||AUTORA: EAGLE QUEEN||

DISCLAIMER: °LOS PERSONAJES Y LOS ESCENARIOS AQUÍ NOMBRADOS SON PROPIEDAD DE MASAMI KURUMADA Y TOEI ANIMATION°

ROSA SALVAJE.

GEIST X AFRODITA

Con gran melancolía se cruzó de brazos y recargó su cabeza sobre el marco de la puerta admirando la nieve que caía sobre lo que quedaba de sus hermosos rosales, con la llegada del invierno a Grecia el jardín de rosas de Afrodita se estropeaba día a día, el caer incesante de la nieve hacia que mantener una rosa fuera casi imposible, cuando de pronto giró su cabeza hacía el final de sus rosales y ahí la vio… floreciendo cual si fuera primavera, tan roja y entera que parecía estar desafiando al frío que se había apoderado de la ciudad, maravillado se acercó a ella acariciándola con sumo cuidado, sacó del bolsillo sus tijeras de jardinero para cortar la rosa y al tenerla en su mano, la acercó a su nariz para suspirar inundando sus sentidos de ese suave aroma, cerró los ojos y sonrió al comprender que esa rosa era exactamente como ella… era salvaje y tenía el espíritu indomable, mientras la rosa había sobrevivido a las crudas temporadas de ese invierno, ella había sobrevivido por años exiliada en la isla del espectro.

Con la idea en mente el guardián del doceavo templo del zodiaco se dirigió a la cabaña de Geist, se detuvo un momento para arreglar un poco su sedoso cabello y antes de tocar escuchó como su nombre era mencionado, dubitativo se quedó parado frente a la puerta, mientras dentro de la cabaña la conversación entre dos mujeres seguía.

-No insistas Shaina, yo no le pediré a Afrodita que vaya conmigo a esa ridícula cena de navidad-

-¿Por qué no Geist?, Afro sería el mejor acompañante-

-Pues… ummm, porque iré contigo- dijo la pelinegra mientras palmoteaba pensando que se zafaría fácil de ese asunto.

-Ummm lo siento Geist, pero yo tengo planes diferentes que incluyen a cierto bichejo. Así que conmigo no cuentes- dijo Shaina mientras se barnizaba las uñas con esmalte de brillitos.

-Pufff… se me olvidaba que hoy harás oficial tu noviazgo con el bicho- dijo la amazona de los abismos rodando los ojos.

-Si sigues en ese plan pasarás la noche más larga, amarga y aburrida de tu vida. Además no te hagas, bien que quieres ir con el- dijo Shaina observando de soslayo la reacción de su amiga.

-Pero… y si él no quiere ir conmigo, ¿Qué hago?- preguntó la amazona de los abismos ladeando los labios.

-Jajajajajaja, ¡tonta! Te tengo- dijo la amazona de ofiuco riendo bulliciosamente.

Afrodita sonrío emocionado detrás de la puerta al escuchar eso y dijo –Te equivocas Geist, yo soy el que más quiere ir contigo-

Shaina y Geist se taparon la boca y abrieron los ojos desmesuradamente al darse cuenta que el guardián de piscis había escuchado su conversación. Shaina comprendió que era momento de irse y se paró colocándose su máscara en el acto, mientras tanto Geist le suplicaba con las manos que no se fuera pero la amazona de ofiuco hizo caso omiso a las peticiones de esta.

-Bueno, yo los dejo por que tienen que conversar. ¡Suerte!- dijo Shaina levantándole los pulgares a Geist.

La peliverde abrió la puerta y al ver a Afrodita con la rosa entra sus manos sonrió detrás de su máscara, caminó rápidamente sin decirle palabra alguna al caballero de piscis.

-Pasa- dijo Geist haciendo un ademán con la mano invitando a pasar a su cabaña al guardián de piscis.

-Gracias. Hoy en mi jardín encontré esta rosa, es la única floreciendo en este tiempo…esta rosa es como tú Geist- extendió la rosa hacia la amazona y ella la tomó suavemente, aunque Afrodita no pudiera verlo, ella sonreía sonrojada detrás de su máscara.

-Gracias, Está hermosa- dijo Geist observando sorprendida la belleza y perfección de la rosa con la que el caballero la comparaba.

-Se que no hemos tenido el mejor inicio de todos, es más… ni siquiera sé si hemos tenido un inicio, pero quisiera que esta noche vayas conmigo a la cena de navidad. ¿Aceptas?-

Geist levantó la mirada hacia Afrodita, nunca antes la habían invitado de una manera tan sutil y hasta antes de ese momento no se imaginaba que el guardián del doceavo templo quisiera ir con ella a la cena de navidad, por lo cual no tenía una respuesta convincente.

-Afrodita…yo… Escucha, yo tengo que pensarlo- respondió finalmente.

El caballero de piscis esbozó una sonrisa en la cual se veía reflejado el chasco que se había llevado y es que después de escuchar la conversación entre Shaina y Geist creía que ella aceptaría sin ningún rodeo.

-Si te decides, ya sabes donde encontrarme- dijo retirándose de la cabaña con el porte orgulloso que lo caracterizaba.

Geist cerró la puerta detrás de sí y el olor de la rosa le recordó lo que había acontecido entre ellos tiempo atrás.

FLASHBACK

Geist y Shaina entrenaban arduamente en el coliseo mientras el sol brillaba en todo su esplendor, ambas amazonas eran rudas y siempre se exigían todo a la hora de los entrenamientos por dicha razón los guardias y algunos caballeros del santuario se reunían en el coliseo cuando las veían pelear.

Afrodita y Mascara de muerte hacían la guardia de la mañana y al escuchar el bullicio el guardián de la casa de cáncer se dirigió al coliseo seguido del guardián de la casa de piscis.

-¿Por qué tenemos que venir al coliseo?, hay tanto polvo por tantos lados, gérmenes, bichos y bacterias… ¡qué asco!- decía afrodita sacudiéndose los brazos y la ropa aterrado de pensar en lo ciertas que eran sus palabras.

-Deja de quejarte florecita. El día es aburrido y necesitamos diversión, observa a las sexys amazonas pelear y cállate- dijo Mascara de muerte mientras miraba con una sonrisa pícara a las guerreras.

-Eres un tonto, ninguna de ellas te haría caso- dijo afrodita ladeando los labios.

Mascara de muerte se carcajeó al escuchar a su amigo y preguntó –A caso a ti, ¿sí?

Afrodita rodó los ojos en respuesta. –No sé porque te hice caso, yo no deseo exponer mi tersa y blanca piel a los rayos del sol, así que adiós- dijo el caballero de piscis.

Mascara de muerte chasqueó la lengua al escuchar a su compañero y siguió caminando en el lado opuesto a su compañero.

-¡TUNDER CLAWN!- gritó la amazona de los abismos lanzando su poderoso ataque hacia Shaina, pero esta hábilmente saltó y el ataque llegó a dar a la espalda de Afrodita que caminaba hacia la salida del coliseo, al ir desprevenido y sin una armadura que protegiera su cuerpo el caballero de piscis voló por los aires bruscamente.

Las estruendosas carcajadas de Mascara de muerte no se hicieron esperar mientras Geist corría amablemente a verificar que afrodita estuviera bien. El caballero de piscis se levantó con los brazos raspados y la playera rota.

-Pero a ti que te pasa mocosa, ¿Por qué me atacas?- preguntó un fúrico caballero de piscis limpiando de su cuerpo el polvo.

Geist frunció el ceño al escuchar que la llamó mocosa y toda la amabilidad que había en ella se esfumó. –La culpa es tuya por atravesarte. Aunque me siento decepcionada, creí que mi ataque no le haría nada a un "caballero" de la orden dorada- dijo la amazona enmarcando comillas con sus dedos índice y medio.

-¿Qué dices? Iba desprevenido, tu ataque me tomó por la espalda- dijo el caballero de piscis arreglando sus alborotados cabellos celestes.

-Además no seas niña, solo tienes pequeños raspones en los brazos-

-¿Qué? ¡Que no me pasó nada! Dile eso a mi espalda, ahhh y eso sin contar que estos raspones dejarán cicatrices en mi bello cuerpo- dijo el caballero de piscis dándose la media vuelta para que Geist pudiera visualizar lo herida y sangrante que se encontraba su espalda. –Y déjame decirte que de no haber sido por qué metí mis brazos, no solo mi espalda estaría arruinada, sino también mi bello rostro. Eres una torpe- dijo el de piscis asesinando con la mirada a Geist.

-Y tu… ¡eres un marica!- dijo ella empujándolo con fuerza hacia atrás.

-Ahhh ¿sí?, Dime que se siente que un marica te agarre así- respondió el caballero del doceavo templo jalando repentinamente a la amazona por la cintura y pegándola lo suficiente a su cuerpo como para que ella pudiera sentir a la perfección su masculinidad.

La amazona de los abismos se sonrojó debajo de la máscara y se jaloneó tratando de soltarse. -Suéltame- dijo dándole una cachetada al de piscis.

Afrodita se llevó el dorso de la mano al labio y se limpió cuidadosamente el hilo de sangre que tenía en él y antes de que pudiera decir o hacer algo más mascara de muerte se lo llevó a jalones de ahí. Geist era conocida por ser una de las amazonas más conflictivas del santuario y acababa de meterse con lo más sagrado para el caballero de piscis… su belleza.

Shaina se acercó al ver que los dos caballeros dorados se alejaban.

-¿Estás loca? Sabes que Athena podría exiliarte de nuevo si ve que has golpeado y lastimado a uno de sus caballeros dorados- preguntó incrédula Shaina.

-El es un pelado- respondió Geist ladeando el rostro y cruzándose de brazos. –Aunque… creo que si me pase, ¿verdad? Bueno, realmente no fue mi intención, pero él es un… un… ¡un marica!- dijo la pelinegra empuñando sus manos de coraje.

-Claro que te pasaste Geist, tenía motivos para enojarse. Ahora arreglarás esto, le llevarás de ese ungüento que las doncellas nos dan solo a nosotras para curar rápido las heridas y no dejar cicatrices-

-¿Qué?, ¿Yo?-

-Iras quieras o no. Esto amerita un reporte y un castigo fuerte, hay suficientes testigos y si no quieres que sea yo quien lleve ese reporte al patriarca irás y le darás el ungüento-

-Está bien- dijo la amazona de los abismos rodando los ojos con fastidio.


Al caer la tarde Geist se dirigió al doceavo templo, entró caminando con sigilo cuando de espaldas vio al guardián de la casa, llevaba el cabello recogido en una coleta, unos pantalones de lino color blanco, unas sandalias romanas cafés y el torso totalmente descubierto dejando al desnudo su perfecta anatomía.

-¿Qué no te enseñaron modales?- preguntó el guardián del doceavo templo al sentir una presencia a sus espaldas. –O tienes la costumbre de espiar a los caballeros dorados- dijo dirigiéndose hacia Geist quien por instinto y embobada al ver su cuerpo retrocedió hasta toparse con una de las columnas del templo.

-Yo… yo… tu… tienes… tu c… ¿Qué no tienes playeras para ponerte?- preguntó la amazona tropezándose con sus palabras.

-¿A caso te pongo nerviosa?- preguntó el guardián de piscis sonriendo levemente y apoyando ambas manos sobre la columna donde Geist estaba recargada.

-No digas estupideces y responde mi pregunta- respondió alejando de ella al caballero.

-Me pondría una playera si mi espalda no estuviera totalmente lastimada gracias a una amazona sumamente salvaje-

-Con que salvaje ¡he! ¿Quieres que te demuestre lo que es ser salvaje realmente?- preguntó fúrica la pelinegra, pero pronto toda esa furia se desvaneció al recordar las palabras de Shaina.

Afrodita se cruzó de brazos frente a ella esperando que intentara algo, pero eso simplemente no llegó.

-Olvídalo. Justo vine a buscarte por qué traje algo para ti, te ayudará a sanar tus heridas mas pronto de lo que imaginas y no dejara cicatriz alguna en tu cuerpo- dijo ella extendiendo su mano para entregarle el ungüento al caballero.

-Gracias- fue la tajante respuesta de Afrodita mientras lo tomaba y se dirigía a su cuarto.

-No podrás curarte solo la espalda, déjame ayudarte-

El caballero ladeo la cabeza y sonrió para sus adentros, junto a Geist se adentró en sus aposentos para sentarse sobre la cama, la amazona tomó una gaza con isodine y con suma delicadeza limpió la herida de la espalda de Afrodita, después puso un poco de ungüento y la cubrió. Al terminar dejó las cosas sobre el tocador y se recargó sobre él.

-Eso es todo, escucha yo podría curarte todos los días si tu quieres-

El guardián del doceavo templo se paró de la cama y se dirigió hacia ella con el deseo marcado en sus ojos, Geist sentía sus piernas temblar cuando lo vio acercarse de esa forma.

-Ni se te ocurra hacer alguna estupidez por que sabes lo agresiva que puedo ser- dijo ella intentando intimidarlo, a él; un caballero dorado.

Afrodita esbozó una sonrisa y dijo –No te tengo miedo. Además solo quería darte las gracias muy a mi manera- se plantó frente a ella y la tomó de la cintura para luego posar sus labios sobre el frío metal de la máscara de Geist quien quedó petrificada al sentir el contacto, por instinto cerró los ojos logrando con ello intensificar sus emociones.

El caballero de piscis la soltó y caminó hacia la salida de sus aposentos.

-Si es así como agradeces a todas los favores que te hacen, no quiero que me agradezcas nada- dijo ella mientras apretaba sus puños.

El guardián del doceavo templo sonrió ante las palabras de Geist y se retiró sin decir nada al respecto.

Geist acarició sus falsos labios y después salió corriendo a toda prisa del templo de piscis, no sabía con exactitud que la había orillado a permanecer quieta mientras Afrodita besaba su máscara, pero se había sentido tan bien que por un momento deseo que el metal que portaba sobre su rostro no hubiera existido.

FIN DEL FLASHBACK

Dejó la rosa sobre su buró y se paseo de un lado otro dentro de su cabaña, después de darle vueltas a lo mismo azotó ambas manos sobre la mesa.

-No estoy en edad de quedarme deseando cosas- dijo mientras salía de su cabaña para correr rumbo al doceavo templo del zodiaco.

Al llegar todo estaba tan silencioso que por un momento creyó que el guardián del templo todavía no estaba ahí, encendió su cosmos y pudo sentir el de él, se dirigió a su habitación abriendo la puerta repentinamente y vio a afrodita sentado en la orilla de la cama, este la miró extrañado mientras ella se acercaba a él y a horcajadas se sentó sobre sus piernas, después arrancó la máscara de su rostro y besó pasionalmente al guardián del doceavo templo quien correspondió el beso de la misma manera. Se separaron al sentir que el aire le empezaba a hacer falta y Geist abrazó con fuerzas al caballero de piscis escondiendo su rostro entre su cuello; delicadamente él se separo de ella y tomó su quijada entre sus dedos para levantar suavemente su rostro.

-¿Eso es un sí?- preguntó el mientras observaba el rostro de Geist que asentía sonrojada.

-Eres hermosa, toda una fiera. Tal cual te imaginaba- dijo el caballero de piscis sonriendo al verse reflejado por primera vez en la mirada de una chica, y no cualquier chica… una amazona de Athena.

Geist le sonrió dulcemente y volvió a besarlo para después decirle –Te veré esta noche en la cena- Afrodita asintió y la vio partir.


Cuando la noche arribó al santuario Afrodita esperaba impacientemente por ella, hasta que la vio entrar. Estaba perfecta, el vestido en corte de sirena se ceñía a la perfección a su bien proporcionado cuerpo, las aplicaciones en pedrería plata realzaban sus hombros descubiertos y el estampado en colores pastel resaltaba su apiñonada piel. El se acercó y la tomó de la cintura mientras le robaba un beso, dejando a todos los presentes atónitos. ¿Afrodita y Geist? ¿Desde cuándo esos dos andaban? Nadie lo sabía, lo cierto es que se veían sumamente felices.

Afrodita sacó de su traje una caja color negra, dentro había un collar de oro blanco donde colgaba el nombre de Geist siendo la "i" una rosa a medio abrir.

-Es perfecto- dijo ella llevándose las manos al rostro para cubrir su boca.

-Como tu- dijo él.

-Y tiene una rosa, como la que me diste hoy-

-Esa es para que no te olvides de mí- dijo Afrodita mientras hacía a un lado el cabello de Geist para poder colocarle el collar, al terminar depositó un tierno beso en su cuello que erizó por completo a la amazona de los abismos.

-Yo también tengo algo para que me recuerdes- dijo ella extendiendo sus manos para darle un macetero con una flor de navidad. –Se que tus rosales se arruinaron con el invierno y esta flor es ideal para esta temporada. Así que podrás cultivarla en tu jardín. Feliz navidad Afrodita-

-Es tan hermosa como tu Geist. Feliz navidad- dijo el caballero mientras se acercaba más a ella para fundir sus labios es un tierno beso.

FIN


¿QUE TAL FANFIKEROS? ESTAMOS A SOLO SIETE DÍAS DE LA NAVIDAD Y A SIETE DÍAS DE QUE ESTOS ONE SHOTS NAVIDEÑOS TERMINEN. ESPERO QUE HASTA ESTE MOMENTO HAYAN SIDO TODOS DE SU AGRADO.

YA SABEN, SI LES GUSTÓ PONGALO EN SUS FAVORITOS Y SIGAN LAS HISTORIAS, SON LIBRES DE DEJARME UNA REVIEW QUE SEGURAMENTE ME HARÁ INMENSAMENTE FELIZ. ¡GRACIAS! A LOS FANFIKEROS QUE ME LEEN AL OTRO LADO DEL MONITOR Y TAMBIÉN A MIS FIELES ESCUDEROS QUE CAPÍTULO A CAPÍTULO ESTÁN CONMIGO Y ME ANIMAN A SEGUIR.

POR CIERTO, LA FLOR DE NAVIDAD EN MI PAÍS ES MÁS CONOCIDA COMO NOCHEBUENA, ¿COMO LE LLAMAN EN SU PAÍS?

NOS LEEMOS PRONTO Y NO SE PIERDAN EL ULTIMO ONE SHOT QUE LLEVA POR NOMBRE "ORO Y PLATA"