Compras y vergüenzas.

Aca Asile-chan actualizando, lo se y lo siento por tardarme tanto, pero creo que este fic casi no es leido y me deprimi un poco, u.u pero decidi seguirlo por los pocos que los hacen, les debo al menos a ellos.

Pd: "micaelavargas107" Gracias por darme el primer review es esta historia :3

Fue un Domingo realmente complicado por lo del anuncio que dí a todos mis amigos de que Ulquiorra vivia conmigo, pero al fin pude sacarme ese peso de encima y podia comenzar a pensar más en como hacer para que Ulquiorra comenzara a llevarse con los humanos.

Se me ocurrio que no era mala idea que comenzara el instituto para así poder conocer más sobre nuestras costumbres y forma de vivir; hubiese querido que empezara mañana mismo, pero antes debo ayudarle a comprar lo necesario: Uniformes, libros, calculadora, cuadernos y una í animadamente que mañana despues del Instituto iría con él a comprar todo y así el martes podria empezar ya como un nuevo alumno.

Me acerqué a la cocina para ver si él estaba ahí y darle la noticia, pero, antes de entrar, repare en un detalle que había pasado por alto: ¿A él le gustaría realmente ir? "Por Dios Orihime que descuidada eres" pensé, se supone que yo sería diferente con él, no es como si fuera Aizen y le obligue a hacer todo lo que yo desee, sino darle la libertad para que decida por él mismo.

Así ya con la nueva idea en mente de dejarle a él tomar la desición que más quisiera, entre por fin a la cocina y lo encontré preparando la cena, era tan ágil como cualquier chef profesional, solo bastaba con que viera un libro de recetas que tenía cerca para hacer una copia exacta del platillo, cuando termino, todo olía tan bien como nunca antes. Al voltearse, posiblemente con la idea de buscarme para cenar, me encontró viendole desde la entrada, así que se limito a decir:

-La cena está lista—y al ver que asentí, comenzó a ordenar todo en la mesa para que pudiesemos comer. Todo estuvo realmente delicioso y comí todo hasta sentir que no podía con más.

-Ulquiorra eso estuvo realmente delicioso—Dije y me miro para asentir con la cabeza, era realmente dificil sacarle palabra alguna, así que proseguí con lo que me había llevado en primer lugar a la cocina—Yo, etto.. estaba pensando en que si te gustaría comenzar a asistir al Instituto junto a mis amigos y a mí—Al decir eso me miro directamente, y yo seguí—Es..es solo una idea, no estas obligado de ninguna manera a ir, solo me pareció que podrías aburrirte al pasar solo en casa durante mucho tiempo y que, además así podrías adaptarte más facilmente al mundo de los humanos, pero, enserio es tu desición, no lo hagas si no lo deseas, yo quiero, digo, tu sabes que no te sientas obligado por mí a hacer ninguna de estas cosas, estaré bien con cualquiera que sea tu respuesta y no necesitas preocuparte en nada más que no sea lo que tú quieras.—Finalicé y le dedique una sonrisa para que supiera que lo que le decía era enserio.

-Iré—dijo y aunque me alegré mucho intenté averiguar si esa respuesta era real o solo la daba pensado en lo que yo quería—

-¿Es..estas seguro? Ya te dije que no necesitas hacerlo por mí—Dije.

-Iré mujer, me parece bien—dijo y mi emoción se hizo más notoria—mañana iremos a comprar todo lo necesario para que empieces el martes a primera hora—el solo asentía y aunque aun me preocupaba que no dijera mucho, me convencí de que sería dificil hacerle hablar de un dia para otro y que con el tiempo comenzaría a hacerlo.

Terminé el dia arreglando todo para ir mañana temprano al Instituo y hablar con el director para que Ulquiorra empezara a estudiar y pensando en que lugares encontraríamos todo lo necesario para su nuevo inicio.

Al dia siguiente como lo tenía planeado me levanté muy temprano y despues de comer el desayuno preparado por Ulquiorra fuí rapido al Instituto y empece mi jornada. El director no puso ningún pero cuando le comente de un alumno nuevo, solo me preguntó curioso sobre como alguien decidía entrar a tan avanzadas alturas del año a estudiar, tuve que mentirle un poco y decirle que se mudo de muy lejos(no era mentira en realidad solo omití algunos detalles) y que no logró obtener los papeles de su antiguo Instituto, pero que le aseguraba que se pondría al dia dentro de poco. Quedamos en buenos terminos y me retire para darle la noticia a mis amigos, ellos lo tomarón como una buena idea también:

-Será una buena forma de mantenerlo controlado Orihime—Decía Rukia.

-Espero que ese idiota no cause problemas—Decía el negativo Ichigo, a lo que Rukia le propino un fuerte Golpe—Auch! Solo bromeaba, será mejor que comience a actuar como un humano desde ya.

-Oye, pero que pasará con sus clases, el no sabe nada sobre el mundo humano y a estas alturas los profesores verán extraño y mal este hecho.—Decía Tatsuki, tenía razón ¿Como no pude pensar en eso? De veras que no pienso nada bien, debí de esperar un poco.

-No le será tan complicado—Habló Chad—Esa espada se ve inteligente, no le tomará más de un par de semanas aprender lo necesario para pasar desapercibido y evitar sospechas—Chad enserio me salvo de darme contra la pared al decirme algo en lo que no había pensado y que me daba esperanzas, yo había visto de antemano la inteligencia de Ulquiorra al cocinar de buenas a primeras comida que nunca antes en su vida había hecho.

Tocarón el timbre para salir de clases y rapidamente me dirigí a casa donde Ulquiorra me esperaba ya con ropas casuales que le había dado de mi hermano, le quedaban un poco cortas pero eran lo suficiente utiles para salir de comprar hoy y que pudiese comprar algo de su talla.

Nos dirigimos al centro comercial y nuestra primera parada fue en la tienda departamental donde le pedí que esperara mientras elegía un par de prendas que pensé podían lo guié hasta el provador y le pase todo lo que había elegido para él: había aprendido ciertas cosas de él en Hueco mundo, como que no era un tipo al que le gustara mucho las cosas coloridas, así que busque varias camisetas blancas, negras y otras con detalles verdes, como sus ojos, aunque claro nunca hallé un verde tan fuerte y lindo como ese, me sonrojé al pensar en eso, pero he de admitir que sus ojos siempre me han provocado cierta fascinación y me cuesta mucho dejar de verlos o halagarlos. Salió con cada una de las camisetas a mostrarmelas tal y como le había pedido,y, aunque al principio se mostró un poco tenso, al verse en el espejo con cada una de ellas su expresión fue cambiando a una un poco más relajada. Al terminar con las camisas le pedí que esperara mientras le acercaba algunos pares de Jeans negros o azules y otra ropa más casual como pijamas o batas de baño. Terminamos todo y me sentía alegre al ver que adivine exactamente su talla en todo, por lo que se lo anote y le explique como debería hacerlo para que la proximas vez pudiese comprar él solo todo lo que quisiera. Pasamos luego por la zapatería y elegimos, si, elegimos porque mostró interes por un par en particular, y no fue dificil de ahí en más comprar esos y otros similares para uso diario, baño, formales, deporte,escuela...entre algunos más que compramos, (he de admitir que soy una loca por las compras) y cuando pensé que habiamos terminado de comprar toda la ropa, recorde un detalles perturbador... "La ropa Interior!"Me detuve en seco y el dejo de caminar también.

-Mujer ¿Te pasa algo?—Preguntó y yo, que estaba más roja que un tomate, intente calmar mi vergüenza y hablar del tema de la forma más casual que pude.—Etto, Ulquiorra haremos una parada antes de comprar los libros y demás, verás aún falta comprar las medias y ro-ropa interior—Dije y el me vio como si no entendiera porque estaba así por algo de ropa.

Me apresure a caminar y entramos a una tienda encargada de ropa interior para todas las edades así que me apresuré a buscar la sección de adolescentes y vi como ulquiorra miraba curioso los sujetadores de mujeres, y, como si mi vergüenza ya no fuese lo suficiente hizo la pregunta que desencano totalmente lo que sería el dia más vergonzoso de mi vida.

-Mujer, Estos son iguales a los que aparecieron en la ropa sucia ayer, pero nunca e visto que los usas ¿No funcionan?—Una pregunta inocente si lo ves desde el punto de vista de que él no sabe ni siquiera que son, pero por desgracia todos los demas de la tienda no sabían ese detalle, claro, nadie va por ahí pensando en que se encontrata con un Hollow en una tienda de ropa Interior, así que las risas escondidas y las conversaciones por lo bajo comenzarón sin más, Yo, con la poca fuerza de voluntad que me quedaba para no salir del lugar corriendo, agarre varios pares de calcetas y Boxers esperando que mi suerte en adivinar la talla de Ulquiorra no se hubiese ido y fue como bala a la caja y en cuestión de minutos ya estaba afuera con Ulquiorra detras mio.

-Ya-ya terminamos con las compras de ropa Ulquiorra, será mejor que vayamos directo a comprar el portátil y los libros—Dije cansada por la corridas y el, aunque se miraba algo confundido, decidio asentir y me siguió por las demás tiendas hasta terminar con nuestra labor.

Pasaron varias horas antes de que pudieramos dar por finalizadas las compras y antes de irnos a casa pasamos por un restaurante de comida rapida para que Ulquiorra probara más tipos de comida. Al principio miraba extrañado el platillo que tenía frente a sí, el cual consistía en una hamburguesa con papas fritas y una soda, mientras yo comía gustosa mi pizza personal con mi batido, ambos elegimos solos nuestra comida, aunque e de admitir que yo le llevaba ventaja, puesto que yo sí sabia que era cada plato de comida, en cambio él solamente se dejo llevar por el nombre que más le llamo la atención.

-¿Quieres?—pregunté al verlo indeciso con su comida y ofreciendole de la mia, dudó pero al final lo acepto.

-Gracias, mujer—dijo y lo probo, y, al parecer le gusto, pues se comió todo y al ofrecerle más no lo pensó.

-Se que es extraño para ti probar nuestras comidas, pero te aseguro que son realmente deliciosas—Dije y parece que lo anime a probar la suya, pues un poco perdido en como agarrar la Hamburguesa, la dejó de lado y comenzo a probar las papas hasta acabarselas, al finalizar tomo un sorbo de soda y le explique la forma correcta de comer Hamburguesas. L.a gente que pasaba cerca se quedaba extrañada al ver como le explicada a un chico que se miraba de mi misma edad como comer una hamburguesa y como sonreía yo al ver que le gustaba, pues para mi era en verdad un paso más.

Regresamos alrededor de las 7:00 pm a casa y le ayude a arreglar todo para el dia siguiente, el uniforme aún no lo podría llevar, puesto que el director me dijo que no habían uniformes en ese momento, pero que mañana al llegar le darían todo lo necesario.

Metimos todo en el bolso que habíamos comprado esa misma tarde y al final nos dispusimos a descansar para poder empezar bien el dia siguiente, me sentía un poco nerviosa y emocionada por ver como le iria a Ulquiorra, pero el cansancio de ese dia de compras ayudo a que me durmiese rapido y profundamente.