CAPITULO SIETE

EN LA SOLEDAD DE MI HABITACIÓN

Oficialmente estoy castigado, aunque aún no sé por cuánto. Es un hecho ¡Odio a Scarlet! Es su culpa que esté castigado por algo que nunca dije. ¡La odio! Pero… me intriga, es odiosa, faceta que por el momento solo yo conozco, no sé si sus padres también le conozcan esa cara, lo más seguro es que no, supongo. Está loca o es una excelente actriz, no dejó su papel en ningún momento y también está el otro problema, esa loca quiere estudiar conmigo ¿Cuál es su estúpido problema? Y la respuesta que me dio: Porque yo estudio ahí, porque soy simple y ordinario ¡No lo soy! Al menos mi nombre se ha encargado de que no lo sea. Esa loca me crispa lo nervios y el solo pensar que en algún momento estudiaré con ella me hace querer vomitar ¡Maldita loca! Pateo una de las patas de la cama. Finalmente me siento en mi cama, derrotado. Esta vez me ganó, pero es que no es justo, yo no le hice nada, fue al revés, maldita… loca. Finalmente me recuesto viendo el techo, esto no me conviene, esta semana a partir del lunes inician las pruebas para entrar al equipo de fútbol de la escuela, esto claramente me va impedir entrar, siempre me ha parecido que a la hora de castigarme han sido muy duros conmigo.

Sigo viendo el techo, no es precisamente liso, tiene irregularidades, relieve y es de color blanco. Mi vista comienza a jugar con mi mente, algunas caras que antes no estaban se forman pero al buscar nuevas figuras y volver al punto anterior, ya no están, juraría que en otro lado vi una pelea de leones. Si, lo sé, mi techo es como ver las nubes pasar, aunque a diferencia de estas, las imágenes de mi techo cambian a una velocidad más elevada. Empiezo a sentirme relajado, me alegra saber que al menos en estos momentos la loca no puede arruinarlo, eso me calma y en cierta forma me pone feliz. Sigo viendo el número infinito de imágenes que se pueden crear en mi techo, una manada de conejos, eso es nuevo; un dragón, eso ya está mejor; un águila volando majestuosa y a lo lejos una parvada de palomas ¿Palomas? Creo que tengo un lado ñoño después de todo, pero curiosamente las palomas me recordaron a otra paloma, la cual solo compartía con ellas el nombre. Cierro mis ojos y comienzo a visualizarla, con esa sonrisa que me gusta tanto, el hecho de que tal vez a ella le guste mi nombre. Recuerdo sus rizos ébano y sus ojos caoba, ella me gusta, eso es todo y es gracias a ella que me siento mejor.

Todo iba bien, hasta que escucho que abren la puerta de mi habitación, escucho pasos.

– Lokien Blond – escucho a mi madre llamarme y yo, enfadado por interrumpir mi ensoñación me vuelvo a sentar en mi cama.

– ¿Si? – le digo para que prosiga los pasos para castigarme.

– ¿Por qué te portaste así con Scarlet? La pobre chica se fue llorando hasta su casa – me empezaba a relatar los por menores.

– Yo no le hice nada, solo le pregunté la razón por la cual quiere estudiar donde yo, y es que perdóname mamá, pero apoyo a mi hermana en eso de que pueden costearse algo en el sector privado, no le creí ni por un segundo que tuvieran problemas financieros. En cuanto a lo de su abuelo, le creo, pero el hombre podría ayudarle a sus padres; en el supuesto caso de que enfrentaran una crisis económica; con los estudios de su nieta. Digo, se ve que el venerable señor es rico o por lo menos tiene el dinero para ayudar. Yo he estado dentro de su casa y créeme cuando te digo que nada de lo que hay ahí es corriente y/o vulgar. Y volviendo con lo de la supuesta "crisis" ¿No podrían vender algo de eso? Se ve que tienen artefactos originales que valgan algunos miles, eso les ayudaría por algunos meses, sino es que años – terminé mi pequeño discurso, ella solo me evaluó y seguramente a mi discurso también.

– Después de separar la idea del contexto, te molesta el hecho de estudiar con ella ¿Cierto? –

– Si – respondo.

– ¿Solo eso? – vuelve a preguntar.

– Que si – vuelvo a responder y hay un pequeño lapso de silencio.

– Quiero recordar que llegaste a mencionar que era superficial y mimada. Pero cuando la conocimos, ella era una chica encantadora, no vi nada de lo que llegaste a describir. Ahora dices que los Wishwood no están en crisis, cuando últimamente se ha visto que de verdad hay problemas económicos en nuestro país. Lokien, llámame loca o lo que sea… – si claro, te llamo loca y me mandas fusilar, cualquier otro adjetivo y sería el mismo resultado solo que con tortura previa, no gracias, paso –… pero creo que a ti simplemente no te caen los Wishwood, ignoro el motivo y dudo que en este instante me lo digas, pero debes escarmentar y dejar de juzgar libros por su portada. No podrás salir en una semana – sentenció.

– Pero ¿Por qué? – pregunté molesto, – ¿Solo por decir la verdad? Está bien, pero te juro que soy inocente, nunca le dije nada de eso a Scarlet, sin importar que me creas o no – ella continuaba viéndome severa – Pero te voy a corregir, los Wishwood no me caen mal porque no los conozco muy bien, pero Scarlet es otra cosa, después de esta injusticia que cometen conmigo no puedo más que odiarla ¡La odio! – terminé gritando con toda mi furia contenida que mi padre alcanza a presenciar, ya que entró en el momento que exploté.

– ¡No le levantes la voz a tu madre! – me reprendió pero yo solo los veo con furia, – Y esa mirada aumentará tu sentencia, si tu madre dijo una semana, gracias a tus acciones el castigo se extiende un mes – terminó y salió de mi cuarto junto con mi madre.

Estoy estático, siento mi sangre fluir, me hierve, me sofoca, de verdad que no puedo contener el impulso asesino que ahora me está dominando, me aferro a lo poco que me queda de lucidez, debo hacer algo antes de que cometa alguna estupidez, escenas violentas de como Scarlet yace ante mi sin vida, me atacan. Lo que queda de mi cordura me aconseja golpear algo, lo que sea o gritar.

Veo mi escritorio, unos libros, libretas y lapiceros; los arrojo en mi desfogue de ira, desgarré unas cuantas hojas de libreta, pero aun no es suficiente, voy a mi cama, me hinco sobre ella y comienzo a golpearla ¡Maldita Scarlet! ¡Mil veces maldita! Miro mi almohada, mi último escape, me lanzo sobre ella, escondo mi cara en ella y grito con todo el aire que hay en mis pulmones, mientras golpeo con un puño el colchón, justo a un lado de mi cabeza.

Realmente no se cuánto duré haciendo esa rabieta, ahora el impulso asesino y mi ira se han apaciguado, decido hacer el recuento de los daños en mi habitación. Libros, hojas, libretas, bolígrafos esparcidos por el piso, afortunadamente veo que solo arranqué hojas de cuadernos, me suicido si son de libros, porque son de la escuela y otros son de mi gusto personal, pero ¿Qué dice esta hoja? Recojo la hoja que me llamó la atención, al verla me pongo frio y me deprimo, era mi ensayo para la clase de español, la cual debía entregarse el lunes, o sea pasado mañana. La cual era de ocho a nueve hojas con letra mediana e ilustraciones. Me golpeo la frente, pero si soy un estúpido, todo por culpa de esa… no, no debo pensar en ella o volveré a mi antiguo estado. Lloro internamente por la tontería que hice y ahora debo traspasar todo; bueno, tampoco es que tenga otra cosa que hacer, de hecho tengo un mes de aburrimiento. Ya puedo irme despidiendo de entrar al equipo de fútbol de la escuela. Me pregunto, pasando el mes ¿En qué ocuparé mi tiempo libre?

Este capitulo fue díficil para mi, me reprimí un poco en el momento del berrinche de Lokien, en mi mente fluía con escenas de golpes imaginarios a Scarlet, pero sentí que un chico no debe golpear a una chica ni siquiera imaginandolo, así que por eso me reprimí. Sinceramente no sé lo que piense un chico a la edad de doce años cuando una chica arregla una situación contraproducente para él, creo que si el protagonista fuera chica tal vez si hubiera puesto la escena tal y como fluía en mi cabeza, aun así pido disculpas si resultó de todas formas de mal gusto.

enzo. zarate. 71: Y eso que todavía falta para descubrir las verdaderas intenciones de Scarlet.

Princesa Twilight Sparkle 1: Bienvenida y lamento la tardanza, aquí tuviste la continuación.