CAPITULO DOCE
EL SIRVIENTE
– ¡Debemos irnos! ¡¿Dónde está la salida de este lugar?! – pregunto desesperado.
–En nuestros pies – contesta como si fuera cualquier pregunta. Miro abajo y veo el líquido derramado; entiendo, en una loca idea que viene a la mente es que si lo bebíamos, regresaríamos a nuestro mundo, pero ahora…
– Estamos acabados –digo resignado, esas cosas ya entran, una de ellas está por atraparme.
– Descuida, el que se rompiera a nuestros pies es lo que debía suceder – dice calmadamente y recuerdo que esa tipa estaba loca. Una mano me toma del brazo, sentí que algo me quemaba en esa parte de mi cuerpo, miró al dueño de la mano, sentí el terror al ver su cara cuarteada con trozos rotos como vidrio quebrado sin ninguna emoción, no poseía ya su mandíbula inferior y sus ojos echaban lágrimas negras igual que un grifo abierto. Mi horror se incrementa cuando esa cosa intenta jalarme de su lado. Grite de dolor y terror.
– ¡Es mío! – grita Scarlet quien toma mi otro brazo, manteniéndose firme sin moverse de la mancha blanca. Mi otro brazo duele cada vez más mientras la criatura lucha por llevarme, de pronto algo brilla ante nuestros pies, era la mancha que empezaba a brillar. Scarlet aún está firme, la luz nos envuelve sin embargo el dolor de mi brazo es insoportable, de la nada todo se volvió negro.
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Abro los ojos lentamente, me siento débil, estoy acostado en algo que reconozco como una cama, mi vista al fin enfoca, descubro que estoy en la enfermería de la escuela, miro por la ventana, es de día, busco el reloj; es la una con diez de la tarde, estoy solo, o lo estaba ya que la enfermera acaba de entrar.
– Ya íbamos a llamar a un hospital, de todas formas su madre ya viene en camino, aun así debe ir al hospital para revisen que tan grave está su brazo izquierdo – comenta y de inmediato trato de mover ese brazo ¡Argh! Duele terriblemente, como nunca he experimentado, al menos no en la vida real ya que en ese sueño extraño, porque estoy seguro de que fue un sueño raro con Scarlet, ahí juraría que el dolor era cien veces peor.
– ¿Por cuánto tiempo he estado inconsciente? – le pregunto a la enfermera.
– Una hora, tratamos de reanimarte, aunque al final desistimos, es una suerte que despertaras. Eres muy valiente, tal vez recibas un reconocimiento por parte del director – me sonríe y la miro confundido.
– ¿Disculpe? No entiendo –.
– ¿No lo recuerdas? – pregunta y yo niego con la cabeza.
– Le mostrabas la escuela a la señorita Wishwood, cuando iban bajando las escaleras, ella se tropezó y tú la atrapaste, desafortunadamente la fuerza de la caída los llevo para atrás, tu brazo debe haber sido lo primero que toco el suelo, es lo que pienso al verlo fracturado y de esa forma tan dolorosa; mientras tu cabeza chocó con la pared dejándote inconsciente en el acto, o al menos eso dijo la señorita Wishwood, quien siendo un mar de lágrimas llegó pidiendo ayuda – me cuenta una historia que no recuerdo, porque antes de tener ese sueño extraño yo me negué a enseñarle la escuela.
– No recuerdo nada de eso –.
– Debe ser por el golpe en la cabeza – eso del golpe no me cuadra, ya que mi cabeza no me duele, solo el brazo.
– Espera a que llegue tu madre, mientras tanto, hay una persona que quiere hablar contigo, los dejaré a solas, aunque estaré cerca por si me necesitan – dice alejándose rumbo a la puerta y haciendo una seña para que quien fuera que estuviese ahí, entrara.
La enfermera sale y en su lugar entra la insufrible de mi vecina. Tiene una leve sonrisa de autosuficiencia en su rostro, la cual se ensancha más al ver mi mirada de odio.
– Me alegra que ya estés consciente, Lokien –.
– No te creo ni una palabra – le digo molesto.
– Pues deberías, pero no vine hablar de eso, mi querida mascota… – ¿Mascota?
– ¡Yo no soy tu mascota! – le grito molesto.
– Aceptaste y bebiste mi sangre en la sub-dimensión ¿Lo olvidas? – me recuerda esa parte del sueño ¿Cómo lo supo?
– No fue un sueño, Lokien, fue real. Pero no iba a llegar corriendo a pedir ayuda diciéndoles a todos que regresamos de una sub-dimensión, que un Deseo Oscuro te atrapó por leves segundos, drenando tu energía, motivo por el cual quedaste inconsciente y con un brazo lastimado, el cual tardarás meses sino es que años en recuperar su total movilidad, afortunadamente para mí, eres diestro – me explica relatándome lo último que recuerdo de mi sueño, estoy sorprendido.
– ¿Cómo supiste que soñé con eso? –.
– Lokien, regresa a la realidad. Mira tú brazo izquierdo, parece un gran golpe, como si te hubieses roto ligamentos, venas y la sangre no saliese, hemorragia interna si lo quieres ver así, pero esa es una quemadura hecha por Deseos Oscuros, si la observas detenidamente, descubrirás que tiene la forma de la mano que te atrapó – me explica, por curiosidad reviso mi brazo y veo que en una parte parecían dedos marcados, un frio de ultratumba recorre mi cuerpo. Eso… no había sido… un sueño, en verdad… pasó. Grito aterrado. De pronto me siento rodeado por algo suave y cálido, descubro que Scarlet me está abrazando y acaricia mi cabeza como si de verdad me apreciara ¿Por qué lo hace? Tal vez en el fondo me aprecia ¿O estoy cayendo al igual que los demás? Ella no es tan mala como pensaba, tal vez he sido injusto con ella.
La puerta se abre y la enfermera entra, entonces recuerdo que ella solo actúa lindo cuando alguien ajeno está por llegar, esa es la respuesta, ella solo es linda cuando los ajenos llegan.
– ¿Lo calmaste? – la enfermera pregunta sorprendida, confirmando mi sospecha, Scarlet asiente mientras deja de abrazarme.
– ¿Qué ocurrió? – pregunta de nuevo.
– Hasta ahora no había visto como estaba su brazo, así que le sugerí verlo, lo siento, ahora sé que no debí hacerlo – se disculpa y veo el arrepentimiento en su rostro, en verdad es buena actuando, de no ser porque conozco su verdadera cara, hasta yo le creería.
La puerta se abre nuevamente dejando entrar a Unix, Biana y Paloma.
– ¡Loki! ¿Estás bien – pregunta Unix preocupado aunque yo lo miro molesto, – Lo siento, pregunta tonta – se disculpa y veo que con solo ver de nuevo a Scarlet volvía a poner cara de idiota.
– Hola de nuevo – la saluda a ella.
– Hola – le responde y se aparta de mí, – No quiero incomodar, esperaré afuera. De todas formas, creo que te veré en tu casa – dice mientras se va.
– ¿Ella es Scarlet? – pregunta Paloma.
– Si – respondo.
– Es muy linda ¿No? – comenta Unix con cara de enamorado, siento lastima por él, – Digo, para ser la bruja insoportable que dices que es – trata de aminorar el hecho de que se le notó que le gustaba esa bruja.
– Sabes que esas son de las peores, hermanito – comenta su hermana, Biana, – ¿Cuánto apuestas a que fue ella quien lo tiró de las escaleras? Y después, para zafarse de la responsabilidad contó esa historia de que Lokien la salvó – expone a continuación como si fuera una treta de Scarlet, como si la conociera tan bien como yo. Sonrío satisfecho, al menos existe una persona aparte de mí que es inmune a la doble cara de esa bruja.
– ¿De verdad fue así? – exclama Unix, supongo que es por mi sonrisa que es difícil de ocultar.
– No… es cierto que me caí – miento al ver a la enfermera ahí, quien después vuelve a salir.
– Pero así no fueron las cosas – comienzo a contar "mi versión" de la historia contada por Scarlet. Odio admitirlo, pero si digo la verdad quedaré como un loco y ahí debo darle un punto bueno a Scarlet.
– Verán, yo nunca acepté de hacerle de guía turística a la bruja, ella comenzó a rogarme, incluso pidiéndome perdón, eso último fue porque la obligué en cierta forma al decirle que solo la ayudaría si me pedía perdón, hubieran visto como le costó hacerlo, pero descubrió que al igual que ella también puedo mentir y me negué aunque me pidió perdón… – todos me observan, en verdad disfruto que aunque fuera solo en mi imaginación el poder torturarla – … caminé rápido para ir a la planta baja y descendí rápidamente las escaleras, ella aun queriendo que la ayudase, encaprichada como ella sola, bajo las escaleras y se tropezó. En verdad quiero que sufra, pero sería cruel de mi parte dejar que se matara, así que la atrapé y el resto ya lo saben – termino de contar "mi versión".
– Vaya, aun enojado eres buena persona, Lokien – comenta Biana.
– Muy amable – me sonríe Paloma y sentí que veía sonreír a un ángel.
– ¡Rayos! ¿Por qué tuvieron que castigarme? – se lamenta Unix y todos lo miramos confundidos, – Así no te hubiera pasado eso – complementó. Esta explicación bastó para Biana y Paloma, pero yo sé que solo quería ocultar el hecho de que le gustaba esa bruja. La enfermera vuelve a entrar.
– Disculpen, chicos, pero la madre de Blond ya ha llegado para llevárselo – nos informa, ellos solo asienten con la cabeza.
– Bueno, ya nos contarás después – se despide Paloma que se va con los gemelos.
Mi madre entra rápidamente.
– Nene ¿Estás bien? ¿Qué te pasó exactamente? – pregunta preocupada.
– Me caí y me lastimé el brazo – le relato la "versión corta".
– Scarlet está afuera y me contó todo, pero quería oírlo de tus labios, mi nene – me abraza, – ¡Ay, mi niño! Fuiste muy valiente. La pobrecita no hallaba ni como pedirme disculpas, lo bueno es que estás despierto, ahora te voy a llevar al hospital – me dice. Scarlet aun pretende hacerse pasar por niña buena, suspiro resignado, supongo que gracias a esto me van a levantar el castigo.
Salimos de la enfermería y Scarlet estaba a fuera con cara de arrepentimiento.
– Señora Blond ¿Puedo despedirme de Lokien? Y de nuevo quiero pedirle disculpas, si yo no fuera tan torpe… – dice una Scarlet supuestamente arrepentida.
– Nadie te está culpando Scarlet, los accidentes ocurren, y claro que puedes despedirte, pero ten mucho cuidado – accede mi madre y Scarlet me abraza nuevamente, pero su verdadera intención es hablarme al oído.
– No me des las gracias aun. Te levantarán el castigo y créeme cuando te digo que iré todas las tardes a tu casa a partir de hoy, si te niegas a recibirme haré que tu lesión empeore hasta que te quedes sin brazo – me amenaza para después soltarme, – Te deseo suerte Lokien y una vez más, perdón por ser tan torpe y hacer que te fracturaras el brazo – me dice interpretando su papel.
En el hospital me pusieron una férula y dijeron que iba ir constantemente a revisiones hasta que mi brazo sanara; extrañamente, los doctores no vieron esas marcas de dedos. Finalmente volvimos a casa donde mi padre y mi hermana nos esperaban.
– ¿Cómo te encuentras, cachorro? – pregunta mi padre.
– Bien, dentro de lo que cabe – le respondo.
– ¿Quién diría que mi hermanito al fin tendría pantalones? – dice Nina con una gran sonrisa.
– Karenina – la llama mi madre molesta.
– ¿Qué? Es un cumplido – sonríe más y yo la imito.
– Gracias – le digo.
– Ve a descansar, supongo que el castigo se anula, te llevaré algo de comer a tu cuarto – me dice mi madre y subo.
Me tumbo en mi cama, hace mucho que no me sentía relajado. Cierro mis ojos.
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Siento una mano en mi pierna y despierto, ni siquiera me dí cuenta que me había quedado dormido. Veo a mi madre a mi lado, sonriendo.
– Tienes visita y te ha traído pastel de chocolate, tu favorito – me cuenta.
– ¿Quién? – pregunto.
– ¿Puedo? – escucho la voz horrible de Scarlet, había olvidado su amenaza.
– Claro, entra – concedo y mi madre sonríe.
– Bien, los dejo solos, enseguida subo con dos platos con pastel – sonríe y se va.
– El que no muevas tu brazo ayudará a que los canales de energía se restablezcan, bien pensado en los médicos de aquí – comenta mientras toca mi férula.
– Creo que lo hicieron por que lo tengo roto, genio – me aparto de ella, no me gusta que me toque, lo soporto en público solo porque así ya no iba a salir perjudicado.
– Bueno, pues a lo que vine entonces. Vengo a informarte de la forma en la que nos vamos a tratar de ahora en adelante – comienza.
– Te escucho –.
– El frasco que te di era una poción hecha con mi sangre… –.
– ¿Qué? – de pronto siento un asco terrible y después me dio lastima saber hasta qué punto ella necesitaba entrar a un psiquiátrico. Poción, ja, falta que ahora me halla envenenado creyendo que me daba otra cosa.
– Si me dejas de interrumpir entenderás todo. Se llama "Vinculo del Maestro", no solo voy a ser tu ama, también tu maestra, te enseñaré… –.
– ¿Bromeas, cierto? – pregunto tratando de contener la risa, pobre lunática.
– ¡Deja de interrumpir! – me grita molesta, – Te decía que te enseñaré en el arte de la magia y no me interrumpas o te golpearé – amenazó cuando iba a hablar, – Te elegí porque eres simple y ordinario. Verás, hace meses perdí mi magia, como bien has podido suponer aunque sea insultándome, soy una bruja o debería decir era… hasta que en mi escuela me pusieron una trampa en la cual quedé como culpable ¿Conoces el sentimiento, verdad? – sonríe burlona y yo la miro molesto, – Solo que a diferencia tuya, me castigaron de por vida quitándome mis poderes. Como ya sabrás, Laila y Wayra no son mis padres, ellos son mis guardianes que por órdenes de mis verdaderos padres, tienen que cuidarme. Laila es un hada madrina y Wayra es un genio. Fui expulsada de la dimensión mágica, es parte del castigo de quitarme mi poder, por si quieres saber. He sido condenada a vivir con humanos normales ¡Y eso es frustrante! Pero por suerte, aun no lo tengo todo perdido, existe la esperanza de que si vuelvo a un humano ordinario en un brujo, podré recuperar mi magia. Aunque si le agregamos que ese humano es demasiado común y corriente y lo convierto en el mejor de todos, yo podré regresar con méritos y tendrán que comerse sus insultos – me explica su plan y yo solo arqueo una ceja.
– Supongamos que te creo por un segundo ¿Acaso lo que hiciste con las cosas esas…? –.
– Deseos Oscuros – me corrige.
– Lo que sea ¿Eso qué hiciste no era magia? – le pregunto.
– No exactamente. Las pociones son como cocinar, cualquiera puede hacerlo, aunque no te garantizo los resultados. Pero yo, pongámoslo así: Era la mejor estudiante de cocina antes de que me expulsaran injustamente – sonríe vanagloriándose, – Sin embargo, ya que bebiste la poción con mi sangre, debido a que esta contiene magia, me otorga poder sobre ti, ya que aquel que tenga mi sangre no podrá negarme nada – sonríe y yo cada vez tenía menos dudas sobre su salud mental.
– ¿No me crees? Bueno, párate y salta dos veces en un pie – me dice e inconscientemente obedezco, en un inicio me parecía que lo hacía por cuenta propia, pero después de efectuar su orden me di cuenta que ¡Yo nunca la hubiera obedecido! Sin embargo era mi propia voluntad la que me obligó a obedecer, no es posible…
– ¿Aun no? Bueno, pues no me dejas opción, este te va doler: Con un puño golpéate aunque no tan fuerte el brazo izquierdo en la parte más afectada – ¿Qué? Eso jamás ¡Argh! No noté cuando mi puño derecho se movió por si solo y acató esa orden, en el fondo parecía que había sido mi propia idea, una no muy buena.
– ¿Ya estas convencido? – pregunta sonriendo y yo estoy atónito, – Ahora verás, siempre que te ordene algo deberás hacerlo de buena manera o de lo contrario, podrías encontrarte caminando a mitad de la noche rumbo a un barranco por el cual te tirarás. Eres mi aprendiz, pero también eres mi sirviente, harás lo que yo diga, quieras o no – me sonríe maliciosa. Yo la miro con odio. Estaba a su merced y si protestaba, un lindo precipicio me esperaría. Entonces de la nada, ella comenzó a acariciar mi mejilla con el dorso de sus dedos, si mis sospechas son ciertas, alguien entrará pronto a mi habitación.
– ¿Estoy interrumpiendo algo? – se asoma Nina, confirmando mis sospechas del cambio de actitud de Scarlet.
– ¡No es lo que crees! – me alejé de Scarlet, quien solo sonríe divertida. No hay que ser genio para saber que me puse muy rojo.
– No te preocupes, te guardaré el secreto, pero me debes un favor – se fue riendo divertida.
– ¡¿Y tú por qué sonríes?! ¡Te han emparejado conmigo! – le grito molesto a Scarlet.
– Yo sé que no es verdad, además de que puedo hacerle cambiar de opinión cuando yo quiera. Aunque debo admitir que fue lo único que se me ocurrió, su presencia estaba acercándose muy rápidamente – confiesa.
— ¿Sentir presencias no es parte de eso del poder mágico? — pregunto confundido.
— No, cualquiera que se entrene bien, aún sin magia, puede sentir presencias. Yo tengo mucha práctica — me explica.
– Por eso tus cambios de actitud conmigo – razono en voz alta.
– Si, ahora que eso ha sido aclarado, Lokien, lo único que te queda es aceptar tu nueva vida como mi mascota. No te preocupes, te librarás de mi, tan pronto hayas adquirido la magia y seas un brujo poderoso – ríe.
Yo solo puedo desear que todo fuera como antes, el que me llamaran Lucky ya no sonaba tan mal como el soportar a esta loca como mi maestra y ama ¿En qué problema me metí?
Disculpen la tardanza nuevamente, voy a tratar de organizarme para ver si puedo actualizar más seguido, esto es con todas mis fics.
Princesa Twilight Sparkle 1: Gracias por haberme comentado nuevamente, lamento la tardanza. Y finalmente Scarlet ha respondido a tu pregunta, espero que te haya dejado satisfecha y si no es así, pues dime ¿Que era lo que imaginabas que iba a ser la chica? El pobre de Lokien va a sufrir mucho, a no ser que piense en algo para contraatacar, todo puede suceder.
Gracias por leer, espero poder actualizar más seguido, es mi meta.
