Capítulo 24
Un avión aterrizó en la ciudad Domino y de este descendió una hermosa mujer madura, venía acompañada de una niña de 6 años con cabellos tricolores y mirada dulce, la mujer respiró hondo cuando llegaron mientras cuidaba a su hija y sus maletas
-Que agradable es volver a casa
Tea miró el aeropuerto y recordó como 12 años atrás regresó a Japón con su ahora ex prometido Yami. Sintió nostalgia pero ya no dolor, era pasado todo, ahora solo pensaba en el bienestar de su hija
-Mamá, ¿sabes dónde vamos a vivir?
-Claro, sólo esperamos a tu abuela
La madre de Tea llegó y sintió mucho gusto al verlas, a veces las visitaba en Rusia pero eran pocas veces y ahora estaba contenta porque su hija finalmente regresaba a Japón, esta vez para siempre.
Se fueron en auto a la casa de Tea, había cambiado mucho pero seguía siendo hermosa y de inmediato le explicó a su hija sobre las habitaciones y todo en la casa.
-Que hermosa esta tu niña
-Gracias, madre. Es una buena niña, se porta muy bien con todos y es muy dulce
-Eso significa que has hecho un buen trabajo con ella
-No es para tanto, creo que aún me falta mucho para ser una madre ejemplar
-Ya eres ejemplar. Que críes a una niña sola y regreses aquí cuando las madres solteras no son tan bien recibidas eso es una gran valentía de tu parte
-Por cierto, ¿has sabido algo de mis amigos?
-Joey tiene una empresa de venta de autos, Tristan y Serenity se casaron y esperan un hijo
-¿En serio? Qué bien.
-Creo que de ellos son los únicos que sé algo
-¿Sólo de ellos?
La señora entendió lo que su hija deseaba saber
-¿Estas preocupada por Yami y Yugi?
-Quiero saber cómo les ha ido, si lograron restaurar sus vidas después de que se las arruiné
-Hija, no era tu intención, eras inmadura por eso te dejaste llevar.
-No es justificante. Hice cosas terribles con ellos y me gustaría saber si lograron rehacer sus vidas
-Te enterarás pronto sobre ellos. Estoy segura
Tea inició los preparativos para mandar a su hija a la escuela Domino, también debía buscar un trabajo, por recomendaciones de la empresa rusa donde trabajó los 6 años que estuvo fuera puso encontrar trabajo en una compañía de danza que no tenía nada que ver con Yami. Su hija se fue adaptando al cambio y aunque era difícil Tea la ayudaba a que no se sintiera mal.
Tea fue a visitar como siempre al amigo de más confianza que creía tener
-¿¡Tea!? Tú siempre apareces como cometa
-Jajajaja, tienes razón, soy el cometa Tea.
-¿Cómo has estado?
-Muy bien. Haciendo preparativos para quedarme, esta vez es para siempre
-¿No te gustó Rusia?
-Me encanta pero extraño mi tierra y soy japonesa así que prefiero estar aquí
Joey la abrazó y esta se sintió feliz, pensó por un momento en que tal vez Joey la rechazaría por lo sucedido
-En verdad eres una mujer increíble, desapareces como si nada y regresas como si nada
-Ya te dije, soy un cometa
-Por cierto ¿viniste sola a Japón?
-Claro que no, me traje a mi hija
-¿Fue niña? Pensé que ibas a tener un varón
-No, salió niña y estoy muy feliz con ella
-Me alegra que tengas a tu niña
Tae se despidió y se marchó pero justo cuando se iba giró de nuevo
-Joey…¿él está bien?
-Sí-sabía a quién se refería-Está muy bien
Tea no dijo nada y salió del lugar, Joey se rascó la cabeza confundido por la actitud de ella
-Veo que este asunto con Yugi y Yami no termina a pesar de los años
Continuara...
