-Bestial, ¿qué pasó? Tú no eres así- le dijo Harley preocupado.
-Esa hembra me vuelve loco, no pude evitarlo- dijo Bestial desesperado.
-Tendrás que mantenerte lejos de ella, Zest viene para acá y está enojado, no la descuidará otra vez.
-No me importa Zest, no podrá evitar que esté con ella, ella es mía y la lastimé, tengo que pedirle perdón y convencerla de que permanezca a mi lado- dijo Bestial aún alterado.
Antes de que Bestial pudiera salir de su cabaña, Zest lo interceptó en la puerta.
-No te acercarás a ella, le diré a Tiger y sabes lo que ocurriría, ella no quiere estar contigo, deja de forzarla- le dijo Zest mientras lo sostenía.
-Ella no me conoce, si me conociera sería mi compañera- se defendió Bestial.
-Basta, si quieres actuar como un animal entonces pelea conmigo y dáñame a mí, pero no te le acercarás a ella- dijo Zest mientras lo empujaba.
-¿Por qué no me dejas estar con mi hembra? ¿La quieres para ti? Te mataré- dijo Bestial gruñendo.
Bestial y Zest comenzaron a pelear y Harley marcó a seguridad para que vinieran a ayudar. Se habían herido gravemente para cuando lograron separarlos.
-¿Qué está pasando aquí?- pregunto Tiger furioso.
-Él se ha vuelto loco, se enojó porque la instructora de motociclismo lo suspendió hoy y quería desquitarse con alguien- explicó Harley.
-¿Qué? ¿Por qué está suspendido?- preguntó Fury que sostenía a Bestial.
-Por no seguir instrucciones, yo solo quería disculparme, pero Zest no me dejó- explicó Bestial más tranquilo.
-Ella no quiere verlo, yo soy su custodia y ella me pidió no permitir que él se acercará- continuó Zest.
-Bestial, tienes prohibido molestar a la instructora, si te descubro molestándola irás directo al Homeland hasta que su curso termine. Ahora vayan al centro médico, están muy heridos- les ordenó Tiger.
Breeze, Ellie, Kat y Beth comían juntas. Beth se sentía mejor estando con ellas, se reía y se ponía al corriente con su amiga. Justo cuando iban a terminar de comer Breeze recibió una llamada.
-Lo siento, me tengo que ir, tengo que cubrir a Zest en su turno, está en el centro médico- explicó Breeze.
-¿Por qué? ¿Está bien?- preguntó Beth.
-Oh, lo olvidaba, él era tu custodia, me encargaré de que alguien te cuide, no te preocupes, para mañana estará contigo como nuevo, se peleó con Bestial, ambos están en el centro médico- dijo Breeze mientras se iba.
-Kat, por favor llévame al centro médico, quiero saber que están bien- dijo Beth preocupada.
-No creo que sea buena idea Beth, podrías empeorarlo- explicó Kat.
-Por favor- Beth no sabía porque pero estaba preocupada por Bestial, sentía tristeza por lo que había sucedido, tenía que saber que él estaba bien.
Llegaron Beth y Kat al centro médico y preguntaron por Zest.
-Oh, te ves muy mal, no me digas que esto ha sido por mí- dijo Beth mientras sujetaba la mano de Zest.
-No, no fue tu culpa, además estoy bien, solo un par de puntadas, el otro se llevó la peor parte- dijo Zest jugando.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Beth, tenía que ver a Bestial, necesitaba saber que estaba bien. Se despidió de Zest aprovechando que una enfermera iba entrando al cuarto y fue con Bestial. Lo miró por la rendija de la puerta, parecía dormido, supuso que había sido la anestesia, tenía vendas por todo el cuerpo y rasguños en el pecho y brazos. Entró al cuarto y lo vio, se veía tan inocente dormido, seguía siendo enorme y musculoso, pero se veía hermoso. Beth observó su largo cabello que le llegaba hasta la cintura y lo hacía ver más varonil, parecía suave, supuso que no habría problema si lo tocaba, él estaba inconsciente. Cuando comenzó a acariciar el cabello del macho sintió que algo sujetaba su brazo, Bestial se había levantado.
-¿Qué haces?- preguntó el macho mientras la sujetaba.
-Perdón, quería sentir tu cabello- explicó Beth.
-Puedes tocarme lo que quieras, eres mía- dijo Bestial mientras la soltaba.
-No, no soy tuya- dijo Beth.
-¿A eso has venido? ¿A pedirme que me alejara de ti? No te preocupes, ya me han prohibido verte, no te molestaré- explicó Bestial al parecer más molesto.
-Estaba preocupada… por ti, ¿quién te ha prohibido verme?- preguntó Beth.
-El jefe de seguridad, piensan que soy peligroso para ti, sacas mi lado salvaje- le dijo Bestial más tranquilo.
-¿Me harías daño?
-Daría mi vida por ti, quiero que seas mi compañera y lo serás- le dijo Bestial con seguridad.
-No me conoces, podría ser una loca o una asesina en serie.
-¿Estás loca o has matado a alguien?
-Bueno no, pero podría.
-Eres linda, confío en ti, con el tiempo lo verás, aunque la espera me volverá loco- le dijo Bestial a Beth mientras le acariciaba la mejilla.
