30 de noviembre, 16:38 pm

El silencio se dio a conocer ante las duras palabras del Tucker.

Los ojos café oscuro de Token Black lo miraron con severidad por unos segundos. Antes de suspirar con desgano.

-Me sobrestimas Craig, no estoy tan informado como crees.

-No me vengas a joder la cara con eso. ¿Por qué no has salido del pueblo? ¿Qué estas esperando? Tú y tu familia tienen el dinero y los suficientes contactos como para salir en un helicóptero de aquí ¿no?

Todos los presentes empezaron a susurrar y lanzar miradas de sospecha hacia el primogénito de los Black. Token casi parecía ofendido.

-¿Me estas acusando de algo Craig?

-No. Solo quiero intercambiar información contigo.- Negoció Tucker jugando sus mejores cartas.

Esta era su pesca.

Token levantó una ceja ante la palabra "intercambio"

-¿Qué quieres saber exactamente?- Preguntó cuidadosamente, contrarrestando sus palabras anteriores.

Mordió el anzuelo.

-Todo lo que sabes al respecto.

El chico de piel oscura miró directamente a los ojos marinos, como si tratara de leer las verdaderas intenciones detrás de ellos, antes de responder.

-Bien.

-¿Qué carajos amigo…?- El afro-americano escuchó la voz de su amigo Clyde, quien ahora lo miraba con confusión a sus espaldas.

El castaño no podía evitar sentirse un poco traicionado.

¿Qué sabia Token, que ellos no?

-Pero tengo una condición sin embargo.- Aclaró rápidamente ignorando a su amigo castaño. –Solo puedo decirle a una persona.

-¡¿Qué!? ¡E-eso es injusto!

-¡CULO DE MIERDA! ¡E-Eso es injusto!

Tweek y Thomas se miraron al haber hablado al mismo tiempo.

-Es mi condición.

-¡¿Por qué solo ese mocoso de mierda puede saber?!- Acusó el pelirrojo Tenorman levantándose del sofá caro.

-Porque así lo decidí yo. ¿Alguna otra pregunta?- Señaló rígidamente lanzándole una mirada implacable al mayor. Scott tenía suerte de que el menor lo dejara quedarse allí.

Ternorman no parecía contento con esta respuesta por lo que termino frunciendo el ceño ante el chico de porte elegante. Sonrió inocente un segundo después. Los frenos viejos y oxidados en sus dientes no lo hacían bonito a la vista.

-No lo creo por ahora, Señor Black.

Esa fea sonrisa torcida era todo menos inocente.

Token suspiró rompiendo la mirada con el mayor. –No soy responsable de lo que Craig haga con la información, sin embargo. Si él quiere contarles, no lo detendré.- Tuvo la necesidad de agregar.

Las masas parecieron calmarse un poco con esto. Token simplemente comenzó a subir las escaleras indicándole a Craig que lo siguiera.

Este cruzó ojos con Tweek antes de caminar detrás del chico afro-americano.

Bueno. A la mierda.

Para esto fue que había venido a la casa de Token y soportado aquel espantoso viaje en auto.

Realmente tenía pocas esperanzas de permanecer en esta casa por más tiempo con el maldito de Boyett tan cerca de Tweek.

"Todo estará bien"

El recuerdo de Tweek susurrándole estas palabras, mientras sus pequeños dedos se aferraban a los extremos de su gorro le llegó a la mente.

"Más te vale, Tweek"

.

Los ojos verde musgo miraron con desdicha como la espalda de Craig se alejó en las escaleras de caoba.

No podía evitar sentir una pequeña llama de rabia quemar en lo profundo de su ser.

¡Él no era débil!

¡Tenía tanto derecho a escuchar como Craig lo tenía!

¡ÉL TAMBIÉN ERA AMIGO DE TOKEN!

¡¿NO?!

-¡GHA!

Se obligó a respirar.

Calma.

Miró al grupo que parecía estar tan molesto como él lo estaba.

Se preguntó cuál sería la información que Craig intercambiaría. Tenía una idea muy obvia de lo que era.

Suspiró.

Esperaba no tener problemas con Cartman después de esto.

.


Subieron hasta el tercer piso.

Craig ya había estado antes en la mansión de Token; muchas de esas veces fueron en las fiestas salvajes que organizaba este, pero en esas ocasiones también había estado tan borracho y drogado que ya ni siquiera sabía dónde estaba. Todo gracias a McCormick y Marsh varias veces.

Más de las que le gustaría mencionar.

Oh, mierda. La vena paranoica de Tweek seguro lo mataría si se enteraba de eso.

Salió de su estupor cuando cruzaron hacia un pasillo que Craig no reconoció en absoluto.

Miró los cuadros caros colgados en las paredes hasta toparse con una puerta caoba con flores talladas en ella, creyó oír pasos detrás de la puerta, también se fijó que las luces de la habitación estaban encendidas.

-Es la habitación de mis padres. No los molestes, han estado aterrorizados desde que todo esto empezó.- Informó Token sin siquiera girar a mirarlo.

Craig dejó de mirar la puerta a medida que avanzaron dejándola atrás. –Todos lo estamos.

Black asintió de acuerdo.

Se detuvieron en la última puerta del pasillo, era más grade que las demás. Entonada en un color negro elegante.

Token tomó una tarjeta de su bolsillo para abrir la puerta al deslizarla sobre el panel a un lado. Se movió del camino para dejar pasar primero a su invitado.

Terriblemente sospechoso.

Aun así el pelinegro entró a la habitación, escuchando al otro cerrar la puerta tras él.

-Esta es la oficina de mi padre- Comunicó mientras caminaba hasta el escritorio en el centro de la habitación.

Apoyó su cadera en ella mientras se cruzaba de brazos para contemplar al chico frente a él.

Una posición de poder.

Token realmente había desarrollado un aura autoritaria a medida que crecía y asistía como interno a parlamentos fuera de la ciudad debido a su gran sentido analítico.

Ya no tenía tiempo para ser la "Mamá gallina" de su grupo más. Aunque hacia lo que podía.

Token tenía un futuro brillante por delante.

Craig decidió recorrer su vista por la habitación. Ciertamente era una oficina enorme. Había una gran ventana detrás del escritorio y Token, las paredes estaban cubiertas de pizarrones ocupados, cuadros importantes y estantes de libros seguramente valiosos.

También había tres sillones grandes de cuero negro. Muy cómodos a los ojos de Craig.

-¿Porque quieres hablar aquí?

-Las paredes de esta habitación son blindadas, por lo tanto anti ruidos. Nadie escuchará lo que hablamos aquí.

-¿Realmente es tan importante lo que tienes que decir?- Se cruzó de brazos un poco escéptico.

-Sabemos que fue lo que lo causó.

Craig permaneció en silencio. No esperaba que la información de Token fuera tan buena.

-Sabes que a este país siempre le gusta jugar con fuego, más con estas cosas de las armas experimentales. Se supone era una especie de arma militar. Algo para mejorar el rendimiento de los soldados y minimizar en un 0% las probabilidades de muerte.

Token rodeó el escritorio alcanzando una carpeta gris.

-¿Cómo sabes de eso?- Craig siguió sus movimientos con ojos cautelosos.

-Tengo un tío en la milicia, en un puesto muy alto.

-¿Qué tan alto?

-Lo suficiente. Yo personalmente estaba postulando este año para ingresar cuando cumpliera los diesi ocho, y me mandaron esto- Sacó una hoja de la carpeta gris, arrastrándola por la mesa hacia su dirección.

Craig tomó el documento encontrándose primero con las palaras:

EXTREMA CONFIDENCIALIDAD AUTORIZADA POR EL GOBIERNO DE LOS E.E.U.U.

Continuó leyendo.

Las gotas de color fueron perdiéndose de su cara mientras sus ojos repasaban las letras.

PROYECTO COTARD

VIRUS

SÍNDROME COTARD

ARMA TIPO D

INMORTALIDAD

MODELO DE SOLDADOS

ÉXITOS

AUTORIZACIÓN CDC

MEJORAMIENTO DEL CUERPO

FORMA DE VIDA SUPERIOR

SENTIDOS AGUDOS

RECUPERACIÓN INMEDIATA

RECUPERACION DE MIEMBROS MUTILADOS

TEJIDO LUNFATICO EXITOSO

FALLAS

INMORTALIDAD DEBATIBLE

DISMINUCIÓN DE MATERIA GRIS

DISMINUCIÓN DE FUNCIONES MOTORAS

DESCOMPOSICIÓN DEL TEJIDO

MUERTE NEURONAL AVANZADA

-¿Te estaban pidiendo permiso para hacerte esta mierda?- Dijo incrédulo. ¿Qué carajos le ocurría a este gobierno?

-Sí, papá trató de sacarme del sistema al enterarse, pero luego esto pasó.

-¿Y que fue exactamente lo que pasó?

-No estamos tan seguros, las líneas y toda la electricidad se cortaron una hora después de que empezara pero, estamos informados de que fue un robo al parecer. Alguien robó el "Arma" y lo esparció .No sé cuál era el método de contagio ya que el expediente que recibimos no especificaba nada al respecto, pero mi padre logró recibir noticias de algunos de sus colegas en Washington y todo lo que saben es que las "Zonas cero" están siendo originadas en ciudades pequeñas… como Souht Park.

Craig se tomó un momento para procesar esto.

-¿Y no podemos tomar un auto y dirigirnos a Denver que es una ciudad más grande?

-Denver ya debe estar infectado. En mi opinión todo esto es una estrategia; las personas de las ciudades más chicas empezaran a huir infectados o no, hacia las ciudades más grandes infectandolas también en el proceso.

-Y ¿Cuál es tu gran plan entonces, señor Black?- Craig empezaba a sentirse un poco molesto con la calma que mostraba el otro.

-Esperaré a las tropas de la milicia. Ellos están recolectando personas de las ciudades de punto cero. Podemos conseguir ayuda. Ellos saben más sobre este virus que cualquiera nosotros Craig. - Declaró con firmeza.

-¿Qué? ¡¿Así que esperaras aquí a que ellos mismos vengan a matarte?!- No podía creer que Token fuera tan pendejo.

Por un momento creyó que el chico era listo.

-¡Nadie tiene que morir Craig! Ellos traen consigo el virus mejorado, tal vez podamos ayudarlos a repararla ya que somos una zona cero. ¡Tendremos una oportunidad de pelear contra esas cosas! ¡Podemos salvar a todos! ¡Podríamos salvar al país!

-¡Me importa una mierda el país! No tomes decisiones por nosotros, Token. No dejaré que me usen a mi o a Tweek como ratas de laboratorio. Nos iremos de aquí.

-¿Y a donde carajos iras Craig?- Reclamó Black esta ves molesto por la actitud egoísta de su amigo.

-A Canadá.- Respondió sin vacilar.

Token parpadeó sorprendido ante la información que reveló Craig.

-¿Quién te dijo sobre lo de Canadá?- Su voz sonaba incrédula.

¿Por qué?

-Tweek me lo dijo… Que hay una zona segura o algo así ¿Sabes algo sobre eso?

Token negó lentamente con la cabeza luego de unos increíblemente sospechosos veinte segundos.

-No tengo ninguna información sobre esa "Zona segura", solo escuché a alguien mencionarla en una transmisión de radio privada. No estoy seguro de si es accesible al público sin embargo, eso parece ser algo muy secreto.

¿Secreto eh…?

Craig alzó una ceja cuestionándolo.

-Nosotros lo lograremos.- Se giró sobre sus talones dispuesto a largarse de la habitación. Ya tenía lo que quería.

-Craig espera…- Token lo detuvo. –¿Tu… o Tweek… -Se lamió los labios. Craig no tenía que mirarlo para percibir su ansiedad. ¿Dónde quedó su anterior aura de autoridad?

-…Saben algo… sobre una cura?- Preguntó cuidadosamente.

Craig se interesó a la pregunta.

-No. ¿Debería haber una cura para un arma tipo virus que fue hecho con el propósito de mejorar las capacidades del ser humano?

Token hundió los hombros de acuerdo.

-Pero hay algo que me parece extraño. La definición del "Arma" que me diste no se parece en nada a lo que he visto allá afuera, son más como… zombis lentos y sin cerebro- Siguió hablado Tucker.

-Es lógico pensar que el virus no estaba terminado cuando fue robado o fue alterado de alguna forma en el proceso.

-Si… pero hay… algunos que si presentan síntomas del virus original. Tweek los llama "Anormales"

Había escuchado una vez al rubio llamarlos por ese nombre. Ciertamente no eran comunes. Supo que había algo extraño desde el primer momento en que se dio cuenta de que su espada no podía atravesar el cráneo de uno de ellos.

-¿Qué?

-Todavía quieren comerte hasta la muerte los bastardos, pero… su comportamiento es totalmente distinto al de los demás… Son más rápidos, fuertes, resistentes, un poco astutos y esquivan balas.- Reflexionó recordando sus anteriores encuentros con este tipo de zombies.

Token puso una mirada pensativa a lo que escuchaba.

-Gracias por compartir esto conmigo.

-Lo mismo digo- Craig escondió las manos en sus bolsillos, sin nada más que decir.

-Si seguiremos caminos separados entonces... ¿Hay algo en lo que les pueda ayudar? …Somos amigos después de todo, ¿No?- Ofreció el de piel oscura. Quizás un poco dolido por el tratamiento frio de Craig durante todo su encuentro.

Pero así era Craig.

Una persona totalmente desconfiada.

La última vez que confió en alguien terminó siendo encarcelado, sin la posibilidad de volver a casa a menos de que derrocara al país del Perú.

Por lo que Tucker se lo pensó, decidiendo de si sería una buena idea.

Lo era.

-Sí… Hay un sitio al que queremos llegar primero. La casa de los McCormick.

-Bien, te ayudaré con eso amigo.- Casi parecía aliviado de que Craig aceptara su ayuda.

-Gracias- Abrió la puerta.

-Craig- Escuchó otra vez.

-¿Estás al tanto de si ese "Sitio seguro" es realmente lo que parece? ¿Enserio mandarás a Tweek allá sin saberlo?- Cuestionó Black a su espalda.

-¿Porque no te quieres ir?- Craig evitó la pregunta con otra. La cara morena arrugó un ceño fruncido

-No quiero ir.

-Pues yo no quiero quedarme.

Con eso dicho terminó de salir de aquella oficina dando un portazo, y dando por terminada la conversación.

.


Pequeñas llamas bailaron reflejadas en los iris color verde.

Tweek encontró algo hipnótico en mirar las brasas descomponerse en la gran chimenea.

Ya habían pasado treinta y ocho minutos desde que Craig se había ido con Token.

¿ESTABAN BIEN?

¿¡Y SI LOS ALIENS HABÍAN SECUESTRADO A CRAIG!?

"Mierda… ¿Qué cosas estoy diciendo? Por supuesto que Craig está bien…"

Solo llevaba treinta y ocho minutos y cincuenta y nueve segundos desde que se había ido…

Desvió su mirada ojerosa hasta el reloj antiguo colgado en la pared.

Treinta y nueve minutos y dos segundos… Treinta y nueve minutos y tres segundos… Treinta y nueve minutos y cuatro…

Un peso que se instaló en el asiento a su lado del sofá, lo hizo perder la cuenta.

-¡CARA DE VAJINA! Ah, lo siento.- El niño a su lado se disculpó, mientras se frotaba con vergüenza la parte posterior de su cuello. Él solo había querido decir hola.

"Genial." Pensó con sarcasmo.

No era que lo odiara, solo no podía creer que este fuera el "Gran" chico que le cayera tan Bien a Craig.

No se supone que a Craig le gusten las personas.

A Craig no le interesaba nada que no fuera su cuyo o su estúpido programa de autos de carrera.

No se supone que pasara esto.

Eso es todo.

-Umm… ¿Tweek, estas bien? Pareciera como si estuvieras a punto de colapsar y morir.- Preguntó Butters uniéndose al sillón de rubios.

-Si te sientes… ¡CULO! cansado Deberías ir a… ¡FOLLAR CON NEGROS! …a descansar en una de las habitaciones.- Sugirió Tomas.

Butters asintió totalmente de acuerdo con el chico con síndrome de Tourette.

Tweek se enderezó en el sofá, un poco sorprendido por la pisca de preocupación que le mostraban ambos rubios.

Honestamente él nunca había sido muy cercano a Butters, en especial en la secundaria, a pesar de que ambos pasaban mucho tiempo con Kenny.

Kenny…

Él al menos estaría contento de saber que Butters estaba a salvo. Faltaba averiguar si su hermana lo estaba también sin embargo…

Miró los amables ojos azul claro de Butters Stotch. El chico sonreía como si no estuviese en el apocalipsis.

¿Debería decirle sobre Kenny…?

-E-Estoy bien, gracias.

-Por supuesto que estas bien. Tú y tu novio son los favoritos del dueño de la casa, par de maricas- Scott Tenorman de repente estaba frente a ellos.

-¡Gha!

-¡Hamburguesas!

-¡EXPLOCIÓN DE MIERDA!

Gritaron los rubios al mismo tiempo al verse sorprendidos por el pelirrojo. El mayor solo rio disfrutando la pequeña pantalla de esos tres.

-Vaya, ¿Pero qué circo de chiflados es este?-

-No hables tanto Tenorman, tú saliste de una institución mental hace no mucho tiempo.- Una voz femenina dijo con voz totalitaria. Dicha chica se encontraba apoyada contra una pared con los brazos cruzados sobre su pecho poco voluptuoso. Había recogido su largo cabello negro en una coleta alta. No parecía intimidada. Ella era la presidenta de la clase después de todo.

Estaba acostumbrada a imponer el orden.

-¡Wendy, shssss!- Con un dedo sobre sus labios pintados, Bebe trató de hacer callar a su amiga. No quería que se metiera en una pelea con estos lunáticos. Wendy era buena pateando culos gracias a su cinta verde en karate pero, luego de la escena en el auto. Realmente podía decir que estos chicos eran peligrosos.

-¡Sí, La perra plana tiene razón…!-Gritó divertido. De hecho, casi estalla en carcajadas ante la mirada matadora que recibió por parte de la pelinegra.

-Estuve pudriéndome en un manicomio… ¿Pero de quien es la culpa?- La sonrisa desequilibrada de dientes torcidos se quebró bruscamente en una mueca asqueada.

-¡De Eric Cartman es la culpa!

Estuvo tentado a escupir en el suelo al tener que decir ese asqueroso nombre.

-No debiste meterte con él entonces.- Wendy Testabuger no estaba justificando a Eric Cartman. Solo no quería perder.

-¡OH! Haré algo más que solo meterme con él.- Sonrió ante su propio chiste. Él sabía muy bien que haría con el cerdito una vez que pudiera tener sus manos sobre él.

-¡Quiero ver a ese cerdo pedir clemencia! Vaya que soy afortunado, ahora tengo formas más divertidas de asesinarlo. ¡Ahora puedo verlo siendo devorado vivo! JAJAJAJAJAAJ ¡OH DIOS QUIZAS HASTA HAGA CHILE CON SUS ENTRAÑAS!

Los menores retrocedieron, repugnados con la imagen mental.

-Oh hamburguesas… S-Señor Tenorman, cálmese porf- Butters fue interrumpido cuando el puño del pelirrojo se estrelló contra una mesa cercana a los tres rubios.

-Tú no tienes permiso de hablar pequeña marica, eres de la misma escoria que Eric Cartman. Lo vi- El Stotch se congeló. Sus ojos azul cielo parecían horrorizados ante la declaración. Cerró la boca enseguida.

Ojos avellanas similares a los de Cartman miraron a Tweek entonces, con una gran sonrisa oxidada. –Entonces chiquitín, ¿Hacia dónde van tú y tu amigo? Él parecía tener un rostro de no querer permanecer aquí mucho tiempo… ¿Están con otro grupo?

Los vellos en la parte posterior del cuello de Tweek se electrificaron.

"Mierda. Este tipo es peligroso…"

"¿Sabe que estamos con Cartman?"

"¡¿Lo sabe?!"

"¡¿Y SI YA LO SABE?!"

"¡AHG!"

¡¿CÓMO?!

"¡¿ACASO LEE MENTES?!"

"¡DIOS…!

"¡ES TELEPATA!"

"¡AHG!"

"¡SAL DE MI MENTE!"

-¡y-yo…-

¡Necesitaba a Craig! ¡ESTO ERA DEMASIADA PUTA PRESION!

-¿Qué sucede? Te estoy poniendo…- Scott disfrutó cada segundo en como esos olivas no se atrevían a mirarlo a los ojos. -¿…Nervioso?- Estaba apuntó de acercarse más al rubio cuando otro chico con cabello rubio; un tono más oscuro, se interpuso.

-¡BOLAS DE CAMELLO! …No sé quién eres pero, déjalo tranquilo ¿Quieres? O vamos a empezar una pelea… ¡PENDEJO!- Esa última frase fue intencional, pero nadie nunca lo sabría.

-Uhh… Que miedo, Tourette al rescate. Quítate antes de-

-¡CULO!

-Te dije q-

-¡MIERDA DE COCHINO!

-¡Oye..!

-¡HUEVOS DE GORILA!- Siguió interrumpiendo.

-¡CALLATE!- Histérico, Tenorman lanzó un puñetazo directo al rostro.

-¡GHA, DÉJALO!- Justo en el instante que Tweek reaccionó y lanzó una potente patada en el paquete entre las piernas del mayor.

El pelirrojo se encogió en dolor dejando al aire el puñetazo que jamás llegó a su destino.

Thomas aprovechó esto para con rapidez, cerrar su mano derecha en un fuerte puño y golpearlo en la nariz.

La cabeza pelirroja se quebró hacia atrás.

-¡CULOS DE FUEGO!-Dejó escapar mirando como el mayor retrocedía varios pasos adoloridos, cubriendo con sus manos su nariz sangrienta y sus bolas… probablemente también sangrientas.

-Uhg… maldito, putos críos… je…- Rió contra la palma de su mano mirando al rubio de cabello enredado.

Sonrisa oxidada

Se alejó fuera de la habitación después de eso. No era inteligente seguir llamando la atención ya. Todo a su tiempo.

Nadie se atrevió a darle una segunda mirada. Ese tipo estaba simplemente loco.

-Woa...

-¿Ves…? Yo no estaba preocupado en lo absoluto. Se la capacidad de mi equipo. -Sonrió Clyde quien se recostaba nuevamente en su sillón reclinable más alejado de todos, mientras doblaba los brazos detrás de su cabeza. Su chaqueta roja deportiva era realmente cómoda contra él. Kevin Stoley sonrió a su lado.

-¡Claro que sí! La fuerza siempre estará de su lado capitán. Solo debe seguir el camino jedi.

Clyde bufó divertido con un mejor humor. Ese extraño chico asiático lo había estado animando desde que Token se había ido con Craig.

"¿Qué quieres saber exactamente?"

Esas habían sido sus palabras. Los ojos color cobre se redujeron con malestar ante el recuerdo.

-¿Capitán?

Clyde salió de su ensoñación. Sonrió.

-Cállate, Kev.

.

-¡Dios mío chicos, ustedes hacen un gran equipo! ¡Se lo jodieron enserio!- Alabó Butters con un radical cambio de humor. Thomas se rascó su cabello corto con vergüenza.

-Nah, yo realmente no… ¡MALDITAS PUTAS! …Hice mucho solo deje que mi ¡PENE ERECTO! …Tourette hablara.

-¡Gmh! N-No pude haberlo hecho sin ti sin embargo- Tweek admitió. Sintiéndose horrible por haber juzgado mal a ese rubio antes.

-No te preocupes. Buena patada en las bolas ¡GUILLIPOLLAS! …por cierto, soy Thomas- Le extendió la mano.

Tweek la estrechó en un apretón fuerte. –Buen derechazo, s-soy Tweek.- Devolvió, notando que Thomas era más alto que él y Butters. También poseía unos impenetrables ojos grises.

Rompieron el contacto.

-Jeje si, ¡ORINA DE LAGARTO! …estuve en clases de boxeo cuando era pequeño por los ¡MARICAS! …matones de mi escuela- Comentó.

-¿Enserio? ¡Yo también lo estuve!- Bueno fue solo una sola clase, pero igual contaba.

Craig tenía razón, Thomas era genial…

Claro, no era algo que Tweek fuera a admitir en voz alta.

Craig ya le lavaba la ropa demasiado a ese chico.

Craig…

¿Cuánto tiempo había pasado, desde que se había ido ya?

PUNZADA

Un dolor agudo atacó su cien de repente.

-Ugh...- Llevó una mano a la zona. Hace un rato que no tenía estos dolores de cabeza.

-¿Te sientes bien?- Preguntó Thomas.

-Mgh… s-sí, solo tengo una jaqueca ¿Alguien tiene aspirinas?

-Preguntémosle al doctor Gouache.- Animó Butters.

-¿Está aquí?- Preguntó Tweek dolido, tratando de mover su cabeza lo menos posible.

-¡Sí! Síguenos- Butters tomó sus manos empezado a jalarlo fuera de la sala; Thomas los siguió de cerca.

Caminaron por el pasillo en silencio.

-¡TETAS LLANERAS!

Lo más silenciosos que podían estar. Hasta llegar a otra habitación.

El rubio más bajo abrió la puerta sin siquiera tocar. Siendo recibidos por un hombre maduro pelirrojo. El Doctor levantó la mirada de su tabla de escribir para atenderlos.

-Oh… ¿Puedo ayudarlos en algo? ¿Alguien está herido?- Preguntó, su voz era ambigua debido a la mascarilla de tela azul que cubría su boca. El cuerpo de Trent Boyett reposaba en la cama junto a él.

-Él estará bien, solo tiene una leve contusión en la cabeza y una abolladura en la mandíbula- Informó. Tweek asintió en silencio. No podía importarle menos esa información.

-No… ¡MOJONES VERDES! …realmente estamos aquí porque nuestro ¡VERGAS ELASTICAS! …amigo necesita unas aspirinas.

-¡Oh claro! sacó un frasco del interior de una de sus maletas para entregárselo al joven.

-G-Gracias- Arrojó tres pastillas sobre su palma. Esa era la cantidad que siempre había tomado cuando lo atacaba la abstinencia por el café. Era lo más funcional hasta ahora.

Y lo único que tenía.

Las tragó en seco. Butters sin embargo había traído un vaso de agua para él.

Devolvió el frasco. Y luego suspiró de alivio mientras se dispuso a salir nuevamente con los otros dos chicos.

Él golpeteo en su cien fue descendiendo lentamente hasta un latido anestesiado. Cerró los ojos.

Ya comenzaba a sentirse mejor.

GOLPE

No pudo ni atravesar la puerta.

GOLPE

Su boca estaba repentinamente seca ante el dolor. Sentía como si alguien hubiera puesto una campana sobre su cabeza y la hubiese golpeado con un martillo.

LATIDO.

Era como sentir su cabeza estirarse y contraerse ante cada palpitación.

FRAGMENTAR

Sus ojos rodaron a la parte interior de su cráneo.

Era doloroso.

Nauseas lo abordaron, junto a un horrible escalofrió que bajó por su columna vertebral, lo dejó entumecido.

Hacia frio.

Su mejilla había golpeado una superficie que podía comparar con el hielo.

Hacia frio.

No podía moverse.

Grandes manos tomaron sus hombros. Elevándolo de las profundidades de su poca conciencia.

-¡dios mío! ¡Tweek!- Butters estaba en pánico.

-¡¿Tweek?! ¡…eek! ¡PUTA! ¿… s oyes? ¡Doctor… e, algo… bien! ¡VAGINA SUCIA…- Era como escuchar voces bajo el agua.

Un timbre que reconoció lentamente penetró en sus oídos, mató finalmente las voces.

PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII

La cacofonía esta vez era dolorosa.

No.

INSOPORTABLE

-¡Gh…!

No tenía visión.

No tenía las voces.

Solo tenía ese timbre.

ESE

PUTO

TIMBRE.

Luego. Como si alguien hubiese presionado alguna clase de interruptor de apagado en su conciencia. No hubo nada.

Nada.

.

Ya no era nada.

.


TAN, TAN, TANNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNNN (siento que salió corto xD no debí cortarlo)

alguien debería hacer revisar a tweek con un doctor desde hace tiempo :v

Bueno, por lo menos ahora sabemos algo sobre este "virus" veamos que más podemos saber.

¡Gracias por los comentarios, Son geniales. Me gusta saber que opinan acerca de la historia!

Nos vemos!