Capítulo 23
Yugi llegó al lugar de la cita y para su sorpresa Yami estaba ahí esperándolo.
-Hola ¿para qué me citaste?
Yami no contestó al principio y eso preocupo a Yugi, de pronto Yami le dio un puñetazo a Yugi haciendo que cayera al suelo.
-¿Qué estás haciendo?
-Eso te pasa por andar con mi novia.
-Veo que ya lo sabes.
Yami se le aventó y entonces comenzaron a pelear y a darse golpes.
-Tú te atreviste a andar con Tea siendo mi novia.
-Ella fue mi novia hace mucho.
-¿Qué? Entonces tú eres el que la engañó hace años.
-No la engañé y ella lo sabe.
Los golpes continuaron, se tiraban en el suelo a cada rato y no paraban de luchar mientras discutían.
-Me cuesta creer que me haya engañado contigo.
-Ella no sabía qué hacer, me ama pero también te ama a ti.
-¿Amar a dos hombres? Que locura.
-Es verdad.
Se tumbaron, tiraron golpearon, no paraban.
-¿Sabes de su embarazo?
-¿QUÉ?
-Tea está embarazada y no sabe quién es el padre.
Yugi no podía creer eso, Tea iba a tener un hijo y había 50% de probabilidades de que él fuera el padre. Siguieron luchando juntos hasta que se cansaron y se tumbaron en el césped boca arriba.
-Amo mucho a Tea-dijo Yami.
-Lo sé, yo siento lo mismo.
-Pero tú la engañaste.
-No fui yo, fue una trampa de Kaiba, se lo platiqué.
-¿No sabías de su embarazo?
-No puedo creer que no me dijera nada.
-No sabe quién es el padre.
-Entonces tanto tú como yo podemos serlo.
-Me lo dijo ayer que terminó conmigo.
-¿Cómo supiste de nosotros?.
-Los vi besándose en tu tienda.
-Siempre nos cuidamos para no ser descubiertos.
-Ya era el destino.
Yami se levantó, se secó la sangre que corría de su labio y miró a su rival.
-No sé qué decida Tea pero ahora veo que no quiere estar conmigo.
-Ella te ama, sólo que no sabe qué hacer.
-Yo la amo mucho así que aceptaré la desición de tome.
-Yo igual lo haré.
Yami le tendió la mano a Yugi, este la aceptó y lo ayudo a levantarse.
-Fue un honor luchar contigo.
-Lo mismo digo.
Yami se fue y Yugi sólo lo miró, no era mal chico pero tenía que admitir que ambos eran rivales, amaban a la misma mujer.
.
.
Tea estaba empacando sus cosas en sus maletas cuando Yugi apareció ante ella.
-No dejes abierta la puerta, pude entrar fácilmente.
Se petrificaron cuando se vieron.
-¿Vas a algún lugar?
-Sí, una amiga me llamó, dice que necesita que vaya urgente a Estados Unidos.
-Estas mintiendo de nuevo.
-Claro que no.
-Tea ¿cómo piensas irte? Tienes que cuidar a tu bebé.
A Tea se le cayó la ropa que llevaba en su mano.
-¿Cómo supiste eso?
-Yami me lo dijo. No sabes quién de los dos es el padre.
-No debió decirlo.
-Él ya sabe todo sobre nosotros. Tea, ese niño puede ser mío.
-Lamento mi torpeza, no debí dejar de tomar pastillas.
-Eso no importa, me da gusto saber que tienes a ese bebé dentro de ti.
-Mi amiga me llamó, así que me iré con ella.
Yugi se puso en la puerta.
-No te dejaré ir. Sé que mientes.
-Estoy diciendo la verdad.
-Estas huyendo de nuevo como cuando me viste con Rebeca.
Tea entendió que Yugi la conocía muy bien.
-Tienes miedo de lo que pueda pasar ahora que estas con en medio de dos amores y con un hijo en camino pero yo te voy a cuidar.
-Yugi, mi corazón no puede partirse en dos para estar con ambos. He cometido muchos errores. Me acosté con dos hombres, tenía prometido y un amante. Soy una pecadora. Soy despreciable.
-No eres despreciable, en ese caso yo lo soy por estar contigo y provocarte a que me vieras con Rebeca solo para ver tu reacción.
-No puedo seguir con esto. Necesito irme de aquí.
-No te irás y menos ahora que llevas a mi hijo contigo.
-No sabes si es tu hijo.
-Siendo tuyo es mío.
Tea sintió gusto con eso pero al mismo tiempo tristeza y empezó a llorar, Yugi corrió y la abrazó.
-Lo superaremos juntos. Yo estaré contigo siempre, tendremos a nuestro hijo y seremos una familia.
-Yugi…
-Te amo, no te vayas de mi lado nunca.
Continuaron abrazados un rato hasta que se unieron en un beso. Esa misma noche durmieron juntos pero Tea no dejaba de pensar mucho en lo correcto, se sentía zorra por haber estado usando a los dos hombres que la amaban, los usaba a ambos, no merecía estar con ninguno y ya lo sabía. Yugi dormía profundamente al lado de ella.
A la mañana siguiente, Yugi despertó y vio que estaba solo en la cama, creyó que Tea sólo estaba en el baño pero al girar descubrió en el buro una carta con la letra de Tea, la abrió y la leyó.
"Yugi, perdóname si te ofendo pero no puedo. Cuando termine con Yami, también era contigo y me despedí en esa salida. No me busques, me siento como una zorra sucia y llena de maldad. Te usé, los use a ambos, no tengo perdón, usar a las personas que me aman solo para complacer mis deseos no es lo correcto ni por Dios ni por los hombres. He decidió que voy a criar a mi hijo sola, no necesito de ningún hombre y yo seré padre y madre para él. No me odies por esta decisión, te prometo que criaré bien al niño. Me encantaron tus palabras, es un sueño hermoso que criemos al niño pero no es posible, sólo es un sueño. Te amo, siempre lo hice, y te agradezco todo lo bueno que fuiste conmigo y sobre agradezco que me correspondieras siempre. Hasta siempre, Tea".
Yugi se levantó corriendo mientras su corazón se aceleraba, se vistió a toda prisa y fue a buscarla, salió de la casa y corrió hacia el aeropuerto.
Tea estaba justo en ese instante abordando el avión para ir a Rusia, su amiga Mai la estaba esperando allá. Miró atrás un poco antes de subir al avión.
"Adios, Yugi, adiós Yami. Perdónenme, les arruiné sus vidas"
Tea subió al avión y este despegó, Yugi llegó al aeropuerto pero por más que la buscó no la encontró por ningún lado y entendió que se había ido, la había perdido nuevamente. La angustia lo invadió, su amada se fue otra vez y ahora con su hijo también.
Yami recibió un mensaje parecido por celular y comprendió que Tea se había marchado, las lágrimas corrieron por su rostro ante eso, él también sabía que perdió a su mujer amada y su hijo.
Continuara...
