(LEMON) Bajo su responsabilidad-Mental-, prosiga.
-Snape... —Susurré—
-Potter... —Alguien musitó en mi oído— Esa voz que tanto conocía... y el hormigueo que tanto extrañaba hizo su aparición.
Me sobresalté y me puse de pie. Mirando el rostro de ese hombre que me analizaba con esos ojos negros tan profundos, podía notar su ira, su enojo... Y algún otro sentimiento que no pude descifrar.
-Profesor... —Dije ocultando los nervios que sentía—
-Me puede explicar cómo es que me vienes a visitar cuando sabes que estoy vivo y cuando nadie tenía esa seguridad no pudiste venir. ¡Dime! —Gritó mientras se acercaba al muchacho—
Harry nunca antes había visto tan enojado a Severus, incluso más enojado que cuando el chico vio sus recuerdos mientras que este le enseñaba oclumancia.
-Y-o ten-ía miedo. —Ahí estaba tartamudeando, otra vez—
-¡¿MIEDO?! ¿MIEDO A QUÉ?! —Me empujo con brusquedad quedando como a él le gusta estar, al parecer. Estaba contra la pared de su tumba—
-¡Sólo no quería enterrar a otra persona, Snape! —Grité— -¡ESTABA CANSADO! ¡No quería, maldición Snape! —Incliné mi cabeza en el pecho de Severus— -¡Tenía tanto miedo! ¡Estaba asustado! ¡¿No entiendes?! —Y sin ningún aviso, comencé a llorar—
La mirada del ojinegro demostró lo vulnerable que lo hizo sentir aquél comentario del ojiverde.
Severus no sabía qué hacer. ¿Abrazar al chico? ¿Acariciar su cabello? ¿Poseerlo ahí mismo? ¿Qué es lo que se hace en esas situaciones? —Se preguntaba el ojinegro—Harry había acabado con ese enojo que tenía por verlo abrazando al Señor Weasley. Él no le gritaba al chico por haber venido cuando ya sabía que estaba vivo. Él sólo tenía ese sentimiento que se intensifico mientras las horas pasaban hasta que decidió seguir a Potter. Y aquí estaba frente a él viéndolo llorar, el-salvador-del-mundo-mágico llorando en su pecho. Esos sentimientos de poseer al muchacho fácilmente abortaron la misión. Sólo quería hacer sentir mejor a Potter.
—Harry repetía una y otra vez— -Estaba cansado. —Sollozaba—
Entonces Severus lo rodeó con ambos brazos y lo acercó a él, Harry colocó sus brazos en la cintura de Snape. El mayor le daba pequeños besos repentinos en la frente del muchacho mientras inhalaba cada olor que el ojiverde desprendía. Analizaba la respiración de Potter. Hasta que sintió que Potter se tranquilizó entonces se retiró y los ojos negros buscaron a los verdes.
-Me ha estado evitando. —Rompió el momento Severus—
-No, yo no te evito. —Respondió Harry prestamente el cual había dejado de llorar y se acomodaba sus anteojos—
Severus lo empujo hacía la pared de su tumba, aprisionándolo. -Potter, no fue una pregunta... Fue una afirmación. Usted me ha estado evitando.
Harry lo miro a los ojos -Tienes razón. Se sorprendió al escuchar lo que había contestado. Lo hizo por inercia. ¡Esos malditos ojos! —Pensó—
Severus puso su maliciosa sonrisa en su rostro, y se acercó al oído del muchacho. -Hoy te vi abrazado de alguien, Potter.
—Harry tragó saliva para no emitir ningún sonido—
-Y-o sí... sí.
-¿Sí? ¿Sí qué? —Preguntó Severus mientras mordía la barbilla del muchacho—Le parecía excitante notar que tenía cierto control en Harry.
Harry suspiró le gustaba sentir esas mordidas y le respondió a su Profesor -Sí, yo estaba abrazando a mi a-m-i-g-o. —Hizo énfasis en ese término— ¿Pero por qué hacía énfasis en eso?¿Le importaba que el Profesor tuviese conocimiento que sólo eran amigos? ¿Tenía que importarle?
-Tienes agallas, Potter. —Dijo Severus mientras recorría con su lengua el cuello del muchacho—Harry inclinaba su cabeza para más placer... Se sentía nublado por lo que le provocaba el ojinegro. -Debes saber... —Snape le susurró al oído— -Que no me gusta que... —Le mordió el lóbulo—-Toquen lo mío. —Deposito un beso en su barbilla que segundo antes había mordido—
Harry abrió los ojos al escuchar esto.
-Sev-eruss yo no so-y tuy-o. —Aún cegado por las acciones de Snape—
Snape lo observó y entrecerró sus ojos. Tomó al muchacho por la cintura y lo volteó con fuerza. La espalda del muchacho estaba en contra de éste, el mayor tomó las manos de Potter para colocarlas contra la pared lentamente. Severus pegó sus caderas contra el trasero del menor mientras devoraba el cuello con pequeñas mordidas que hacían que Harry no pudiera gesticular ninguna palabra, sólo emitía sonidos que salían sin previo aviso de su boca. Para Harry era tarde no podía detener eso y no quería hacerlo.
-Eres de mi propiedad, Potter. —Metió su mano dentro del pantalón del muchacho, acariciando su bulto por encima del boxer mientras lamía su cuello hasta llegar a su oído, notó que el miembro del ojiverde palpitaba pidiendo más atención—
-¿Tan precoz, Potter? —Dijo sarcástico—
-Es tu maldita culpa. —Contesté reprimiendo mi jadeo—
Severus sonrió en el cuello de Harry y comenzó a morderlo, le gustaba sentir que el cuerpo del muchacho se estremecía con sólo un toque. Le gustaba que el chico se defendiera... pero sabía que él tenía el control. Harry ya no podía pensar, estaba nublado por la suavidad de la mano de su Profesor en su miembro.
-Vuelve a decir que no eres mío, Potter. -Atrévete —Susurró—-Mientras bajaba los pantalones del muchacho-
-S-e-ver-us est-amos en un panteón e-n tu tu-mb —Dijo con un suspiro Potter sin poder terminar esa frase ya que Severus tomó su miembro ahora sin ninguna tela de por medio, Acariciando la punta de éste hacía movimientos circulares simplemente con la punta de su pulgar, lentos, suaves e intermitentes. Se escuchaban pequeños sonidos que emitía Harry y alimentaban a Severus mientras que el mayor sonreía en el cuello del muchacho—
-Eso lo hace más excitante, Potter. —Dijo mientras seguía con sus movimientos anteriores notando liquido pre-seminal brotando, el muchacho estaba bastante excitado y el mayor estaba logrando su objetivo—
-S-ev... —Jadeé— Esos movimientos tan lentos me estaban matando
-Dime qué quieres, Potter. —Lamió mi cuello—
-Más... Po-r fav-or —Humedecí mis labios—
Severus sonreía al ver mi desesperación mientras tomaba todo mi falo para intensificar, haciendo movimientos más rápidos, jalando y presionando mi miembro, sentía que me iba a caer al sentir la sensación que invadía mi cuerpo pero Sev sostenía mi cintura con fuerza. La mano del mayor ¡dios! Parecía que conocía su miembro desde años atrás. Hacía todo lo que excitaba al muchacho. -Severus gruñó- Parece que algo se interpuso en su camino y comenzó a desabrochar los botones de la camisa de Harry como pudo... hasta que cayó al suelo. Severus depositaba mordidas por toda mi espalda importándole poco que alguien pudiese verlas. Él me estaba marcando como suyo. Reclamándome. Siguiendo con sus movimientos de mano que me inundaban de placer.
-Sev-russs... —Jadeé pidiendo que lo hiciera más rápido, estaba apunto de llegar—Pero Severus se detuvo.
-Aghhh —Grité frustrado—
-Di que eres mío. —Ordenó volteando al chico para que lo mirara— -Sólo así continuaré. —Susurró con su estúpida sonrisa al ver mi cara roja—
-¡Dilo! —Gruñó Mordiendo mi barbilla—
-¡Soy tuyo! —Grité con un suspiro—
-Siempre tan dócil, Potter. —Susurró besando mi mejilla—-Te haré sentir tan bien que lamentarás haberme evitado este tiempo. —Musitó atrevidamente—
—Mordí mi labio con fuerza viendo sus ojos más negros de lo habitual—
Él tomó mi rostro y me besó con deseo, con lujuria, devoraba mi boca sin ningún cuidado. Lamió mi labio inferior pidiendo permiso para que su lengua pudiese entrar y yo no iba a prohibirle nada. Su lengua recorrió toda mi cavidad y yo quería hacer lo mismo. Nuestro beso se intensificó, nuestras lenguas peleaban a muerte y ninguno se rendiría fácil. Me sentía a desfallecer cuando él rasguñaba mi espalda y me sujetaba para más contacto. Yo lo abrazaba por el cuello. El ojinegro era despiadado y brusco, rasguñó mi espalda hasta detenerse en mi trasero y presionarlo. —Severus gruñó como si estuviera conteniéndose— Me tomó de la cintura y me volteó a mi antigua posición. Escuché cómo bajaba su pantalón y metía dos dedos en mi boca para que yo pudiera lubricarlos. Bajó sus dedos hasta mi entrada mientras recorría con su lengua mi cuello. —Los metió bruscamente—
-Aghh —Chillé—
-Tranquilo, Potter, Tranquilo... —Susurraba en mi oído— Moviendo ambos dedos, haciendo círculos con ellos, empujándolos y superando cada nervio que pudiese tener. Lamiendo mi cuello y bajando hasta mi espalda. Cuando notó que comenzaba a acostumbrarme a ese par... Los sacó con fuerza.
-¡Sev! —Gemí— Sentí que algo me faltaba, quería que Severus siguiera.
Severus mordió mi oreja y tomó su miembro embistiendome sin ningún cuidado. Tragué saliva y cerré mis ojos, estos se humedecieron con tal acción. -Duelee —Chillé—
-Respira, Potter. En unos minutos pedirás por más. Lo prometo. Y pellizco mi pezón derecho para distraerme del dolor que sentía.
Se quedó unos segundos dentro de mí, esperando a que me acostumbrará pero no se contuvo mucho. El mayor sacó todo su miembro y volvió a meterlo mientras presionaba mi trasero con una mano y me sujetaba de la cintura con la otra —Grité por esa acción—El ojinegro se sentía sofocado y fascinado por la estrechez del muchacho.
Comenzó a adentrarse en mí y con cada embestida aumentaba su movimiento de cadera. El gruñía mientras posaba su manos sobre mi trasero. Yo había olvidado el dolor y un estremecimiento delicioso recorrió mi cuerpo cuando llevó su mano hacía mi miembro y comenzó a masturbarme, lento... tan lento que cumplió su promesa.
-¡Se-veru-s más! —Jadeé—Severus no dudo en acatar mi petición haciendo que mi cuerpo y el de él se coordinaran en un movimiento único. Mi trasero pegaba contra su cadera con fuerza, haciendo una sinfonía hermosa en mis oídos. Mis manos colocadas en la pared intentando no caer, mientras mi respiración era inestable.
-S-ev no ag-uanto más... —Gemí—
-Córrete para mí... —Dijo con voz casi audible—
Severus aumentó el ritmo de su mano en el miembro de su alumno, viendo como el cuerpo de Harry se arqueaba e inclinaba su cabeza diciendo incoherencias y emitiendo sonidos debido a su espasmo. Sintió cómo se saciaba y sonrió al escuchar el grito de Harry, el menor había llegado a su clímax. Fue testigo de como sus movimientos se volvieron más erráticos y necesitados. -Harry seguía perdido por el placer que sintió hace unos segundos, se sentía tan bien escuchar los gruñidos que su Profesor emitía-
Severus encajando sus uñas en la cintura del muchacho... se corrió dentro. Harry se sintió invadido por lo que expulsaba el profesor y luchaba por mantenerse de pie. Severus recargó su cabeza en la espalda de Harry disfrutando la sensación al liberar la excitación. Duraron unos segundos en esa posición esperando que sus respiraciones se controlaran. Severus sacó su miembro del interior del muchacho mientras buscaba algo y con un movimiento de varita limpió todo lo que habían expulsado. Harry gimió cuando el mayor retiró su miembro, tomó su cintura y le dio la vuelta.
-¿Te arrepentiste, Potter? ¿Te arrepentiste de haberme evitado? —Mirando al ojiverde sonrojado y con mechones en su frente pegados por el sudor—
El Ojiverde besó a Severus él no quería responder. Era obvio ¿no?
El mayor acariciaba las marcas que le había hecho con sus uñas en la cintura. Harry no quería interrumpir ese beso, pero el ojinegro le ahorró el trabajo.
-Tenemos que irnos. —Dijo Severus mientras se subía sus pantalones—
-Sí, yo... tomaré mi escoba. —Harry abotonando su camiseta y subiendo sus pantalones aceleradamente—
Severus sonrió al ver a Harry nervioso. Lo tomó por la cintura cuando éste ya estaba vestido. Le dio un beso que sólo duró algunos segundos y se acercó a su oído...
-Debes recordar que eres de mi propiedad, Potter. —Harry se sonrojo al escuchar lo posesivo que ese comentario sonaba—
Severus se alejó del muchacho, desapareciéndose por ese cementerio.
—Harry lo vio irse—¿Lo acababan de hacer en un cementerio? Esto definitivamente era peor que hacerlo en un baño de un bar. Pero con Severus era distinto... esto le parecía tan normal.
Antes de irse de ese lugar, se acercó a la estatua de Snape que estaba en frente de la tumba y acarició un pétalo de la rosa blanca que había dejado.
-Adiós, Profesor. —Susurró—
Despidiéndose del Severus Snape que vio morir.
