Arco 1: La Carrera De las Hojas
Parte 3: Persecución en el bosque Everfree
En la cabeza de la competencia se encontraban Black Cloud y Silver Lightning, quienes se habían adelantado al resto del grupo. Algo cansado, Black comenzó a hablar con su hermana.
-Oye Silver...-
-¿Qué pasa Black?- Preguntó Silver sin dejar de correr.
-¿Qué habrá pasado con los otros corredores?- Preguntó el joven unicornio.
-Se habrán quedado del cansancio... ellos no se toman esto enserio como nosotros- Respondió la pegaso, aunque su respiración podía decir que ella también estaba cansada.
-Aún así... es muy raro que nos hayamos adelantado así... manteniendo el ritmo acelerado ya habríamos salido de este bosque-
-Es solamente el inicio, ¿No recuerdas la trayectoria?- Preguntó Silver. -Estoy segura que nuestros padres tampoco han salido-
-Entiendo...- Dijo este para luego guardar silencio, escuchando solamente el sonido de cascos... no eran sus cascos, tampoco de su hermana...
-Oye Silver-
-¿Ahora qué?-
-... Creo que alguien nos está alcanzando-
-No estés de broma-
-Es enserio... ¿Pero por qué se estará cubriendo con esa capucha?-
Silver volteó hacia atrás para comprobar lo que había dicho su hermano, en efecto alguien estaba detrás de ellos.
-Eso es raro, no recuerdo haberlo visto en el grupo inicial- Susurró ella tratando de no perder su trote, aquel poni misterioso parecía tener prisa. -¿Pero por qué se está cubriendo?-
-No tengo idea... pero siento que no es un corredor- Dijo Black entonces, luego se quedó mirando al frente tratando de ignorar al poni de atrás. -Papá dijo que ellos tenían que ver que la pista esté segura... ¿Pero de qué?-
-¿Recuerdas lo que había dicho mamá?- Habló entonces su hermana. -Por alguna razón ella parecía preocupada-
-Lo dices como si ella supiera que algo iba a pasar- Le siguió el unicornio, para entonces decidió voltear hacia atrás una vez más. -... Ya no está-
-¿Qué?- Silver volteó hacia atrás igual que su hermano. -Esto no puede ser bueno-
En ese momento, el encapuchado había saltado entre los dos, haciendo que se separen de carril. Silver estaba a la derecha del poni misterioso, mientras que Black estaba a la izquierda. Mientras corrían se podían ver las hojas cayendo de los arboles, era como si aquel corredor era quien provocaba que cayeran, como si sus patas resonaran tanto que tuvieran la fuerza de un grupo mayor de ponis.
Silver miró a su hermano mientras corría, por alguna razón el poni encubierto no atacaba, era como si estuviera esperando una señal agresiva de alguno de los hermanos, o como si solo atacara a quien ataque primero. Al ver esto los dos comenzaron a retroceder su trote hasta el punto en el que una vez más se encontraban juntos, con aquel corredor delante de ellos.
-¿Estás bien?- Preguntó Black, siendo el primero en hablar.
-Si... no tocó, ni siquiera cuando cayó así-
-Pareciera como si nos hubiera probado- Black volteó a ver hacia el frente. -Es bastante claro que no es un poni común-
-Parece no detenerse- Comentó Silver entonces. -No creo que esté aquí por la carrera-
-Pero no entiendo, entonces estaba siguiendo a alguien, pero si no era a nosotros...- Fue entonces cuando Black asimiló lo que estaba ocurriendo. -.. Va tras nuestros padres-
-No.. tras los portadores- Corrigió Silver. -¡Tenemos que detenerlo!-
-Podría ser peligroso- Señaló Black, pensando bien lo que podría suceder. -Tú espera mi señal, yo me encargaré-
-.. Está bien-
El unicornio y la pegaso se separaron una vez más tratando de acelerar su paso, volviendo a donde estaban cuando tenían al encubierto de lado. Este sin mirarlos por alguna razón.
Silver Lightning comenzó a agitar sus alas mientras corría mientras Black mantenía su paso, viendo con cuidado los arboles al pasar. A la derecha de Silver había un arbol aparentemente resistente a unos metros por delante de ella.
-¡Ahora!- Gritó Black entonces, Silver alzó vuelo hacia aquel árbol, revotando en él usando sus patas para impulsarse hacia la dirección del corredor. Al sentir aquel intento de ataque, el encubierto saltó sujetando la pata de Silver, arrojándola hacia la misma dirección fuera de la pista.
-¡Silver!- Gritó Black al ver a su hermana siendo arrojada, la cual cayó hacia los arboles, pero salvándose al sujetarse de las ramas. El unicornio cargó hacia aquel poni, el cual antes del impacto dio un salto hacia atrás, quedando a unos metros de Black, ahora era el unicornio el perseguido. En ese momento una sombra comenzó a cubrir a aquel poni, su cuerpo comenzó a deformarse, corriendo ahora en dos patas, aquellas sombras estaban originando lo que parecía ser una hoz de dos cuchillas. Todo esto mientras Black miraba aquel cambio tan repentino.
-¿Pero que...?- Fue entonces cuando Black del descuido se tropezó con una roca en el camino, haciéndolo girar sobre su cuerpo hasta que un árbol detuvo su camino. Terminando de la espalda contra aquel árbol, Black quiso levantarse, cuando sintió una garra tomándolo del cuello y estrellándolo contra aquel árbol pero aún siendo sujetado.
Black pudo mirar por primera vez a aquella criatura de las sombras de frente, la hoz que sostenía estaba ahora amenazando a su cuello, en ese momento puedo terminar con su vida con solo un tajo en su garganta. Pero el encubierto no pareció moverse, ni siquiera un músculo. Todo lo que se escuchaba era el fuerte viento pasar y el sonido que causaba la capucha de aquella criatura. Black no pudo ver su rostro, ya que no parecía tenerlo, lo único que pudo ver fueron sus dientes, los cuales a pesar de ser grandes, no parecían una deformación.
-... Q... Qué esperas...- Susurró Black, al menos lo que pudo, su voz se había cortado al ser sujetado del cuello. -¿No v-vas a matarme?- Volvió a hablar el unicornio. Algo había ocurrido entonces, pero aquella criatura comenzó a bajar a Black con delicadeza, dejándolo una vez más recostado para luego levantarse y mirar hacia la pista. Su hoz comenzó a desvanecerse en las sombras mientras volvía a tomar su carrera, dejando al confundido y asustado unicornio en el suelo.
Black no sabía qué pensar en ese momento, pero en aquel entonces cuando estaba siendo sujetado, creyó haber escuchado la voz de su atacante, no en sus oídos, más bien en su mente, aquella voz le decía...
-¡Black Cloud!- Se escuchó la voz de Spike en el cielo, este llevaba a Silver Lightning en su espalda. -¡¿Qué pasó?!, ¿Estás bien?-
-... Yo... estoy bien...- Dijo Black entre susurro, levantándose de su lugar, Silver se bajó del lomo de Spike para ayudarlo.
-Tenías razón, algo malo pasó- Dijo Silver Lightning. -Aquel poni, él es quien lo causó- el unicornio miró a su hermana al escuchar aquello.
-La carrera fue cancelada, logré avisarle a los ponis del dentro para salvarlos antes de que algo pase, pero ustedes estaban más adelante- Dijo Spike recordando lo que había sucedido en el grupo de la retaguardia. -Black... ¿Tú lo viste?- Preguntó el dragón con temor, aunque sorprendido al ver que el unicornio no parecía tener ningún daño.
-... Es una 'ella'- Dijo Black entonces mirando al dragón y a su hermana. -Aquel corredor... es una 'ella'... y se ha ido- Silver miró hacia la pista, sabiendo lo que significaba aquello.
-Nuestros padres...-
*Tercera Persona, con el grupo guía*
Mientras tanto en el bosque, el viento de la tarde había azotado ya entre los arboles. El cielo había tomado su tono amarillo mientras las nubes comenzaban a perderse entre su color. Repentinamente se escuchó el sonido de un árbol cayendo.
-¿Qué fue ese ruido?- Preguntó Flamer entonces, el grupo guía estaba a media hora de salir del bosque.
-¿Será algún Timberwolf?- Se preguntó Sunshine. -¿Uno.. muy grande?-
-Estén preparados- Comandó Zeta entonces. -Podría salir en cualquier momento-
Como se les dijo, los 5 siguieron su paso con todos sus sentidos atentos. Se podía ver el viento azotando contra los arboles, las hojas cayendo de un momento a otro. Fue entonces, cuando Thunder comenzó a tener aquella sensación de peligro, pues sus sentidos le decían que alguien los estaba siguiendo. Al ver hacia atrás de ellos, pudo ver cómo las hojas caían con más fuerza , pero no había ningún pony que ocasionara la caída, era como si la misma naturaleza ocasionara aquel hecho.
Cuando entonces, una sombra golpeó a un árbol a la izquierda del grupo, cayendo detrás de ellos, se trataba de un pony encubierto con una capucha, el mismo que había causado aquellas muertes.
-¡¿Qué es eso?!- Gritó Blu al ver a aquel poni correr detrás de ellos.
-¡Sigan corriendo!- Gritó Zeta en respuesta, ella guiando al grupo hacia la derecha rodeando a los arboles que estaban en su camino. Cuando de repente aquel poni encubierto volvió a saltar estrellándose contra otro árbol para cortar camino, aquel árbol cayó justo detrás del grupo mientras el perseguidor volvía a adelantarse, era claro a quienes estaba buscando.
-¡No está siguiendo!- Gritó Flamer entonces, Thunder volvió a voltear hacia atrás, en efecto se trataba de una persecución contra ellos.
-¿Qué hacemos Zeta?- Pidió Thunder entonces, pero Zeta no contestó. -¡¿Zeta?!-
-¡Alguien más está llegando!- Gritó la poni terrestre. Y en efecto, dos pegasos de la guardia real llegaron de entre los arboles.
-¡Ahí están!- Gritó uno de los pegasos.
-¿La guardia real?, ¡¿Qué es lo que hacen aquí?!- Gritó Flamer al verlos.
-¡Ustedes!, ¡Se nos envió para darles un aviso!, ¡Tienen que salir de ahí!-
-¡¿Ehh?!- Al parecer el sonido del viento jugaba con el oído de Zeta.
-¡La princesa los llama!, ¡Ustedes están en-AHHH!- Fue entonces cuando aquel encapuchado aterrizo sobre el guardia, sujetándolo de la espalda mientras hacia fuerza contra su cuerpo, tomando una de sus alas usando la boca y arrojándolo con fuerza hacia otro árbol, este cayendo por el golpe. Luego saltó hacia el otro guardia tomándolo de la cola y arrojándolo contra el aire. El pegaso gritaba del horror mientras el encubierto volvía a cambiar a su forma bípeda, su hoz regenerándose en su brazo mientras estaba en el aire, para terminar cortando el cuerpo del pegaso a la mitad.
Aquel encapuchado, el cual parecía tener la forma de un demonio cubierto, aterrizó con fuerza en el suelo, siguiendo su carrera contra los portadores. Mientras Zeta, quien había visto toda la escena, mantenía una expresión de terror en su mirada, aquello que había visto fue muy perturbador para ella.
-No es de aquí... ¡Esa cosa no es de este mundo!- Gritó Zeta en ese momento, liberando el miedo que había encerrado desde hace mucho tiempo.
-¡¿Qué rayos es eso?!, ¡No puede ser un humano!- Gritó entonces Flamer, también viendo a su perseguidor. Thunder por el otro lado, tratando de ocultar su miedo, miraba a su perseguidor.
-Esa cosa..- Dijo entonces. -Me recuerda a una leyenda urbana de nuestro mundo... parece tener la forma de...-
-¿Un recolector de almas?- Preguntó Blu aún corriendo, Thunder asintiendo. -¡¿NOS ESTÁ SIGUIENDO UN RECOLECTOR DE ALMAS?!-
-¡¿PERO POR QUÉ AHORA?!- Gritó Sunshine. -¡FUERON 15 AÑOS DE TRANQUILIDAD, ¿POR QUÉ APARECE AHORA?!-
-ZETA- Gritaba Flamer. -NO HAY OPCIÓN, DEBEMOS PELEAR-
-.. No..- Solo eso pudo decir Zeta.
-¡¿NO?!, ¡¿A QUÉ TE REFIERES CON NO?!-
-NO PODEMOS PELEAR, ¿RECUERDAS?- Gritó Zeta de regreso. -¡¿RECUERDAS EL ACUERDO QUE HICIMOS CON LA PRINCESA?!-
-¡ESTO ES ALGO SERIO ZETA, ¿YA VISTE ESA COSA?!- Gritó Tunder entonces. -NO SABEMOS SI FUIMOS LOS PRIMEROS A LOS QUE ENCONTRÓ, ¡¿VAS A ARRIESGARTE?!-
-¡ES MUY PELIGROSO ZETA, ¿QUE IMPORTA LO QUE DIJO LA PRINCESA?- Le siguió Blu.
-¡NO PODEMOS HACER NADA SI NO ELIJES ZETA!, ¡ERES NUESTRA LIDER!, ¡NO HAY OTRA MANERA!-
Eso y más era lo que escuchaba Zeta, con aquel recolector siguiéndolos, y sus compañeros atemorizados, ella no sabía en qué pensar.
Cuando al momento de perder el control, su reliquia comenzó a brillar bajo comando de ella, para al final liberar una onda que hizo contacto con los 5 y con el recolector. Haciendo que el tiempo se detenga, justo como había ocurrido en el laberinto hace 15 años.
Continuará...
