Sentía la respiración de Severus cerca, lo miré a los labios, ¿Quería besarle? ¿Él me quería besar? Lo miré a los ojos y él me dedicó esa maldita sonrisa. Entonces se alejó... Como si me hubiese escuchado para restregarme que él no me quería besar.
-Y bien, Potter... ¿Me extrañó?
-¿Cómo es que usted está viv... —Snape me empujó hacia la pared y acorralo mis manos colocándolas sobre la pared—
-Te hice una pregunta. —Gruñó sobre mi cuello—
-Yo te vi morir. T-ú... —Tartamudeé al sentir que Snape ponía más fuerza sobre mis muñecas— ¡Actúa como un Gryffindor, maldición Harry! —Pensé—
-¡Yo lo vi morir! ¡Esa noche! ¡¿PODRÍA EXPLICARME PORQUÉ ESTÁ AQUÍ?! —Me sorprendí al escuchar lo alto que subí mi voz—
Snape dejo de sujetarme y se dio la vuelta. Pude apreciar las marcas de sus manos sobre mis muñecas.
-Potter, Potter... —Dijo con tono burlón— ¿Podría repetirme qué es lo que le dije en su primer año de Hogwarts?
-¿Harry Potter, nuestra nueva celebridad? —Respondí— Obviamente él no era el único que podía jugar.
Se acercó a mi oído... -No juegue conmigo, Potter. O tendrá que atenerse a las consecuencias. —Dijo mientras dejaba un pequeño mordisco por mi lóbulo— Me estremecí, era una sensación nueva y lo peor fue que me gustó.
-Y-o... —Gemí por tal acción— ¡Yo no estoy jugando con usted! —Finalicé— No podía apreciar su rostro pero apuesto que tenía su estúpida sonrisa al escucharme emitir aquél sonido.
Mientras se alejaba... -De todos modos, usted tiene problemas de aprendizaje ¿Qué me hace creer que usted recuerde lo que ya pasó hace años? —Dijo irónico el mayor—
Me dirigí hacia la puerta, estaba harto de tanto sarcasmo. ¿O la verdadera razón era porque sentía una sensación de hormigueo por mi vientre y esta bajaba? —Snape me tomó por la cintura y no me dejó terminar la acción—
-¿Qué cree que hace, Potter? ¿Le di permiso para que pudiese salir? Parece que no. —Decía mientras se acercaba— Me estaba acostumbrando a esto. ¿Podría acostumbrarme? ¿Quería acostumbrarme?
Se acercó a mi rostro y comenzó a susurrar -Ustedes están aquí para aprender la sutil Ciencia y el arte exacto de hacer pociones. Muchos dudarán que esto sea magia. No espero que lleguen a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes, el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de las venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentidos... —Me acarició la cintura y me pegó con fuerza a él—Puedo enseñarles cómo embotellar la fama, preparar la gloria... Ponga atención en lo siguiente, Potter —Susurró— Hasta detener la muerte. —Finalizó separándose y dejando mi cintura tranquila—
Intenté decir algo. Eso me había dado calor. Abrí mi boca, pero al segundo la cerré, no pude decir nada, las palabras no brotaban y mi mente sólo recordaba a Snape susurrando en mi oído. ¡Esa maldita voz!
Snape me analizaba, con su molesta sonrisa, como si hubiese dejado de comer por meses y después le dieran un platillo. Y sino quedó claro esto. Yo era ese platillo.
-¿Potter? —Rompió el silencio— ¿Su magnífica mente ya fue utilizada? ¿Ya sabe la razón del porqué estoy aquí? O en verdad me hará explicarle la diferencia entre vivo y muerto. —Fijó sus penetrantes ojos en los míos—
-Poción. —Respondí—
-¡Bravo, Potter! Me ha dado una pizca de esperanza en el mundo mágico. —Dijo con su clásico sarcasmo—
-Usted me entregó... Esos recuerdos. Usted me salvó por años, usted amaba a mi mad...
-Sí y No. —Me interrumpió Severus fastidiado— -Potter... Yo no estaba enamorado de su madre. Ella fue mi mejor amiga sólo eso. Lo demás fueron órdenes de Dumbledore. Yo sólo las seguí. Él no contaba que Voldemort intentaría matarme y menos que Nagini lo hiciera. Pobre viejo. —Susurró— Irónico ¿no? La gente sólo aprecia las cualidades de una persona cuando está muerta. Es una lástima que yo no estaba del todo muerto. —Enarcó una ceja—
-Pero bueno, Potter. Cambiemos de tema. Eso ya pasó ¿Cómo dicen los muggles? ¿Pasado pisado?
Asentí. -Profesor, sobre su aspecto... Me sentía nervioso sobre esto. En realidad, no sé porqué lo preguntaba, Snape siempre me pareció interesante aún a sus 38 años. Pero él se abrió conmigo contándome aquello. Así que no creo que haya problema.
-La poción que tuve que ingerir me hizo aproximadamente 10 años más joven. —Me explicó con expresión tranquila. Pero a los segundos su mirada era diferente— ¿Usted también se masturba pensando en mí, Potter? Como sus demás compañeros lo hacen —Preguntó sin ninguna vergüenza—
Me sonrojé debido a eso. Y me retiré un poco. -¡No! —Grité— Profesor, creo que la poción también le dio arrogancia. —Dije confiado— ¡Mis felicitaciones, Profesor! Ahora tenemos algo en común. Dije eso ya que Snape durante todos estos años había hecho énfasis en mi "arrogancia".
Snape soltó una carcajada y no pude reprimir mi sonrojo por esta. -Tu cara dice lo contrario, Potter. En mi defensa... Siempre he sido arrogante. —Se acercó a mí esta vez no dañando mi espacio personal—
Y volvió esa cara que me hacía sonrojarme cada vez que abría la maldita boca.
-¿Y Cuéntame, Potter? —Lo miré con atención gesticular la pregunta que venía— -¿Cuénteme desde cuando le gustan los hombres?
Me quedé perplejo. Él... ¿Él sabía que yo era gay? Nadie más sabía. Ni siquiera yo lo sabía hace meses, sino fuese por aquel chico que apareció en ese bar donde me gustaba ir.
*FLASHBACK*
Era sábado. Estaba realmente aburrido así que me dispuse a ir a dar un paseo, eran las diez de la noche. Y soy joven, puedo ir a divertirme al menos un rato... ¿no? Ya no tengo novia después de todo.
Llegué a un tipo bar en las calles de mi bella ciudad. Y entré en él. Pedí una piña colada sin alcohol, en el mundo muggle soy menor de edad. La señorita me sirvió la piña colada con una gran sonrisa. Era bastante linda, creo que sería una buena noche.
Sentí la mirada de una persona, como si estuviera analizando cada movimiento que hacía. Él se acercó y me extendió la mano, Era alto, unos 27 años, vestía de traje negro... Y su cabello era rubio. Le extendí mi mano y me pregunto si podía sentarse en mi mesa.
-Así que... ¿Menor de edad? ¿no? —Me dijo con una singular voz—
No pude evitar sonreír y Asentí.
Platicamos de todo, desde qué color era el piso hasta en si creíamos en vida extraterrestre. En medio de las conversaciones él me acariciaba la mano, o hacía comentarios que me ponían colorado inmediatamente.
Yo le dije que iría al baño. Y no vi que él venía detrás mío. Me acorralo en uno de los cubículos y agradecí que no hubiese nadie más ahí.
-Jean ¿Qué... —Fui interrumpido por su boca—
El beso era romántico. Tierno. Pero en un lugar bastante inapropiado, yo estaba disfrutando ese beso, él me tomaba por la cintura y por inercia coloqué mis brazos abrazando su cuello, él me acercaba más haciendo que nuestros cuerpos compartieran el calor que nos inundaba.
-Cr-e-o que deberíamos parar. —Dije algo apenado— Él se detuvo, me miró a los ojos con una expresión interrogante y yo me fui de ahí. Sin mirar atrás.
*FIN FLASHBACK*
Snape me miraba con una cara seria como si estuviese invadiendo mi mente. Fruncí mi ceño por instinto y dejé de hacer contacto visual. Él enarcó su ceja del mismo modo.
-Lo siento, Profesor. Pero eso es algo que no le concierne. Ahora, tengo que irme con... —Dije mientras abría la puerta cuando lo volví a mirar, él seguía observándome con su cara bastante molesta— O sin su permiso.—Finalicé—
Dejándolo ahí. Sin mirar atrás.
