||AUTORA: EAGLE QUEEN||

DISCLAIMER: °LOS PERSONAJES Y LOS ESCENARIOS AQUÍ NOMBRADOS SON PROPIEDAD DE MASAMI KURUMADA Y TOEI ANIMATION°

PATINA CONMIGO.

JUNE X CAMUS

El día de navidad había llegado ya y aunque Grecia era un lugar que frecuentemente ardía bajo el sol, ese invierno parecía un regalo de los dioses que por primera vez la nieve tiñera con su color blanco todo el lugar. Los pequeños copos de nieve cayendo lentamente por todo el paisaje solo le recordaban a él… cerró sus ojos y llenó sus pulmones de aire para después soltar un suspiro, sabía que aquel pequeño momento que vivió junto al caballero dorado de acuario solo había sido un impulso que jamás se repetiría y es que después de eso nunca se buscaron.

FLASHBACK

June había decidido salir a patinar esa tarde a la pista de hielo que se encontraba en Rodorio, sentir el frío del hielo le recordaba al caballero de la mirada gélida que en más de una ocasión la había puesto a temblar solo con mirarla.

Rentó unos patines de hielo y para su mala suerte al dirigirse a la pista de hielo, se dio cuenta de que esta se encontraba totalmente arruinada debido a las altas temperaturas del sol que se había adueñado de Grecia ese verano, decepcionada caminó sin un rumbo fijo y sumergida en un mar de pensamientos que la llevaban siempre a la misma persona… Camus. De pronto se detuvo bruscamente al darse cuenta que había llegado a un lugar de Rodorio donde había vegetación media y una pequeña laguna con agua tan cristalina que por un instante perdió su mirada ahí, se adentró un poco más fascinada ante tanta belleza paisajística y se agachó a la orilla de la laguna para ver su reflejo cuando de pronto escuchó una voz.

-¿Qué ves?- fue la seca pregunta pronunciada por una voz que reconoció inmediatamente.

-Señor Ca- Camus… que… que agradable sorpresa- dijo ella mirando en el reflejo del agua al caballero que se paraba al lado de ella, torpemente se limpió la mano en sus jeans y se puso de pie.

-Solo Camus- dijo él. –¿Es hermoso no?- preguntó Camus con la mirada perdida en el lago.

-Sí. Es muy hermoso y cristalino- dijo ella volteando hacia Camus, fijó su mirada en los patines que cargaba Camus en su mano derecha y preguntó. –Usted… perdón, digo… tu también venías para patinar en Rodorio?-

-Así es June, ¿Tu sabes patinar?- preguntó el galo fingiendo demencia pues desde que un tiempo atrás la vio patinar sobre la pista de Rodorio, el era su más ferviente admirador sentándose tarde a tarde para ver como June se desenvolvía con facilidad en una de las grandes pasiones del francés, el patinaje.

-Sí, patinar es… una forma de distraer mi mente para dejar de pensar en asuntos que me aturden un poco- dijo la rubia sentándose sobre el pasto.

-Y esos asuntos, ¿Te perturban mucho?- preguntó el galo agachándose a la altura de June para escudriñarla con su gélida mirada.

June tartamudeo al ver los ojos de Camus, algo en esa mirada la despojaba de todas las armas que usaba para ocultar los sentimientos que habían nacido al conocer al caballero de acuario. –Yo… y- yo- ssi- si me aturde un poco… mucho en realidad; por eso decidí venir hoy a Rodorio, para patinar y olvidarme un poco de eso- dijo dejando de lado los patines que acababa de rentar.

-Ya veo, y el intenso sol de verano arruinó tus planes- dijo Camus enarcando un ceja y sentándose al lado de ella.

-Sí. Eso parece- respondió ella.

-¿Esos son tus patines?- preguntó el galo señalando los patines que descansaban al lado de la rubia.

-¡Ohhh…no! estos patines los rente hoy. Los patines que solía tener hace mucho que dejaron de venirme, fueron el último regalo que mis padres me dieron- explicó la amazona con cierto dejo de tristeza en su voz.

-Puedo imaginar que te gustaban mucho- dijo el acuariano volteando el rostro hacia el lado contrario a donde se encontraba June.

-Claro, de todos los que tuve cuando era pequeña eran mis favoritos. Tenían mucho valor sentimental para mí, aún los recuerdo perfectamente…eran unos risport royal color blanco y mi madre los decoró con pedrería color rosa que se veía divina cuando realizaba giros Layback Spin o alguna de sus variaciones- dijo la rubia suspirando, la nostalgia que emitió hizo sentir a Camus culpable de haberle recordado cosas que por el tono en su voz, aún le dolían.

-Veo que mi curiosidad te ha puesto triste, discúlpame- dijo el galo volteando hacia June. –¿Qué te parece si para olvidarte un poco de las cosas tristes patinas conmigo?- preguntó Camus tratando de levantar los ánimos de June.

-Me encantaría señor Camus… ¡ouch! Perdón, me encantaría Camus, pero aquí no hay ninguna pista de hielo para hacerlo- respondió ella haciendo una pequeña mueca detrás de su máscara plateada.

-¿Quieres ver magia?- preguntó el galo esbozando una leve sonrisa mientras veía como June asentía ante su pregunta. –Solo cierra un momento tus ojos por favor- pidió Camus a la rubia.

June cerró los ojos sintiendo como un cosmos cálido crecía y crecía a su alrededor camuflajeándose a la perfección con lo frío que comenzaba a ponerse el ambiente.

-Listo, puedes abrir tus ojos June- dijo Camus mientras se colocaba los patines.

La amazona de camaleón abrió los ojos y quedó maravillada al ver el lago convertido totalmente en hielo.

-Ven, vamos- dijo Camus mientras se paraba sobre el hielo con los patines puestos y estirando su mano para tomar la de June invitándola a patinar.

La rubia se puso los patines tan rápido como pudo y tomó la mano de Camus para que la ayudara a pararse sobre la improvisada pista de hielo, la mano del caballero de acuario era tan fría como el mismo hielo que se encontraba debajo de sus patines, mientras que la mano de June emanaba una calidez que hizo sonrojar un poco al galo cuando la sintió. Desde su llegada al santuario June había acaparado la total atención del joven francés que aunque no lo admitiera, ella le atraía mucho más de lo que él quería creer.

-Es… es, increíble- dijo ella maravillándose al observar el cristalino lago convertido en hielo. –Te imaginas si nevara aquí en Grecia- preguntó ella.

Camus se acercó a June hasta quedar a escasa distancia de ella. Extendió la palma de la mano de la rubia capturando toda su atención y sobre ella formó una esfera de cosmos color celeste, con su dedo índice y medio la agitó atrayéndola poco a poco hacia arriba hasta que la esfera de cosmos se convirtió en una especie de humo celeste elevándose a lo alto y cuando Camus extendió su mano, el humo se convirtió en pequeños copos de nieve, June extendió sus brazos para sentir la nieve fría sobre ellos y se deslumbró al ver como la nieve caía sin cesar en aquel lugar, palmoteó sonriendo de felicidad ante aquel suceso nunca antes visto en Rodorio.

-Gracias Camus- dijo siendo presa de sus emociones y abalanzándose sobre el galo para abrazarlo efusivamente.

Camus se quedó más helado que la mismísima nieve que caía sobre ellos y correspondió el abrazo mientras su corazón latía sin piedad sobre su pecho, se separó lentamente del cuerpo de la amazona de camaleón y posó su mano a la mitad de la máscara arrancándola sin decir una sola palabra, contemplo la mirada atónita de June mientras él se perdía en el profundo azul de sus ojos que reflejaban amor y deseo, dos sentimientos que no había visto juntos antes, dos sentimientos que provocaron que su frío corazón se derritiera.

Poco a poco acortó la distancia entre sus labios y los de la rubia, se posó a escasos centímetros de ellos y miró como la amazona los entreabría para recibir los suyos, sin pensarlo más se aventuró a probar de aquel jugoso néctar que la boca de la amazona plateada le ofrecía, sentía que como nunca antes la piel le quemaba y deseó probar más buscando así con su ávida lengua la lengua de ella que parecía nunca haber sido acariciada de esa manera, June sintió como aquel beso le erizaba la piel de pies a cabeza mientras Camus la tomaba de la cintura para aprisionarla más a su frío cuerpo que parecía enardecerse con el calor que le brindaban los labios de la amazona.

Sutilmente separó sus labios de los de ella y susurró a su oído. –Je t'aime beaucoup ma belle- la voz de Camus y el perfecto acento francés que poseía hicieron sentir a June que si se quedaba ahí por más tiempo perdería algo más que su máscara, aún temerosa de lo que el galo le había hecho sentir, le arrebató la máscara de la mano y patinó a la orilla del lago para ponerse los zapatos y huir del lugar.

Lo último que vio fue como Camus se agachó apuñando la mano donde minutos sostenía su máscara plateada y con ella golpeó el suelo causando grietas al hielo donde permanecía.

FIN DEL FLASHBACK

-Fui una tonta- murmuraba June mientras se abrazaba al sentir la fría nieve que caía esa tarde. Desde esa ocasión Camus se había ido del santuario y ella no había vuelto a saber nada de él.


Camus regresaba al santuario después de un largo y pesado viaje a Siberia, estaba de vuelta por órdenes de la diosa de la sapiencia reencarnada en el cuerpo de la joven Saori Kido y aunque al llegar a Grecia el clima lo tomó por sorpresa, sin duda alguna esa era solo una de las que ese día le tenía preparadas.

Se encerró en el onceavo templo del zodíaco y caminó de un lado a otro sintiendo la inmensa necesidad de ir a buscarla en ese momento, pero al intentar salir de su templo un recuerdo en especial se apoderó de su mente impidiéndole avanzar hacia su destino, apretó sus puños con fuerza y dio media vuelta para adentrarse a sus aposentos.


La noche arribó al santuario llevando consigo una tregua entre ella y la caída de nieve, aunque todo el paisaje lucía blanco, los copos de nieve que caían sin cesar durante la mañana, no estaban más durante esa noche y con ello uno a uno los caballeros de todas las ordenes de la diosa Athena hicieron su aparición en el templo acordado para la cena, todos vestían lo mejor que tenían dentro de sus armarios ya que esa navidad celebrarían el cese a las guerras dándoles con ello una nueva esperanza de vida.

Camus se encontraba en una esquina junto a Milo cuando de pronto sintió su cosmos y al voltear hacía la entrada ahí estaba ella parada en el umbral de la puerta, tan despampanante como él la recordaba, el vestido rojo corte de sirena tallaba a la perfección cada una de sus generosas curvas dejando al descubierto sus tersos hombros, el bordado del vestido en color plata combinaba a la perfección con los accesorios del mismo color que resaltaban su blanca piel y el rojo carmesí que llevaba en los labios la hacía lucir tan sensual que Camus no pudo evitar evocar el recuerdo del sabor de sus dulces labios.

-Cierra la boca amigo que no estás siendo nada discreto- dijo Milo dándole unas palmaditas en la espalda a Camus que observaba a June totalmente maravillado.

El galo bufó ante el comentario del escorpión y lo ignoró por completo tomando una copa de champagne que uno de los meseros le había ofrecido amablemente.

-¿Por qué tratas de ocultarlo Camus? Ve con ella, hoy es una buena noche amigo- dijo Milo animando con ello al francés.

Camus esbozó una pequeña sonrisa y le dio su copa a Milo quien le sonrió en complicidad bebiendo el último sorbo en la copa de su amigo.

-June, yo iré a buscar a Aioria, debe estar del otro lado- dijo Marín dejando a la rubia sola al ver que el galo se aproximaba.

-Marín, no… ¡espera!- dijo la amazona de camaleón sin poder detener a su amiga.

-Bonsoir - dijo el galo tomando la mano de June para besar suavemente el dorso de esta.

June clavó sus orbes azules sobre el gesto que el acuariano realizaba y después dijo –Camus, necesitamos hablar de lo que ocurrió hace un tiempo-

-Escucha June, no planeó forzar nada…-dijo el caballero de acuario siendo interrumpido por la amazona cuando esta posó repentinamente sus labios sobre los suyos, sintió como el corazón le saltaba sin piedad dentro del pecho y bendijo a los dioses por el momento en que Athena le ordenó regresar al santuario. La abrazó deseando emitirle la felicidad que ella le había dado ante tal sorpresa; se comunicó por medio del cosmos con Milo para pedirle que por favor subiera a su templo por una caja de regalo bastante grande forrada con una envoltura rosa y un moño color plata, el caballero de escorpio subió y bajó del templo de acuario entregándole la caja a Camus.

-Esto es para ti- dijo el extendiendo la enorme caja a las manos de June.

June sonrió dulcemente y abrió el regalo, grande fue su sorpresa al encontrar dentro de la caja unos patines exactamente iguales a los que sus padres le habían regalado cuando era apenas una niña, al lado de ellos había pedrería en color rosa para decorarlos y debajo de ellos había una nota que decía:

"¿Aceptarías ser la chica que patine este y todos los inviernos que vienen a mi lado?"

La rubia se llevó la mano derecha al rostro para taparse la boca y después asentir, aunque después del beso que ella le había dado las cosas entre ellos dos eran evidentes.

-Yo también compré algo para ti. En el fondo sabía que volverías y yo estaría aquí para ti- dijo ella entregándole a Camus una caja mediana forrada en color azul con un moño plateado.

El galo destapó su regalo y sacó de la caja una esfera mediana que dentro de ella tenía una pareja de patinadores sobre una pista de hielo y al agitarla copos de nieve comenzaban a caer alrededor.

-Es magnífico, esto me acaba de recordar a la primera vez que probé tu dulce sabor- dijo el francés acariciando los labios de June con su pulgar derecho sin quitarles la vista de encima.

-Ven- dijo ella.

-¿A dónde vamos?- preguntó intrigado el caballero de acuario.

-A un lugar donde podamos patinar juntos- respondió ella mientras sus ojos brillaban llenos determinación.

Camus hizo una pista de hielo improvisada y cuando ambos se colocaron sus respectivos patines avanzaron hacia el centro de la pista contemplándose perdidos el uno en el otro.

-Feliz navidad Camus- dijo la amazona de camaleón mirando fijamente los orbes azules del galo.

-Feliz navidad June- dijo él mientras acercaba sus labios lentamente a los de la amazona para fundirlos en un tierno beso.

FIN


HASTA AQUÍ MI SEGUNDO ONE SHOT FANFIKEROS, ¿QUÉ LES PARECIÓ? ESPERO LES HAYA AGRADADO. MUCHÍSIMAS GRACIAS A LOS QUE ME LEEN AL OTRO LADO DE LA PANTALLA. Y GRACIAS TAMBIÉN A MI MENTORA POR QUE LAS PALABRAS QUE VEN EN FRANCÉS FUERON LOGRADAS POR ELLA. ¡SANBOCHO TU ERES LA LEY!

EL PRÓXIMO ONE SHOT GIRA EN TORNO A GEIST Y LLEVA POR NOMBRE "ROSA SALVAJE" ESPERO QUE NO SE LO PIERDAN.

SI LES GUSTÓ DÉJENMELO SABER EN LAS REVIEWS Y GRACIAS POR SEGUIR y PONER EN SUS FAVORITOS ESTAS MINI HISTORIAS NAVIDEÑAS.