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-El Código genético es una secuencia ordenada de nucleótidos en la molécula de ADN que contiene la información necesaria para la síntesis de proteínas.
-Mmh…
El chico rubio de quince años continúo con su lectura.
- El código genético es degenerativo. La degeneración se explica teniendo en cuenta dos motivos…- Sus ojos verdes través del cristal se movieron con rapidez de un lado a otro en el libro de biología. Tomó una pequeña pausa para subirse las gafas de lectura que resbalaban por la curva de su nariz.
-Primero, la…
-Hey Tweek- No pudo evitar automáticamente subir los ojos de su libro para atender al moreno de solo quise años sentado frente a él.
FLASH
Fue sorprendido por la luz cegadora de la cámara de Craig Tucker. Una leve sonrisa se formó en los labios de Craig con uno de sus ojos aun mirándolo a través del lente oscuro.
-No te muevas.- Ordenó.
Los ojos de Tweek se ampliaron en comprensión, a la vez que sus mejillas tomaban color. No le desagrada ser un modelo para las fotografías de Craig. Pero dios…
Era tan putamente vergonzoso.
¡Y era demasiada presión!
Se supone que las fotos eran para su clase de fotografía. ¿Y si arruinaba la foto, y Craig reprobaba el curso?
Todo el jodido dinero que gastaron los padres de Craig para comprarle esa cámara profesional sería una pérdida de tiempo.
Mierda. El papá de Craig lo haría dormir con los peses de seguro. Y no de la manera literal. Hablaría con la gente indicada y antes de que se diera cuenta estaría en la parte de atrás de una van sin ventanas de algún pervertido cuarentón y…
Otro rápido destello de luz lo saco de su histeria. Miró con sorpresa una vez más hacia ese gran lente redondo frente a su cara.
-¡H-Hey!- Llamó molesto. Craig por fin retiró el lente oscuro de su cara y bajó la cámara hasta su regazo para chequear la imagen en su pequeña pantalla.
-Perfecto.
-¿Craig, que estas…? ¡Mhg! ¡¿…Haciendo?! ¡Tenemos examen de biología… ¡Gah! ¡Mañana!-
-Tus gafas…-Señaló sin mirarlo.
-¿Qué?
-Nunca las habías usado antes.- Comentó el pelinegro tratando de parecer desinteresado. Sin embargo había algo de extrañeza en su tono. Como si nunca hubiese esperado poder conocer algo nuevo acerca de Tweek. Estaba sorprendido. También molesto. Se suponía que odiaba los cambios.
-Oh… N-No suelo usarlos mucho. M-Mis padres quieren que las use desde hace algunos años pero solo me las pongo para leer algunas veces.- Desvió la mirada rápidamente mientras llegaba dos de sus dedos hasta soporte de sus gafas en un ademan de quitárselas.
Sin embargo fue capturado por la mano pesada de Craig. Sus ojos se ampliaron fijamente en las orbes azules congeladas.
-Uhm…- Los labios de Tweek temblaron y sus manos se agitaron inquietas sin entender. Su nerviosismo solo aumentó aún más cuando percibió las yemas de los dedos de Craig deslizarse por el marco negro de su lente izquierdo.
¿Qué estaba haciendo Craig?
Dios, estaba demasiado cerca.
DEMACIADO
Oh hombre, ¿ahora si iba a matarlo?
¡¿POR SUS GAFAS?!
La boca del moreno se abrió, como si estuviera listo para decir algo…
-…Pareces un cuyo. Esas cosas son más grandes que tu cara.- Fueron las simples palabras que salieron de sus labios después de un momento.
-Oh…- Finalmente desalineó su mirada al suelo. Era algo bueno ¿No? ¿…Por qué siquiera le importaba?
Solo debían sentarse aquí y estudiar su puto libro de biología. Mientras sus padres y todo el maldito pueblo creía que se besuqueaban.
Pero…
Por alguna extraña razón. Le importaba.
-¿P-Puedo ver?- Craig levantó una ceja, y pareció algo indeciso, sus manos apretaron la cámara antes de pasársela de mala gana.
-Como sea.
La tomó cuidadosamente. Este era uno de los objetos más preciados de Craig después de todo. No quería que le patearan el culo si la rompía.
"Oh dios… seguro la rompo."
La curiosidad abarcó su nerviosismo cuando se fijó mejor en la pequeña imagen.
Era él por supuesto.
Su cabello rubio seco era un desastre como siempre y las pecas en su cara resaltaban como los caminos de un mapa. Sus ojos oliva permanecían amplios detrás de sus gafas negras en una expresión que nadaba entre el miedo y la sorpresa.
Craig tenía razón. Las gafas eran demasiado grandes.
Una risita quiso escapar de él mientras presionaba el botón de siguiente. Había una foto de un perro tan peludo que solo era visible la lengua rosada fuera de su boca. Otra foto era del mismo perro pero con un sombrero ridículo sobre su cabeza. Tenía que admitir que era lindo.
La siguiente foto no era extraña en lo absoluto. Era una foto grupal de la familia de Craig en el sofá.
Era tan normal como cualquiera.
Sin embargo, había un sentimiento extraño en su pecho al verla.
Todos sonreían en la foto. Los señores Tucker se mantenían sentados uno al lado del otro mientras la hermana menor de Craig se sentaba justo en medio de ambos. Craig probablemente era quien tomaba la foto por lo que no se encontraba en ella.
Sentía como si su corazón se exprimiera con cada segundo.
¿Por qué?
No podía soportarlo más. Pasó la imagen
Era la misma foto.
Siguió pasando.
La misma.
Pasó.
Igual.
¿Qué demo…?
Pasó.
Igual
Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó.
Entonces hubo un cambio.
Era ligero. Tan ligero que solo pudo notarlo ahora.
La sonrisa en el rostro del padre de Craig había desaparecido. Su cara era plana, sin emociones.
Siguió pasando pero la imagen permaneció igual.
Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó. Pasó.
Hasta que empezó a notar como la piel de la señora Tucker perdía color. Estaba tan pálida como una hoja. Sus labios se veían azules y fríos. En la siguiente foto sus ojos ni siquiera estaban miranda hacia la cámara más. No parecían estar mirando nada. Como los ojos de un pez muerto. Su posición no cambió sin embargo. Estaba estática. Tal cual maniquí.
El señor Tucker parecía enojado por su lado. Ruby aún estaba muy quieta y sonriente en medio de ambos.
Pasó.
En la siguiente foto el señor Tucker había tomado el cuello de su hija con sus dientes. Había rojo en la cámara y en la camiseta deportiva de la niña. Su boca estaba abierta en un grito fotografiado.
Pasó.
La niña estaba en el suelo al otro extremo del sofá, parecía haber sido arrojada allí. Había sangre de Ruby en todo el mueble pero la señora Tucker no se movió ni un centímetro.
Pasó. No podía detenerse.
Solo un borrón, pies, unas escaleras, figuras rojas, mucho rojo…
Paso. Un estremecimiento cruzó su cuerpo.
El señor Tucker estaba mirando fijamente la cámara en un primer plano, sus ojos estaban totalmente negros, su cornea y pupila no estaban, solo había un color negro como el alquitrán que cubría todo el órgano, demasiada sangre bañaba su boca, mandíbula, cuello. Gracias a su quijada caída como una escotilla podía ver los dientes afilados cubiertos de sangre faltantes.
Pasó
La foto parecía tomada desde la parte superior de las escaleras. Casi a escondidas y con rapidez, la foto capto la parte superior de la cabeza del papá de Craig en la base de las escaleras. Estaba subiendo.
Pasó.
Estaban en el pasillo, el suelo estaba demasiado cerca, y había una mano pintada de rojo apoyada del piso a un costado de la fotografía. Como si se hubiese caído en el pasillo.
Su dedo vaciló sobre él botón. Su cara helada nunca dejó de mirar la pequeña pantalla. Hacia demasiado frio.
Pasó.
Era una habitación diferente. Ruby. Ella estaba acostada en el suelo. Su cuello tenía un gran hoyo pero Craig estaba allí, de rodillas, presionando un pedazo de tela sobre la herida que emanaba horripilantes cantidades de sangre. Los ojos de su hermana miraban hacia la dirección equivocada.
Ella estaba muerta
No podía ver el rostro de Craig, pero sabía que Craig estaba llorando. Podía escucharlo.
-Snif…
El sonido congeló su cuerpo. Podía escucharlo…
Podía escucharlo.
Podía escucharlo.
-Snif… snif…ah…snif
Es verdad… Craig está en la foto…
Sus ojos temblaron con pavor en la foto de la pequeña pantalla, incapaces de mirar otra cosa, mientras el inquietante sonido del llanto silencioso de alguien abarcaba sus oídos de fondo.
Esta última fotografía…
No pudo ser tomada por Craig.
Bajó lentamente la cámara, y levantó su vista a un ritmo que cualquier caracol envidiaría. Estaba de pie, en una habitación diferente, estaba más oscuro, sin embargo eso no impidió que viera a las dos personas en el suelo dándole la espalda.
-Snif… ugn… snif…
Los hombros de Craig temblaban mientras sostenía a su hermana muerta.
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Abrió los ojos bruscamente en un sobresalto, mientras tomaba una posición vertical lo más rápido posible.
-Ah…ah…mhg…
Tomó espiraciones profundas, todo su cuerpo temblaba, miró hacia todas las direcciones tratando de comprender. Estaba en un cuarto diferente, bastante iluminado.
"Un sueño…"
Calmándose un poco dirigió su vista hacia abajo apretando las mantas de su cama bajo sus puños. Se encontraba recostado en una cama King… era enorme.
Esta no era su cama.
Token…
Casa…
Estaban en la casa de Token. Aquí estaban todos…
Tenían que… conseguir la gasolina para mañana y salir del pueblo…
Para mañana… ¡MAÑANA!
El pánico subió por su garganta una vez más mientras registró sus bolsillos.
"¡Oh dios! Mierda, mierda ¿Qué hora es?"
"¡¿y si ya es demasiado tarde?!"
¡Cartman ya se había ido seguro!
"¡¿por cuánto tiempo estuve dormido?! ¿Porque me dormí? ¡Yo no duermo!"
Logró sacar su teléfono del bolsillo.
17:00 pm
Del mismo día
Sus ojos incrédulos no se apartaron de los números del reloj.
¿Se había dormido solo treinta minutos?
Aliviado, se tiró sin fuerzas contra la suave almohada de plumas.
"Se sentía como si hubiera sido más tiempo"
-¿Tweek, estas despierto?
Dejó el teléfono de lado para mirar a Butters que estaba sentado a un lado de su cama.
Tweek ni siquiera lo había visto.
Entonces recordó a Craig.
-¡Gha! ¿D-Dónde está Craig?
-Oh… él está afuera, con el Dr. Gouache. Nos diste un susto a todos… um ¿Estás bien?
-S-si… en realidad no sé… lo que me pasó…- No mentía acerca de sentirse bien. La verdad es que no sentía casi ninguna molestia en absoluto.
Giró su cabeza en la almohada.
AUH
Bueno solo había un superficial dolor en su oído. Pero era solo un dolor sordo.
-uh… ¿T-Tweek?- llamó Butters una vez más.
Los ojos verdes se encontraron con los agua marina claros del Stotch entonces.
-Ow, hamburguesas… quería preguntarte si sabes… ¿Sabes dónde se encuentra Kenny…?- La boca de Tweek se secó. No había esperado que Butters le preguntara tal cosa.
-Nos mensajeamos está mañana y dijo que estaba en Coffe Tweak bros. Um… fue la última vez que hablamos.
No era un secreto el enamoramiento de Butters hacia Kenny Mccormik.
Después de haber roto con su novia canadiense hace cuatro años al descubrir que lo engañaba con otro chico y después de varias peleas posteriores contra las chicas, le rompió el corazón, pero luego Kenny había llegado hacia él simplemente diciéndole: "Perras canadienses, no saben de lo que se pierden, conejito"
No es que Butters fuese enamoradizo pero, él fue extremadamente apegado al otro chico a partir de ese momento. Kenny sin embargo nunca lo tomó en serio. Alegando que Butters aún era demasiado joven y sexualmente confundido como para saber lo que realmente quería.
-¡Nhg! B-Butters… Kenny…
Los ojos azules tan claros como el cielo esperaron impacientes la respuesta.
-…Kenny murió.-
El azul cielo se oscureció.
-¿Qué…?
-Lo-lo siento… Ngh, él…- Debía decirle la verdad, pero cerró su boca al ver como el joven rostro se arrugó de forma grotesca.
-¿Por qué…? ¡¿Por qué mientes?! ¡¿POR QUÉ?!- Gritó improvisto.
-¡GHA! N-no! ¡Escucha…!
-¡Tú, mis padres, Kenny…! ¡Todos mienten! ¡MALDITOS MENTIROSOS!- Interrumpió mientras chocaban con fuerza los puños sobre el colchón para hacer énfasis. Sus ojos estaban llenos de odio como Tweek jamás había visto antes.
-¡C-Cálmate!
-¡SOLO QUIERES QUEDÁRTELO PARA TI!
-¡¿Qué?! ¡GHA…!- Sus reflejos estaban lentos, por lo que fue fácil para el rubio más bajo tomarlo por el cuello de su camisa con una fuerza descomunal.
-¡No creas que no lo sé! ¡Todos siempre me engañan! ¡ERES UNA PERRA CANADIENSE!- Tweek hizo una mueca de dolor ante la fuerza del agarre. Apretó los dientes.
-No se… de lo que estas… hablando… ghm- Los ojos azul bebe parecían enfurecerse más ante la falta de respuestas. Sus cejas claras se unieron en un ceño fruncido mientras su boca se torció en una dolorosa sonrisa.
-…Todos, todos, tu, tu siempre me mirabas como el eslabón más débil, el marica, apuesto a que me creías muerto ¿No? todos siempre pensaron que sería el primero a morir ¿NO? pero todos moriremos como perras desmembradas … tu algún día también te vas a morir Tweek… algún día muy pronto.- La sonrisa dolida se extendió en sus labios.
Un escalofrío recorrió la espalda de Tweek.
¿Seguía hablando con el mismo chico?
-Um…-La fricción de la tela contra su cuello hacia que su piel protestara de dolor. ¿Era esto una amenaza?
Entonces la cara siniestra de Leopold se congeló cambiando drásticamente a una de horror hacia sí mismo. Soltó inmediatamente a Tweek.
-M-mierda… ¡Yo no quise decir eso! …oh hamburguesas perdóname ¡N-no sé lo que digo, Lo siento!
De repente empezó a disculparse rápidamente.
Pesando que su disculpa no era lo suficientemente buena; clavó su rostro en el colchón haciendo una especie de reverencia.
-¡Ol… Olvida todo lo que dije, por favor! ¡P-perdóname Tweek! Ow dios lo siento, hay a-algo que está muy mal conmigo… m-mis padres siempre me lo dijeron, oh hamburguesas…
Frotando su cuello adolorido Tweek empezó a sentirse incomodo al verse inundado con tantas disculpas.
¿Qué diablos sucedía con Butters?
Primero lo insultada cono un sociópata y ahora se disculpaba.
-E-está… está bien hombre… Ngh, no necesitas sofocarte con las sabanas o algo...- Se rascó la parte posterior de su cabeza.
Este chico lo había llamado zorra y prácticamente lo amenazó de muerte… ¡El que debería sentirse mal era él! ¡¿Por qué tenía que consolarlo ahora?!
El Stotch levantó la mirada del colchón. Con ojos contenidos en lágrimas y una nariz mocosa.
-Lo siento realmente… sé que estoy mal, es que yo… yo… Kenny… él estaba allí….p-perdóname… me iré… n-no necesitas esto….- Su voz se quebró. Y Tweek se sintió como si hubiera pateado a un cachorrito. No podía culpar la actitud Butters. Estaban en un maldito apocalipsis zombie… no todos podían mantener esa fachada tranquila sin perder la cabeza.
-Cálmate.- interrumpió con calma posando una mano sobre la baja cabeza rubia de Butters, agitando las hebras suavemente justo de la forma que habían hecho con él antes.
Sorbiendo la nariz, el Stotch rápidamente apegó la parte superior de su cuerpo en el regazó del más alto a modo de consuelo.
Tweek se congeló, pero luego reanudó las palmadas al cabello delgado.
El cabello de butters era realmente suave, a pesar de su apariencia ,los largos mechones rubio platinado se mantenían en la parte superior de su cabeza mientras que a los costados y en la parte posterior el cabello se mantuvo muy corto, casi rapado.
Lo hacía ver más estético. Al contrario de él con el cabello en todas direcciones, grueso, largo, y despeinado.
Butters finalmente despegó su rostro del pecho ajeno, no atreviéndose a mirar a Tweek a los ojos.
-En verdad… no era cierto lo que dije…- la declaración lo hizo sentir un poco mejor.
-Es s-solo que… todo pasó muy rápido y yo… no pude…-
Tweek arrugó las cejas con malestar también, sentía la necesidad de decirle otra cosa al chico.
Kenny estaba muerto por su culpa…
…Debía tomar la responsabilidad. Butters lo quería demasiado claramente. Y aquí estaba él abrazando a la persona que había hecho un agujero en la cabeza de su amor.
-Kenny… él… él quería saber si estabas a salvo… es por eso que salió afuera conmigo… te estaba buscando.
El rubio platinado lo miró con sorpresa, haciendo contacto visual con él por primera vez desde su pequeña escena anterior.
-¿Él… sufrió?
Miró el edredón de la cama.
¡Por supuesto que había sufrido! ¡Se lo estaban comiendo vivo, por el amor de dios!
-Y-Yo me aseguré de que no lo hiciera.
-Está bien…- Bajó la mirada resignándose a las palabras del otro.
Un segundo más tarde levantó nuevamente el rostro con un mejor estado de ánimo, Tweek podía apreciar el dolor detrás de aquellos ojos.
-D-De todas formas, umm… iré a decirles a todos que despertaste- Se levantó alejándose del otro chico.
-¡Espera! Yo… Ngh yo quiero ir…
-Será mejor que descanses, debes estar mejor para más tarde… He escuchado habrá salida de recuperación.
-¿Qué?! ¡Qué demonios, tengo que hablar con Craig!
-Yo lo llamaré. Tú descansa- Ordenó, empujándolo de nuevo a la cama. –Um… ¿Quieres que te traiga algo?
-Ngh… no gracias, solo llama a Craig- Dijo recostando nuevamente su cabeza en la almohada.
-Bueno…- Butters asintió con la cabeza.
Los ojos color musgo siguieron sus movimientos mientras se deslizaba fuera de la habitación.
Cerró la puerta. Dejándolo solo con el silencio.
Tweek dejó escapar una bocanada de aliento mientras su cuerpo se dejó hundir contra el suave colchón.
Justo ahora notaba lo cansado que estaba. Trajo una mano sobre su frente peinado su cabello hacia atrás, para alejar el pelo rubio de sus ojos cansados.
Tuvo una sensación de haber soñado algo.
Algo malo.
No podía recordarlo con detalle. Pero recordaba el llanto de Craig.
Y eso le daba escalofríos.
Decidió mejor dejar de pensar en ese sueño horrendo. Pensó en las palabras de Butters.
"¿Una salida de recuperación?"
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-Es Ménière- Diagnosticó.
Craig ladeó la cabeza en confusión.
Jamás había escuchado esa palabra.
-¿Méni-que?
-Ménière, es lo que tiene tu amigo- Repitió Gouache.
El menor frunció el ceño. Fuera lo que fuera, algo con ese extraño nombre no podía ser algo bueno.
-¿Cómo lo sabe?
-Naturalmente es difícil diagnosticarla ya que esta enfermedad no posee un síntoma característico y yo no soy un otorrinolaringólogo, soy cirujano- Informó mientras extraía liquido de un pequeña botella de vidrio con una jeringa.
Craig podía sentir la contracción de su oscura ceja.
Le mostró su dedo medio.
-Me importa una mierda sus títulos universitarios ¿Va a explicarme lo que tiene Tweek o no?
El hombre de cabello gris oscuro fulminó con la mirada al adolecente, luego cerró los ojos murmurando algo como: "estos niños groseros"
-Según mi experiencia en medicina interna el Ménière es una enfermedad causada por algún daño en el oído interno. Sus síntomas más graves son el vértigo y pérdida de la audición temporal. En los peores casos el vértigo más la pérdida de audición afectan gravemente el equilibrio de la persona. Tweek demostró todos los síntomas de un caso severo, además de que sus oídos parecen estar algo irritados.
Craig se tomó un momento antes de hablar.
-¿Desde cuándo ha tenido eso?
-Es imposible saberlo. Puede ocurrir a cualquier edad ya sea por alteraciones en el volumen, consecuencias de infecciones, o incluso por el abuso de medicamentos como la aspirina. Pero realmente es un diagnostico difícil de acertar y hasta el momento no existe cura - El hombre dejó la jeringa sobre la mesa, deslizándose en su maletín para sacar unas vendas y alcohol.
Craig lo miró acercarse.
-¿Necesitas ayuda con ese brazo?
Ah, se había olvidado totalmente de esa herida de bala.
Era solo un rasguño y ya había dejado de sangrar contra la tela de su suéter.
Pero no vio razón para rechazar la oferta. De todas formas eso no era lo más importante que discutir ahora.
Levantó su manga para dejar al hombre trabajar.
-¿Cómo descubrió ese diagnóstico entonces?- Preguntó con voz monótona tratando de ocultar su preocupación.
-Lo supe al instante cuando empezó a responder positivamente al tratamiento.
-¿Cuál tratamiento?- Se giró para encararlo.
El mayor retiró sus manos del joven para tomar la pequeña jeringa que reposaba en la mesa.
-Inyectar antibiótico de gentamicina directamente al oído.
-¡¿Le inyectaste esa mierda, sin estar seguro de tu diagnostico?!- Colerizó levantándose abruptamente de la silla.
¡Era un puto doctor! ¿Cómo podía ser tan descuidado? ¿Y si lo mataba?
Él nunca se fio de estos doctores que elaboraban en el "Hospital Paso al Infierno"
Esos malditos inadaptados debían irse al demonio todos juntos.
-Inyectar gentamicina es la única forma de interrumpir estos episodios de "crisis de caída" no tenía el tiempo ni los implementos para hacer un buen diagnóstico. Estos episodios no suelen ser mortales pero el tiempo de duración y la intensidad pueden aumentar si no se trata con medicación. Si no se hace, en una de estas crisis Tweek podría morir. Actualmente no cuento con la medicación adecuada…-Respondió con seriedad ante las acusaciones.
Craig cerró la boca.
Mierda
¿Por qué tenía que suceder esto ahora?
Joder Tweek.
-¿Cuál es la medicación adecuada?- Preguntó en voz baja. Tendría que conseguirla.
-Unas tabletas de meclizina, diazepam, o lorazepam deberían manejarlo. Tampoco debes dejarlo acercarse al café; el abuso de la cafeína puede incrementar los síntomas- el pelinegro enderezó su postura ante lo último.
-Tweek dejó el café…- convenció no muy seguro.
- Excelente entones. Mientras tanto guarda esto- Le dio la pequeña jeringa. Craig la aceptó rápidamente.
No quería hablar más, quería volver con Tweek. Todo lo que ha estado manteniendo hasta ahora no eran más que malas noticias.
Se giró a la salida; deteniéndose justo en la puerta.
Había algo que lo había estado molestando.
-¿Por qué no solo le consigo más de estas inyecciones? ¿No paralizan todos los síntomas más rápido? ¿y durante más tiempo?
Gouache sonrió nerviosamente a espaldas del adolecente.
-Lo hacen, pero la gentamicina puede dañar las células ciliadas en el oído interno. Al inyectarla el riesgo de la pérdida de audición permanente aumentará significativamente.
-Usa esa reserva de gentamicina con conciencia de esto- Fue lo último que advirtió el peli-gris antes de ver al chico salir de la habitación.
-Mocoso mal educado, ni siquiera me agradeció por vendarle el brazo- Suspiró.
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"Tengo que encontrar esos medicamentos" Eran los pensamientos que predominaban a Craig Tucker. Enfundo la maldita jeringa de la sordera en su bolsillo izquierdo mientras caminó por el pasillo.
Un chillido llamó su atención.
-Oye, casi me olvido de ti amigo, estuviste muy silencioso- Acarició la pequeña peluda cabeza de su mascota en el bolcillo derecho.
El sonido de voces provino de la sala principal pero Craig no quería hacer frente a ellas aun.
Estaba cansado.
Silenciosamente se deslizó por el pasillo junto a las escaleras, la habitación donde estaba Tweek era la primera puerta del tercer piso.
Subió encontrándose nuevamente con Token en el camino.
-Hey ¿Cómo está Tweek? ¿El Dr. Gouache dijo algo?- Preguntó el de piel oscura preocupado.
-Aún hay que esperar a que despierte. Pero no está muy bien…- No sabía cómo explicar la enfermedad de Tweek. Además; no estaba seguro de si confiar plenamente en el chico.
Token era un buen amigo. Y sabía que este les ayudaría en todo lo que pudiera.
Pero
Algo le decía que fuera precavido con todos.
-¿Aun saldrán esta noche?- Había una doble intensión en la pregunta. Craig no pudo evitar sentirlo.
Al no tener repuesta el afroamericano suspiró decidiendo finalizar. –Esperaremos hasta las 7pm a partir de allí decidiremos sobre quien irá a la salida.
El de ojos azules asintió de acuerdo. –Bien. Nos vemos más tarde.
Siguieron sus caminos cruzados.
Craig llegó a la puerta. Mirándola un segundo antes de abrirla y entrar al cuarto.
Tweek dormía plácidamente. Con los brazos extendidos a cada lado de su cabeza, la cual estaba ligeramente inclinada hacia un lado. La imagen detonó calidez en el pecho de Craig.
Ese rubio paranoico, neurótico, impredecible, cansador, ruidoso, valiente, un poco torpe para algunas cosas, muy listo para otras… Era su hogar ahora.
No podía perderlo.
Era todo lo que tenía.
Mierda, este sentimiento de co-dependencia era peligroso. Tenía miedo.
Pero. Era la única cosa buena que aun podía sentir.
Con Tweek. Se sentía en casa.
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-¡Token, gracias a dios viniste! ¡Llama al doctor, tu madre no está bien!- Lloró el Sr. Black a su hijo que acababa de ingresar a la habitación.
Token cerró la puerta detrás de su espalda, levantando la mirada para contemplar el cuerpo de su madre atado a la cama.
La mujer se retorcía tratando de zafarse, sus dientes chocaban con fuerza como abría y cerrada su boca en dirección hacia su marido y su hijo.
Tal perro enfermo de rabia.
Ojos totalmente negros y muertos se estrellaron en los marrones oscuros del primogénito de los Black.
-Contenla un poco más papá. Ya encontraré una cura.
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Era bueno que esta habitación también fuera anti-sonidos.
Bueno. no morí. Lamento mucho la demora, fueron solo distracciones personales de la vida, agradezco mucho a Baeshit, PenguinShoot y Srita. Miseria por sus emotivos reviews xD los amo, y nos vemos pronto!
