Capítulo 1: Hechos Inesperados

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Tras un año de la gran batalla contra Tártaros y la disolución del gremio, el maestro Makarov, al ver la terquedad de sus hijos, decidió que Fairy Tail volvería a existir como gremio oficial, gracias a la ayuda de Levy y Gajeel al ser estos ex-miembros del consejo.

Todo había vuelto a la normalidad en Magnolia, incluso había gente que se alegraba de que su gremio favorito de magos hubiera vuelto a nacer de las cenizas, igual que un fénix.

Pero…

No todo iba a ser alegría en este gremio

En un lugar, muy lejos del alegre y ruidoso nuevo Fairy Tail

— ¿La encontraste, Acnología? —Preguntó con calma el mago oscuro más temido de todos los tiempos, si, Zeref, quien estaba charlando con un hombre a quien le faltaba uno de sus brazos. Aunque no lo aparentaba, por dentro se sentía nervioso e impotente al no poder encontrarla a ella.

— Tch, que molesto eres. —Respondía con frialdad aquel poderoso dragón de la muerte, ahora convertido en humano. — Y no, no la encontré, pero dudo que sus heridas se curen después de que ese enfrentamiento que tuvimos.

— Eso espero, necesitamos que ella este muerta a como dé lugar para que nuestros planes salgan a la perfección.

Aquella oración salida de los labios del peli-negro, fueron acompañados de una macabra sonrisa llena de maldad.

De vuelta en Magnolia

Pov Lucy

Y véanme aquí, otra vez sentada en la barra de Fairy Tail nuevamente reconstruido. ¿Quién lo hubiera pensado? Es como si nada hubiera pasado; Kana tomando el quinto o sexto barril de sake, Elfman diciendo "hombre" cada dos por tres, Gajeel y Levy ahora conversan más pero él sigue llamándola enana, la verdad es un poco gracioso ver las expresiones de Levy cuando se enoja, Erza comiendo de su pastel de fresa, Juvia detrás de un poste espiando a Gray, y hablando de este, estaba peleando junto a Natsu en este momento, diciéndose sus típicos insultos.

— ¡Princesa de hielo!

— ¡Asexual!

— ¡Ojos caídos!

— ¡Horno con patas!

Seh, nada cambiara en Fairy Tail.

— Mira-san, ya debo irme, nos vemos mañana. —Le dije a la albina mayor que estaba charlando animadamente con Laxus que trataba de disimular el pequeño sonrojo que tenía en sus mejillas a causa de la presencia de la poseedora del Satán Soul.

— Esta bien Lucy, hasta mañana. —Se despidió de mi la oji-azul mientras hacía un ademan con la mano.

— ¡Lu-chan, espérame! —Me grito Levy-chan cuando estaba por cruzar la puerta. — Dijiste que hoy íbamos a tener nuestra noche de chicas junto a Juvia.

Es verdad, lo había olvidado completamente.

Con Juvia nos llevamos mejor, eso creo, lo bueno es que ahora ya no me llama "Rival de amor".

Pero tuve que confesarle algo vergonzoso y comprometedor para que dejara de hacerlo.

— ¿Lu-chan? —Ups, me quede perdida en mis pensamientos.

— Perdón Levy-chan, estaba pensando que deberíamos comprar algunas botanas para esta noche.

— Es cierto Lu-chan, bueno yo voy por Juvia y nos vamos ¿bien?

— De acuerdo, las espero.

Fin del Pov Lucy

Pasado el tiempo, se podía apreciar como tres bellas chicas caminaban por las calles de una tranquila Magnolia. Se notaba los lazos de amistad y confianza que se tenían la una a la otra; por sus risas, pucheros, picardías, sonrojos y sobre todo, su alegría.

Sin embargo, nunca se esperaron ver una persona encapuchada a lo lejos quien caminaba de forma dificultosa, teniendo sus ropas pintadas de un líquido carmesí e incluso parecía que en cualquier momento iba a caer, lo cual paso cuando estaba a unos pocos metros de nuestras magas.

— A… ayu… da… —Fue lo único que se escuchó de esta persona, que a juzgar por la voz se notaba que era mujer, mientras caía desplomada al piso, al parecer, inconsciente.

Las chicas, preocupadas y sorprendidas, se acercaron a esta joven y sin dudarlo dos veces, entre las tres la cargaron hasta el departamento de la oji-chocolate.

Unas horas más tarde~

— Creo queya está. —Dijo en un suspiro la maga celestial mientras terminaba de vendar el cuerpo de la joven castaña que anteriormente estaba lleno de heridas y sangre.

Bajo esa capa, estaba oculta una joven de una altura aproximada a los 1,55 metros, de piel trigueña y su cabello era de un castaño claro, casi tirando a rubio, el cual era lacio hasta sus puntas donde se formaban pequeños rizos y este era largo, casi rozando su cadera. Su cuerpo era normal, ni tan proporcionado como Lucy o Juvia, ni tan plana como Levy, solo era… normal.

Ahora mismo estaba casi desnuda, ya que su busto era cubierto por vendas blancas un poco manchadas con rojo a causa de la sangre que aún salía de sus heridas, las cuales también estaban en sus piernas, brazos y torso.

Lo único que la cubría era un simple pantalón corto azul oscuro que Lucy le había puesto.

— ¿Qué le habrá pasado para que tenga esas heridas? —Se atrevió a preguntar la peliceleste, se notaba en su voz muchos sentimientos pero entre ellos resaltaban; la duda y la preocupación.

— Juvia cree que es un milagro que haya sobrevivido, esas heridas se veían muy mal. —Opinó la ex-miembro de Phantom Lord viendo a la joven castaña que aún no habría sus ojos.

— Tienes razón. —Concordó Lucy mientras se sentaba junto a las pelicelestes en el sofá, ya que la joven desconocida estaba en la cama de la rubia.

Con el paso del tiempo, las magas se fueron quedando dormidas poco a poco hasta que Morfeo las venció y así estaban ahora, dormidas profundamente en el sillón, hasta que en plena madrugada unos ojos cristalinos, de un hermoso color turquesa casi rozando el verde agua las observaba con ternura y cariño.

—…Gracias… —Se escuchó el susurro casi inaudible de la joven castaña que antes estaba reposando en la cama de nuestra maga de Fairy Tail, la cual era la poseedora de esos bellos ojos.

Poco tiempo después, también se quedó dormida sobre la acogedora cama, pero esta vez teniendo una sonrisa sincera en su rostro.

Aunque esa paz no iba a durar mucho tiempo.


Mey: ¡Hola! *esquiva un tomate* sé que están enojados lo sé *esquiva una cebolla* pero es que recién salgo de vacaciones *esquiva un sartén* okey ¡¿Quién tiró eso?!

En fin, estaré actualizando pronto mis novelas

¡Nos vemos luego!

¡Byeeee~!