Capítulo 18

Yami y Tea vivían en la misma casa pero también a veces Tea se alojaba en la casa de su madre la cual por cuestiones de trabajo nunca estaba en casa igual que su padre. La vida en la ciudad era hermosa y su trabajo la tenía ocupada sobre todo relacionado con la danza y la boda, Yami aún discutía con su padre sobre las posibilidades de adelantar la boda pero había muchos impedimentos, pero eso no impedía que Tea se gozara en el amor con Yami. Se cuidaba para evitar un embarazo pero no le gustaba tomar pastillas, decían que eran peligrosas a largo plazo, así que pensaba dejar de usarlas en algún momento y protegerse sólo con condón pero eso lo debía hablar con Yami, después de todo quería tener un bebé con Yami pero no ahora.

Yugi continuaba esquivando a Rebeca en sus planes íntimos y se la llevaba tranquila con ella, continuaba haciendo esfuerzos por amarla pero no lo conseguía y su amor por Tea no disminuía pero era imposible de lograr.

Unos días después, Yugi limpiaba su tienda pensando en cómo solucionar el problema con Rebeca cuando su madre apareció

-Yugi, se me olvidó decirte que hace varios días vino Tea a la tienda

El corazón de Yugi palpitó velozmente

-¿Tea? ¿A qué vino?

-Vino a saludar pero estaba muy rara

-¿Qué tenía?

-Cuando le dije que andabas con Rebeca se soltó llorando amargamente

-¿Lloró? ¿Por qué?

-No te lo quería decir pero creo que Tea aún te ama

-No es verdad, ella tiene novio

-¿Tiene novio? Que extraño, me dio la impresión de que te ama mucho, siente celos de verte con Rebeca

¿Celos? Tea celosa de verlo con otra. Yugi no creía que Tea aun lo amara pero recordó que ella se cayó cuando lo vio besarse con Rebeca. Esa noche, Yugi no durmió pro reflexionar sobre eso, si Tea lo amaba ¿Por qué estaba con Yami? Tendría que averiguar si eso era verdad. No podía ser verdad que Tea lo amara todavía.

Al día siguiente, jueves, Yugi fue al trabajo de Tea en el teatro, notó que ella ya no se sentía molesta con él al saber la verdad pero aún había una atmosfera incomoda en el ambiente

-¿Quieres decirme algo?

-Tea-la miró fijamente-¿Por qué te molesta que este con Rebeca?

Tea sintió un balde agua fría caer sobre ella

-Ya te dije que deseo tu felicidad con ella

-Mentirosa. Mi madre me contó que lloraste cuando supiste de mi relación con Rebeca

-Lloré de felicidad

-Estabas triste

-Seguramente se confundió tu madre, lo digo sin ofender, pero ella se equivocó en su perspectiva

-¿Aún me amas?

-Ya te dije que no

-Quiero saber la verdad

-¿Para qué? Aún si dijera que sí tú tienes a Rebeca

-Te equivocas, no amo a Rebeca, te amo a ti

Tea sintió de nuevo el agua fría caer sobre ella, sin pensarlo, le dio una cachetada en la mejilla

-Escucha, si quieres arruinar mi nueva relación solo porque la nuestra se arruinó no te va a funcionar

Tea se alejó y Yugi la miró ¿Por qué tenía que amar a una mujer como ella? No deseaba arruinar la relación de ella, sólo quería confirmar sus sospechas, a veces creía que ella lo amaba pero otras veces sentía que no era así.

Esa noche, Tea no podía sacarse esas palabras de la cabeza

"¿Aún me amas?"

No, estaba segura que no, pero ¿Por qué se sentía así? ¿Por qué le daban celos cada vez que veía a Yugi con Rebeca? No podía soportar que Yugi estuviera con otra mujer, le molestaba. Por su mente pasó el día que lo vio besándose con ella y su alma se consumió, no quería que Yugi besara a otra mujer y entonces pasó por su mente que ambos hacían el amor, se imaginó a ambos casándose y teniendo hijos, el solo imaginarlo hacía que su corazón se marchitara en muchos pedazos, no lo soportaba.

"Te equivocas, no amo a Rebeca, te amo a ti"

Esas palabras la llenaron de felicidad en su interior pero tuvo que disimular lo que sintió en ese momento o Yugi pensaría cosas raras. No debió de golpearlo, él decía la verdad, era un chico honesto.

Entonces lo entendió, después de darle muchas vueltas al asunto, ella amaba a Yugi. No, no es verdad, ella no podía seguir amando a Yugi, ella lo dejo de amar cuando pasó lo de Kaiba, ahora sabía que todo fue un engaño pero su corazón no podía seguir amando a ese chico. Tea lloró ante ese descubrimiento, amaba a Yugi, lo amaba mucho más de lo que creía, pero entonces…¿Dónde quedaba Yami?

Al recordar a Yami corrió y fue a la casa de él lo más rápido que pudo correr, tocó el timbre y él le abrió

-¡Tea! Que sorpresa

Ella entró empujándolo y lo abrazó, Yami estaba asombrado de esa reacción

-¿Pasa algo, Tea?

Ella no respondió y siguió abrazándolo con todo el amor que tenía para con él, Yami no entendía la reacción de su novia pero la abrazó contento de que ella lo buscara cuando se sintiera triste

-Te amo-dijo Tea

-Lo sé

-Mucho

-Lo sé

Levantó la cabeza y lo vio, le dio un dulce beso en los labios y este le correspondió abrazándola más fuerte, su beso estaba lleno de pasión y finalmente Yami la cargó y la llevó a su habitación.

Continuara...