Capítulo 12
Esa noche llegaron a la casa de Tea la cual era de un solo piso. Una vez dentro se besaron apasionadamente y comenzaron a quitarse sus ropas, ella le quito su chamarra, él le empezó a abrir la blusa. Llegaron a la habitación de Tea y ella le quitó a Yami su camisa, Yami le quito el brasier y luego el short mientras que ella le ayudo con el pantalón. Se tumbaron en la cama todavía con las bragas y calzoncillos puestos y Yami la vio
-¿Quieres hacerlo?
Tea le respondió con la cabeza, Yami le devolvió un beso y se quitó su calzón, ella también se quitó su braga mientras Yami le daba un beso en los pezones. Entonces, sucedió de nuevo. Yami y Tea gimieron cuando sus cuerpos se unieron en uno, Tea sentía como era embestida varias veces mientras ambos gemían, el acto confirmó algo, Tea sí amaba a Yami y él a ella. Yugi no pasaba por la mente de Tea, ni siquiera aunque el parecido físico era increíble y estaban uniendo sus cuerpos como Tea lo unió con Yugi alguna vez en la bodega de la casa de él. El amor despertó en el corazón de Tea nuevamente.
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La lluvia terminó de caer en la ciudad, de nuevo la lluvia era usada para conectar el amor, Tea descansaba recostada en su cama abrazada a Yami, estaban desnudos y habían terminado de hacer el amor. Le contó toda la historia de su vida amorosa, desde Kaiba hasta Yugi, Yami escuchaba atento sin interrumpir, comprendiendo los motivos por los que Tea estaba herida.
-Me hirió tanto eso que me cerré a todo lo relacionado con parejas y amor. Aún ahora me cuesta trabajo creer que pueda tener una pareja después de todo esto.
-Yo soy tu pareja
-¿Quieres tener una novia como yo?
-A mí no me importa si te pusieron en el periódico como novia de un rico, ni si tuviste sexo con tu ex novio. Sólo quiero estar contigo.
-¿En serio?
-Muy en serio
Yami y Tea se miraron y ella se sintió amada después de mucho tiempo, se besaron y quedaron juntos, unidos en ese amor profundo que había nacido. Yami la beso en el cuello, en los senos y en los pezones mientras ella le acariciaba la espalda y por tercera vez en ese día volvieron a unir sus cuerpos convirtiéndose en un solo ser.
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Llegó el momento en que Tea decidió regresar a su casa y Yami también decidió irse con ella para no dejarla
-¿Irás a Japón?
-Claro, yo nací en Japón sólo es cuestión de acostumbrarme nuevamente a él.
-Ya no regresaré a América, quiero vivir otra vez en mi tierra
-Mejor aún, voy contigo y trabajo en la compañía de mi padre
-Lo olvide, la empresa de tu padre es japonesa
-Sí, así es.
-Ok, me siento honrada de que vengas conmigo
Yami la abrazó y esta sintió una gran felicidad, amaba y era amada.
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3 semanas antes de regresar a Japón Yami invitó a Tea a un restaurante lujoso, era incómodo estar ahí pero Yami tenía mucho dinero así que él no sentía pesadez ni nada, cuando llegó y se sentó a su lado esta se puso cómoda
-Dijiste que quieres hablar conmigo de algo importante
-Primero comamos y después lo demás
Al terminar de comer, salieron a pasear a la luz de la luna y llegaron al parque, Tea vio el kiosco donde todo comenzó
-¿Recuerdas que fue en ese kiosco donde nos besamos por primera vez?
-Cómo olvidarlo, estabas llorando amargamente
-Pero ahora estoy feliz completamente
Yami tomó la mano de Tea y al miró con firmeza y decisión
-Tea-ella se asustó-llevamos 3 años de novios
-Lo sé, y han sido los mejores años de mi vida
-Lo mismo digo. Estos 3 años han sido maravillosos y por eso me gustaría que sigan pasando más años así
Ante la sorpresa de Tea, Yami se inclinó de rodillas ante ella, sacó un estuche y al abrirlo estaba un anillo hermoso de compromiso
-Yami…eso es…
-Tea, te amo más que a mi vida y quiero compartirla contigo. ¿Aceptarías ser mi esposa?
Tea lo miro anonadada mientras pensaba en el paso al que pasaría casada, pasaría toda su vida con Yami, su único amor. Con un lágrima derrama asintió con la cabeza, no podía hablar de la emoción, Yami se levantó, le puso el anillo en su dedo y se unieron en un abrazo profundo y después en un beso dulce y eterno. Estarían juntos toda la vida por siempre y para siempre.
Continuara...
