Notas:
Cuando pongo oraciones así, *ejemplo*, quiere decir que están pensando, no hablando.
La mañana se aproximaba en la aldea de la hoja, se podía ver al horizonte el sol iluminar las tranquilas calles que muy pronto se llenarían de gente y bullicio; al mismo tiempo las personas en sus casas empezaban a despertar, para un largo día de trabajo.
Habían pasado algunas semanas desde lo acontecido con Momoshiki y Kinshiki Otsutsuki durante los exámenes chunin, además de tener que reconstruir el estadio se debía volver a programar los exámenes chunin, anulando los resultados de los exámenes anteriores, debido a la tragedia ocurrida.
Pero lo que los aldeanos no sabían es que una sombra acechaba la tranquilidad y paz del mundo shinobi, al tratar de llevar a cabo un plan para poder conquistarlo.
Mientras tanto en las casas de nuestros queridos protagonistas cada uno amanecía con la misma rutina de siempre.
CASA UZUMAKI
Un niño de doce años, de cabello rubio estaba profundamente dormido en su cama, mientras en la planta baja su madre lo llamaba para que bajara.
- Boruto, baja es hora de desayunar - llamó Hinata, esposa de Naruto Uzumaki, el séptimo Hokage, quien al no recibir respuesta subió para despertar a su hijo.
- Himawari, ve sirviendo la mesa por favor - le pidió Hinata a su pequeña hija.
- Sí mama - respondió Himawari, mientras su madre subía las escaleras.
Boruto estaba soñando con ese día, soñaba con eso casi todas las noches, Momoshiki había muerto, aún así él lo vio y hablo con él, pero lo que más le aterrorizó fueron las palabras que este le dijo antes de desaparecer.
- Con tus hermosos ojos, verás a todas las personas más queridas para ti morir - esa palabra se repetía constantemente en su mente y sus sueños, "MORIR", pero entonces algo lo distrajo, una voz.
- ...to - sentía que alguien lo llamaba - ...ruto - era una voz cálida, ya la había escuchado antes, le era conocida, muy familiar, y entonces - ¡Boruto! - dijo más fuerte esa voz haciendo que nuestro héroe despertara abruptamente y cayera de su cama hacia el piso.
- ¡Que dolor! - decía el joven Shinobi rascándose la cabeza.
- Boruto, estoy intentando despertarte desde hace varios minutos - lo regaño Hinata, por no haberle contestado.
- Lo siento mama, dormí un poco tarde anoche y tenía sueño - le explicó su hijo mayor.
- Otra vez te quedaste hasta tarde jugando tu nuevo juego con esa consola, ¿verdad? - más que una pregunta era una afirmación, Hinata conocía muy bien a su hijo, y sabía que a veces se quedaba hasta altas horas de la noche a jugar con su consola.
- Me atrapaste - dijo Boruto mirando un poco avergonzado a su madre, rascándose la cabeza.
- Te he dicho varias veces que no me importa que juegues con ella, pero que debes ir a dormir temprano - lo regañó de nuevo su madre con una voz autoritaria, no muy típica en Hinata.
- Sí, lo siento mamá - le contestó este al sentirse un poco apenado que su madre lo regaño a primeras horas del día.
- Esta bien, con tal de que lo entiendas - suavizó su mirada, al ver que su hijo se sentía culpable - Ahora ven, vamos a desayunar - le dedicó una dulce sonrisa típica de la Hinata de siempre.
Pero antes de seguir a su madre fuera de su habitación le dijo - Ya voy, primero me cambio - estaba a punto de cerrar la puerta pero antes de eso Hinata volteó su cabeza para hablar con su hijo.
- No olvides lavarte los dientes - le recomendó, como toda madre a su hijo.
- Ya lo sé - le replicó Boruto a su madre - Ya no soy un niño mamá
- Está bien - se dirigió riendo hacia las escaleras, pero siquiera antes de poder bajar recordó - ¡Ah, Boruto! - lo llamó antes de que pudiera cerrar su puerta.
Exasperado el niño le contestó a su madre desde su cuarto - ¿Sí?.
-¡Despierta a tu papá antes de bajar! - le pidió a su hijo.
- ¡Entendido! - dijo, al final pudiendo cerrar su puerta.
Se dirigió a su cómoda en donde estaban sus prendas de vestir, cambió su pijama con su típico pantalón y remera negra con los bordes rojos. Salió de su cuarto para dirigirse al baño, lavarse la cara y cepillarse los dientes, la rutina de siempre, era como si nada hubiera pasado, pero la verdad es que muchas cosas habían logrado cambiar después de lo sucedido. Se encaminó hacia la habitación de sus padres y habría la puerta para así poder entrar.
Entro a la alcoba de sus padres, veía como su papá conocido por los aldeanos como el Séptimo Hokage, Naruto Uzumaki dormía, más bien roncaba con las sabanas de la cama todas desparramadas entre la cama y el piso, Boruto se preguntaba como siquiera su mamá podría dormir con un hombre así.
Las diferencias entre ellos dos ya se habían resuelto, se podía decir que el ataque de Momoshiki y Kinshiki Otsutsuki hacia la aldea no había sido del todo negativa, al haber logrado enmendar el vínculo padre e hijo que ellos tenían, después del secuestro de su padre Boruto había entendido aunque no del todo el porque su padre faltaba tanto a casa y lo había llegado a aceptar, aceptar el hecho que él no solo era su papá, también era el Hokage y también aceptar que al igual que su hijo la aldea lo necesitaba, con eso en mente decidió ser un ninja como el padre de sus compañeras de equipo Sarada y Akemi Uchiha, había decidido ser un ninja que protegiera a la aldea desde las sombras, como su tío Sasuke, no a la luz como lo hacía su padre.
Pero en fin, las cosas marchaban bien entre padre e hijo, ahora se entendían mejor el uno al otro y habían regresado a ser casi los mismos de antes, Boruto ya estaba cansado de intentar despertar a su padre de la forma convencional, así que decidió usar un método no tan convencional.
Se posicionó para poder saltar lo más que podía, entonces con una gran empujón hacia adelante gritó mientras estaba en el aire, a punto de aterrizar sobre el estomago y abdomen de Naruto - ¡Ya despierta, viejo! - salto encima de su Naruto.
Naruto al sentir que algo Cochabamba contra su abdomen solo pudo gritar un - ¡UGH...! - su rostro se contorsionó de dolor.
Al haberse recuperado del impacto ocasionado por Boruto pudo decir - ¿Qué te pasa Boruto? - le preguntó Naruto a su hijo mayor.
- Mamá dijo que te despertara - explicó Boruto mirando a su padre, aún soñoliento.
- Y no podías hacerlo de una manera normal - preguntó Naruto, exclamando hacia su hijo.
- Lo intenté, pero tu no dabas señal de querer levantarte, así que hice lo único que sabía que te despertaría - le dijo mientras Boruto sonreía divertido por la situación.
- ¿Y era saltarme encima? - dijo cansado por todo el asunto.
- Pues obviamente, dattebasa - lo confirmó Boruto, sin ningún tipo de arrepentimiento.
- Bueno, vamos a comer - finalmente habló el séptimo Hokage.
- Mamá dijo que ya estaba listo el desayuno - manifestó a su padre, quien se levantó de la cama.
- Ya bajo, primero me lavare la cara - dijo mientras se dirigía al baño.
Boruto asintió y bajo hacia la cocina, en donde ya se encontraban Hinata e Himawari sirviendo el desayuno, se podía oler el olor del café que se estaba preparando en la cafetera de la cocina, Boruto no podía entender como a los adultos les pudiera gustar algo así, realmente no lo podía entender.
- ¿Boruto despertarte a tu papá? - preguntó Hinata.
- Sí mamá, dijo que bajaría en cuanto se lavara la cara y cambiará de ropa - respondió mientras se sentaba al frente de Himawari.
- Entonces hay que esperar a que Naruto baje - se dispuso a sentarse al costado de sud hija menor.
Esperaron unos cinco o seis minutos, hasta que Naruto bajo y saludó a toda su familia.
- Buenos días - mientras se sentaba al lado de Boruto y rascaba su cabeza.
- Buenos días papá - respondió Himawari.
- Buenos días Naruto - le dijo Hinata.
Los cuatro empezaron a comer su desayuno, cuando Hinata le preguntó algo a Naruto.
- ¿Hoy regresaras tarde? - mientras dejaba de comer para mirarlo.
- No, hoy día no - posó su mano en la mesa para poder hablar con su esposa - Los preparativos para los nuevos exámenes chunin están casi listos, así que no me queda mucho trabajo - indicó Naruto a su esposa.
- Entonces cenaremos juntos - dijo feliz Himawari, al saber que esa noche su padre regresaría a casa, mientras que Naruto asentía con su cabeza.
- Boruto, ¿no tienes nada que decir? - preguntó Hinata a Boruto.
- No, nada - dijo para después seguir comiendo, estaba feliz que su madre regresara para la cena, pero no lo demostraría, era demasiado orgulloso para eso.
Tanto Naruto como Hinata se miraron el uno al otro sonriendo, sabían que su hijo mayor no aceptaría que estaba feliz que su padre regresara a casa temprano.
Apenas termino de comer su desayuno dijo - ¡Ya me voy! - y así salió de la puerta de la casa de la familia Uzumaki.
CASA UCHIHA
Se encontraba a una adolescente de 12 años practicando en el jardín de la casa, lanzando shuriken a una diana, mientras su mamá, una mujer de mediana estatura con cabello rosa estaba empezando a preparar el desayuno para ambas.
- Sarada, ¿que vas ambas querer para desayunar? - preguntó Sakura asomándose a la mampara que daba al jardín.
- Cualquier cosa está bien mamá - contestó a Sakura, mientras se concentraba para lanzar unos kunai, tomó posición y los lanzó, los cuatro estaban en el centro de la diana.
Satisfecha Sarada decidió ir ira darse una ducha, para después bajar y comer el desayuno preparado por su mamá.
- Y, ¿emocionada? - preguntó Sakura a su hija.
Sarada no entendía - ¿Por qué? - mientras miraba a su madre con una mirada interrogativa.
- Me enteré que en un mes empezarán los nuevos exámenes chunin - se explicó Sakura.
Ante este comentario la chica se sorprendió - ¿En serio? - mientras se levantaba de su asiento.
- Sí, ¿quieres que te ayude entrenar? - le ofreció su madre.
Ante esto la chica se emocionó - Seria fantástico mamá - y dijo - Como papá se fue de nuevo no tengo a nadie con quien entrenar - sentenció mientras se volvía a sentar en su asiento
- Como que nadie, ¿que pasó con Akemi y Nanami? - preguntó ante ese comentario hecho por su hija.
- Es cierto que puedo entrenar con ellas, pero puede que me toque pelear contra cualquiera de las dos, y no quiero que sepan de antemano mis movimientos - explicó Sarada a su madre, entonces le encontró sentido a lo que Sarada decía.
- Será un placer ayudarte - mientras ponía un pedazo de pan en su boca.
Al haber terminado su desayuno se levantó y agradeció a su madre, mientras tomaba su caja de almuerzo - Gracias mamá - la saludó mientras salía con su mano - ¡Ya me voy! - y cerró la puerta principal de la casa
- ¡Cuídate! - Sakura le regresó el saludo y volvió a comer para terminar su desayuno - Estos chicos - y suspiró.
CASA DE DIVA Y SAYA
- Akemi, Nanami, Belle despierten bellas durmientes - gritó Diva mientras habría una por una las puertas de las habitaciones de cada chica para que entrará la luz del sol.
De las tres chicas Akemi despertó primera, mientras que Belle y Nanami cubrían sus cabezas para seguir durmiendo.
- Ya desperté mamá - decía Akemi mientras se disponía a levantar de la cama para dirigirse al pasillo.
- Que bien, al menos tú sí despertaste - dijo mientras ponía ambas manos en sus caderas - Esas dos parecen no querer despertar - mientras miraba a Nanami y Belle aún en sus camas.
- No te preocupes mamá - la despreocupo diciéndole que hiciera lo siguiente - Tu sólo deja les las ventanas abiertas y veras que se levantarán solas - aconsejó a su madre.
- ¿Me pregunto de quien habrán salido? - mientras veía como las dos bellas durmientes seguían en sus camas.
Akemi lo pensó momentos, hasta que se le vino alguien en mente - Tal vez del abuelo - mientras miraba su mamá.
Diva reflexionó un poco, y al final confirmo lo que dijo su hija menor - Eso es muy probable - y las dos se pusieron a reír.
Nanami y Akemi eran hermanas gemelas, muy guapas aún para su temprana edad, era notable que tenían sangre Uchiha en sus venas, al igual que su hermana mayor, Sarada. Nanami era la mayor de las dos, se parecía a su madre Diva, cabello negro y ojos azules como el cielo, también era muy similar a Diva en personalidad, tranquila y observadora, al mismo tiempo no le gustaban los conflictos y trataba que todos se llevarán bien, no le gustan las personas busca pleitos, y las que se aprovechan de los débiles.
Akemi por otro lado era igual a su padre Sasuke, tanto en aspecto - casi llegando a parecerse a su abuela Mikoto - , como en carácter, era muy tranquila y se podía irritar fácilmente si se la provoca, pero al mismo tiempo había algunos aspectos suaves de su personalidad heredados por Diva, por ejemplo el ser muy cariñosa con su familia y sus amigos, aún cuando a veces Boruto la sacará de quicio.
Las tres hermanas Uchiha eran muy unidas desde pequeñas, aún cuando fueran hijas de diferentes madres, eran muy protectoras entre ellas y todas querían mucho a su hermano mayor Yusuke y a su padre Sasuke.
Akemi aun cuando fuera la menor era la más hábil, algunos hasta la consideraban un prodigio, no por nada se graduó de la academia siendo la mejor genin, tanto en notas como en técnicas de ninjutsu, poseía una memoria fotográfica y logró despertar el sharingan antes que Sarada y Nanami, además era muy perceptiva, lograba sentir cosas que otras personas no podían, algo en común que tenía con su madre, pero el de Akemi era diferente, esta habilidad era más fuerte, tanto que a veces llegaba a afectarla, si no fuera porque Sarada siempre estuviera a su lado para regresarla a la realidad, junto con el resto del equipo Konohamaru.
Nanami era menos temperamental, al tener un carácter más tranquilo, era muy analítica, hasta llegar a percatarse de los pequeños detalles en una habitación, podía usar el sharingan, aún cuando fue la última en conseguirlo, además de ser capaz de usar otras técnicas del clan Uchiha y ser muy buena en el taijutsu. Al igual que Sarada se preocupa mucho por su hermana menor Akemi al considerar esa habilidad que pose no solo un don si no también una maldición, que en algún momento Akemi no llegará a controlar y la consumirá por completo, por eso le decía a Sarada que siempre mantuviera un ojo sobre esta, al estar en el mismo equipo. Nanami formaba equipo con Karura y Belle, su prima, y su sensei era Tenten.
Belle hija de Saya con sus esposo, como consecuencia prima de Nanami y Akemi, Belle era una rubia casi platinada, con ojos verdes muy claros, casi opacos, pero muy hermosos a la vista, había heredado el atractivo de su padre, además de sus dotes médicas, habiéndole enseñado lo básico en caso de una emergencia, muy inteligente y despierta desde una muy temprana edad, su inteligencia solo era superada por la de los hermanos Nara, Shikadai y su compañera de equipo Karura.
- ¿Me ayudarás con el desayuno? - le domando arqueado una ceja.
- Me cambio y bajo mamá - contestó Akemi - ¿Qué prepararas?.
- Pensaba hacer panqueques - respondió su madre.
- Son mis favoritos, gracias mamá - mientras la abrazaba por la cintura.
- De nada, ahora ve al baño, te esperaré abajo - la niña asintió y se dirigió al baño.
Al rato salió del baño para dirigirse a la planta baja y ayudar a su madre con el desayuno, mientras lo hacían hablaron de uno que otro tema.
Al final Belle y Nanami despertaron y se unieron a Diva y a Akemi, quienes estaban sirviendo el desayuno ya listo para comer.
- Con que al fin despertaron - dijo Diva mientras veía a las dos dormilones de la casa.
- Lo siento mamá, ayer yo y Belle fuimos a dormir un poco tarde - le dijo Nanami mientras se sobaba los ojos, quitándose las legañas.
- Lo sentimos tía, no volverá a ocurrir - contestó también su sobrina.
- Eso espero, ahora vengan a desayunar - le indicó que se sentarán en la mesa.
- ¿Donde está mamá? - preguntó Belle al ver que su madre no estaba desayunando con ellas.
- Se tuvo que ir temprano, parece que surgió algo urgente - explicó el porque no ese encontraba su hermana mayor.
- Ya veo - solo llego a decir la hija de Saya, y todas se dispusieron a comer su desayuno.
- Mamá, ¿cuando regresará oni-chan? - inquirió Nanami por el paradero del hermano mayor y único hijo varón de la familia Uchiha, Yusuke Uchiha.
- Seguramente regresara junto con Sasuke - suspiró - Esos dos son tal para cual - al recordar cuando su hijo mayor le pidió después de aprobar los exámenes chunin si podía viajar con su padre, Sasuke al parecer no se oponía, pero le dijo a su hijo que le pidiera permiso a Diva.
- Últimamente han estado viajando mucho - pensó Akemi, al recordar que ambos ni bien llegaban se iban el siguiente día de la aldea.
- Es porque Yusuke quiere entrenar - dijo Belle uniéndose a la conversación - Por eso viaja con el tío Sasuke - sentenció al final.
- Pero tu también lo puedes entrenar mamá - indicó Akemi a su madre.
- Pero su padre es el único que puede enseñarle a como usar el Mangekyo Sharingan correctamente - les explicó a las niñas - Aunque aún me sorprende que lo haya podido despertar a tan temprana edad, ni siquiera me dijo como lo consiguió - dijo un poco molesta, recordando que Yusuke se lo había contado a Sasuke antes que a ella.
- Vamos mamá, tú misma lo dijiste, papá es quien más sabe sobre estas cosas del clan Uchiha - le hizo recordar Nanami
- Cierto - suspiró resignada - Pero aún así Sasuke me lo pudo haber comentado, después de todo, ¿soy o no soy la madre de su hijo? - a punto de llorar mientras miraba a sus hijas y su he sobrina.
- Sí lo eres mamá - dijeron estas mientras miraban a su madre un poco preocupadas y con una gota de sudor por su cien.
- Me pregunto cuando fue que mi pequeño Yusuke creció tanto - se lamentaba Diva al recordar a su pequeño Yusuke, quien siempre se escondía detrás de ella cuando había algún extraño o algunas de sus amigas se le acercaban al decirle cuanto se pareciera el niño a Sasuke.
- Nosotras nos vamos mamá - le dijeron las chicas mientras sé levantaban de sus asientos - Gracias por el desayuno - le agradecieron.
- Hasta luego tía Diva - le dijo también Belle a su tía.
- Que les vaya bien - les contestó, mientras recogía los servicios.
CASA NARA
Como todas las mañanas Temari siempre era la primera en despertarse en la casa de los Nara, para preparar el desayuno y los almuerzos de sus hijos y esposo. También era normal que treinta o cuarenta minutos después Karura se despertara para ayudar a su madre a preparar el desayuno y despertar a su hermano mayor y su padre.
- *No falta mucho para que Karura despierte* - pensó Temari mientras preparaba el arroz y los demás ingredientes para preparar primero los almuerzos que sus hijo y esposo se llevarían, mientras lo hacía pensaba que los años habían pasado muy rápido, no podía creer que sus hijo ya fueran tan grandes.
Seguía preparando los bento, cuando escucho una puerta de la segunda planta abrirse - ¡Buenos días Karura! - Temari ya sabia quién era.
- ¡Buenos días mamá! - le respondió su hija de 12 años, mientras entraba al baño del pasillo - ¡Ahora bajo, primero me voy a dar una ducha! - le dijo antes de cerrar la puerta.
Pasaron unos veinte minutos, Temari ya había terminado de prepara el almuerzo de Shikamaru - tempura de camarones, al no gustarle los huesos cocidos - y escuchó unos pasos bajando las escaleras.
Una chica rubia de cabello largo hasta la cintura con ojos verdes se asomó por la puerta - Buenos días mamá - la saludó sonriendo su hija Karura.
Había crecido mucho, entre las niñas era la más alta con 1,50 cm de altura, solo superada por Akemi Uchiha, una de sus mejores amigas, casi tenía la misma altura que Shikadai.
- Dormiste bien, ¿él no te molesto esta vez? - le preguntó.
- Lo intenta, pero simplemente lo ignoro - le respondió de forma indiferente arqueado los hombros, como si el hecho que el alma de un difunto, enterrado en el bosque del clan te acechara no fuera gran cosa - Bueno, ¿te ayudo con el desayuno? - preguntó a su madre.
Le sorprendía el hecho que pudiera hablar del tema tan calmadamente, hace tan sólo dos años atrás le aterraba el hecho de siquiera quedarse sola en su cuarto, pero ahora, tanto Karura como Shikadai ya habían crecido - Como todos los días - sonrió a lo que Karura también se le unió - Por allá están los víveres - indicó donde estaban, al otro lado de la cocina, cerca del lavadero.
Karura fue hacia en donde estaban lo víveres y dijo a Temari - Entendido mamá - y empezó a preparar el desayuno para la familia.
Al estarse cocinando las salchichas y los huesos, sacó el pan de la encimera para tomarlo y colocarlo en la tostadora, uno por cada rendija. Mientras tanto preparó los platos y las tazas, junto con los palillos de cada uno.
- ¿Hago el café de siempre? - le preguntó a su madre, quien estaba haciendo enrollados de carne para los almuerzos de Karura y Shikadai.
- Sí, ya sabes como le gusta el café a tu papá - contestó Temari a su hija, así que Karura sacó de la encimera el café para empezar a hacer bullir agua.
- Mientras que para mi y Shika-ni, leche - mientras sacaba el cartón de leche del refrigerador y lo servía en las tazas.
- ¿Para ti café con leche o solo café mamá ? - al saber que Temari a veces le gustaba tomar su café con leche y otras veces no.
- Café con leche - le pidió a su hija, entonces Karura sirvió en la mitad de la taza de su madre la leche, para después servir el café.
Con los huevos, salchichas y el pan tostado ya listos en los platos Karura se dispuso a sacar del refrigerador la lechuga con pequeños tomate, jamón y mantequilla, para colocarlos en los platos junto con el huevo y el tocino, y la mantequilla para el pan tostado. Karura entonces fue a sacar la tetera para hecha el café en las tazas de sus padres, junto con el azúcar.
- Ya está listo - anunció Karura, y Temari volteó a ver lo que había hecho su hija. Desde pequeña siempre le gustó ayudar a Temari con los quehaceres de la casa, y cuando Temari le decía que no era necesario que la ayudara, ella siempre insistía diciendo "- Pero tu siempre haces tantas cosas por nosotros mamá, quiero ayudarte, aunque sea un poco - " y desde ese día Karura ha ayudado en lo que podía a su madre , y entre ellos estaba ayudarla a preparar el desayuno.
- Como siempre, muy bien hecho Karura - la felicitó Temari al ver el desayuno preparado por Karura - Y gracias por ayudarme - le dijo, mientras le daba un pequeño beso en la frente de la adolescente.
Esta le sonrió - De nada - como si no hubiera hecho mucho y le preguntó - ¿Quieres que te ayude en algo más? - sabía que Temari aún no terminaba de preparar los bento, así que quería que su madre se enfocará en eso y no preocuparse por otras cosas.
- Podrías ir a despertar a Shikadai y a tu papá - dijo Temari con una voz un tanto divertida - Ya sabes que es muy difícil despertar a ese par de vagos dormilones - agregó mientras miraba los bento que estaba preparando.
- Eso sí será un desafío - sonrió la hija, mientras se dirigía hacia las escaleras, que la llevarían al segundo piso, en donde estarían seguramente, todavía durmiendo su hermano mayor y su papá.
Se distrajo por un momento de lo que estaba haciendo para mirar hacia donde estaba Karura y con una sonrisa picara en su rostro le dijo - Pero siempre lo logras, ¿verdad? - y veía como su hija des parecía por la puerta de la cocina no sin antes responder le responderla su mamá.
- Muy cierto - se asomó por la puerta, apoyada en una mano y le hizo un guiño con una sonrisa traviesa en su rostro.
Apenas salió de la cocina se dirigió a las escaleras, veía las dos puertas, una era de su hermano y la otra de la habitación de sus padres, ella ya sabia quién seria su primera victima, así que se dirigió hacia la puerta de su hermano - Primero a Shikadai - tocó la puerta, pero nadie respondió, indicador de que su hermano aún estaba dormido - Aún sigue dormido - mientras tomaba la manija y abría la puerta de la habitación.
Apenas entró vio el color verde claro de las paredes con una decoración simple, un escritorio, una cómoda en donde estaría guardada su ropa, unos cuantos cuadros en marcos sobre el escritorio o en la pared y por último la cama, en donde yacía su hermano mayor durmiendo, con la boca media abierta y las sabanas de la cama algo desparramadas y con una consola en mano - No puedo creerlo, se quedó hasta altas horas de la noche para jugar a ese tonto video juego - suspiró ante tal revelación - Que tendrá siquiera de interesante, no lo entiendo - mientras observaba a su hermano dormir - Bueno, hay que despertarlo - sacudió un poco su cuerpo mientras lo llamaba - Oni-chan despierta - estuvo así un buen rato, hasta que se rindió, entonces se le ocurrió una idea.
Se sentó sobre la cama y tomó la consola de su hermano y la encendió, el volumen estaba bajo, así que lo subió al máximo para hacer que su hermano escuchara la música del juego y lo acerco a su oído, y logró su cometido, porque Shikadai se levantó exaltado, aún un poco desorientado, pero vio su consola en la manos de su hermana - ¡¿Karura, que haces con mi consola?! - exclamó al ver a su hermana con su juego en mano.
- Al fin despiertas - le dijo, mientras apagaba la consola y la ponía en la cama, al frente de Shikadai - Intente despertarte, pero al no lograrlo decidí usar tu consola para hacerlo - Karura sabía que su hermano se había esforzado mucho para llegar al nivel actual de su vídeo juego, así que le aterraba cuando ella o su madre le confiscada el juego por miedo a que borrarán accidentalmente sus progresos en este.
Karura se levanto de la cama de Shikadai y se dirigió a la puerta para ir a despertar a su padre, pero no antes de darle un consejo a su hermano mayor - Oni-chan deberías dejar de jugar hasta tan tarde, si no después es obvio que te despiertes tan tarde - le sugirió - Y baja, que el desayuno está listo - mientras estaba por salir de la habitación se volteo a verlo le guiñó el ojo y cerró la puerta de la alcoba, mientras del otro lado se podía escuchar un grito, esta reía divertida. Ahora a despertar a papá - se dijo a si misma.
Se encaminó de nuevo hacia el pasillo, tuvo que pasar primero por su propia habitación y la del baño para llegar a la de sus padres. Apenas estuvo en frente de la puerta ni siquiera tuvo que tocar, sabía de antemano que su papá aún estaría dormido, así que entró a la habitación, la alcoba era bastante grande con una que otra foto en las cómodas a cada lado de la cama, un closet, un neceser - donde Temari guardaba todas las cosas de valor y aquí llame - y una puerta que los llevaría al baño personal de sus padres, Karura fue directamente hacia el cuerpo del hombre dormido en medio de la cama matrimonial e igual que lo hizo con su hermano sacudió su cuerpo para despertarlo, y como era de suponer de tal palo tal astilla, Shikamaru no quería saber nada de despertar.
Sin embargo Karura no se rendirse tan fácilmente y siguió sacudiendo a su padre, para despertarlo - Papá... - no daba ninguna respuesta - Papá despierta - solo sonidos inexplicables, los cuales Karura supuso eran palabras - No da señales de querer despertar - dijo mientras ponía sus manos en sus caderas, y al final dijo las siguientes palabras - Tendré que usar la artillería pesada - sentencio, mientras tomaba aire para así poder llenar todos sus pulmones de la manera más clara posible gritó - ¡PAPÁ DESPIERTA, MAMÁ ESTÁ MUY MOLESTA CONTIGO! - gritó a todo pulmón, logrando que su padre se despertara, sólo que con un pequeño inconveniente.
Shikamaru despertó asustado por más por el hecho que su esposa estuviera molesta que por el grito y se calló del lado derecho de la cama y gritó un - ¡Uwa! - estando en el piso, se inclinó como pidiendo perdón a su esposa, sin siquiera percatarse que era su hija la causante de todo esto - Temari lo siento, yo no quise... - mientras seguía inclinando su cabeza, pero escuchó una pequeña risa provenir de su cama, y entonces vio a su hija, riéndose del comportamiento de su padre - ...Karura... - la miro y ella a él a su vez, mientras seguía riendo por lo ocurrido .
- Buenos días papá - le dedicó una enorme sonrisa a su padre, viéndolo desde lo alto aún con Karura sobre la cama - ¿Te encuentras bien? - preguntó la chica, aún cuando sabía que la repuesta era un "no".
- ¿Es esa la forma de despertar a tu querido padre? - le preguntó aparentando estar molesto con ella, aunque no lo estuviera.
- Era eso o llamar a mamá - sentenció su hija viéndolo aún sobre la cama y el seguía en el piso de la recámara - Y creo que hubieras preferido esto, a que mamá te despertara, ¿verdad? - contestó pícaramente a su padre, quien aún la veía incrédulo.
- Que problemático, con cada año que pasa te vuelves más y más manipuladora - afirmó Shikamaru viendo a su hija, mientras se levantaba del piso.
- Lo sé, culpa a las tres mosqueteras, que me llenaron de conocimientos sobre la manipulación hacia mi padre - expresó orgullosa Karura mirando a su padre.
- Adivinare, tu madre, la abuela e Ino - Shikamaru sabía de antemano que esas tres brujas siempre se habían aprovechado de su debilidad hacia su única hija mujer, y que le habían enseñado a Karura como lograr manipularlo.
- Acertaste - confirmó Karura mientras se reía y se levantaba de la cama para poner sus pies sobre el piso - Además, tu no lo haces muy difícil papá, ni siquiera opones resistencia - agregó la joven kunoichi.
- Eso es porque sabes que no puedo decirte que no - manifestó su propia debilidad ante su hija de 12 años.
Lo reflexionó por unos segundos - Muy cierto - declaró al final, viendo a su padre directamente a los ojos, divertida por toda la situación.
Shikamaru suspiró - Me alistare, antes que tu madre se moleste - estaba dispuesto a dirigirse a la puerta del baño de su habitación, cuando alguien lo tomó del brazo y lo llamó.
- Papá... - obviamente era su hija, quién lo llamó con una voz algo melosa, tal vez como llamaría una niña a una persona cuando quiere disculparse.
- ¿Qué pasa ahora? - se volteo a ver a su hija, para saber que quería.
Se acercó a su padre y lo miró a los ojos, para que entendiera que era sincera - Aún cuando a veces me burle de ti, o te haga bromas de este tipo, sabes que te quiero mucho, ¿ verdad? - dicho esto abrazó a Shikamaru y apoyó su rostro en su estomago, mientras cerraba los ojos, para poder sentir su calor.
- Lo sé, y yo a ti, junto a tu madre y a Shikadai - respondió mientras la abrazaba y acariciaba su rubia cabellera.
Abrió los ojos y se dispuso a colocar su mentón sobre el estomago de su padre - Entonces también sabes que eres el mejor papá que una chica podría tener - le dijo mientras lo miraba mientras le sonreía.
- ¿En serio? - preguntó impresionado ante tal alago.
Karura se separó un poco de Shikamaru, pero sin soltarlo de su abrazo - Pues claro, solo un excelente padre se tomaría las molestias de asustar a todos los chicos que intentan confesarse a su hija - la sonrisa desapareció - no por completo - del rostro de Shikamaru.
- Otra vez te estás burlando de mi - afirmó ante lo anteriormente dicho por su hija.
- Claro que no papá, lo digo en serio - aunque estuviera sonriendo, continuó - Me ahorras el trabajo de tener que rechazarlos, ¿asimismo, sabes otra cosa? - le hizo otra pregunta.
- ¿Qué cosa? - preguntó Shikamaru aún acariciando la cabeza de su hija.
- Que eres el único y más importante hombre en mi vida - aseguró ante su padre con una gran sonrisa en su rostro - ...por el momento... - lo dijo en voz baja, casi un susurro para que Shikamaru no la escuchara.
Karura abrazo a su padre de nuevo, cuando se escuchó un carraspeo - Siento interrumpir este momento, pero no deberíamos estar preparándonos -
- Oni-chan, no te pongas celoso - mientras se acercaba a su hermano para abrazarlo por detrás - A ti también te quiero - logró acercarse y lo abrazo con a ambos brazos pasando por su cuello, no era muy difícil ya que ambos eran casi casi de la misma estatura, a excepción de unos cuantos centímetros.
- ¿Quién estaría celoso? - preguntó Shikadai ante la afirmación hecha por a ambos hermana.
Karura río un poco - Pues tu - le indicó ella - Y cuando no era papá, eras tu quien ahuyentaba a los chicos de la academia, así que también te agradezco por eso - mientras le daba un pequeño beso en su mejilla.
Este se ruborizo un poco - Lo hacía solo porque papá me decía que tenía que hacerlo - mientras cruzaba los brazos y hacia un puchero, con el rostro aún rojo por la vergüenza.
Ese comportamiento solo hizo que Karura se riera aún más - Si, como no - mientras se separaba de su hermano para ir hacía las escaleras - Será mejor que se apresuren, si no desde mañana en sus desayunos, almuerzos y cenas encontrarán espinacas y huevos cocidos para comer - los amenazó para que no se demorará en prepararse.
Los dos se miraron y dijeron al mismo tiempo - Que fastidio - estos solo atinaron a mirarse y a suspirar.
Habiendo bajado las escaleras Karura se dirigió hacia la puerta de la cocina, Temari la esperaba - ¿Ya los despertaste? - preguntó cuando entro a la cocina.
Su hija asintió con la cabeza - Me tomó algo de trabajo, pero al final lo logré - le mostró una sonrisa a Temari mientras se acercaba la mesa y tomaba asiento en esta.
Cuando una voz se escuchó - Y muy bien, tiene muy buenas profesoras - dijo Shikamaru irónicamente, mientras tomaba asiento al costado de Temari, y Shikadai al lado de su hermana.
Shikadai antes de empezar acercaba comer dio un gran bostezo - Todo esto es tan problemático, hubiera querido poder dormir un poco más - se quejó de tener que ir a una misión tan temprano en la mañana.
- Podrías hacerlo, si dejaras de vez en cuando ese videojuego y fueras a dormir temprano - lo regañó Temari.
- Sí mamá - le contestó este con muy poco interés, cosa que molestó a Temari.
- Bueno, hay que desayunar - dijo finalmente Shikamaru para apaciguar la situación.
De pronto Karura le hizo una pregunta a su padre - Papá, ¿cuando serán los próximos exámenes chunin? - estaba ansiosa por saber la fecha de los exámenes.
- De aquí a un mes, aún faltan algunos preparativos que terminar - contestó mientras tomaba un sorbo de su café.
- Bien - Karura estaba feliz por la noticia.
- Sí no me equivoco en las semifinales te ibas enfrentar a Sarada - comentó Shikadai recordando los combates.
- Sí, pero con todo lo ocurrido los resultados se cancelaron - recordó por un momento lo que pasó ese día.
- No parecías preocupada por enfrentarte a ella - recalcó Shikadai mirando a su hermana menor.
- No lo estaba, ya tenía uno que otro movimiento para usar en contra del Sharingan de Sarada - mientras pensaba en todos los contraataques que hubiera podido usar, pero después continuó - La que si me hubiera preocupado enfrentar era a Akemi, ella es más hábil - hizo una observación ante las habilidades de la Uchiha más pequeña, pero no la más débil.
- No por nada se graduó de la academia como la mejor kunoichi de nuestra generación - dijo Shikadai rememorando la graduación a la academia ninja.
- Muchas gracias por el apoyo oni-chan - mientras miraba a Shikadai, se lo dijo sarcásticamente.
- De nada - contestó como si nada.
Un poco fastidiada por la actitud de su hermano, pensó tocar su punto débil - Y yo no puedo creer que perdieras contra Boruto - dijo con algo de malicia.
Shikadai ante este comentario miró a Karura - ... - se quedó callado, pero entonces dijo - Él hizo trampa - recalcando el hecho que Boruto no había ganado según las reglas.
Pero al parecer Karura no iba a cambiar de tema - Aún así, que te rindieras de esa forma - pensó lo siguiente que iba a decir - Fue tan poco varonil, me decepcionó - mientras tomó un sorbo de leche de su taza.
Shikamaru ante esto no pudo no recordar su enfrentamiento con su esposa hace muchos años atrás - ... - se quedó callado recordándolo.
Una risa desvío la atención de todos - Hahaha - era la risa de Temari.
- ¿Qué pasa mamá? - le preguntaron sus hijos, mientras la miraban incrédulos.
Sus risas seguían, lo cual dificultaba su habla - Nada, nada, es solo que... - trato de decir, hasta que se calmó un poco - Shikamaru hizo lo mismo cuando peleamos en los exámenes chunin - mientras miraba ante un su esposo.
- Quieres decir que... - Shikadai intuyó a donde quería llegar con eso su madre.
Entonces Shikamaru habló - Me rendí - confesó a sus hijos.
Ambos se quedaron en silencio viéndolo - ¡¿Qué?! - se levantaron de sus sillas y gritaron los dos al unísono viendo a su papá, tan fuerte que se escuchó hasta afuera de la casa, mientras Temari seguía riendo por la situación.
Y así pasó otra mañana en la casa de los Nara.
CASA YAMANAKA
Una mujer rubia estaba preparando el desayuno, mientras su hijo estaba dibujando uno que otro animal en sus pergaminos, igual a su padre Sai, pero con los rasgos de su madre Ino. Inojin era un chico que no tenía pelos en la lengua a la hora de decir las cosas, al igual que su padre era muy sincero, demasiado y a veces esto le causaba uno que otro problema con su madre y las chicas de su salón de clase.
- Inojin puedes ir a despertar a tu padre - le pidió Ino a su hijo quien aún seguía dibujando en sus pergaminos.
- Claro mamá - dijo el pequeño Yamanaka - Choju Giga - invocó una de sus bestias de tinta e hizo que fuera a despertar despertara su padre, Ino al ver esto se molestó.
- ¡Inojin te dije que no usarás esa técnica para despertar a tu padre! - le gritó su madre desde la cocina a su hijo - ¡Siempre terminas manchando las sabanas de la cama! - en eso ambos voltearon sus cabezas al escuchar una voz masculina saludándolos.
- Buenos días - entró Sai con el rostro pintado de tinta roja y amarilla - Más tarde tendrás que cambiar las sabanas de la cama Ino.
Ino estaba furiosa - ¡Inojin! - gritó el nombre de su hijo.
- Lo siento mama - dijo este con un golpe en la cabeza hecho por su madre - No lo volveré a hacer - continuó mientras agachada la cabeza.
- Será mejor para ti jovencito, si no... - no pudo terminar ya que Sai la había interrumpido.
- Hermosa Ino creo que Inojin ya entendió - le dijo Sai mientras tomaba su mano y besaba su palma.
- ...hermosa... - repitió Ino al escuchar esa palabra - Sai que dices - dijo sonrojada, a lo que se le olvidó el porque estaba tan molesta.
- Es tan fácil hacerla feliz - dijo Inojin mirando a su madre, quién regresó a terminar de preparar el desayuno para su esposo e hijo mientras estaba canturreando.
- Él desayuno ya está listo - les dijo Ino acercándose con sus platos.
Y los tres empezaron a comer, muy felices de poder estar con su familia.
CASA AKIMICHI
Karui había terminado de preparar el desayuno, todo esta listo en la mesa. Había suficiente cómoda como para 5 personas.
- Esta ves no creo que logren comer todo - dijo satisfecha de su trabajo.
Apenas regresó de la cocina para traer su café al comedor vio que la comida literalmente había desaparecido de la mesa, solo su parte estaba intacta, y se podía ver a su esposo Choji y a su única hija Chocho, con el estomago muy satisfecho.
- Gracias por el desayuno Karui - le dijo Choji a su esposa.
Y Chocho se unió a su padre - Estaba delicioso mamá.
- Siempre es lo mismo con ustedes dos - los miro resignada.
- ¿A que te refieres? - preguntaron ambos.
- Nada, nada - Karui le restó importancia.
- Vamos mamá, te acompañamos a tomar el desayuno - le dijo Chocho a su madre, a lo que Choji asintió.
Ella sonrió, aún cuando fueran ambos unos glotones eran simplemente adorables, aunque no la esperarán siempre la acompañaban, eso le gustaba de su familia, era feliz.
Mitsuki se encontraba en el parque al lado oeste de la aldea esperando a los integrantes de su equipo, Boruto, Sarada y Akemi.
La primera en llegar fue Sarada junto a Akemi, y por último llegó Boruto.
- Como siempre el último en llegar Boruto - dijo Sarada sarcásticamente.
- Soy el personaje principal, puedo darme el lujo de llegar tarde, dattebasa - se indicó orgulloso de ser el héroe que salvó la aldea.
- Tal vez el último, pero en inteligencia - hablo sarcásticamente Akemi, al igual que su hermana Sarada, con los brazos cruzados sobre su pecho.
Él volteó a ver a su compañera de equipo molesto - ¿Qué dijiste Akemi? - mientras se acercaba a ella.
- Solo dije la verdad - dijo mientras se volteaba
- Será mejor que nos apresuremos, Konohamaru-sensei nos está esperando - intervino Mitsuki para parar la pelea entre las dos hermanas Uchiha y el Uzumaki.
Los cuatro se dirigieron al campo de entrenamiento en donde se encontraron no solo con su sensei, si no que además estaban los equipos de Moegi, de Tenten y Rock Lee junto a su hijo, la nueva generación del Ino-Shika-Cho, Karura, Belle y Nanami.
Boruto los vio - ¿Por qué ustedes están aquí? - preguntó a sus amigos de los demás equipos.
- Qué pregunta más tonta, obvio que por lo mismo que ustedes - respondió Karura, al mismo tiempo que se burla va de él por haber siquiera hecho esa pregunta, este estuvo a punto de replicar, pero su sensei fue más rápido que el chico.
- Vamos a realizar una misión de rango B en conjunto con los demás equipos - explicó mientras veía a los integrantes de los demás grupos y tenía en mano la misión asignada.
- Él objetivo principal es dirigirnos a la aldea entre la Hierba, y recolectar información - agregó Tenten.
- ¿Qué tipo de información? - preguntó Shikadai a su sensei.
- Se han reportado varias desapariciones en Kusagakure de niños y mujeres jóvenes, entre los 10 y 20 años aproximadamente, nuestra principal misión es investigar quienes son los responsable y descubrir la ubicación de su escondite, al estar esta aldea prevalentemente cubierta de muchos bosques y ríos no será una tarea fácil - respondió Moegi.
- Al estar todo claro, nos veremos en las puertas de la aldea a las 5 a.m. del día de mañana - Tenten continuó.
- Pueden retirarse - y después de decir estas palabras, tanto Rock Lee como los demás sensei se retiraron del lugar.
- Con que una misión de clase B, no me lo esperaba - dijo Mitsuki, sorprendido como todos los demás que les haya asignado una misión de clase B.
Nanami posicionó su cuerpo de tal forma que pudiera pensar, cuerpo un poco inclinado a la derecha, brazo derecho sobre el izquierdo y su dedo índice sobre sus labios, pensando - Muchas cosas pasaron después de los exámenes chunin, al parecer creen que nuestras habilidades son suficientes para realizar esta misión - inquirió, viendo a sus amigos.
Sarada no podía estar más emocionada - Pues entonces no hay que decepcionarlos - a lo que todos la miraron y asintieron.
Todos se miraron el uno al otro sonriendo y gritaron todos al unísono - ¡SÍ! - mientras levantaban sus manos al aire en forma de puño.
Mientras Shikadai decía su típica muletilla - Que fastidio - quién tenía sus manos dentro de sus bolsillo.
Su hermana se le acercó y lo abrazo por detrás - Para ti todo es fastidioso oni-chan, igual que a papá - dijo riendo mientras veía a Shikadai.
Después de ese comentario todos empezaron a reír, mientras Shikadai se sonrojaban y con un puchero decía otro "Problemático...".
- Oigan vamos a una cafetería aquí cerca - les dijo Chocho a las chicas - Encontré una que vende unos dulces deliciosos, ¡miren! - y les mostró unas fotos que tomó el otro día.
- Se ven muy bien - dijo Nanami mirando las fotos de Chocho.
- Claro, porque no - respondió Belle.
- Pero Chocho, ¿no acabas de desayunar? - preguntó Sarada mirándola incrédula.
- Sí, pero siempre tengo espacio para el postre - contestó su amiga.
- Pero... - quiso decir Sarada pero alguien se lo impidió.
- Vamos one-chan, sabes que hablar con Chocho es como hablarle a una pared, solo hará que te canses - le dijo Akemi a su hermana mayor, a lo que Sarada suspiró resignada.
- ¡Bien, vamos! - gritó Chocho
Y las cinco kunoichi se dirigieron a dicha cafetería, dejando atrás los chicos.
- ¿Y nosotros que hacemos? - preguntó Inojin viendo a sus amigos.
- Yo iré a casa a dormir - dijo Shikadai bostezando a punto de irse, pero Boruto lo evitó.
- ¡Nada de eso, hoy día si lo conseguiré! - gritó muy decidido, tomando a Shikadai por su chaleco verde, evitando que se fuera.
- ¿Sigues hablando de eso? - preguntó Shikadai viendo a su amigo fastidiado por haber impedido que se fuera para su casa.
- Pues claro dattebasa - asintió el niño rubio.
- A este paso gastarás todo tu dinero de las misiones - le reprochó Inojin.
- Puede ser, pero en serio quiero esa carta y hoy la conseguiré - y se fue de allí arrastrando al pobre Shikadai y siendo seguidos por Inojin, sin darse cuenta que habían dejado a Mitsuki y Metal Lee, quienes al verse confundidos simplemente se saludaron y cada uno se fue por su lado.
A la mañana siguiente los once niños se reunieron con sus sensei y se pusieron en marcha hacia su nueva misión, sin siquiera sospechar que cuando regresaran algo seria diferente.
Pasadas unas horas de que sus hijos partieran de la de la aldea hacia su misión, todos los adultos desaparecieron en cortinas de humo, dejando en sus lugares a sus yo más jóvenes.
TORRE HOKAGE
- ¡¿Pero qué!? - Shizune gritó al ver que tanto el consejero del Séptimo Hokage, Shikamaru Nara y el mismo Hokage, Naruto Uzumaki habían desaparecido, dejando a sus versiones más jóvenes de trece años en su lugar
En otra parte de la Torre del Hokage, por el pasillo so podían escuchar varias voces, dos de las cuales pertenecían a Kakashi y Gai, quienes se hallaban sorprendidos al ver a una versión más joven de la persona con la cual estaban hablando.
Kakashi entonces preguntó - ¿Sai? - y este al oír su nombre lo volteó a ver.
HOSPITAL DE KONOHA
En medio de una operación y consulta Sakura Haruno e Ino Yamanaka, al igual que los dos anteriores desaparecieron, en su lugar se podía ve a unas adolescentes de trece en sus lugares, las cuales se encontraban desorientadas.
CASA DE YOSHINO NARA
Temari había ido a visitar a su suegra - Shikamaru le había dicho que esa noche regresaría tarde - ya que quería hablar con ella, pero mientras estaban por llegar al punto de la cuestión de la nada apareció una densa cortina de humo, debido a esto Yoshino tosió por unos segundo, hasta que vio algo, o mejor dicho a alguien que ella conocía, pero más joven, era Temari, pero no la Temari adulta que ella conocía.
- ¿Quién es usted? - pregunto la adolescente.
CASA AKIMICHI
- No puedo creer que aún tengas hambre Choji, acabamos de cenar - le reprochó Karui a su esposo.
- Un poco más - le pidió el hombre a su esposa.
Esta suspiró, pero al final cedió al pedido de su esposo - Está bien.
Pero mientras a mujer se dirigía a la cocina, escuchó un "puff", giró su cuerpo para ver a su esposo, pero el no estaba allí, en su lugar se encontraba un niño rechoncho, cubierto de humo, sin embrago ella no pudo decir media palabra que como su esposo ella también había desaparecido, dejando a los dos desconocidos en esa casa.
CASA UZUMAKI
Se podían escuchar risas provenir de la casa de la familia Uzumaki, eran de la esposa del Hokage, Hinata Hyuga y sus amigas del equipo 7, Diva y Saya.
- ¿En serio Boruto hizo eso? - le preguntó una muy divertida Saya a Hinata.
- Sí - le contestó mientras está también se reía.
- Me lo podría esperar de él - dijo Diva - Es digno hijo de Naruto
- ¡Mamá! - gritó una niña desde el segundo piso.
- ¿Qué pasa Himawari? - le preguntó a su hija desde la sala.
Himawari bajaba las escaleras, quería que su madre la ayudara a alcanzar su peluche de oso panda rosado, ya que mientras estuvo jugando este se quedó encima de su closet, y al ser muy pequeña esta no pudo alcanzarlo.
Apenas llegó a la primera planta vio una gran densidad de humo en la habitación, esta tosió un poco y llamó a su madre - ¿Mamá? - al no obtener respuesta camino en medio de la cortina de humo, hasta que esta se disipó y pudo ver tres figuras de chicas mayores que ella, de unos trece años.
- ¿Quién eres tu? - preguntó la niña de ojos azules a Himawari, pero al estar tan impresionada no supo que decir y se quedó callada.
EN ALGÚN LUGAR DESCONOCIDO
Un hombre adulto y un adolescente de catorce años estaban descansando frente a una fogata después una larga caminata, eran Sasuke Uchiha y su hijo mayor Yusuke Uchiha, hijo de Diva con Sasuke.
Tanto en aspecto como en carácter Yusuke era idéntico a su padre de joven, exceptuando los ojos que eran azules, iguales a los de su madre.
- Papá - habló Yusuke a su padre.
- Uhm - Sasuke volteó a ver a su hijo - ¿Que pasa? - le preguntó al susodicho.
- ¿Que te llevó a ser así?
- ¿Qué así refieres? - le preguntó a su hijo, no entendiendo su pregunta.
- A ser un ninja, por así decirlo vagabundo - le explicó.
Este suspiró al entender lo que quería decir - Es una larga historia - le explicó a su hijo - No creo que quieras oírla - recordando lo que lo llevó a ser así.
Este miró a su padre y le dijo - ¿Quién dice que no? - y le insistió sonriéndole - Tu tan sólo cuéntala - este al ver la sonrisa de Diva en su hijo no pudo negarse.
- Pues... - pero antes de que siquiera pudiera empezar a contar su historia una gran capa de humo lo envolvió, impidiendo a su hijo que pudiera verlo.
- ¡Papá! - gritó el muchacho, llamando a su padre una y otra vez, hasta que vio a alguien - Pa...pá - era alguien muy parecido a él, pero un poco más bajo y joven - ¿Qué diablos...? - se preguntó mientras miraba a aquel chico.
DURANTE LA MISIÓN
Rock Lee junto con su hijo y el equipo Moegi estaban recolectando información, cuando de repente justo en donde estaba el padre de Metal Lee se encontraba un adolescente muy parecido a su padre.
- ¿Qué pasó? - preguntó Inojin a nadie en particular.
- Y cómo voy a saberlo - respondió Shikadai, con las manos en sus bolsillos.
- Ustedes dos tranquilos - les dijo Moegi, viendo a los adolescentes.
- ¿Papá? - dijo estupefacto Metal.
Continuará...
Y aquí está al final lo terminé, pensaba publicarlo el 5 de junio (*tose* mi cumpleaños).
Pero por una que otra X razón no pude, pero al final lo hice, lo terminé.
También pensaba escribir las mañanas de la familia de Rock Lee junto a su hijo y las mañanas de Mitsuki, pero al no saber quien es la esposa de Rock Lee y el hecho que Oro chica rubia viva fuera de la aldea lo hizo un poco complicado, así que me estuve de hacerlo.
Espero no más que lo disfruten de leer como yo lo hice al escribirlo, chau chicos.
