CAPITULO DIEZ
TRAMPA
Las clases siguieron su curso hasta que el receso llegó, me encaminé rápido a la salida del salón, más que nada para evitar a la innombrable, topándome así con Unix.
– ¿Es ella? – me preguntó señalándome a Scarlet.
– Si, que no te engañe su apariencia de niñita perfecta, solo lo hace para hacerme quedar mal – le advertí.
– Es una lástima – sonrió mientras la veía.
– ¿Lastima? ¿Por qué? – pregunté confundido.
– Es muy linda y sonríe como ángel – dijo con cara de idiota. Eso quiere decir que… ¡No! ¿En serio? ¡Creí que Unix no podía ser más idiota!
– ¿Te gusta la loca esa? – pregunté entre sorprendido y asqueado.
– ¿Qué? ¡No! – dijo exaltado, pero su sonrojo no pasó desaparecido ante mis ojos.
– Bueno, tengo que irme, porque si no llego pronto con el profesor Stevenson, me irá peor – me dijo como si quisiera cortar la conversación e huir inmediatamente, cosa que hizo. Que ni crea que se salva de mi interrogatorio, ya tendré la oportunidad; sonrío malicioso para mis adentros.
– ¿Y bien? ¿Me vas a enseñar la escuela? – escuché la horrible voz de Scarlet a mis espaldas. Me giré y la vi, con los brazos cruzados y un rostro serio.
– No y sé muy bien lo que dijo el profesor, pero no. No me importa si me castigan, no voy a ser tu guía – le dije de forma clara y ella sonrió de medio lado, soltó un leve "ja" y después se acercó a mí, violando mi espacio personal. Mirándome a los ojos y viéndonos cara a cara.
– Escúchame muy bien, Lokien. Lo que ocurrió en tu casa solo fue un aperitivo, una degustación de que puedo hacer de tu vida un infierno – terminó dándome una sonrisa hipócrita.
– ¿Y bien? ¿Nos vamos? – dijo adelantándose por el pasillo, con sus manos entrelazadas atrás y brindándome su linda sonrisa de princesa, justo al pararse para que yo la alcanzara.
La misma sensación que sentí el sábado comenzó a envenenarme, creo que no sabe lo mucho que mi autocontrol estaba luchando conmigo. Ella se acercó a mí, poniéndose en peligro.
– Si eres cooperativo, haré que te levanten el castigo. Si haces todo lo que te diga, cosas interesantes, incluso agradables podrían pasarte. Si eres mi sirviente, seré buena contigo – me propuso. Lo de levantarme el castigo sonaba interesante, pero NUNCA seré su sirviente. Curiosamente el negarle su capricho calmó mi ira un poco.
– Mi respuesta es no y arréglatelas como puedas – le dije y comencé a caminar dejándola atrás.
– ¡Y dime Lokien! ¡¿Crees en lo imposible?! – me gritó y yo me giré sorprendido. Era la pregunta, palabra por palabra que esa figura encapuchada me preguntó en mi sueño antes de enterrarme el cuchillo raro en el pecho.
La observaba sorprendido, ella tenía una especie de frasco pequeño que contenía algo negro en él, lo arrojó hacia mí. El frasco cayó a mis pies, rompiéndose en mil pedazos, pero lo que me asustó fue que la cosa negra se transformó en humo negro, tanto oscuro como la brea y demasiado espeso. Tosí y abanicaba por todos lados para despejar el humo. Cuando eso finalmente sucedió, vi que a mi alrededor ya todo estaba oscuro ¿Tan pronto anocheció? Miré por una ventana, no había estrellas en el cielo y absolutamente todo estaba apagado en los alrededores, no parecía que tuvieran electricidad ni en las casas aledañas. Esto era raro, todo estaba tan oscuro como la boca de un lobo, aunque si había algo que resaltaba: La luna, estaba tan roja como cuando hay un eclipse. También el ambiente se sentía pesado y yo estaba solo ¿Qué diablos estaba pasando?
Lamento la tardanza.
Princesa Twilight Sparkle 1: Gracias y lo del sueño es como una premonición, como ya habrás descubierto, pero aun hay más que ese sueño oculta. Scarlet es tramposa y siempre obtiene lo que quiere o si no... lo verás en el siguiente capitulo.
Enzocris: Esa es la intención, espero seguir haciéndolo.
Gracias por leer, nos vemos en el siguiente capitulo.
