Hola, les traje la actualización de esta loca historia, espero les guste.

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Capitulo tres. Deber.

"Esta gema mi pequeño, es tu corazón, algún día el destino te dirá cuando entregarla"

Fueron las palabras que el mayor le dijo a su cachorro mientas forjaban la alhaja a las faldas de un volcán.

Los huargos no eran tan diferentes a los humanos, Vivian en manada, poseían sus propias cuevas, cuidaban de sus cachorros, les gustaba cazar juntos, con algunas excepciones. Tenían sus propias costumbres, así como los humanos, jamás se metían a bañar tras comer una oveja, para desparasitarse comían pasto, nunca cazaban con la luna azul ni se apareaban, etc, etc.

Pero una de sus costumbres, la más solemne, era la entrega del corazón. Cuando el pequeño huargo (a) cumplía los trece años, sus progenitores le ayudaban a forjar una gema muy especial, aquella que entregarían a su pareja, su corazón. Una gema diseñada por cada huargo, hecha con materiales específicos y míticos y bañada con su sangre, directa del pecho, era todo un rito su forja y el significado el más valioso. Con esta gema la pareja unía sus almas, se volvían uno solo, hasta la muerte.

Para Toothless esa gema era muy preciada. En su sociedad cuando un lobo la entregaba, no solo le entregaba su amor, entregaba también su alma, todo de él. Habían pasado más de cien años desde que la forjo, en todo ese tiempo no encontró a nadie digno para dársela, y ahora, por un descuido…

"¿estas bromeando?"

Pregunto uno de los huargos pardos.

Toothless negó con la cabeza, sus compañeros le miraban sorprendidos… ¿un humano?

"si es verdad ¡que muestre tu corazón!" exigió el cobrizo.

Los ojos tóxicos se clavaron en el humano, que contemplaba atento la escena.

"ya los oíste, muestra el collar… ¡ahora!"

Hiccup dio un brinco aterrado, el chico tembló al ver como el enorme huargo negro se le acercaba, no tardo en reconocerlo, era el mismo lobo que le persiguió la otra vez…y la cicatriz en el ojo lo afirmaba.

La afilada trompa se incrusto en su pecho, bañándole de saliva y…sangre. Con trabajo, Toothless logro sacar el collar. La gema brillo y la imagen de la luna les deslumbro por unos segundos.

"ahora me creen"

Los huargos se acercaron despacio, admirando la gema. Pelear por una presa no era mal, muchos lobos lo hacían, pero… ¡atacar a la familia! eso si era malo, terrible. A diferencia de los humanos, los huargos no se atacaban entre familia y ese chico lo era, al ser la pareja de otro huargo se convertía en un familiar.

"en nuestra defensa ¡Tu humano nos atacó primero!"

"cierto, mira quemo nuestro pelo"

"también evito que devoráramos a nuestras presas…yo tengo hambre"

La bestia ébano bufo molesta, les hizo una señal para que se acercaran, pero lejos del humano no deseaba que este escuchara.

"suban a las rocas y sigan de frente, en los arbustos espinosos, a la izquierda, encontraran una torre humana, en las escaleras hay un bocado, dos más arriba y un gordo en los arbustos de la derecha, apenas iba a comer cuando les escuche, por lo que están intactos"

"tsk, y lo divertido de la caza"

"ya corrieron lo suficiente ¿no?"

"mmm, está bienpor cierto…tu humano"

"lo reprenderé, nos acabamos de unir y aun no le explico las reglas, lo lamento"

Los lobos aceptaron, se despidieron y comenzaron su trayecto, no sin antes darle a Hiccup una mirada de pocos amigos. La bestia ébano no le tomo importancia, después de todo les había arruinado la cacería, como a él la comida, se acercó al chico y olfateo la herida de su pata, no era tan seria, con unas lengüetadas quedaba…pero ahora.

-¡ahu!

El lobo paro a trompicones al humano, comenzó a empujarle al bosque, amenazándolo para que no huyera. Hiccup le miraba asustado, su pierna le dolía, por lo que intentar escapar no era opción, pero eso no era lo que le asustaba, no, lo que más le asustaba es que podría jura que ese lobo, y los anteriores, hablaba ¿Cómo diablos es que le entendía? acaso ya se volvió loco, o peor…ya estaba muerto y fue a para al infierno.

"debes cuidar a tu pareja mi pequeño, de todo y de todos, es tu deber como alfa"

Fue la recomendación y orden de su padre tras recibir el collar. Toothless lo entendía, su padre era muy sobreprotector con su familia y pareja, siempre cuido de su madre y hermanos, Toothless tenía dos hermanos mayores con los que no se llevaba bien, pero eso es otra historia.

Pero… ¿Qué hacer cuando la pareja no la escogiste tú?

¡Ah! si no se hubiese puesto a jugar en esas hojas ahora no estaría en este problema, soltó un ligero gruñido, asustando al humano que caminaba frente a él, podría matarlo y olvidarse del asunto, hacer como que nada paso, pero…él era muy respetuoso de las tradiciones de su raza, no podía ignorarlas y, de ser así le habría matado desde la mañana.

Toothless acudió ese día a la aldea, dispuesto a recuperar su collar, no se acercó mucho ya que los humanos estaban alerta, rondo las inmediaciones y trepo a uno de los árboles para ver mejor, pasadas algunas horas encontró al chico, este se acercaba en una pequeña carreta, iba a salir cuando fue interceptado por otros humanos, se quedó en el árbol mirándoles fijamente. Para su mala suerte el joven salió acompañado de otros tres. Paso toda la mañana siguiéndoles, esperando poder acercarse y tomar a su presa, pero esto no funciono , cada que llegaban a una de esas torres se encontraba más rodeado de humanos…mmm…interesante, parece que seguía un camino recto, directo al rio.

Realizo unos cálculos y se apresuró, conocía esos lugares y sabia de una de esas torretas ubicada cerca de un acantilado, si contaba con suerte le interceptaría ahí.

Avanzo rápido hasta la torreta, se desplazó silencioso. En la construcción se oían voces, se escondió entre la maleza cuando escucho la madera crujir. La mirilla se abrió y un hombre bajo por las escaleras, alegando algo sobre no hacer trama; pego su cuerpo al pasto y se preparó para atacar. El hombre termino de orinar, acomodo su pantalón y se dispuso a regresar a su juego de cartas, pero no llego, una fuerza le tumbo al piso mientras una poderosa mandíbula cortaba de tajo su grito de ayuda. Arrastro el cuerpo hasta un arbusto y se preparó para entrar, si tenía suerte almorzaría antes de que su presa llegara.

-ja,ja,ja, esperen, también voy al baño, no hagan trampa.

Otro humano bajaba, no perdió tiempo y se abalanzo contra él, incrusto sus garras en el pecho y utilizo el cuerpo como escalón para ingresar al interior de la torreta.

Los hombres gritaron al verle, pero no tardaron en responder, uno de ellos le disparo. La bala rozo su pelaje, Toothless brinco a la mesa y de un zarpazo desarmo al pobre humano, el compañero de este le ataco con una oz, pero el metal solo se incrusto en la madera de la mesa, Toothless brinco a una de las paredes, la uso como apoyo y se abalanzó contra el hombre, aterrizo en su espalda la cual comenzó a destazar, las garras de incrustaron en la piel destrozándola, partió costillas y perforo pulmones.

-¡Maldito!

¡ahuu!

El humano golpeo su cadera con la culata del arma, magullando su cuerpo, más golpes le siguieron, siendo recibidos por su espalada. Esto lo hizo enfadar, se giró de golpe parándose en sus patas traseras y sujetando el arma, sorprendiendo al humano, clavo las garras en el abdomen y lo empotro contra la pared, tiñéndola de rojo, después mordió su cuello y cerceno la cabeza, humano insolente ¿Cómo se atreve a tocarlo?

Dejo caer el cadáver y recobro la compostura, no era bueno perder la cabeza, ya más relajado era momento de comer, pero…

Apenas iba en su primer bocado cuando una punzada en su pecho le detuvo, el sentimiento de que algo no iba bien lo embargo. Comenzó a inspeccionar el lugar, tal vez dejo un humano con vida, sus ojos no encontraron nada, salvo los destrozos y cadáveres…tal vez afuera, bajo de un brinco e inspecciono el lugar…nada.

Pero la presión en su pecho no desaparecía, incluso, aumentaba, algo estaba pasando. Guiado por sus instintos se echó a correr al bosque, buscando. El relinche de unos caballos lo detuvo, por lo que se ocultó en algunos arbustos. Sus ojos se abrieron al ver a los jinetes, ese humano acompañaba a su presa, pasaron un par de minutos y otro jinete apareció, el humano delgado y rubio, otros cinco minutos más y el tercer jinete, aunque este parecía más un bulto, espero pero nada, su pesa no aparecía.

Sin saber por qué se echó a correr en esa dirección, dio con la carreta abandonada, percibió el olor del chico y…de otros huargos... ¡Demonios!

Se adentró en el bosque rogando llegar a tiempo, trepo a unas rocas para ver mejor…ahí estaba su presa, sus ojos se abrieron asustados al ver como uno de sus camaradas le tomaba de la pierna y lo arrojaba. Sus patas se echaron a correr, no dudo y se arrojó en su defensa…después de todo era su deber.

ahuch!

Hiccup se quejó al caer al suelo, la pierna comenzaba a doler, el chico pego un brinco cuando el lobo comenzó a empujarle con la trompa, ordenándole avanzar.

"no te quedes ahí" "camina"

Toothless le levanto por las malas, no era un buen momento para parar, posiblemente los demás humanos vendrían en su búsqueda y él no estaba de ánimos para otro encuentro. El agua del rio se escuchó, para desgracia de Hiccup los pescadores no iban tan lejos. La bestia trepo unas rocas y le ordeno seguirle, amenazando con matarlo si se negaba; con mucho trabajo el pecoso avanzo, resbalando en varias ocasiones debido a la humedad y textura de las rocas. Llegaron a una cueva, oculta, el lobo le ordeno recostarse y esperar.

El humano le vio marcharse, su cerebro aun no procesaba lo que ocurría, parece que ese animal le había salvado la vida y… después lo secuestro, pero…tal vez estaba muerto y se encontraba en el transcurso al más allá, eso le explicaría por qué entendía lo que decía, aunque…entonces la pierna no debería doler… ¿cierto?

Despacio se recostó en esa cama de ramas y hojas secas, golpeo su mejilla intentando despertar, esto tenía que ser un sueño, un absurdo y disparatado sueño…no, no…tenía que salir de ahí.

Apenas se acercaba a la entrada cuando el lobo apareció, Hiccup retrocedió espantado, cayendo de trasero en la cama. Toothless le miraba molesto, el animal regresaba con dos conejos en su trompa, los dejo caer al piso y después le arrojo uno al chico.

"come " fue la orden.

El roedor cayo a los pies del pecoso, su grisáceo pelaje estaba teñido se carmín en un costado, las náuseas lo embargaron, por lo que giro el rostro intentando calmarse. Pero la mala experiencia no termino ahí. Podía escuchar como la piel del conejo se rasgaba, como la sangre se mezclaba con la saliva del can, como los huesos eran triturados por las poderosas mandíbulas, como la carne descendía por el gañote de aquel ser. Asustado se giró a verlo. El huargo comía tranquilamente a su presa, sin mirarle, pero… ¿Por qué escuchaba sus movimientos?

"¿quhegh ocughree?" preguntó el lobo con el hocico lleno.

Es…Esto…no…era…no es…ay no…estaba soñando.

"¿Qué pasa?"

Toothless miro asombrado al humano…se había desmayado.

Se acercó despacio para comprobar que aun siguiera con vida, ok, su pecho subía y bajaba, ende no estaba muerto. Lo arrastro con la trompa al centro de su cama, después le contemplo por unos minutos….mmmm…muy flaco y enano, tenía ojos bonitos que le recordaban al bosque y sus facciones infantiles se veían adorables, muy apetecibles, el olor a vainilla que desprendía era agradable y su vos no era tan molesta, como la de algunos humanos…o huargos. Camino al otro conejo y le devoro, total el humano no le quería, al terminar salió a vigilar su territorio.

Trepo las rocas y se quedó mirando el firmamento. No podía hacer nada, por los gestos y el comportamiento del humano parece que…la unión ya estaba hecha, era de esperarse, anoche fue luna llena. Ahora no le quedaba más que aceptar lo que el destino le impuso. Ese humano era su pareja, le gustara o no, ya solo le quedaba cumplir su deber como alfa y protegerlo…mmm…bueno, pudo ser pero, le pudo tocar el pelinegro feo o el gordo inútil.

Se estiro en la roca, contemplando el cielo. Eso le enseñaría a no jugar con los objetos importantes.

La tarde termino y la noche se hizo presente, bañando al cielo con sus estrellas.

Un suspiro cansado broto de su boca, mañana sería un día largo…comenzaba su vida marital.

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Y se acabó, los leo en la siguiente actualización y mil gracias por leer.