Capítulo 10
Pasados dos meses Tea hacía su trabajo de bailarina dando clases y participando en obras de teatro y un día mientras hacía la limpieza del edificio Yami apareció
-Tea, todavía estás aquí
-Sí, hoy me toca la limpieza así que me quedé después de mi horario
-Ya veo
Yami se quedó callado mirando a Tea y esta se extrañó de su mirada
-¿Sucede algo?
-Tea, ¿te gustaría salir un día de estos conmigo?
Tea se quedó con la boca abierta ¿la estaba invitando a salir?
-¿Salir a dónde?
-Me gustaría invitarte a comer y si quieres podemos ir al cine
Tea no podía creer lo que escuchaba, no sabía si era con intenciones románticas o sólo como compañeros pero le dio pena rechazar la invitación.
-Sí, acepto ¿qué día?
-¿Te parece el sábado a las 8:00?
-Ok, no hay problema
En ese momento comenzaron las citas, eran amistosas pero Tea tuvo que admitir que le fue tomando cariño a Yami, era una persona agradable, no recordaba a Yugi cuando estaba con él, Yami disfrutaba mucho las citas pero no pasaban de reuniones de trabajo y citas amistosas.
Tras regresar del cine en una ocasión todo cambio
-Que hermosa estuvo la película ¿no te pareció?
-Sí, muy buena
-Me encantó que se quedaran juntos al final. Siempre me han gustado las historias de amor
-Amor
Yami reflexionó sobre esa palabra y se detuvo, Tea lo miró sorprendida y giró hacia él, estaba con la mirada abajo y pensativo
-¿Te sucede algo?
Yami no respondió por unos segundos pero luego levantó la mirada
-Tea-ella notó que su mirada era firme y llena de decisión-Por favor, acepta ser mi novia
Tea retrocedió abriendo la boca y los ojos con asombro
-Yami…yo..no..
-Sé que no me amas, o al menos eso creo pero quiero que me des la oportunidad de ser tu pareja
Tea sintió un vuelco, la historia se estaba repitiendo
-Quiero ser más que tu amigo, quiero ser tu novio, tu amante, tu todo.
-Yami…yo…no puedo aceptar. He vivido cosas que no son dignas y no puedo ahora tener una pareja estable
-Si hubo algo malo en tu pasado entonces yo seré tu futuro y juntos los superaremos
-Yami, en serio no puedo
Yami se acercó a ella y le puso su dedo en los labios de ella en señal de que callara
-Date la oportunidad de quererme. Piénsalo, no me respondas ahora
Yami se marchó y Tea ya no supo que decir, nuevamente los hombres iban a ella y ahora se sentía miserable en su interior.
Continuara...
