Capítulo 28

Joey estaba trabajando arduamente en la empresa de autos cuando una hermosa mujer rubia apareció en la puerta y Joey se puso rojo, nunca había conocido a una chica tan guapa.

-Disculpe ¿se encuentra el señor Joey Wheeler?

-Sí, soy yo.

-Que bien. Me mandó mi amiga Tea Gardner, dice que usted es de confianza y me puede vender un auto bueno.

-¿Usted es amiga de Tea?

-Sí, yo la ayude durante su estancia en Rusia.

-Con gusto la ayudaré.

Mai vio que Joey estaba muy emocionado y nervioso y logró entender el porqué, Joey la atendió en su problema y Mai se compró un auto muy bueno y hermoso.

-¿Desde cuándo conoces a Tea?-pregunto Joey mientras terminaban el papeleo.

-Desde que vivió en Estados Unidos.

-¿¡Tanto tiempo llevan como amigas!?

-Claro, nos conocimos allá pero yo soy de Rusia.

-mmm, ya veo.

Mai se retiró pero Joey estaba anonadado, nunca había conocido a alguien con tanta belleza y menos que fuera una persona cercana a su amiga Tea.

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-Tea, tu amigo Joey me miraba como bobo mientras me atendía en mi compra.

-woww, le gustaste, Mai.

-No lo creo, seguramente es un pervertido como todos los hombres.

-Mai, dijiste que querías un novio para quedarte en Japón, tal vez sea Joey el indicado.

-Ni loca, tiene cara de tonto.

-Mai, date la oportunidad, no lo dejes ir.

Recordó a Yami, eran las mismas palabras que le dijo cuándo explicó que Yugi aún la ama.

-Lo pensaré si tú lo dices.

Por su parte, Joey estaba enloquecido con Mai.

-Yugi, ¿recuerdas que te dije que Tea regresó?

-¿Cómo olvidarlo?

-Trajo a una amiga preciosa que vino por recomendación de Tea a la empresa, compro un auto.

-¿En serio?

-Sí, esta hermosa.

-Es la primera vez que hablas así de una chica.

-Sí, lo sé. Me gustaría ser el novio de ella pero no sé si pedírselo o no.

-Pues localízala y habla con ella.

-Lo haré, quiero que sea mi novia. No tiene idea lo hermosa que es.

-Oye, pero recuerda que la belleza es por dentro no por fuera. Asegúrate que sea una buena mujer.

-No te preocupes, consejero

Joey se alejó a buscar el teléfono de Mai en la nota de compra y Yugi sintió nuevamente esa pesadez en su cuerpo. Mai era amiga de Tea, su querida Tea, la extrañaba mucho pero no tenía suficiente valor para buscarla y decirle sus sentimientos.

-Ya hablé con ella, aceptó tener una cita conmigo el sábado.

Joey regresó contento pero dejo de sonreír cuando vio lo cabizbajo que estaba su amigo.

-Yugi, ¿te sientes mal?

-No, Joey.

-Es por Tea ¿verdad?

Yugi contestó con un movimiento de cabeza que sí.

-Yugi, ve con ella, no te detengas.

-Ella decidió criar a su hijo sola así que no puedo ir ahora con ella.

-Tiene una hija.

-¿Hija? ¿Fue niña?

-Sí, no la he conocido pero lo supe porque ella me lo dijo.

-Así que tengo una hija.

-Tú dijiste que tu sueño desde siempre fue casarte con ella y tener hijos. Ya lo tienes, sólo te falta casarte con ella.

-No creo que me acepte.

-Pues haz un esfuerzo. Yo creo que ella te ama a pesar de todo.

Yugi levantó la mirada, si Tea lo amaba aún tenía oportunidad de estar con ella y con su hija.

-No he podido dejar de amarla a pesar del tiempo que ha pasado. Hay un 50% de posibilidad de que su hija sea mía.

-¿Quieres hacer una prueba de ADN?

-No, prefiero no saber nunca.

-Entonces ¿qué te detiene? Solo el miedo.

Yugi pensó mucho en eso una vez estuvo en su casa ¿qué lo detiene? El miedo. Tenía miedo de que Tea lo rechazara, él aún la amaba y quería pasar lo que le restara de vida con ella pero no sabía cómo lograrlo, deseaba criar a su hija, aunque la niña fuera engendrada por Yami él deseaba convertirse en el padre de esa niña. No sabía cómo decirle a Tea lo que sentía por ella y recordó sus momentos de juventud cuando era demasiado tímido como para decirle su amor.

Tea por su parte no dejaba de pensar en Yugi, era probable que en algún momento se lo encontrara en la calle.

-Mamá ¿en qué piensas?

Tea Elizabeth vio que su madre estaba muy pensativa y callada.

-En nada, querida.

-¿Estas bien?

-Sí, mi amor, no te preocupes.

Tea pensó en que era mejor plantearle una idea a su hija sobre la imagen paterna.

-Tea Elizabeth ¿quieres tener un padre?

-Sería buena idea aunque tampoco me molesta no tener uno.

-¿No te gustaría algún día conocer a tu padre?

-Si fuera posible si pero sino no tengo problema.

Tea Elizabeth se conformaba con lo que fuera, no pensaba mucho en su padre puesto que no lo necesitaba pero sí deseaba algún día tener uno o conocer al suyo. Su madre siempre le dijo que su padre vivía en Japón pero no estaba segura de quién era. Tea sonrió y siguió pensando en Yugi ¿Por qué seguía amando a ese chico?

Continuara...

Estamos cerca de llegar a la conclusión de la historia