Acto 3: El Reino de Kuit 'Em
Capítulo 16: Recuerdos de una tormenta
Izaro se preparaba mentalmente para saber cómo explicaría los hechos ocurridos hace unos días. El grupo conformado por humanas y Kuit Em's seguían atentos mientras esperaban a que la hiena iniciara su relato.
-Ocurrió hace no mucho... en ese entonces fui a visitar a nuestra amiga Shikutu, es algo que ya tengo de costumbre, pues a veces pienso que podría sentirse sola... En fin, como siempre platicamos un rato, pero ella tuvo que ir al refugio un momento- En ese momento Izaro se reacomodó en su cama, su rostro figuraba una expresión de seriedad. -En ese momento escuché un sonido proveniente de la caverna, normalmente tenemos prohibido entrar, pero.. mi intención no fue leer mi futuro, estoy feliz con la vida que ya tengo-
-Eso ya lo sabemos Izaro, descuida..- Le susurró Jillu a su compañera, la gata sujetó su hombro con intenciones de tranquilizarle.
-Continúa..- Indicó Sarah, la hiena asintió para luego seguir.
-Decidí acercarme para investigar, al principio no noté nada fuera de lo común, pero luego... empecé a sentir frio, algo raro.. no parecía un frío natural. Conforme me iba acercando pude ver humedad concentrada en el fondo de la caverna. Era... como si se tratara de un ser viviente, como si... estuviera revisando el lugar... para cuando me acerqué lo suficiente, el humo se junto en un solo punto... para salir por el otro lado... Sé que es muy confuso pero eso fue lo que yo vi- Para cuando Izaro terminó su relato, Rikumi y Thunder ya habían entrado al las barracas, ambos habían escuchado la historia de la hiena.
-¿Qué opinas, Thunder?- Preguntó Rikumi en forma de susurro.
-No tengo idea... Pero si tiene alguna conexión con Rapture, definitivamente hay alguien que los está guiando-
-Estás diciendo que son más de dos: El espía, la ejecutora y su líder- Rikumi se cruzó de brazos. -
De regreso al sauce profeta, Shikutu se encontraba sentada en la entrada del lugar, desde donde podía observar a lo lejos el castillo de los reyes. Realmente tenía esperanzas en que los portadores de la unión lograran descubrir la raíz de los últimos sucesos. Sin embargo aquel no era su único conflicto.
Desde que ella y sus amigos llegaron a Kuit Em hace mucho tiempo, no había tenido contacto con otros humanos debido a la decisión de dejar su mundo atrás. Después de la guerra Kuit Em-Zamira, Rikumi y ella decidieron quedarse, el tercer humano por el otro lado decidió regresar a su mundo de origen, la tierra. No tuvieron contacto con vida humana... ¿Hasta ahora?. Su duda era.. ¿Ellos seguían siendo humanos? Su mente en parte le decía que si, pero otra parte le decía que la humanidad de aquellos visitantes se había esfumado... hace mucho tiempo. Sin embargo, no sería la primera vez que supiera de un caso como ese...
En ese momento la zorra empezó a sentir frío. Era extraño, pues a diferencia de cuando era humana, su pelaje casi no le permitia tener frio, lo cual no le desagradaba. El frio comenzó a hacerse mas notable, era casi antinatural... ¿Anti-natural?, ¿Cuando fue la última vez que escuchó algo así?.
Mientras tanto en el interior de la caverna en el centro, aquel lugar que Shikutu le había mostrado a los humanos, una cortina de humo se había concentrado en el centro, tomando forma bípeda, nadie podría saber cuanto tiempo tenía ahí.
-Vengador... el hogar de guerra de la humanidad... ahí es donde se encuentra Jeriko- Se escuchaba una voz siniestra y fria proveniente de aquel cuerpo. Shikutu se había acercado en silencio hasta quedar a unos metros de aquella neblina, de alguna manera.. esta tenía vida, no sabía cómo, pero Shikutu podía sentirla, y definitivamente no era amistosa.
-Quien sea que esté profanando este sagrado lugar- Habló ella finalmente mientras sus patas superiores empezaban a brillar en un aura blanca. -Identifíquese ahora, tiene ante usted a la guardiana del Sauce profeta- Como si de un cuerpo sólido se tratara, la 'cabeza' de aquella neblina volteó hacia la zorra. -Niebla con vida... Esto era de lo que hablaba Izaro, ¡Tú eres el ser que ella descubrió aquel entonces!-
-¿Entonces realmente me descubrieron? Una lástima, me refiero a la falta de conocimiento de aquella hiena- Se volvió a escuchar aquella voz.
-Yo sentiré lástima por esto- En ese momento, de la pata de Shikutu salieron varios proyectiles mágicos, estos atravesaron el cuerpo humeante, los disparos solo lo hicieron disolverse por unos segundos. Mientras tanto, los disparos golpearon los muros de la cueva, pero estos fueron protegidos por un escudo mágico que los rodeaba. La zorra quedó atónita al ver que su ataque no había surtido efecto.
-Buen ataque, muy buen ataque.. Ahora me toca a mí- En un instante, el cuerpo humeante se concentró en dirección a Shikutu, adentrandose en su cuerpo por medio de su nariz y su garganta. Aterrada, Shikutu se agarró el pecho, sintiendo a su enemigo dentro de ella. Fue entonces donde comenzó a sentirse mareada, sin tener nada con qué sujetarse, la zorra cayó al suelo, mientras por alguna razón varios de sus recuerdos empezaron a proyectarse ante sus ojos.
"-Yo cuidaré de ti, Sed... ya lo veras, te voy a hacer muy feliz... ya nunca volverás a la calle...-" Pudo escucharse a sí misma. Aquella frase, ella podía recordar cuando dijo eso, fue lo que le dijo a Sed poco después de haberlo adoptado, aquello había ocurrido en el pasado cuando ella aún era humana, en ese tiempo Sed se hacía pasar por un perro común, sin embargo su identidad había sido revelada poco después. Otro recuerdo apareció frente a ella, fue el momento en el que aquel secreto fue desvelado. "-Por qué.. ¿Por qué no puedo enojarme contigo?-" Fue lo que ella le había dicho.
Un tercer recuerdo llegó a su mente, un hecho ocurrido tiempo después. Aquello ocurrió durante la batalla contra los habitantes de Zamira. Ella, ya en su cuerpo actual, se encontraba frente a un lobo antropomórfico de gran masa corporal, este ya en el suelo con ambas patas traseras cercenadas. Shikutu tenía una espada entre sus manos, a unos segundos de clavarla en el cuerpo del gran lobo.
-Al final tenía razón... él te ha puesto contra de mí-
-No... tú lo hiciste- Fue ahí cuando al momento de clavar la espalda, Shikutu regresó a la realidad, sin embargo se sentía agotada, no podía mover su cuerpo.
-Interesante..- Habló la voz fria del intruso. -Has pasado por tantas cosas, señorita Shikutu.. ¿O prefieres Rebeca, aún?- Shikutu volteó hacia donde se dirigía la voz. -Pude sentir el conflicto que hay en tí. Quieres pertenecer a este mundo, pero en el fondo sabes lo que realmente eres, no lo puedes cambiar... Se te permitió vivir aquí, pero bajo un precio muy alto... Mi señor estará muy interesado en tí- Al final de aquella oración, la entidad invasora había desaparecido por completo, pero Shikutu aún no podía levantarse. Ahora ella estaba llorando, todo lo que había escuchado era verdad, sobre todo cuando se mencionó aquel 'Alto precio'.
-.. Alex... lo lamento tanto...-
-¿Entonces qué opinan ustedes?- Preguntó Suny, mirando hacia sus compañeras.
-No suena a algo a lo que nos hayamos enfrentado antes..- Comentó Sarah mientras colocaba una de sus manos debajo de su barbilla, pensando.
-¿Qué hay de Annihilus?- Preguntó Marisol. -Él también podía convertirse en neblina.
-Annihilus fue desterrado al vacío hace mucho tiempo- Habló Thunder en ese momento. -Además, aún si no fuera así, estoy seguro de que Afterlife nos habría dicho algo..-
-Yo también dudo que Annihilus esté detrás de todo esto- Le siguió Rikumi. -Solo piénsenlo, ¿Por qué matar a Amanda como prioridad cuando ellos ni siquiera se conocieron?-
-Bueno pues tampoco es como si tuviéramos muchas opciones- Recalcó Sarah. -Todos aquellos a lo que nos enfrentamos terminaron siendo redimidos, a excepsión de... de...-
Hubo silencio en ese momento, los que no sabían mucho de los portadores de la unión se veían confundidos, pero los que si... sabían muy bien de quien hablaba la portadora de la fuerza.
-.. Ibas a mencionar a Christian.. ¿Verdad?- Sarah volteó hacia Kat, quien fue la que había hablado. -No eres la única que piensa que él tiene algo que ver..-
-.. Christian.. está muerto-
-¿Y que hay si no?- Antes de que ambas se dieran cuenta, ya se encontraban cara a cara, las dos con una mirada fija en la otra. -Tú no fuiste la que le robó su reliquia... puedo sentirlo... antes no lo hacía porque no lo había tomado en cuenta, ¿Pero qué hay de ahora?-
-Puedes arrepentirte de lo que estás diciendo justo ahora Kat, o peor, podríamos todos arrepentirnos de haberte escuchado-
-Me enseñaron a decir las cosas como las veo, 'lider'- Fue en ese momento cuando Kat volteó hacia los otros humanos. -¿O acaso me dirán que no sienten lo mismo?-
El primero en hablar fue Thunder, al ser él quien en su momento se había enfrentado a Cristian en combate directo.
-... Lo vimos... todos pudimos verlo, incluso Eli y Riku... vimos cómo Christian fue reducido a cenizas luego de ser golpeado por el rayo de la unión-
-Y voy a repetir mi pregunta- Interrumpió Kat una ves mas. -¿Cómo sabemos realmente que él realmente murió?...- Al momento de escuchar aquella pregunta, la firme mirada de Sarah se fue ablandando, dando señales de mostrar temor. -Lo sabes... ¿Verdad?... No podemos encerrarnos en una sola verdad... aún somos humanos, el miedo es normal en nosotros... Y también lo es nublar nuestros presentimientos por temor a que estos se vuelvan verdad-
En un planeta completamente desolado, un despejado cielo rojo-carmesí era lo que adornaban aquel mundo. La superficie, por el otro lado, estaba abundante en edificios derribados, cráteres, autos abandonados y cientos de cadáveres humanos. Aquel mundo era nada menos que el planeta tierra, el antiguo hogar de los portadores de la unión y todos los humanos que sobrevivieron debido a la reencarnación.
En el centro de la ciudad de Mérida, un portal dimensional empezó a abrirse. De este salió el cuerpo agotado de Rapture, la cual aún así intentaba seguir su paso. Su vista rápidamente pasó hacia una estatua hecha de roca del tamaño de un ser humano, a excepción de que esta no tenía cabeza. Aún podía recordar la primera vez que estuvo frente a frente a aquella estatua, cuando en aquel entonces no tenía ni brazos y medio tórax. Rapture, con su guadaña en mano, se postró ante aquella estatua.
-Hermano... he regresado- Susurró esta mientras se hacía a un lado la capucha de su vestimenta, dejando ver por primera vez su rostro. La mayor parte de este rasgado o abierto, dejando ver parte de algunos de los huesos de la mandíbula y el craneo. Tampoco tenía globos oculares, lo cual dejaba en duda sobre cómo era posible que aún así pudiera ver con facilidad. Después de unos segundos, la estatua le respondió.
-.. Rapture.. ¿Cumpliste con tu tarea?-
-Si, hermano, el ángel ha muerto- Respondió mientras bajaba su rostro al suelo.
-Excelente.. ¿Qué me dices de su aprendiz-
-Estuve a punto de lograrlo, pero los guerreros de los que me hablaste, los portadores de la unión, ellos se pusieron en medio-
-Ya veo... no hay porqué alarmarse, él solo era un objetivo secundario. En cuanto a los portadores, ya habrá mas oportunidades. En realidad... Tengo otra tarea para ti- Rapture volteó hacia arriba con una mirada que marcaba firmeza, estaba preparada para lo que sea que su hermano le estuviera por pedir. -Ahora que el ángel ya no podrá interponerse en nuestro camino, llegó el momento de que el lugar de su ejército sea ocupado por el nuestro-
-¿Nuestro... Ejército?- Preguntó Rapture entre susurró. -Pero cual..-
-Aún necesitamos conseguirlo, y yo ya lo he encontrado. Perdido en el tiempo, existe un guerrero cuya armada nos será de utilidad, pero necesito algo con qué convencerlo... se llama 'El corazón de Kuit 'Em', se encuentra millones de años en el pasado. Hace un tiempo envié a Malifog a esa época para conseguirme información importante, y me habló sobre el tesoro de sus reyes, de este 'corazón'... De alguna manera está conectado con el guerrero que quiero reclutar... tu misión será conseguir ese tesoro cueste lo que cueste-
-Entendido hermano.. ¿Donde se encuentra Malifog en este momento?-
-Lo envié una vez más a esa época, aún necesito descubrir la ubicación de tal guerrero, todo lo que sabemos es sobre sus conquistas y las especies que ha logrado reclutar. Lo llaman... Jeriko. Ahora, sobre tu siguiente tarea, te abriré una puerta que te llevará a ese mundo. Sin embargo, al igual que con el anterior, no puedo llevarte directo a tu objetivo, tendrás que abrirte paso una vez mas- Rapture, entendiendo lo suficiente, asintió y con ello le dio la espalda a aquel cuerpo, dando paso mientras un portal empezó a abrirse, seguramente con magia proveniente de la estatua. Después de que este fuera cruzado por ella, una cortina de humo salió del otro lado del portal, este acumulándose junto a la estatua.
-¿Realmente se puede confiar en ella?- Susurró una voz bastante seca, proveniente de la entidad humeante.
-No... Pero ha demostrado ser de bastante utilidad. ¿Qué fue lo que encontraste?-
-No pude conseguir mucho, pero la guardiana dio conmigo, y logré aprovechar la oportunidad de reunir información a partir de sus recuerdos-
-Nos has delatado, Malifog..-
-Pero a un precio favorable- Malifog interrumpió a la voz proveniente de aquella estatua. -Ella sabía donde se encontraba nuestro futuro aliado, y además logré reunir cierta información personal-
-... Interesante-
-Sin embargo, encontré algo inquietante... mas vale que Rapture logre quitarle esa gema a los reyes, si él vuelve a despertar, será mas dificil para ella cumplir su objetivo-
-¿Él?, Malifog, sabes algo importante.. ¿De quien hablas?-
-Creo que le dicen.. La garra de Kuit 'Em, y es casi tan fuerte como el guardián de la unión-
-No por mucho.. Pronto mi cuerpo físico terminará de generarse, y cuando eso pase, regresaré mas fuerte que antes. Aquellos que osaron enfrentarme serán los primeros en caer... junto con todo lo que aman-
