30 de noviembre 15:40 pm

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Tweek miró con horror como los ojos azules inspeccionaron su desastre sangriento que resaltaba aún más en la nieve blanca.

-¡Gha!

-Tweek ¿Tu…?

-¡B-basta ¿Sí?! ¡Esto… ! Esto no importa ya... ¡No hay nada de qué hablar aquí! ¡Vamos!- Con pasos ruidosos empezó a caminar en la dirección contraria, dejando a Craig atrás.

Le molestó que Craig lo mirara así, ¡Como si fuera una especie de monstruo!

¡Él no era un monstruo!

¡Ellos eran los monstruos!

Él…

No era el monstruo

Él...

¿Lo era?

"¡OH DIOS! ¡¿Y SI LO SOY?!"

"¡¿Y SI..?!"

Tropezó con sus propios pies. Su mente estaba algo confusa, no podía concentrarse ni en como caminar correctamente.

-¡Hey!- Afortunadamente Craig estaba allí para tomarlo de la muñeca y jalar de ella hacia atrás antes de que cayera. La espalda del rubio termino chocando contra el pecho del más alto. Perezosamente dejó caer la parte posterior de su cabeza para apoyarse del hombro ajeno.

Los ojos aceituna parpadearon lejos la nubosidad de su vista. Encontrándose en los penetrantes orbes marinos de Craig Tucker deformados en preocupación.

-¡Ahg!- Se empujó inmediatamente lejos de aquel cuerpo caliente. –¡No me toques!

-¿qué carajos te pasa Tweek? Has estado comportándote extraño.- Reclamó Tucker irritado por el empujón del otro chico.

-¡Ngh, no me pasa nada!

-¡deja de ser una polla, Tweek! ¡Solo trato de ayudarte. Algo no está bien contigo!- no entendía porque el rubio repentinamente estaba tan a la defensiva.

-¡¿"Algo no está bien conmigo"?!- oh, oh. Mierda. Mala elección de palabras.

-Sabes que no quería referirme eso Tweek...- Trató de retractarse.

-¡Pues bien! ¡todo está mal conmigo entonces capitán obvio! ¡Estamos en un maldito apocalipsis zombie por si no lo notaste! ¡ARG..! ¡Y tal vez algo no está bien contigo de cualquier forma!¡Toda tu familia está muerta y no muestras ningún sentimiento al respecto!- golpe bajo.

Craig no respondió a eso. Decidió no hablar más.

Cerrando los ojos caminó por delante del rubio.

-Sigamos.- Notificó sin siquiera darle un vistazo. Tweek empezó a caminar justo detrás de él segundos después.

A medida que avanzaron el más bajo recapacitó sus palabras dichas en estado de cólera.

No sabía porque había dicho aquello.

Eso había sido horrible. Craig acababa de perder a sus padres, a su hermana...

Esto siempre pasaba, siempre tendía a llevar al límite este tipo de situaciones cuando se enojaba. No podía controlarlo, era como si un imbécil tomara prestado su cerebro.

no había estado mejorando en lo absoluto.

Él era…

Una muy, muy mala persona.

Incluso estando junto a Craig…

Casi podía sentir las lágrimas formarse en las esquinas de sus ojos cuando escucho un grito. Levantó inmediatamente la vista hacia el ruido.

¡AYUDA! ¡MIERDA, AUXILIO!

Alguien estaba en problemas. La voz parecía ser la de un chico, aunque su pronunciación era algo difícil de entender.

Miró a Craig esperando por una señal.

Pero el más alto solo siguió caminando en línea recta ignorando totalmente los gritos.

Tweek se mordió los labios obligándose a hablar. –A-Alguien necesita ayuda...

-No me importa.- Respuesta fría.

-Tenemos que ayudarlo.- Frunció el ceño.

-No, no tenemos que.- Ni siquiera lo miro otra vez. Este era el tratamiento helado de un Tucker.

Tweek se detuvo mirando duramente aquella ancha espalda cubierta por tela azul. –Bien.

Empezó a correr hacia los gritos de ayuda separándose del pelinegro.

Craig se detuvo al escuchar los pasos del rubio distanciarse a gran velocidad. Rodó los ojos sobre su hombro, perdiendo de vista la cabellera rubia detrás de unos apartamentos grises.

¡¿No podía escucharlo por una maldita vez?!

Pateó con fuerza un bote de basura antes de empezar a correr tras el rubio.

Corrió con todas su fuerzas.

Finalmente lo encontró clavando el extremo de su palo de golf en la base del cráneo del zombie que se encontraba arriba de un chico de más o menos su edad.

Él debió ser el de los gritos.

El chico que se mantenía hecho un ovillo no parecía tener mordidas por lo menos. Tweek había llegado justo a tiempo.

Rápidamente desenvainó su espada degollando los cuellos de dos muertos que se encontraban demasiado cerca de Tweek. Seguidamente dejó caer la punta de la espada sangrienta al suelo por un momento. La cosa pesaba más de lo que esperaba.

Un palo golf de repente apareció en su campo de visión clavándose justo a su lado. Dónde se hallaba la cabeza de una de esas cosas.

¿Qué carajos? ¿Tweek solo había lanzado su arma hacia la cara del zombie? ¿O había fallado en darle a él?

No sabía si debía agradecerle.

-¡Craig, están llegando más!- Tweek sacó su pistola disparándoles a los zombies a distancia.

Tucker corrió hacia ellos tomando impulso para decapitar tres cabezas al mismo tiempo. Pasó la katana a su otra mano con sincronía. Podría acostumbrarse al peso. Seguidamente clavó como brocheta a otro. Un poco de sangre negra lo salpicó machando su gorro azul.

-¡C-Craig cuidado!-Advirtió demasiado tarde cuando una de las cosas se lanzó muy cerca del pelinegro. Tweek no estaba seguro de donde había salido, estaba seguro de no haberlo visto antes cuando le estaba disparando a los demás.

Craig gruñó mientras forcejaba con el ser. Interpuso la espada horizontalmente dentro de la boca del muerto para alejarla de él. La boca empezó a hacerse más ancha a medida que era cortada por la hoja afilada entre sus dientes, por lo que Craig puso más esfuerzo para terminar de rebanar al zombie, pero no funcionaba, su piel era bastante dura.

-Tkc mierda…

Tweek le disparó tres veces, pero la cosa eludió sus disparos con sutiles movimientos.

¿Qué?

¿Era un anormal?

Quería seguir disparando pero no podía apuntar correctamente con Craig estando tan cerca.

De repente había otro zombie, y otro ¡y otro! …No podía ver a Craig.

Su aliento se contrajo. Empezó a disparar a los recién llegados. Cosa difícil ya que estos corrían y se movían más que los anteriores.

No puede ser…

Todos eran anormales.

Mierda.

Gritando en frustración disparó al azar hacia lo más rápido que se moviera cerca de ellos logrando derribar a cuatro zombies.

Entonces fue cuando se quedó sin balas.

No importaba.

Cuando se acercaron lo suficiente. Tweek con su palo de golf tomó impulso desde el suelo y le arrancó la cabeza de una estocada.

Siguiente.

Una lluvia de balas se abrió paso sobre ellos antes de que el rubio lograra alcanzar a otro zombi. Estos empezaron a caer como sacos de papas cuando las balas atravesaban sus cabezas. Entre ellos el zombie de Craig.

-Mierda.- La chaqueta azul inundó en campo de visión del despeinado, y antes de que lo notara estaba siendo arrojado al suelo.–Esto es una puta maravilla.- Comentó sarcásticamente el cuerpo sobre el rubio.

Tucker se encogió de dolor cuando una de las balas rozó su hombro.

-¡C-Craig!

-¡ALTO AL FUEGO!- Una voz que ambos reconocieron gritó desde lo alto.

Entonces la lluvia de balas se fue tan rápido como llegó.

-¿Craig? ¿Eres tú, amigo?- La misma voz llamó.

Reconociéndola, Craig despegó su rostro de los rizos dorados para ver la rebelde cabellera castaña de Clyde Donovan en la terraza de una edificación pequeña.

-Por poco nos matas imbécil.- Alzó la vos con molestia y una pizca de alivio.

-Jeje si, perdón por eso. ¡Oh ¿Espera ese es Tweek?! ¡Tweek, viejo pensábamos que estarías muerto ya!

Tucker cerró el puño en la nieve ante el comentario. Sabía que el otro solo bromeaba pero igual le molestó.

Empezó levantarse de Tweek cuando vio a Clyde descender de la terraza. Para su sorpresa lo seguían Jimmy Valmer, Barbara Stevens, el fortachón de Trent Boyett y el niño friki fanático de Star Wars y Star trek ¿Kevin Stoley se llamaba?

-¡Chicos, dios. Pensé que nunca llegarían!- Alegó en voz alta el chico que se supone "Salvarían"

Al parecer se había escondido debajo de un auto cuando comenzó la lluvia de balas.

Ahora que lo veían bien, Craig y tweek podían identificarlo.

Scott Malkingson

El chico diabetes, simplificando.

-¿Qué mierdas hacen aquí?- Preguntó Craig aceptando la mano de Clyde para levantarse. Por el rabillo de ojo miró a Tweek aceptando la ayuda de Sloley.

Clyde se encogió descansando su rifle de Asalto CAR-15 en su hombro.

-Limpiamos.- Respondió simplemente.

-¿L-Limpiar?- Tweek se unió a la conversación, curioso.

-Se tra-trata de la ani-ani-ani-aniquilación to-total de los zombis del-del p-pueblo, mi amigo.- Informó Jimmy.

-¡Yo lo llamo: batalla contra zombies galácticos parte dos!-Aportó Kevin excitado como todo un nerd.

-Ni siquiera estamos en el espacio kevin.- Bebe se rascó la mejilla sintiendo pena ajena.

-Te golpearía nerd, si mis manos no estuvieran ocupadas con esta hermosa dama.- Intervino Boyett, y no, no se refería a bebe. Se refería a la ametralladora media belga FN MAG en sus manos. La cosa se veía pesada.

Trent Boyett era de esos hombres machistas que pensaban "mientras más grande mejor"

-¿De dónde sacaron esas armas?- Soltó la pregunta que más intrigaba a Craig.

-De la tienda de Jimbo él tiene miles de estas cosas. Nos las dio cuando nos refugiamos allí- Respondió Donovan.

-¡¿Osea que Jimbo está con ustedes?!- Exigió tweek entusiasmado con la posibilidad de ver a un adulto.

Jimbo era un cazador muy sabio, para ser medio hermano de Randy Marsh. Vagamente recordó cuando el hombre intento enseñarle boxeo.

¡Sus lecciones eran muy buenas!

Desde ese día supo que si un chico lo molestaba, solo debía patearle las bolas y seguir pateándoselas antes de que se levantara.

Clyde y bebe lo miraron con tristeza.

Como el castaño empezaba a querer llorar, la chica decidió responder por él.

-No está con nosotros… él solo dijo que no dejaría a unos muertos tomar su pueblo, tomó una escopeta y salió de la tienda. No lo hemos vistos desde entonces pero... - señaló la escopeta que colgaba de su hombro con una cinta verde militar. –Encontramos su arma.

No falto más para que clyde empezara a llorar como un bebé.

El chico diabético y bebe palmearon su espalda para que se calmara.

-Oh… y-ya veo.- Los buenos ánimos del rubio se fueron al caño. Craig decidió tomar la palabra.

-¿Entonces no hay adultos?- Estrechó sus ojos en la rubia voluptuosa.

-Y-Yo no dije eso, tenemos a Ned y al Doctor Gouache con nosotros.- Respondió bebe desviando los ojos de la mirada intimidante de Tucker.

-Basta Craig, ¿te pondrás a acosar a mi bebe, o nos seguirás al refugio?- Cuestionó Clyde ya recuperado de su pequeña escena.

-¿Tu bebe?

-¿Token está contigo?- Interrumpió el pelinegro

-Sí, también sus padres.

"¿No planean salir del pueblo entonces?" Se cuestionó Craig. Él sabía que los padres de Token tenían el suficiente dinero como para llamar a un helicóptero por ellos.

¿No sabían de esa tal zona segura en Canadá?

Miró al rubio como pidiendo su permiso.

Los ojos verdes lo miraron mientras asentía lentamente.

-Iremos.

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Tweek y Craig se sentaron juntos en la parte trasera de la minivan.

Ambos fueron tomados por sorpresa cuando se dieron cuenta de que no tendrían que caminar hasta la casa de Token.

Se habían desviado un poco del plan original, pero Craig realmente quería preguntarle a Token sobre la situación en general. Tal vez él sabía algo más al respecto sobre lo que estaba pasando afuera de South Park.

Y qué demonios. Si tenía la posibilidad de montar a Tweek y a él mismo en un helicóptero lejos de aquí, no la iba a desperdiciar.

Le importaba una mierda Eric Cartman y su plan de sospechosa veracidad.

Cyde apoyó las manos en sus mejillas mientras observaba Tweek desde el asiento del copiloto.

Tweek se removió incomodo en su lugar.

No le gustaba que lo miraran tanto.

El castaño dejó escapar un suspiro soñador.

-¡¿Q-Que pasa?! ¡¿Tengo algo en la cara verdad?!- No soportándolo más el rubio empezó a frotar sus manos contra su rostro. No siendo consciente de la sangre seca en su cuello y cabello.

-Jajaja que va viejo, solo pensaba que es un poco romántico.

-¿Eh, qué?

-Ya sabes… tú y Craig, ¡Dos amantes poniendo a prueba su amor en un apocalipsis zombie, Mientras tratan de mantenerse con vida!- Relató, como si fuera una especie de mala trama escrita en la parte posterior de la portada de una película.

-¡Gha! ¡¿Q-Que dices?! ¡Eso no es para nada romántico! Además… Craig y yo-

-Quieres dejarlo Cyde resultas irritante.- Interrumpió Craig.

-Sí, realmente no quiero escuchar estas mariconadas.- Apoyó Trent quien se encontraba sentado al lado izquierdo de Tweek.

Cyde hizó un mohín mientras se sentaba correctamente en su asiento como un niño regañado.

-¡Yo solo trato de buscar el lado positivo de las cosas ¿Si?!

-Está bien Cyde, eres un romántico, ese eres tu.- Alentó Bebe a su lado; la cual estaba al volante al ser la única con licencia para conducir. No por ser legal, solo porque ella era la única capaz de conducir sin estrellarlos por exceso de velocidad.

-¡Bebe es tan hermosa y comprensiva, casi parece un ángel!- Alabó de pronto mientras estrujaba su mejilla en el hombro femenino.

-30 centímetros alejado de mi.- Ordenó rápidamente.

En la parte de atrás Trent Boyett miró hacia abajo en el rubio despeinado.

-Tweek ¿no?- Llamó su atención. –¿Entonces qué? ¿Conseguiste un pedazo de Tucker ya?

-¿D-Disculpa?- El más pequeño frunció el ceño.

El de aspecto criminal sonrió con su cigarro en los labios. –Yo solo digo que no hay muchas putas con esto del apocalipsis zombie, por lo que quiero saber de ante mano si ya sabes cómo hacerlo.

Tweek y Craig se quedaron estáticos con rostros choqueados. Craig fue el primero en volver con ferocidad.

-¡Hijo de perra te voy a…!-

-Silencio Tucker, estoy hablando con tu puta aquí.- Miró directamente a los ojos verdes del niño que aún no reaccionaba.

"¿…Me llamó puta?"

-¡¿Y tu solo te crees eso de que me callaré, Pedazo de mierda?!- Craig estaba a punto de hacer a un lado a Tweek para golpear a la mierda la cara al delincuente. Deteniéndose solo cuando este apuntó la gran arma contra su frente.

Los helados ojos azules de Tucker se afilaron en los pequeños ojos negros de Trent.

-Wo, wo, wo ¡Relájense allá atrás chicos, no es necesaria tanta intensidad!- Los intentó calmar Cyde.

-Trent vi-viejo ¿que estas ha-ha-haciendo?- Jimmy se unió a Cyde.

Boyett no prestó atención a ninguno.

-¿Qué tal esta noche, perra?- Siguió incitando al menor.

-¿Te hace sentir muy macho llamar así a los que te parecen débiles? El único con un comportamiento de puta aquí eres tú- Nadie esperaba esta respuesta de tweek.

-¿Ah? ¿A qué viene eso? He escuchado de ti antes. Sé que eres un puto loco. Por más pastillas que consumas para mejorar siempre serás un fenómeno para todos.

-Yo también he escuchado de ti. O por lo menos solo lo relevante ya que a nadie le interesa demasiado, has pasado la mayor parte de tu vida encerrado en una cárcel por un crimen que no cometiste ¿Pero sabes? Te lo merecías, ya que en el fondo, eres una puta imbecil.

Una venia de irritación estalló en la cabeza del chico fornido.

-¡Pero realmente también eres estúpido! Cuando pienso en como caíste en la trampa de un Kyle, Stan y Cartman de cuatro años… dos veces…

Craig miraba sorprendido el acto de Tweek, creía saber el plan que albergaba en esa cabeza rubia. Debía esperar una señal.

-Además de puta, estúpida- Sonrió divertido.

Esa fue la gota que derramó el vaso.

-¡Tú maldito…!- Cuando toda su atención se concentró en el rubio, Craig dio un manotazo a la enorme arma en su frente, haciéndola caer de las manos ajenas. Tweek se lanzo a por ella enseguida, tomándola para en un movimiento automático apuntar a la cabeza de Boyett.

Fin del juego.

Boyett levantó las manos sin ninguna otra opción al encontrarse acorralado contra la puerta del auto y el caño de la ametralladora presionando su frente.

-Hey, solo estaba bromeando contigo… vamos Craig, dile a tu novio que se relaje.

-Tu arma es grade… pero tus huevos no.-Le dijo Tweek con voz dura.

-¡Vamos chicos, no tiroteos en el auto!- Siguió implorando Clyde desde el asiento delantero.

Nadie más se atrevía a hablar.

-No bajes el arma hasta que lleguemos Tweek.- Advirtió Craig.

-Mhg… no pensaba hacerlo- Concordó.

Este pequeño viaje a la casa de Token de repente se había convertido en una película de suspenso. Craig ya no se sentía tan motivado de haberse subido a este auto.

De repente…

Algo entró por la ventana de Craig. Gracias al cielo él y tweek consiguieron esquivar rápidamente la patada que tenía a trent boyett como destino.

Fue justo en la quijada. La parte posterior de su cabeza terminó golpeando el vidrio de la puerta antes de caer languinamente hacia adelante.

En delincuente quedo O.K

¿QUE MIERDAS ESTABA PASANDO?

-¿Ned?- Preguntó Craig conmocionado por lo que acababa de pasar.

Ósea, Ned Gerblansky acababa de entrar volando por su ventana para darle una patada estilo Mortal Kombat a Trent Boyett.

-No peleen jóvenes.- Simplemente dijo el veterano de guerra.

-¡Gha!¡ ¡Dios mío, karatekas están entrando por la ventana!

Craig realmente no podía negar la observación del rubio. Porque eso era exactamente lo que acababa de pasar.

-¡Ned ¿Por qué no interviniste antes?! ¿Casi creí que se matarían?- Gimió Donovan histérico.

-¡Woa! ¡El señor Ned es como un Jedi de la corte marcial!- kevin se atrevió a decir ya pasado el peligro.

-Disculpen, pero alguien puede explicarnos esto.- Preguntó Tucker mirando al hombre de un solo brazo recostado sobre sus piernas y las de Tweek.

-Estaba en techo del auto- Confesó Ned.

-¡¿En el techo?! ¡Ni siquiera te vimos cuando nos subimos al auto!- Declaró el rubio.

-Un cazador es sigiloso, para atacar cuando el enemigo esta débil. Así se gana la guerra.

Tweek hizo un ruido de asombró y asintió con la cabeza como si estuviera recibiendo clases de su profesor favorito.

Craig no estaba tan contento de que el rubio siguiera el ejemplo de ese hombre.

Vamos, el sujeto solo tenía un brazo.

-Ned siempre está en el techo del auto. Dice que así será más fácil encontrar a Jimbo- Hablo Bebe aliviada de que la discusión anterior hubiera terminado.

Debió haberse quedado en casa de Token. Lo sabia.

-¿No dijiste que estaba muerto?- Tucker tan insensible como siempre.

-Jim no está muerto, es un tipo duro de derribar. Los veteranos de guerra no caen tan fácilmente- Aseguró el mayor con su voz monocroma.

Todos asintieron en silencio recordando que Ned y Jim eran compañeros de guerra, prácticamente inseparables desde entonces. Ned no aceptaría la muerte de Jim.

-¿C-Como se separaron?- Tweek se atrevió a preguntar. El mayor se volvió a mirarlo empujando suavemente las gafas retro sobre el puente de su nariz.

-Yo estaba en la oficina de correos desgraciadamente cuando pasó. Volví a la tienda de Jimbo y encontré a los mocosos ocultos allí, pero Jim ya se había ido. Desde entonces decidí quedarme para proteger a estos niños y buscar a Jim al mismo tiempo.

-Oh, espero que lo encuentres. Enserio.

Ned le dio un asentimiento de cabeza en silencio.

-Por lo que por fin este pequeño viaje llegó a su fin. La casa de los Black está al frente.- Informó un poco demasiado feliz Bebe.

Todos miraron hacia la mansión Black mientras bebe apagó el motor del auto. Seguidamente abrieron las puertas saltando fuera del vehículo.

-Como no hay electricidad las compuertas de la entrada no funcionan. Caminaremos desde aquí- Les informó Clyde a los nuevos del grupo.

Tweek y Craig no vieron ningún problema con eso por lo que salieron también del auto. Ned tomó el cuerpo inconsciente de Boyett arrojándolo en su hombro, sorprendiendo a la pareja al respecto. Comparando la masa y la estatura de Ned y Trent eso era algo científicamente imposible.

Tal vez era solo porque Ned simplemente era un tipo duro. El hombre de un solo brazo abrió su camino llevando el peso muerto como si nada.

-Será un problema cargar a Trent por encima de la reja- Se rascó la cabeza el castaño. Bebe, kevin y Scott asintieron de acuerdo.

-No hay problema- Sacando el cinturón de su pantalón, Ned ató el cuerpo del adolescente a su torso y antes de que alguien pudiera decirle algo, empezó a escalar la reja como un profesional.

-Joder, ese tipo no es humano.- Jadeó Clyde mirándolo.

Cuando llegó a la cima Ned desató su cinturón dejando caer a Boyett del otro lado. El cuerpo gimió miserablemente al aterrizar sobre su rostro.

El mayor saltó posteriormente aterrizando justo a su lado.

Clyde y los otros empezaron a escalar también. Tweek solo miró a Jimmy con preocupación.

-¿No necesitas ayuda?- Ofreció Craig notando "la mirada" en los ojos de Tweek.

-Oh, no te pre-pre-preocupes mi amigo. Soy disca-discapacitado pero tengo brazos fu-fu-fu-fuertes- Tal y como dijo, tomó los barrotes de la reja en sus manos y comenzó a escalar sin problema alguno.

Era cierto, sus brazos eran fuertes. Jimmy había empezado a ejercitarlos después de haberse enamorado de aquella niña que resultó ser un anuncio malvado o algo así.

Desde ese día supo que le gustaban las mujeres malas. Por lo que tenía que ejercitar su cuerpo por si algún día trataban de matarlo estas chicas como Leslie Meyers.

Llegó a la cima fácilmente.

-Te puedo atrapar si quieres niño- Ofreció estoico Ned.

-Se lo agradecerí-rí-ría mucho se-señor Gerblansky- Acepto la ayuda, siempre respetuoso.

-Chi-Chicos ¿Podrían traer mis muletas?- Pidió a Tweek y Craig que seguían abajo.

-Mhg claro- Respondió el rubio agachándose para tomar las muletas de la nieve. Un largo brazo fue más rápido que él sin embargo.

-Yo las llevaré, sube.

No queriendo discutir otra vez con el pelinegro decidió obedecerlo. Ambos comenzaron a escalar la reja. Al llegar a la cima Craig saltó primero. Hizo una mueca por el leve dolor en las plantas de sus pies. Estaba alto.

Vio al rubio que aterrizó a su lado, también hacer una mueca apretando los ojos por el dolor.

-¿Estás bien?

-Ya te dije que si Craig- Contestó sin mirarlo a los ojos.

Craig frunció el ceño.

¿Cuál demonios era su problema?

¿Tweek no podía decirle lo que estaba mal?

¿Porque tenía que estar tan a la defensiva?

Ambos caminaron cerca del otro grupo que ya había empezado avanzar.

-Por cierto. Hace rato quería decir esto- Clyde miró al rubio –¡Diablos Tweek, te vistes tan badas contra Boyett! ¡Fue increíble como manejaste todo amigo! Ese tipo es un gigante.

-Tu reacción está muy retrasada Clyde- Comentó Tucker con las manos en sus bolsillos. Ya le había devuelto sus muletas a Jimmy.

-je, es que con tanta intensidad no podía reaccionar tan rápido ¡Pero ahora te digo que estuviste genial Tweek!- Sus ojos cobre brillaron como si estuviera hablando de un super héroe.

-¡Es cierto, fuiste como un padawan estratega de la orden jedi!- Las referencias a Star War por parte de kevin no faltaron.

Tweek se sonrojó ante los halagos. –N—No hice mucho realmente…

-¿Bromeas? Fuiste muy valiente allí Tweak- Alagó Bebe.

-Sí, yo prácticamente me hice en los pantalones- Varias miradas extrañas se dirigieron a Scott Malkingson.

-To-Tomaste al toro por los cuer-cuer-cuernos, amigo- Quiso hacer un chiste Jimmy.

Craig pensó que esta era una mirada adorable de Tweek. El chico estaba muy rojo ante los buenos comentarios de los demás.

"Debería estar así más seguido"

¿Mierda estos pensamientos eran suyos?

-Y-Yo la verdad solo estaba actuando- confesó ruborizado.

-¿Actuando? Mierda tu actitud se veía muy real.

Esto era algo que Tucker ya conocía a la perfección del rubio; por experiencia propia, él mismo ha sido engañado por estas puestas en escena varias veces en el pasado, e incluso la primera la primera vez que le sucedió, él había sido consciente de que el rubio estaba actuando, pero de alguna forma se lo termino creyendo. Se sintió miserable por un largo rato después de eso, hasta caminó bajo la lluvia y todo.

Pero después de muchos años había logrado reconocerlo, Tweek no podía tomarlo con la guardia baja nunca más. Ta vez para todos les parezca real. Él sabía cuándo Tweek estaba siendo falso sobre algo.

-Trent da mucho miedo, pero estaba siendo un imbécil, tenía que hacer algo al respecto- Bebe asintió de acuerdo con las palabras de Tweek.

-Si hombre, además hay zombis devorando personas. Realmente no hay mucho que perder- Respondió Donovan pensativo con las manos cruzadas detrás de su cabeza. Finalmente llegaron a la puerta de la mansión, Clyde sacó sus manos para tocar la puerta.

Toco tres veces.

-¿Contraseña?- Una voz llamó detrás de la puerta.

-¿Contraseña, no establecimos nada de una contraseña? ¿Lo hicimos?- Se giró a mirar a sus amigos.

-N-No.

-No mi capitán.

-¡Si lo hicimos! Se los dije cuándo…- La voz empezó a balbucear.

-¡Butters abre la puta puerta carajo!- Gritó el castaño.

-H-Hamburguesas, la acabas de decir.

La puerta se abrió revelando la escuálida figura de Leopold Stotch, más conocido como "Butters"

-Rayos ¿Quién te dejó a cargo de la puerta?

-Wendy me dio permiso.

-¿Qué? ¿Esa perra se creé la líder ahora?

-¡Clyde!

-Es que dijo que eras un bebé llorón muy débil como para ser el líder- El más bajo jugó con sus nudillos, nervioso por haber dicho eso.

Las mejillas de Clyde enrojecieron mientras entraba rápidamente a la casa.

- ¡Testaburger! ¡Ya contamos los votos, yo soy el líder!

Butters se hizo a un lado dejando pasar a los demás.

Tweek y Craig se encontraron con varias caras conocidas.

-¡Timmy!- Timmy Burch los saludó desde su silla de ruedas. Bueno él solo podía decir su nombre.

También se encontraron con Brindon Gueermo; ese guapo chico que parecía sacado de high school musical.

Pip Pirrup; el niño inglés. Mark y Rebecca Cotswolds; los hermanos educados en casa,y Scott Tenorman.

Los ojos de criag lograron ver a otro chico más apartado de todos.

El mismísimo Thomas.

Tweek lo miró también. Él no lo conocía en persona, pero había escuchado sobre este chico con síndrome de Tourette.

Así que él era…

-Pero Tokennnn dijiste que yo podía ser el líder- Lloró Clyde entrando a la habitación con el chico de piel oscura. Wendy Testaburger los seguía de cerca.

-Hay cosas más importantes que eso ahora Cyde- Token miró a Tweek y Craig ladeando una sonrisa amable.

–Es bueno verlos chicos.

-Igualmente- Respondió Craig indiferente.

-Siéntanse como en casa, hemos estado...-

-Seré directo Token- Cortó Tucker. –¿Sabes qué demonios está pasando afuera? Sé que lo sabes, y te agradecería mucho que me lo dijeras.

Token cerró su boca que había quedado en plena frase.

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Ven que no se puede confiar en mi? ja, bueno no diré nada respecto al retraso, um... hasta la próxima supongo.