Bestial recibió la llamada de Tiger y se preparó para salir de la habitación de Bethany.

-Perdón, después terminaremos, no quería dejarte así pero esto es urgente, encontraron una camioneta de reparto abandonada y tenía restos de narcóticos para sedarnos- explicó Bestial.

-No te preocupes, ¿quieres que te lleve en mi moto?- preguntó Beth aún excitada pero asustada.

-No, no salgas de aquí, espérame, una vez que atrapen a los intrusos seguiremos con esto- dijo Bestial mientras le daba un último beso.

Beth esperó y los minutos pasaron, pero se hartó de no recibir respuesta. Ella tomó su motocicleta y empezó a ver si veía algo extraño a los alrededores, notó hombres con uniforme de correo que sacaban una gran bolsa, parecía una alfombra… o un cuerpo.

-Alto, ¿quiénes son?- gritó Beth.

-Venimos por este paquete señorita, ya nos íbamos.

-¿Es una alfombra?- preguntó Beth mientras sonreía para parecer inocente.

-Sí, es una vieja, ya nos la íbamos a llevar- dijo uno de los uniformados.

-Quiero verla, necesito una para mi casa, quisiera comprarla- mintió Beth.

-No señorita, no está a la venta- dijo el otro hombre.

Bethany y los uniformados vieron que se acercaban un grupo de nuevas especies.

-Tenemos que irnos ya, súbela a la Jeep y vámonos antes de que lleguen- dijo uno de los hombres.

Beth vio que de la bolsa salía cabello de mujer y comenzó a seguir en su moto a los uniformados que iban a toda velocidad en la Jeep. Bethany observó cómo una de las puertas laterales estaba abierta y tembló al saber que se iban a llevar a la mujer, aceleró al máximo su motocicleta e hizo lo primero que se le vino a la mente, les lanzó la moto mientras ella brincaba a un lado. La motocicleta se estrelló contra el limpiaparabrisas y los atacantes perdieron el control del Jeep, Bethany vio que la camioneta le iba a pasar por encima pero ya era muy tarde, solo pudo cerrar sus ojos.

Pasaron unos minutos y ella solo sintió un apretón, abrió los ojos y lo vio, Bestial había corrido para interponerse entre la camioneta y ella. Le había salvado la vida. Las demás especies habían liberado a la hembra, parecía ser una hembra regalo pero Beth no la reconoció. Los atacantes y Bestial estaban graves, los llevaron al centro médico.

-Los detuviste, eso es lo importante, la hembra regalo solo tiene unos rasguños y todos estarán bien- le dijo Tiger a Bethany.

-Bestial, necesito ir con él- dijo Beth mientras caminaba hacia donde llevaban a Bestial

-Lo están tratando, lo mejor será que descanses un poco, luego podrás ir al centro médico- le explicó Tiger.

-Lo esperaré afuera, en el pasillo, donde sea, quiero estar con él tan pronto como sea posible- dijo Beth.

-Había escuchado el rumor de que eran compañeros pero no pensé que fuera verdad, ven conmigo, esperaremos a que lo terminen de atender y serás la primera en verlo- dijo Tiger mientras la llevaba al centro médico.

Bethany pasó la noche en una silla en el centro médico pero no le importó, había dormido poco y necesitaba saber si le pasaba algo a Bestial. En la mañana del día siguiente habían terminado de atender a Bestial.

-Lo lamento querida pero por el momento no se recibirán visitas- le dijo la doctora a Bethany que ya tenía los ojos hinchados por la falta de sueño.

-Allison, te presento a Beth, ella es la compañera de Bestial, déjala entrar, lo hará sentirse mejor- explicó Tiger.

-Oh, lo siento, no lo sabía, pero Tiger por el momento es peligroso que ella entre, Bestial está sedado pero no sé cómo reaccionará a los medicamentos que le administramos, sabes de primera mano lo que pueden ocasionar estos medicamentos para el dolor.

-Él no despertará pronto, al menos déjala verlo, ella se sentirá más tranquila- pidió Tiger.

Bethany entró a la sala donde tenían a Bestial, estaba gravemente herido y las vendas cubrían gran parte de su cuerpo, no podía evitar sentirse culpable. Recordó la vez que él se había peleado con Zest, se veía igual de hermoso pero ahora se veía mucho más herido. Ella solo pudo abrazarlo y por primera vez en muchas horas durmió tranquila sintiendo su débil respiración.

Bethany se despertó y Bestial seguía dormido, Paul, un enfermo le tomó los signos vitales y le dijo que despertaría en unas horas, le preguntó si ella le quería dar el baño, ya que ella era su compañera. Bethany se sonrojó, sería la primera vez que vería desnudo al macho, pero no quería aceptar que no eran compañeros por temor a que la sacaran del cuarto. Le dio una ducha de esponja cuidando de no lastimarlo y admiró su cuerpo, era fuerte y musculoso, su cuerpo tenía cicatrices pero seguía pareciendo perfecto. Terminó de ducharlo y se sintió triste por no haber tenido la oportunidad de pasar más tiempo con él, pidió con todas sus fuerzas una oportunidad para tener más días a su lado.

Pasaron unos minutos y Bestial seguía sin levantarse, Beth se preguntó si la escucharía, lo dudaba pero eso no le importó, le contó acerca de su familia, ella tenía dos hermanas a las que adoraba. Bethany le contaba lo que sucedió en la reserva después de que capturaron a los atacantes y le contó de sus clases y de las personas que había conocido, duró un par de horas hablando sola hasta que se cansó, se volvió a acostar a su lado y volvió a dormir.

Al día siguiente, entró Paul y le comenzó a tomar los signos vitales, después miró a Beth:

-Le daré algo para intentar reanimarlo, ha pasado mucho tiempo inconsciente por lo que debemos intentar despertarlo, no sabemos cómo reaccionará, sólo te pido que estés alejada.

Beth solo asintió, sabía que tal vez no debía estar ahí, pero quería saber si se levantaría, quería verlo consciente.

-Está abriendo los ojos- dijo Paul contento.