Hola ^. ^, Aquí les traigo el segundo capítulo de esta loca historia, espero les guste.

Aclaración, en cursivas y comillas el idioma de los huargos…huargunes o lobones, como deseen llamarlo.

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Capítulo 2

¿Esposos?

El calor quemaba sus pieles, bañándolas con sudor y un tono cobrizo. Hiccup arrojaba leña al fuego para después correr por agua y moldes. El acero se fundió, los herreros le vaciaron con cuidado, pequeños balines comenzaron a cuajar, las municiones estaban listas.

-ah, bien chico, ahora a afilar las espadas, toma esa roca y comienza.

-sí señor.

Gobber miraba sorprendido al chico, por un momento creyó que no podría mover el cuerpo debido al ejercicio de ayer, pero, parecía más resistente delo que aparentaba. Incluso se movía con más agilidad que los otros, que apenas si aguataban la leña.

-Hiccup, lleva estas provisiones a las torretas, debemos abastecerlas cuanto antes.

-sí señor.

Je, ese joven de verdad le agradaba obedecía sin chistear. Con la ayuda de sus colegas Hiccup cargo la carreta y comenzó su marcha.

Los hombres construían puestos de vigilancia, rodeando su pueblo, otros construían murallas y fosos, todo esto era nuevo para ellos, jamás se habían enfrentado a otro poblado y era raro que los animales salvajes se acercaran, pero. Hace dos años, desde que apareció esa extraña neblina, todo cambio, animales de sus ganados perdían y en ocasiones sus compañeros, los cazadores les buscaban pero parecía que se los había tragado la tierra.

-Hiccup ¿A dónde vas?

-llevo las provisiones a las torretas, Gobber me lo ordeno.

El chico se detuvo en la salida del pueblo, frente a los leñadores de la vez anterior.

-Ese herrero idiota ¿Cómo se le ocurre mandarte solo?

-ah, se nota que el calor ya le frio los sesos.

-espera aquí muchacho, mandaremos a alguien contigo.

Hiccup aceptó gustoso, la verdad también le daba miedo ir el solo al bosque. Los hombres se adentraron en la aldea, buscando a los compañeros que enviarían. El pecoso se puso a jugar con las riendas, esperando a sus compañeros, los puestos de vigilancia estaban lejos y eran varios a los que tenía que ir.

¡Brrrr!

Un escalofrió recorrió su columna, los bellos de su espalda se erizaron y una gota de sudor resbalo por esta. Nervioso se giró al frente, solo se encontraba crecido pasto y más al fondo unos árboles que daban inicio al bosque; la respiración del chico aumento, tenía el extraño presentimiento de que alguien le miraba, fijo la mirada en los troncos…buscando.

-¿Qué? ¡No! ¡Debes estar bromeando viejo!

La nada melodiosa voz de Snoutlout lo saco de su trance, el pelinegro venia acompañado de su par de sanguijuelas y su padre, el leñador Tom.

-suficiente Snoutlout, van a acompañarlo y ayudarle en sus tareas ¿entendido?

-no lo hare, no pienso ser niñera de este debi…

Pero su padre no le dejo terminar, lo tomo de la solapa y le levanto hasta su altura, miren que le sacaba tres cabezas.

-escúchame bien, tú haces lo que yo diga, por algo soy tu padre y tu jefe, van a ayudar a Hiccup en las entregas, no tenemos tiempo para sus estupideces, debemos reforzar las entradas al pueblo y todos van a cooperar, te guste o no ¿quedo claro?

El chico afirmo con la cabeza, mientras gruesas gotas de sudor resbalaban por su mejilla.

-ahora márchense, aún hay sol y les dará tiempo de regresar antes de que oscurezca, no se demoren en el bosque y cuídense…todos.

El leñador se alejó, aun había cercas que construir. Los jóvenes miraron con odio a Hiccup, el chico desvió la mirada, aguantando la risa, no sería buena idea provocar a sus compañeros, treparon la carreta y comenzó el viaje.

Al salir miraron con miedo al bosque, el viaje fue silencioso, Snoutlout y los demás no tenían ánimos para molestar a Hiccup y el pecoso no tenía ánimos para soportales. Aliviados llegaron al primer puesto, por increíble que parezca los chicos le ayudaron a descargar, entre más rápido mejor, dejaron las provisiones y se alejaron. Para su suerte los vigías les informaron que los habían visto salir, ya que la torreta contaba con una excelente vista y que les vigilarán desde ahí hasta la siguiente, esto los tranquilizo, parece que Gobber no era tan torpe.

Pese a esto Hiccup no dejo de sufrir delirio de persecución, el joven continuaba con el extraño presentimiento de que algo le seguía…solo a él.

-¿Cuántos puestos faltan?

-solo dos

-menos mal, esto es aburrido.

Avanzaban por un sendero espinoso, lleno de arbustos muertos y rocas, los caballos caminaban despacio y la carreta se mecía con brusquedad.

-¡diablos! ¿No hay un camino mejor? ya me duele el trasero con tanto golpe.

-cállate Tuffnut ¡maldita sea renacuajo! ¿No puedes ir más rápido?

-no, es un camino pedregoso y empinado, si presiono a los caballos las ruedas se pueden despedazar o los caballos se podrían romper una pata

-genial, nos llevas a paso de tortuga en un lugar infestado de lobos.

-¿Qué? ¿Los cazadores no se ocuparon de limpiar esta zona antes de poner un puesto de vigilancia?

-lo hicieron, mi padre y los demás se aseguraron de no dejar ningún lobo cerca de aquí…eso espero, lo último lo susurro más para sí que sus compañeros.

-hey miren, se ve la torreta.

La construcción de madera se levantaba frente a ellos, esto les tranquilizo un poco…sin embargo.

-e…ey…chi…chicos.

Fishlegs miraba asustado los matorrales, las ramitas se movían de forma inusual, en especial porque no había viento. El rubio pego un brinco al ver al arbusto sacudirse.

-¡Hey! ¿Qué diablos te pasa?

-¡Ahí! ¡Ahí!

El chico señalaba l lugar, sus compañeros se asustaron, Hiccup detuvo la carreta y se giró a ver. Snoutlout y Tuffnut tomaron sus armas, pero…la naturaleza se quedó quieta.

-no veo nada ¿y tú?

-tampoco

-je, este imbécil, de seguro algún conejo movió el arbusto y el idiota se asustó.

Los jóvenes comenzaron a reírse de su amigo, que inmediatamente se sonrojo. Hiccup lanzo un vistazo, pero de verdad no se veía nada, el chico estaba por reanudar el camino…

"Ahora"

"no, espera un poco"

"ya"

El pecoso se giró asustado ¿Quién estaba hablando? No eran sus compañeros, ya que estos seguían con la burla al rubio. Sacudió la cabeza y le ordeno a los animales continuar, su miedo ya le hacia oír cosas.

Los caballos avanzaron, pero con un paso muy lento e intranquilos, meneando la cabeza de un lado a otro.

"escapan"

"no, solo les daremos un poco de ventaja"

"Si, es más divertido si corren"

El corazón del chico se aceleró, giro a todos lados buscando a los dueños de esas voces tan graves. Sus ojos se enfocaron en uno de los arbustos, el más grande, las ramas estaban secas y grisáceas, sin rastros de hojas, se entrelazaban creando una barrera de metro y medio, todo se veía normal salvo…

-¡tsk! ¡tsk!

El chico apresuro la marcha, los caballos obedecieron, temerosos. El ajetreo alerto a sus compañeros, que no tardaron en agarrarse de los bordes de madera.

-¿Qué diablos te pasa tarado? no dijiste que no debías correr.

-a la izquierda, susurro, -lobos.

Asombrados, sus compañeros se asomaron al lugar.

-¿Dónde están? yo no veo nada…mmm…es por ese enorme arbusto pardo.

-no es un arbusto.

"¡AHORA!"

Tres enormes huargos brincaron de los matorrales y comenzaron la persecución. Los caballos relincharon asustados, las ruedas giraban a gran velocidad, golpeándose con las piedras, poco a poco empezaban a astillarse.

-¡Ahhhh! ¡Maldición!

Los chicos entraron en pánico, la adrenalina se disipo en su cerebro, tomaron las lanzas y comenzaron a arrojarlas, por desgracia tenían un tino pésimo.

¡AHUUUUUUU!

Brincaron una zanja que casi les tira.

-ten sujeta las riendas.

Hiccup cedió las riendas al gemelo, el chico se desplazó hasta el final de la carreta y tomo un poco de pólvora, lleno una bolsa de cuero y le coloco una mecha, decidido le arrojo. No creo una gran explosión, pero si logro prender los matorrales al costado de los lobos. En segundo el abultado pelaje de los lobos se prendió en llamas. Los animales se detuvieron y comenzaron a rodar, intentando apagarse.

Hiccup aprovecho la oportunidad, el chico freno la carreta y libero a los caballos.

-¡rápido, monten, será más fácil huir!

Snoutlout y Tuffnut no tardaron en obedecer, cada uno monto un caballo y se dio a la fuga. Solo quedaba un corcel, por lo que Hiccup y Fishlegs tendrían que compartir. Por desgracia el rubio era un completo imbécil en lo que respecta a la equitación, intentaba subir pero los nervios le traicionaban, su pie resbalaba del estribo una y otra vez. Hiccup corrió en su auxilio y le ayudo a trepar, desgraciadamente el rubio tiro muy fuerte de la rienda y ocasiono que el caballo comenzara a girar. En uno de sus giros la pierna de Fishlegs se impactó con la mandíbula de Hiccup y lo mando al suelo, el caballo salió despavorid, con un Fishlegs aferrado a su silla.

Hiccup se levantó adolorido, mirando aterrado como el caballo se alejaba.

"GRRRR, TÚ"

"Maldito humano"

Sin saber cómo esquivo el zarpazo y comenzó a correr, directo a los arbustos, de nuevo corría por su vida; gracias a su complexión logro desplazarse entre las ramas, aunque si recibió algunos raspones en mejillas y brazos. Los lobos le seguían, destrozando los troncos. Salió de esa muralla de madera y se echó a correr, internándose en el bosque; esquivaba los árboles, tenía unos enormes deseos de voltear, pero no quería chocar contra un tronco, corría en zigzag, alejándose cada vez más, exhausto termino escondiéndose detrás de un enorme roble, podía escuchar los latidos de su frenético corazón, respiro profundo intentando controlarse, temeroso se asomó por un costado del árbol, todo se veía tranquilo, parece que les había perdi…

Las imponentes figuras de los huargos aparecieron en lo alto de la colina, Hiccup cubrió su boca para no gritar por ayuda, observo como los lobos comenzaban a olfatear, dos de ellos se pararon en los arboles buscando su aroma.

Se desplazó despacio al siguiente tronco y así, al otro y al otro, asomándose de vez en cuando para ver a sus perseguidores, los lobos seguían su aroma y avanzaban con rapidez. Con pasos torpes llego al final de ese laberinto de troncos, del lado izquierdo una cuneta, a la derecha, un camino recto directo al rio, se armó de valor y hecho a correr.

Dos lobos pardos se entretenían buscándole por los árboles, el mayor había desaparecido.

¡CRACK!

Se escuchó el crujir de una vara, las orejas se levantaron cual periscopios, sus amarillentos ojos se clavaron en la delgada figura que se desplazaba a unos metros delante de ellos. Las patas no tardaron en pegar la carrera, elevando los restos de hojas y varas a su paso.

Salió a trompicones de la tierra y se dirigió a la encrucijada, si tenía suerte encontraría ayuda en un rio.

"te tengo"

El tercer lobo salió de la nada; se había separado de sus amigos para buscar a la presa, logrando ver cuando esta salía de un tronco,, por suerte se encontraba cerca. El lobo tumbo a Hiccup en el suelo, con un rápido movimiento tomo al chico de la bota y le arrojo a la cuneta .

Hiccup rodo por el suelo, raspando gran parte de su cuerpo, la pierna le sangraba debido a la dura mordida, asustado, se arrastró hasta la pared, sus ojos se abrieron al ver acercarse a los otros dos, lo tenían acorralado cual conejito.

"maldito humano, lamentaras el habernos quemado"

"te voy a arrancar la piel de tajo"

"yo quiero sus pulmones"

Sus ojos se abrieron asustados, genial, por el susto se había vuelto loco, podría jurar que esos lobos… ¡hablaban!

"hora de comer"

El lobo rojizo se arrojó contra él. Hiccup cerró los ojos aterrado, mientras se hacía bolita en el suelo.

¡AHUUUUUU!

Un aullido más grave se escuchó, una enorme sombra cayó sobre ellos, interceptando al lobo rojizo. Las bestias rodaron por el suelo, lanzándose mordidas y zarpazos. En una voltereta el lobo negro sujeto del cuello a su adversario, rasgando su pelaje, apoyo el peso en las patas traseras y arrojo a su compañero. Sin perder tiempo la bestia ébano se colocó frente al asustado humano, de forma protectora.

"agh, que diablos te pasa ¿Por qué me atacas?

"oye imbécil, esa es nuestra presa, devuélvela"

"cierto, hazte a un lado, consigue tu propia comida"

Los tres huargos se acercaban amenazantes, pero el lobo negro no se inmuto, se plantó firme y comenzó a pelar los dientes.

"largo, él es mío"

"nosotros lo vimos primero es nuestro"

"aléjense, no dejare que le hagan daño"

"grrr, dánoslo o te acabaremos"

"no… no permitiré que dañen a mi esposo"

La declaración dejo sorprendido a los presentes, en especial al asustado humano que entendía todo.

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Hasta aquí, espero que el capítulo les gustara. Muajaja, que declaración tan fuerte, ese Toothless no se anda por las ramas.

Nos leemos en el siguiente.

Besitos y buenas noches, o días, o tardes, dependiendo la hora en que lo lean…aun así, besitos.