-MÄR: ANOTHER LOST STORY-
Capítulo 4: "Toramizu Yumeko"
–No te voy a perdonar por golpear a Ginta-kun… ¡No te voy a perdonar! – Exclamó extendiendo su mano derecha al frente. - ¡Darkness ÄRM Tengu! –
-¡¿Qué?! – Exclamó Alviss sorprendido. - ¡¿Tiene un…Darkness ÄRM?! -
En ese momento apareció una criatura violeta oscuro con una franja roja en el centro (de arriba hacia abajo) de todo el cuerpo, con la cabeza redonda y tres círculos (uno al frente del rostro y dos a los costados del rostro) de color amarillo claro que tenían tres puntos en triángulo dentro tenía otro similar en el pecho superior, pero este tenía un reloj analógico con números romanos en su interior. Su cuerpo delgado era cubierto totalmente por dos alas enormes que simulaban una túnica.
-Vaya, vaya, hace tiempo que no estoy en una batalla. – Dijo Tengu divertido. – Creo que me la pasaré bien por aquí, tú me invocaste, ¿verdad? – Preguntó viendo a Yumeko. - ¿Qué tengo que hacer? –
-Derrótalo. – Dijo mirando a Alviss.
-Perfecto, entonces… ¡Primer Campanada! – Exclamó Tengu apareciendo una barrera rojiza que encerró a Yumeko y a Alviss dentro, rápidamente ambos chicos cayeron al suelo como si la gravedad aumentara considerablemente.
-¿Qué es…esto…? – Murmuró Yumeko entre jadeos, estaba agotada, sentía como si algo la estuviera aplastando, su cuerpo le dolía terriblemente, su poder mágico se consumía a una velocidad impresionante y no podía moverse. – Duele…mucho… -
-¿Qué tipo de Darkness ÄRM es este…? – Murmuró Alviss levantándose con dificultad, sentía como la enorme gravedad lo atraía al suelo.
-Esta es la Primer Campanada: la Zona del Tiempo. – Explicó Tengu mirando a Alviss. – Absorbe el tiempo de vida de todas las personas que estén bajo su sombra, por supuesto que la vida de mi maestra permanece intacta, pero a cambio ella sentirá claramente cómo es aplastada por la gravedad de la Zona del Tiempo mientras absorbo su poder mágico, tal vez no le robo su tiempo de vida, pero si dura demasiado tiempo bajo mi sombra morirá por drenación de poder mágico. –
-¿Qué…? – Murmuró Yumeko. – Phantom nunca…mencionó algo como eso… -
-Ya veo…por eso mi cuerpo se siente pesado… - Murmuró Alviss parado con dificultad. – Entonces tengo motivos mayores para derrotarla ahora mismo. ¡13 Totem Pole! – Debajo de Tengu comenzaron a salir los tótems, este los esquivó con una velocidad impresionante, pero no se dio cuenta de que en realidad iban dirigidos a la barrera, la cual se quebró con la presión que los trece tótems le impartieron al momento de querer salir.
-Eso es un gran problema, el poder mágico de esta chica está llegando a su límite. – Murmuró Tengu mirando a Yumeko.
-Este poder…es agotador… - Murmuró Yumeko, después de que la barrera se quebrara sintió cómo la gravedad impartida sobre su cuerpo se desvanecía, dejándola respirar nuevamente. – Mi pecho duele… -
-Ahora, ¡desaparece! – Exclamó Alviss atacando a Tengu con el Rod version del 13 Totem Pole.
-¡Uh…! – Gimió Yumeko al sentir un dolor recorrer su cuerpo cuando Alviss golpeó a Tengu, haciendo que este desapareciera del campo.
-¿Ya llegaste a tu límite? – Preguntó Alviss mirando fijamente a Yumeko.
-No me veas con esa mirada… - Murmuró tratando de levantarse con dificultad. - No eres…mejor... – Su frase quedó inconclusa cuando cayó con fuerza al suelo.
-Ya veo, este es tu final. – Dijo Alviss sin apartar la mirada de ella. – Es una lástima, esperaba más de ti. –
-¡Ganador: De MÄR, Alviss! – Exclamó Pozun al ver que Yumeko no podía ponerse nuevamente de pie. - ¡Fin de la tercer batalla! ¡MÄR es el ganador! –
-¡¿Qué…?! Maldita mocosa… - Murmuró Giromu frustrado mirando a lo lejos a Yumeko.
-No puedo… - Murmuró para sí misma Yumeko al ver que sus intentos por levantarse eran en vano.
Alviss miró fijamente por unos momentos a Yumeko y después caminó lentamente hacia ella, ganándose la mirada de Ginta.
-¡Detente Alviss, no la lastimes! – Exclamó Ginta mirándolo acercarse a su hermana.
Alviss se detuvo al lado de Yumeko y la miró nuevamente, en ese momento el 13 Totem Pole volvió a su forma de cadena atada en el pantalón del peliazul. El chico se acuclilló al lado de la castaña y la tomó con delicadeza en sus brazos estilo princesa, la Toramizu menor lo miró confundida con su vista borrosa por su cansancio.
-Alviss… - Murmuró Ginta viendo al peliazul cargar a su hermana.
-¿Por qué…? – Murmuró Yumeko antes de quedar inconsciente en brazos de Alviss, quien solo soltó un suspiro y la miró al rostro.
-Porque no puedo dejar en el suelo a una chica en tal estado. – Respondió Alviss aunque sabía que no lo escuchó, Ginta se acercó a él y le sonrió.
-Gracias, Alviss. – Dijo el rubio viéndolo.
-No importa. – Respondió Alviss.
-¡Andarta! ¡Lleva a los participantes al Castillo de Reginrave! – Exclamó Pozun activando su Dimension ÄRM, regresando todos al lugar del que habían partido.
-¡Gin-tan! – Exclamó Dorothy corriendo hacia ellos.
-¡Al! – Exclamó Belle volando hacia el peliazul. - ¿Por qué la traes contigo, Al? – Preguntó ligeramente molesta al ver que Alviss cargaba a Yumeko en sus brazos.
-No podía dejarla atrás. – Respondió Alviss.
-Oye Ginta. – Dijo Snow mirando a Yumeko. - ¿Realmente es tu hermana? –
Ginta la miró sorprendido unos momentos y después asintió lentamente. – Sí. – Respondió mirando a Yumeko. – Es mi hermana menor. –
-Ya veo… - Murmuró Ed mirando a la chica.
-La llevaré al Castillo. – Dijo Alviss dándose la vuelta para regresar al Castillo.
-Yume-chan… - Murmuró Ginta viendo a Alviss alejarse junto con su hermana inconsciente.
[…]
-Uh… - Murmuró Yumeko abriendo los ojos, su cuerpo dolía terriblemente y su vista tardó un poco en enfocar, estaba en una habitación oscura similar a la que tenía en el Castillo de Phantom, el cielo del otro lado de la ventana le permitía saber que era de noche, el lugar era silencioso y tranquilo. - ¿Dónde estoy…? – Murmuró sentándose con dificultad en la cama, un dolor le recorrió la espina dorsal y la hizo gemir levemente, se confundió de ver caer en sus piernas una sudadera que le parecía familiar. - ¿Esta no es…la sudadera de ese chico con el que pelee…? – Se preguntó en voz alta confundida, la tomó en sus manos para verla bien. – Sí, no hay duda, es la sudadera de ese chico…pero ¿por qué…? –
"¡Yume-chan!"
-Es cierto, Ginta está aquí. – Murmuró levantándose con dificultad de la cama, el frío viento le recorrió la piel y la obligó a abrazarse a sí misma en busca de calor. – Hace mucho frío… - Murmuró temblando levemente, miró de reojo por unos momentos la sudadera que estaba en su cama y con algo de duda se la puso. – Me queda demasiado grande… - Dijo viendo que las mangas estaban más largas que sus manos y que la sudadera le quedaba floja y le llegaba casi a la misma altura de su short. – Bueno, no importa, al menos es tibia. – Murmuró sonriendo levemente, el olor que la sudadera desprendía era cálido y levemente dulce, o eso le parecía.
Yumeko abrió con cuidado la puerta y caminó lentamente por el pasillo en busca de su hermano, el silencio que reinaba era tan profundo que podía escuchar claramente sus pisadas al igual que el eco de su respiración. Siguió caminando mirando curiosa el Castillo que, ahora que lo miraba bien, era diferente comparado con el que había estado antes.
-¿A dónde vas? – Preguntó una voz masculina asustándola.
-¡¿Eh?! – Gritó levemente girándose al lugar de donde había escuchado provenir la voz, reconociendo a cierto chico que estaba sentado en una de las ventanas del Castillo. – Eres tú… -
-Responde, ¿a dónde ibas? – Repitió mirándola.
-Y-Yo… - Murmuró bajando levemente la mirada pero sin dejar de verlo, se había quedado paralizada de su imagen bañada con la luz de la Luna, la camisa de manga corta que llevaba le permitía ver sus brazos moderadamente marcados que eran cubiertos casi en su totalidad por un extraño tatuaje rojo, cosa que llamó la atención de Yumeko.
-¿No piensas responder? – Preguntó Alviss mirándola.
-Solo estaba viendo el lugar. – Respondió después de salir de su trance. – Esto es tuyo ¿verdad? – Preguntó quitándose la sudadera.
-Quédatela por esta noche. – Interrumpió antes de que Yumeko se la quitara.
-¿Eh? ¿Por qué? – Preguntó confundida.
-Porque puedo ver que tienes frío. – Respondió con simpleza. – Estás temblando y tu piel está erizada. –
-Eh… - Murmuró sonrojándose de la vergüenza. – Gra-Gracias…ummm…disculpa. –
-¿Uh? – Murmuró confundido viéndola.
-¿Cuál era tu nombre? – Preguntó mirándolo fijamente.
-Alviss. – Respondió.
-Entonces, gracias Alviss-kun. – Dijo Yumeko sonriéndole. – Prometo regresártela mañana. –
-No hay problema. – Respondió Alviss girando su vista nuevamente a la Luna llena de esa noche.
-Dime, Alviss-kun. – Dijo Yumeko recargándose en la ventana junto a él. - ¿Por qué eres tan bueno conmigo después de cómo te comportaste en la batalla de hoy? – Preguntó sin molestarse en verlo.
-¿Eh? ¿Qué quieres decir? – Preguntó sin entender muy bien su pregunta.
-En el campo de batalla me llamaste "tu enemigo" y juraste no tener piedad contra alguien como yo. – Explicó Yumeko girándose a verlo. – Pero después de vencerme me tomaste en tus brazos para ayudarme, incluso me diste tu sudadera. – Dijo señalando la sudadera que llevaba puesta.
Alviss miró esto y sonrió levemente. – Eres igual que Ginta. – Dijo mirando nuevamente el paisaje al otro lado de la ventana.
-¿A qué te refieres? – Preguntó confundida.
-Cuando lo vi por primera vez lo puse a prueba para ver si no había traído a la persona equivocada a MÄR Heaven. – Explicó Alviss recordando aquél día. – Ginta pensó lo mismo que tú. "¿Por qué primero me atacaste como si fuéramos enemigos y después me trataste bien?" fue lo que él pensó, ambos tuvieron la misma reacción. –
-¿Tratas de decir que lo que pasó allá sólo era una prueba para mí? – Preguntó confundida.
Alviss asintió. – Quería saber qué tipo de persona era la hermana menor de Ginta. – Respondió el peliazul mirándola. – Mi conclusión fue que eras idéntica a él, aunque menos enana. –
-¿Enana? – Murmuró confundida recordado la estatura de Alviss y de Ginta. – Ni que tú fueras un poste. – Reprochó en un puchero.
Alviss se rio levemente antes de mirarla. – Sin duda alguna eres su hermana menor. –
-¿Eh? S-Sí… - Murmuró Yumeko desviando la mirada, el lugar se inundó de un silencio profundo nuevamente, la chica miró de reojo a Alviss recordando algo que había dicho, dudando de si debía preguntar o no. Su curiosidad fue mayor y terminó cediendo ante su duda. – Hace poco dijiste que habías puesto a Ginta-kun a prueba para ver si no habías traído a la persona equivocada, ¿verdad? – Preguntó ganándose la mirada del peliazul. - ¿Fuiste tú quien trajo a Ginta-kun a este mundo? –
-Así es, yo activé a Monban Piero para traer a Ginta a este mundo. – Respondió Alviss.
-¿Monban Piero…? – Murmuró confundida.
-Es un Dimension ÄRM único en su clase. – Respondió Alviss. – Por eso me gustaría preguntarte, ¿cómo fue que llegaste a MÄR Heaven? –
-¿Yo? – Preguntó confundida. – "Si le digo que Phantom me trajo volverán a desconfiar de mí…y yo no quiero eso." – Pensó temerosa de decir la verdad. – Llegué junto a Ginta-kun, cuando él cruzó el portal yo corrí detrás de él antes de que se cerrara, aunque Ginta-kun no me vio. – Explicó sin mirar a Alviss a los ojos. – Cuando desperté me encontraba en una especie de bosque, estuve vagando por MÄR Heaven por un tiempo hasta que Phantom me encontró poco antes de la batalla en el War Game. – Dijo bajando levemente la mirada.
-¿Phantom te encontró? – Preguntó confundido. - ¿Y no te hizo nada malo? –
-¿Eh? No, al contrario, me llevó a su Castillo y cuidó de mí. – Respondió girándose a verlo.
-Ya veo…debe haber sido por esa razón que ordenó un receso repentino. – Murmuró Alviss entendiendo aquél enigma.
-¡Ah! Está amaneciendo. – Dijo Yumeko viendo el amanecer del otro lado de la ventana. – Es muy hermoso… -
-Tienes razón. – Respondió Alviss mirando el amanecer también.
-Odio los amaneceres… - Murmuró Yumeko cambiando su expresión a una melancólica.
-¿Eh? – Murmuró Alviss confundido.
-¡Ah! Na-Nada, olvídalo. – Respondió riéndose levemente. – Sólo pensaba en voz alta. –
-Ya veo… - Murmuró Alviss.
-Toma. – Dijo Yumeko regresándole la sudadera a Alviss. - Ya estoy bien, gracias. –
-¿Estás segura? – Preguntó dudoso. – Todavía se siente helada la brisa. –
-Sí, no te preocupes. – Asintió Yumeko desviando la mirada. – Además…todos podrían pensar equivocadamente si me vieran con tu ropa puesta… - Murmuró sonrojándose levemente.
-De acuerdo. – Respondió Alviss sin darle mucha importancia.
*Castillo de Lestarva*
-¡Esa mocosa nos traicionó! – Exclamó indignada Candice mientras caminaba por la habitación dando vueltas.
-Tú ya lo sabías, ¿no es así, Phantom? – Preguntó Peta mirando al peligris sentado en su trono.
-¿El qué, Peta? – Preguntó Phantom en respuesta.
-Que Yumeko era la hermana menor de Ginta. – Explicó Peta.
-Sí, ya lo sabía. – Respondió con simpleza Phantom.
-¿Eh? ¿Ya lo sabía, Phantom-sama? – Preguntó Rolan sorprendido.
-¿Entonces por qué la entrenó si sabía que terminaría del lado de MÄR? – Preguntó Candice sin entender.
-¿Acaso no es emocionante? Un nuevo personaje inesperado ha aparecido en el juego. – Explicó Phantom con una sonrisa. – Sin duda los Guardian ÄRM de Yumeko son poderosos, pero el poder mágico que ella posee es insignificante aun cuando yo la entrené, será divertido ver que esa chica tan similar a Ginta en espíritu y valor intenta pelear en este War Game. –
-Phantom… - Murmuró Candice.
*Salón Principal del Castillo de Reginrave*
-Bien, ahora que ya estamos todos aquí. – Dijo Ginta mirando que todo el equipo de MÄR, incluidos Gaira y Alan, estaban en la habitación observando a Yumeko en silencio. – Primero quiero preguntarte, ¿cómo llegaste a MÄR Heaven? –
Yumeko desvió la mirada por unos momentos y suspiró, luego volvió a ver a Ginta, quien estaba parado frente a ella. – Llegué junto a ti cuando activaron a Monban Piero, acababa de regresar de Hikarigaoka y fui directamente a la escuela para verte, pero lo que me encontré fue a ti entrando en un portal, sin pensarlo mi cuerpo se movió por si solo y antes de darme cuenta había entrado en el portal siguiéndote. – Explicó sin verlo.
-¿Y entonces por qué no estabas junto a mí cuando desperté? – Preguntó Ginta confundido.
-Yo tampoco lo sé, desperté en medio de un bosque después de eso, estuve vagando un tiempo perdida en él hasta que logré salir, el hambre y el cansancio me hicieron desmayar y fue cuando Phantom me encontró. – Prosiguió Yumeko.
-¡¿Phantom te encontró?! – Exclamó Ginta sorprendido.
-¿Te hizo daño? – Preguntó Nanashi mirándola.
-¿Eh? No, al contrario. – Respondió Yumeko extrañada de sus reacciones. – Me llevó a su Castillo, me dio alojamiento y comida, me curó con un Holy ÄRM y después de que vio mis ÄRMs comenzó a entrenarme para el War Game. –
-¿Qué es lo que sabes del War Game exactamente? – Preguntó Dorothy extrañada de su forma de hablar.
-Bueno, Phantom me contó que era un juego de guerra entre su equipo y el equipo MÄR, también me dijo que si lograba ganar un rango en el Chess no Koma podría ver a Ginta-kun en el War Game. – Explicó Yumeko.
-Ya veo…no sabes nada. – Murmuró Dorothy entendiendo la situación.
-Ese maldito de Phantom se aprovechó de Yume-chan. – Dijo Ginta furioso. – No se lo voy a perdonar. –
-Ciertamente Phantom jugó con ella, pero tienes que admitir que la cuidó bien. – Interrumpió Jack.
-Jack tiene razón, no sé cuáles eran sus intenciones, pero debemos reconocer que la cuidaron y la alimentaron. – Apoyó Snow.
-¿Koyuki? – Preguntó Yumeko sorprendida viendo a Snow.
-No, ella no es Koyuki-chan. – Respondió Ginta. – Su nombre es Snow, es una Princesa. –
-Vaya…su parecido es sorprendente. – Dijo Yumeko sorprendida de la similitud de Snow y Koyuki.
-¿Verdad? Yo pensé lo mismo. – Apoyó Ginta.
-No te desvíes del tema, Ginta. – Interrumpió Babbo mirando a Ginta.
-¡Ah! Cierto, perdón. – Dijo Ginta aclarándose la garganta. – Yume-chan, te diré la verdad. –
-¿La verdad? – Preguntó confundida.
-Phantom te ha mentido. – Respondió Ginta mirándola seriamente. – El War Game no es solo un juego, es una guerra real. –
-¿Q-Qué? Eso no puede ser. – Dijo confundida sin poder creerlo.
-No, es verdad. – Respondió Ginta. – El Chess no Koma quiere destruir MÄR Heaven, y Phantom es quien lidera la guerra, nosotros estamos tratando de salvar este mundo. –
-¿Qué…? No, no es cierto, porque Phantom… - Murmuró incrédula.
-Phantom te mintió. – Interrumpió Alviss mirándola. – Esto no es un juego, te permitió entrar en el War Game sólo para burlarse de Ginta, te usó. –
-¡Eso no es cierto! Me permitió entrar porque me gané ese lugar. – Reclamó Yumeko.
-No quiero sonar arrogante, pero aun cuando posees ÄRMs poderosos tu poder mágico es demasiado débil. – Explicó Alviss mirándola. – No vencerías ni a una Torre con esa cantidad de poder. –
-¡Mentira! – Exclamó mostrándoles el pendiente de Alfil que tenía en su oreja. - ¡Phantom me sometió a una batalla contra un Alfil llamado Mr. Hook para ganarme este puesto! ¡Me convertí en Alfil cuando derroté a Mr. Hook con mi propio poder! –
-¡¿Derrotaste a un Alfil?! – Exclamó sorprendido Alan.
-Entonces realmente se ganó ese rango. – Dijo Nanashi mirándola.
-Por eso sé que podré ganar la siguiente batalla. – Dijo Yumeko mirándolos.
-Yumeko. – La llamó Ginta con una voz seria. – No participarás en el War Game otra vez. –
-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! – Exclamó confundida mirándolo.
-Ginta… - Murmuró Snow mirándolo.
-Phantom te usó y es algo que no pienso perdonarle, te metió en medio de una batalla que no es tuya y no lo toleraré. – Explicó Ginta mirándola. – Pero Alviss tiene razón, tu poder mágico es demasiado débil y tú eres demasiado inocente. –
-¿Inocente? ¿Débil? ¡Tú no eres el más indicado para decirme eso! – Exclamó indignada viéndolo. - ¡¿Acaso ya olvidaste quiénes te han protegido hasta el día de hoy?! –
-¡El War Game no es un juego, es una guerra real! – Exclamó Ginta con firmeza, sorprendiendo a todos. - Alviss fue bueno contigo porque sabía que no pertenecías al Chess no Koma, pero si regresas al War Game, el Chess no tendrá piedad de ti. –
-Conozco al Chess no Koma, estuve con ellos ¿recuerdas? – Replicó Yumeko.
-¡No, no los conoces! ¡Te engañaron! – Reprochó Ginta. – Al Chess no Koma no le importa nada, te matarán en la batalla sin dudarlo. –
-Puedo defenderme a mí misma, no necesito tu protección. – Replicó la castaña viéndolo fijamente. – Tengo que regresar al War Game, quiero hablar con Phantom…quiero una explicación… ¡Por eso tengo que volver! –
-¡Idiota! – Exclamó Ginta dándole una bofetada.
-¡Ginta!/Gin-tan! – Exclamaron Alan y Dorothy intentando calmarlo.
-¡¿Por qué no entiendes?! ¡Phantom te usó solamente! ¡Esto no es un juego Yumeko, es una batalla real! – Exclamó Ginta mirándola enojado. – No participarás en el War Game, te quedarás con Belle y Gaira-san, es una orden. –
-Tú no eres… ¡No eres mi hermano! - Murmuró Yumeko dándole una bofetada mientras retenía las lágrimas en sus ojos, su mirada furiosa se clavó en Ginta. – Tampoco eres mi padre… ¡Por eso…no tienes derecho de darme órdenes! –
-¡Me preocupo por ti, idiota! – Exclamó Ginta mirándola, levantó la mano sobre Yumeko y esta apretó sus ojos temerosa de otro golpe, Dorothy y Snow estuvieron a punto de detenerlo, pero se detuvieron al ver que Ginta abrazó a Yumeko con fuerza mientras comenzaba a llorar. – Me preocupo por ti, idiota…eres mi hermana menor… ¡No quiero que mueras…! –
-¿Eh? – Murmuró sorprendida.
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-¡No permitiré que mueras! –
-Gin-chan… - Murmuró mirándolo, tratando de sonar calmada. – Eso es imposible…porque eres un llorón y un debilucho…no puedes hacerlo. –
-Tal vez sea así, pero daré lo mejor de mí para cuidarte. – Dijo acariciándole la cabeza. – Confía en mí, ¿vale? –
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-Ginta-kun… - Murmuró abrazándolo también, las lágrimas retenidas en sus ojos comenzaron a caer sin que pudiera evitarlo, pero en su rostro había una sonrisa. – Eres un llorón y un debilucho…alguien como tú no puede protegerme, idiota…me necesitas… -
-Tal vez sea así, pero daré lo mejor de mí para cuidarte. – Respondió Ginta abrazándola más fuerte. – No permitiré que mueras, confía en mí. –
-Idiota. – Dijo separándose de él para verlo al rostro, limpiando las lágrimas de Ginta mientras le sonreía con su rostro bañado en lágrimas. – ¿Y quién te protegerá a ti? Si mueres… ¿Qué voy a hacer yo? –
-Yumeko… - Murmuró sorprendido mirándola.
-Por eso…por favor, Ginta-kun…déjame pelear contigo en el War Game. – Suplicó mirándolo a los ojos.
-Pero… - Murmuró Ginta indeciso.
-¿Qué más da, Gin-tan? – Interrumpió Dorothy sonriente. – No pasará nada si dejamos que Yumeko se una al equipo. –
-Así es, además Alan-san podría entrenarla al igual que nos entrenó a nosotros. – Apoyó Snow.
-Sin duda tiene un espíritu de pelea en ella, tenerla como aliada beneficiaría a MÄR en la lucha contra el Chess. – Dijo Nanashi mirando a Yumeko. – Sin contar que es una lindura de mujer. –
-¡Ni se te ocurra intentar coquetear con mi hermana, Nanashi! – Exclamó Ginta a la defensiva. - ¡Tiene 14 años, pervertido! –
-Pues yo no veo que esa chica tenga algo que sea útil. – Replicó Belle sentada en el hombro de Alviss. – Después de todo es débil. –
-No lo sé Belle, pero podría ser interesante ver sus progresos durante el War Game. – Dijo Alviss mirando a Yumeko.
-¡¿Qué dices, Al?! ¡¿No me digas que tú también te interesaste en ella?! – Exclamó con celos Belle volando alrededor de Alviss. - ¡Al idiota, tú no puedes ver a alguien que no sea yo! ¡¿Me estás escuchando, Al?! –
-Oye Yumeko-chan. – Dijo Jack poniéndose al lado de Yumeko con una sonrisa "coqueta". – Si quieres yo puedo ayudarte a entrenar. –
-¿Eh? – Murmuró Yumeko.
-¡Oye mono, no molestes a mi cuñadita! – Exclamó Dorothy jalando a Jack de la oreja para alejarlo de Yumeko.
-¿Cu-Cuñadita…? – Murmuró Yumeko con una gota en la cabeza.
-Muy astuta Dorothy…ganarte a la hermana de Ginta, es un movimiento ingenioso… - Murmuró Snow con un aura oscura a su alrededor.
-Solo espero que no sea una cabeza dura como Ginta... – Murmuró Alan.
-Ah… - Suspiró Yumeko con un gotero múltiple en su cabeza. - ¿Siempre son así? –
-Sí, siempre. – Respondió Babbo al lado de Yumeko mirando la escena.
-Ya veo… - Dijo Yumeko soltando otro suspiro, saliendo a la terraza de la habitación en la que estaban mientras que los demás continuaban sus asuntos absurdos.
-Ginta nunca nos habló de su hermana menor. – Dijo Babbo siguiéndola hasta pararse a su lado para verla al rostro. - ¿No se llevan bien? –
Yumeko negó con la cabeza. – Nos llevamos bien, pero…-
-¿Pero? – Preguntó Babbo confundido.
-Si te lo digo… ¿Prometes guardar el secreto? – Preguntó mirando de reojo a Babbo.
-Por supuesto, un caballero como yo sabe guardar cualquier secreto que se le sea confiado. – Respondió Babbo.
-Bien. – Dijo Yumeko suspirando. – La verdad es que… -
-¿Uh? ¿Dónde está Babbo? – Preguntó Ginta dándose cuenta de que no estaba su ÄRM.
-Tampoco está Yume-chan. – Dijo Nanashi recién dándose cuenta.
-¿A dónde habrán ido? – Preguntó Jack.
-Están allá. – Dijo Belle apuntando a la terraza.
-Ah, cierto. – Dijo Ginta corriendo hacia ellos. - ¡Oye Babbo, Yume-chan! – Los llamó llegando a donde estaban.
-Ginta-kun. – Respondió Yumeko girándose a verlo.
-¿Qué hacían aquí? – Preguntó Ginta confundido.
-Solo conversar. – Respondió la chica.
-¿Sobre qué? – Preguntó con curiosidad el rubio.
-Es mala educación preguntar sobre una conversación ajena. – Dijo Babbo viendo a Ginta. – Aunque ¿qué se puede esperar de un simple vasallo? – Dijo comenzando a reírse.
-¡Cállate, kendama oxidado! – Exclamó indignado Ginta.
-¡¿Cómo me dijiste, mocoso insolente?! – Replicó Babbo juntando su frente con la de Ginta en signo de pelea.
-¡Lo que oíste, kendama! – Respondió Ginta respondiendo su insinuación.
-¿Por qué tienes que pelear con todos, Ginta-kun? – Preguntó Yumeko.
-Bueno, es hora de salir, ya es hora de la siguiente ronda. – Dijo Gaira interrumpiendo.
-Sí. – Asintieron todos saliendo juntos hasta llegar a la explanada donde la gente de MÄR Heaven esperaba el anuncio de quiénes pelearían en esta ocasión.
-Bueno, es hora de decidir a los cinco miembros de MÄR que lucharán hoy. – Dijo Pozun mirando al equipo de MÄR. - ¿Quiénes serán? –
-Iremos Jack y yo, les mostraremos el resultado de nuestro entrenamiento. – Dijo Ginta dando un paso al frente.
-Sí. – Apoyó Jack siguiendo a Ginta.
-Yo también iré. – Dijo Alviss siguiéndolos.
-Yo iría, pero el campo me deja en desventaja, lo siento. – Se disculpó Snow.
-Yo iré. – Dijo Yumeko poniéndose al lado de Alviss.
-¿Estás segura? Con tu nivel actual podrían vencerte con facilidad. – Dijo Alviss mirándola con duda.
-Sí, estoy segura. – Respondió Yumeko con firmeza.
-Entonces yo iré también. – Dijo Alan incluyéndose a los 4 que ya habían pasado al frente.
-Lamentablemente ni Yumeko ni Alan pueden participar en el War Game. – Dijo Pozun sorprendiendo a todos.
-¡¿Qué quieres decir?! – Exclamó Ginta.
-Alan no presentó la prueba para ingresar al War Game y Yumeko tampoco. – Explicó Pozun.
-¡Pero ya participé en la batalla pasada! – Exclamó indignada Yumeko.
-Eso fue una petición de Phantom-sama, pero ahora que usted se ha unido a MÄR ya no forma parte del Chess no Koma, por lo tanto su trato especial se terminó. – Explicó Pozun mirándola.
-Que farsa… - Murmuró Dorothy. – Pero yo no tengo intenciones de luchar hoy. –
-¿Y Nanashi? – Preguntó Jack.
-Se fue con una chicas hace rato. – Respondió Snow.
-¡¿Qué?! ¡Imposible! – Exclamó Ginta.
-Necesitamos 5 miembros. – Murmuró Alviss pensativo.
-¡Oye, Cabeza de Tomate! – Gritó Alan viendo a Halloween, quien estaba parado en uno de los techos del Castillo viéndolo fijamente. - ¡Hace 6 años empatamos ¿no es así?! ¡¿Por qué no reanudamos lo que dejamos pendiente?! –
-Alan-san… - Murmuró Snow viendo a Alan.
-Lamentablemente las reglas dicen que ninguno de los dos puede participar. – Repitió Pozun mirándolos. – Así que… -
-Pozun. – Lo llamó Halloween con una voz tétrica, haciendo que Pozun diera un salto aterrado en su lugar antes de girarse a verlo.
-¿S-Sí, Halloween-sama? – Preguntó Pozun temblando ligeramente.
-Acabo de recibir una orden de Phantom, curiosamente pensamos igual. – Dijo Halloween sin apartar su vista de Alan. – Aceptamos la participación de Alan en este War Game como caso especial. – Aplausos y gritos de felicidad fueron exclamados por la gente del pueblo que sentía un alivio de escuchar aquellas palabras. – Y en cuanto a traidora, Phantom aprueba su participación en el War Game como integrante de MÄR. -
-¡Sí! – Exclamó Jack emocionado.
-¡¿Oíste eso, Yume-chan?! ¡Se permitió tu participación! – Exclamó Ginta mirándola.
-¡Sí! – Asintió Yumeko apretando el pendiente de Alfil que tenía en sus manos. – "Gracias, Phantom…" –
-En ese caso, ¿también puede Gaira-san? – Preguntó un hombre de la multitud mirando a Halloween.
-Phantom y yo hemos llegado a la misma conclusión. – Respondió Halloween. – No nos hace falta ningún viejo inútil. – Respondió desapareciendo del lugar.
-No se desanime, Gaira-san, usted mismo nos ha entrenado. – Dijo Jack animándolo. – Ginta y yo demostraremos nuestro progreso. –
-¡Sí, cuente con eso! – Respondió Ginta.
-Pozun. – Dijo Alan mirando al nombrado.
-¡Sí! – Respondió Pozun. - ¡Andarta! ¡Lleva a los 5 participantes al Campo Volcánico! – El Andarta de Pozun brilló y los cinco integrantes de MÄR desaparecieron del lugar. Todos los presentes inmediatamente levantaron la vista al "sol" que reflejaba la batalla como si fuera una pantalla, mostrando a los cinco miembros y a Pozun en el campo de batalla en espera del Chess no Koma.
Ya no puedo retroceder, sin importar cuánto dolor sienta, debo continuar. Porque este es el camino que elegí. Aun cuando esté cansada, adolorida, triste y sin fuerzas, no cederé ante el dolor. Es una promesa.
Porque yo soy…Toramizu Yumeko.
¡YAHALLO! xHimemikoYukix aquí~
Finalmente les traigo el capítulo 4 de ese fic, ¿qué les pareció? ¿Les está gustado? ¿Cómo les irá a los integrantes de MÄR en la siguiente batalla? ¡Espérenlo!
Dudas, comentarios, quejas, sugerencias y demás son bienvenidas en los reviews y serán respondidas en la sig. actua o por MP x3
¡NOS LEEMOS!
