenzando a caminar con ella en brazos hacia las ruinas para descansar en su sombra y comodidad.
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-¡Ginta!/¡Yumeko! – Exclamaron dos mujeres jóvenes preocupadas: la primera era de cabello largo y suelto rubio ceniza, de piel morena clara y ojos cafés oscuro, vestía una blusa de manga larga de cuello azul marino, un pantalón de mezclilla y tenis a juego. La segunda era un poco más baja de cabello largo atado en una coleta alta de color café oscuro, piel clara y ojos dorados, vestía una blusa de manga media blanca, una falda lila de largo un poco abajo de las rodillas y zapatillas de piso negras.
-¡Mamá! – Exclamó Yumeko corriendo hacia la mujer castaña para abrazarla con fuerza mientras lloraba.
-¡Ginta! – Exclamó preocupada la mujer mirándolo. - ¡Estás muy herido! ¡¿Qué demonios te pasó?! –
-Un lobo atacó a Yume-chan…y cuando la protegí me rasguñó. – Respondió Ginta al borde de las lágrimas, pero al ver que Yumeko lo miraba las retuvo y sonrió. - ¡Pero estoy bien! ¡No duele en absoluto! –
-¡¿Cómo puedes decir eso, Ginta?! – Exclamó su madre mirándolo. – Te llevaré inmediatamente al hospital.
-Gin-chan… - Murmuró Yumeko mirándolo con lágrimas en sus ojos. – "¿Cómo puedes sonreír de esa manera…estando tan lastimado? Eres realmente un tonto, Gin-chan…" – La castaña se soltó de su madre y corrió a abrazar a Ginta mientras lloraba. - ¡Tonto! ¡Tonto! ¡TONTO! – Le gritó con dolor y preocupación en su voz. – ¡¿Por qué estás sonriendo?! ¡Te duele mucho, ¿verdad?! ¡¿Por qué no lloras entonces?! – Exclamó aferrándose más a él.
-Yumeko… - Murmuró su madre mirándola.
-Yumeko-chan… - Murmuró sorprendida la madre de Ginta.
-Porque...si lloro, entonces Yume-chan también llorará. – Dijo Ginta abrazándola mientras la veía con una sonrisa y con sus ojos llenos de lágrimas. – Yo no quiero que Yume-chan llore…así que no lloraré y te sonreiré, si hago eso…entonces Yume-chan también sonreirá, y yo quiero verte sonriendo. –
-Gin-chan… - Murmuró Yumeko mirándolo. - ¡GIN-CHAN! – Exclamó abrazándolo con fuerza mientras lloraba. – Te quiero mucho, Gin-chan… -
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-"Ginta-kun…me he vuelto un poco más fuerte gracias a ti…" – Pensó Yumeko con una sonrisa en su rostro mientras levantaba la vista para ver el rostro del peliblanco y después recargó su cabeza en el pecho de Phantom. – "Gracias por todo, Phantom-senpai…" –
*Castillo de Reginrave*
La noche había caído en MÄR Heaven y todos dormían con paz y tranquilidad en el Castillo Reginrave. Habían pasado cuatro días desde que Phantom, la pieza principal del Chess no Koma, había ordenado un receso indefinido en el War Game, al comienzo todos los integrantes del equipo de MÄR habían quedado consternados por la noticia tan repentina, pero después de que Ginta (con su energía habitual) diera la iniciativa de entrar en el Shuuren no Mon de Alan para entrenar, todos siguieron a su Capitán confiando en él.
En una de las ventanas de uno de los corredores del Castillo se encontraba Alviss sentado con su mano derecha apoyada en su rodilla izquierda, su rostro mostraba calma y miraba fijamente a la Luna, pero sus pensamientos estaban totalmente perdidos en otro lugar.
-¿Qué sucede, Alviss? – Preguntó Ginta mirándolo con una sonrisa ligera.
-¿Ginta? – Preguntó Alviss girándose a verlo algo desubicado, estaba tan sumido en sus pensamientos que ni cuenta se había dado de su presencia.
-¿Qué sucede, Alviss? – Preguntó Ginta recargándose en la ventana donde Alviss estaba sentado. - ¿Tú tampoco puedes dormir? –
-No. – Respondió Alviss volviendo a mirar a la Luna.
-Ya veo… ¿Sigues divagando en las posibles respuestas a la decisión de Phantom para este receso? – Preguntó directamente mirándolo de reojo.
-Solamente me pareció extraño, no es típico de él. – Respondió Alviss sin míralo.
-¿Y qué tal si solamente quería descansar? – Dijo Ginta pensativo.
-Phantom no es del tipo de persona que descansaría en estos momentos. – Dijo Alviss mirándolo de reojo. – Debe estar tramando algo, y para el tiempo que ha pasado, debe ser algo muy malo. –
-Tal vez sólo estás exagerando, Alviss. – Dijo Ginta despreocupado. – Probablemente no es nada. –
-No subestimes a Phantom. – Interrumpió el peliazul saltando al suelo, dándole la espalda a Ginta. – Phantom es cruel y no tiene piedad ante nada, no debes tomarlo a la ligera. –
-Sigo diciendo que tal vez sólo sea tu imaginación, Alviss. – Dijo Ginta mirándolo.
Alviss lo miró de reojo unos momentos y luego volvió a darle la espalda. – A veces me pregunto si realmente tomas esto enserio. – Murmuró con decepción antes de comenzar a caminar de regreso a su habitación.
-¿A qué ha venido eso? – Murmuró Ginta a la nada confundido de las palabras de Alviss. – Por supuesto que lo tomo enserio…después de todo… - Dijo en un murmullo mientras apretaba sus puños. – El Chess no Koma es… -
*Castillo de Lestarva – 2 Días Después-
Dentro de una sala vacía en el Castillo Lestarva había un portal de energía espiral de colores del cual salieron Phantom y Yumeko. El peliblanco estaba fresco y con ligera suciedad en su ropa, mientras que Yumeko estaba llena de heridas, moretones, cortadas y rasguños por todo su cuerpo y su ropa estaba manchada de tierra, sangre y sudor.
-Felicidades Yumeko. – Dijo Phantom mirándola con una sonrisa. – Lograste terminar el entrenamiento. –
-Gracias, Phantom. – Respondió Yumeko sonriéndole. – Aunque estoy agotada… -
-Descansa aquí unos momentos, mandaré a alguien para que te trate con un Holy ÄRM. – Dijo Phantom mirándola.
-¿Holy ÄRM? – Preguntó confundida.
-Los Holy ÄRM tienen la habilidad de curar las maldiciones de los Darkness ÄRM. – Explicó el peliblanco. – Aunque también suelen ser usados como método de sanación. –
-Ya veo…existen muchos tipos de ÄRMs diferentes… - Murmuró sorprendida.
-Así es, ahora espera aquí. – Dijo caminando fuera de la sala. – Tengo que informarme de lo que sucedió en mi ausencia. –
-Sí que eres alguien importante, Phantom. – Dijo sorprendida mientras lo miraba.
-Ya te dije que no es eso, solamente soy el encargado del War Game. – Respondió Phantom girándose a verla. – Además, también debo escoger a la persona contra la que lucharás para decidir tu rango en el Chess no Koma. –
-¡¿Eh?! ¡¿Tan pronto?! – Exclamó sorprendida. - ¡Imposible, imposible! No podría… -
-Tranquilízate, la sanación del Holy ÄRM es maravillosa, y con tu entrenamiento, estoy seguro de que lo lograrás. – Respondió Phantom con una sonrisa. – Nos vemos, Yumeko. – Dijo saliendo del lugar.
-Phantom… - Murmuró mirándolo alejarse por el pasillo. - ¿Realmente…está bien? –
"No te rindas, Yume-chan."
-Tienes razón, Ginta-kun…no me voy a rendir. – Dijo para sí misma mientras se aferraba a su collar de Suzaku. – Definitivamente voy a verte, Ginta…lo prometo. – Murmuró sentándose en el suelo a descansar por unos momentos.
Yumeko no se percató de en qué momento se quedó dormida en aquella habitación, pasaron tres horas para que despertara cuando alguien tocó a la puerta del lugar y entró.
-Disculpa… ¿Eres Yumeko-chan? – Preguntó un chico de 18 años de cabello castaño claro hasta la espalda superior, ojos rosas y piel clara que vestía un chaleco de manga larga y cuello color azul celeste que se abría en dos al final a partir del cierre central y con dos cierres desde la parte inferior hasta el pecho en cada lado, cada manga tenía un cierre corto y en su cuello había una especie de collar negro grueso con hebilla plateada, en su hombro derecho había una especie de ala corta de plumas blancas y que usaba un pantalón blanco.
-¿Eh? S-Sí… - Asintió Yumeko confundida. - ¿Quién eres? –
-Soy Rolan, un gusto en conocerte. – Dijo acercándose a ella. – Phantom me pidió que te curara con este Holy ÄRM y que después te llevara a la sala del trono para tu lucha. –
-Ya veo…mucho gusto, Rolan-san. – Respondió Yumeko sonriéndole mientras se ponía de pie. – Espero que nos llevemos bien. –
-Sí. – Asintió Rolan mirándola. – No te muevas, enseguida te curo. –
-Vale. – Respondió Yumeko sonriéndole.
-¿Y qué me dices, Peta? – Preguntó Phantom mirando al hombre encapuchado al lado de él. - ¿Quién podría ser un candidato perfecto para medir a Yumeko? –
-Considerando los resultados en las batallas del War Game y el hecho de que usted ha entrenado a la chica… - Dijo Peta mirándolo. – Considero que la mejor opción es Mr. Hook. –
-Mr. Hook, ¿eh? – Murmuró Phantom sonriente. - ¿Un Alfil? Bueno, considerando que Yumeko avanzó bastante y que sus ÄRMs tienen una gran fuerza…supongo que un Alfil es perfecto para ella. –
-Entonces le notificaré a Mr. Hook que se prepare para la batalla. – Apoyó Peta mirándolo.
-Llévalo al jardín principal del Castillo, Rolan escoltará personalmente a Yumeko hasta ese lugar. – Respondió Phantom.
-Sí. – Asintió Peta antes de desaparecer de ahí con su Andarta.
-Veamos de qué eres capaz, Yumeko… - Murmuró Phantom con una sonrisa un tanto macabra. – Te estaré observando. –
El viento sopla, las hojas se mecen, el agua fluye y el Sol resplandece…aquella tarde se demostraría en uno de los jardines del Castillo Lestarva la fuerza de una chica ignorante que mantiene su determinación de vencer a su oponente con la esperanza de ver a una persona muy importante para ella pronto…
¿Realmente será capaz de vencer los colmillos de ese lobo una débil e inocente flor? ¿Podrá ver de nuevo a la persona que tiene un lugar importante en su corazón? La respuesta sólo podrá saberse…cuando demuestre cuan grandes son sus ganas de reencontrarse con él.
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
Al fin pude terminar de escribir el capítulo 2 de este fic TwT se me complica un poquito redactarlo de una manera entendible, así que pido que no se estresen si va de una manera un poco lenta XDDDD
NOTA: El Shuuren no Mon es el nombre del Dimension ÄRM del portal de entramiento. Por si tenían la duda XDDDD
Bueno...espero que les haya gustado C: el siguiente capítulo está lleno de peleas (? espérenlo *w* dudas, comentarios, quejas, sugerencias, opiniones y demás siempre son bienvenidas en los reviews uwu
¡NOS LEEMOS!
