Capítulo 13

"¡mmm, esto sabe delicioso! jamás creí que la comida se pudiera mezclar de esta manera ¡eres un genio Hiccup!"

-gra…gracias, que bueno que le gusto.

"ya cállate "

-¡Toothless!

"ah, Toothless sigue igual de enojón que siempre"

El huargo mayor hizo un puchero, que a Hiccup le pareció tierno, mientras a Toothless molesto e infantil, pero no podía decirle nada o su queridísimo esposo lo regañaría, por lo que no le quedo de otra más que seguir desayunando.

Hiccup no negaría que se sorprendió cuando Wodensfang llego a su casa, la verdad es que casi le da un infarto. Su querido esposo acababa de salir a cazar algo para la cena, cosa que agradeció enormemente ya que aún se encontraba avergonzado por lo que ocurrió, no le desagradaron las "caricias" incluso le encantaron, pero aún se sentía inseguro y confundido…estaría bien, digo, Toothless era un huargo, un lobo y él…

Se sentó un rato mirando a su cabrita comer…y si la naturaleza se equivocó, que tal y él tenía que haber nacido como lobo, después de todo nunca se sintió a gusto en la aldea, rodeado de tanta gente y a la vez tan solo.

La temperatura comenzó a descender y el joven se apresuró a prender su fogata, sus ojos recorrían su nuevo hogar, no era tan cómodo como su vieja casa pero, ahí se sentía más seguro y querido. Una sonrisa adorno su rostro, la cueva era grande con un arroyo privado, una amplia y cómoda cama hecha con pasto seco, pero fresco, una salida de emergencia y un pequeño corral en la esquina. Je aun recordaba la cara de Toothless cuando le dijo que conservarían a los animales y tenía prohibido comérselos, ja, casi le da un infarto. Se acercó para verificar que tenían agua y comida, tomo un huevo y cerro el corral.

Al darse la vuelta las gallinas comenzaron a cacaraquear como locas, la pequeña cabrita lloraba y se movía de un lado a otro. Hiccup estaba por entra a calmarles cuando un ligero escalofrió recorrió su espalda. Podía escuchar una respiración pesada y pisadas, justo en la entrada.

Las flamas iluminaron las paredes, una sombra muy grande se aproximaba, era la sombra de un Huargo. No era Toothless ni Grump o Meatlug, ya que los animales no se asustarían así, conocían a sus amos. El chico pego un brinco al ver entrar a un enorme Huargo de color marrón.

El lupus avanzo despacio, deteniéndose a media cueva, a la orilla de la fogata, miró fijamente al humano antes de comenzar a olfatear el lugar, no se equivocó el aroma de Toothless estaba impregnado ahí. Sus ojos se abrieron sorprendidos cuando vio el corazón de su hermano colgando del cuello de ese humano. Había escuchado algunos rumores, uno de su clan se había unido a un humano, quien diría que fuera Toothless.

"Buena noche"

Saludo cortes inclinando la cabeza. Hiccup le miro asustado, pero no dudo en responder.

"perdona mi atrevimiento al entra así, me llamo Wodensfang, es un placer ¿tú eres?"

-Hi…Hiccup, mi nombre es Hiccup.

"mucho gusto Hiccup ¿vives aquí?"

-sí, esta es mi casa, mía y de mi esposo, se apresuró a aclarar.

Wodensfang sonrió, entonces si era verdad.

"dime Hiccup, Toothless es tu esposo ¿verdad?

-sí, así es…tu…lo conoces… ¿acaso le paso algo malo?

La angustia se apodero de él, recordaba la noche en que ese otro huargo aparición en su hogar, llevando su medicina e informándole que Toothless estaba en problemas, sus ojos miraron las heridas de su visita, estaba herido. Esto lo asusto mucho.

"no lo creo, es fuerte y sabe cuidarse bien, pero de ser así tú lo sabrías, después de todo es tu compañero, dime ¿crees que esté en peligro?"

El pecoso lo medito unos segundos antes de negar, no sentía la angustia como lo sintió aquella vez.

-no, no creo que esté en peligro.

"me alegro"

-pe…perdona Wo…Wo…em

"Wodensfang, me llamo Wodensfang"

-lo siento, perdón Wodensfang, no quiero sonar grosero pero ¿que necesitas?

"¿Toothless nunca te ha hablado de mí?"

La pregunta tomo desprevenido al joven, que no tardo en negar.

"ah, ese ingrato, ahora me ignora, pero antes no me dejaba ni un segundo, se la vivía pegado a mi como vil sanguijuela, ingrato"

Hiccup le miraba confundido ¿conocía a Toothless?

"Bueno Hiccup, déjame decirte que yo soy hermano de Toothless, uno de sus hermanos, el de en medio, el más bonito y carismático" se jacto el lobo.

Hiccup abrió la boca sorprendido. Ok, si cambiabas el color de pelaje y aclarabas sus ojos…si se parecían. Los dos tenían la trompa muy afilada, adornada la nariz con ese lunar gris Oxford, con sus orejitas bien paradas y una larga cola, de patas muy anchas adornadas con filosas garras.

-lo…lo siento, no lo sabía, perdón.

"no te preocupes, la culpa la tiene ese costal de pulgas por no decirte…y dime ¿Dónde está mi hermano?"

-salió a cazar, no debe tardar.

"ya ¿te molesta si lo espero? estoy algo cansado y tengo sed ¿puedo?"

-claro, adelante.

El chico se hizo a un lado y le dio permiso para caminar hasta el arroyo. El huargo camino despacio, cojeando de una pata, miro de reojo el lugar, Toothless tenía un buen gusto…mmm, y por lo que se ve ya preparaba su reserva para el invierno, esa cabrita se veía suculenta. Los ojos de Hiccup le seguían, preocupado por sus heridas.

-perdón ¿Qué le sucedió? está muy herido.

"por favor háblame de tú, y esto, solo fue un ligero contratiempo durante mi casería, nada de qué preocuparse"

Wodensfang comenzó a lamer sus heridas, la verdad si dolían…y mucho.

-Espera un minuto.

El pecoso corrió a buscar algo entre sus cosas, si bien era consciente de que la saliva de los huargos poseían algunas propiedades curativas, a él le gustaba hacer sus pomadas, para golpes, torceduras, raspones artritis, calambres enfriamiento, lleve su pomada Mariguanol, diez pesitos solamente, no la pague de…em, perdón me deje llevar, eso pasa cuando escribes en el metro*/*. Bueno ustedes entiende, su pomadita milagrosa. Tomo un trapito y se acercó a su cuñado.

-¿puedo?

Wodensfang le miro uno segundos antes de aceptar, se sentó en sus cuartos traseros y permitió que Hiccup limpiara su hermoso pelaje. El humano se sorprendió al ver el corazón de su cuñado (me refiero a la gema, no sean mal pensados), era un dije muy diferente al suyo. Parecía una lengua de fuego, como esas que se mostraban en las pinturas de los santos, de color rojizo y con grietas naranjas, incrustado en un pergamino de plata. Lo miraba asombrado, sería el suyo…o el corazón de su pareja. Era consciente de que los huargos intercambiaban su gema cuando decidían entrelazar su vida, la verdad había estado pensando mucho en ello…él tenía que darle algo similar a Toothless ¿no?

"es el mío, aun no encuentro a la hembra indicada"-hablo leyendo la mente de su cuñado- "tal vez en la próxima primavera tenga un poco de suerte, no crees"

-seguro, ya llegara.

Hiccup le sonrió y continuó con su labor de enfermero. Wodensfang le veía enternecido, era la primera vez que veía a un humano tan cerca…sin intentar matarlo. La verdad Hiccup era muy mono, con sus mejillas regordetas adornadas con esas manchitas, sus ojos verdes tan cálidos y hermosos como el bosque y ese aroma a nardos y vainilla. Parece que Toothless había hecho una buena elección, pero la verdad no le sorprendía, su hermano siempre sabía lo que quería. Cuando Hiccup termino le regalo una pequeña lamida como muestra de agradecimiento, una caricia muy común entre los huargos, lo malo fue que lo hizo justo cuando su hermano iba entrando.

Tuvo que esconderse detrás de Hiccup, ya que después de la sorpresa inicial Toothless se le fue encima por atreverse a lamer a su esposo. Por fortuna el pecoso logro protegerlo, jalándole las orejas a su esposo por tratar mal a las visitas.

"¡bájate de ahí, ese es mi lugar!"

"pero Toothless, no ves que estoy herido, no seas cruel"

"me vale, o te bajas o…"

Toothless! Wodensfang no le hagas caso, puedes dormir ahí.

"¿enserio?"

-claro

"así ¿y dónde vamos a dormir nosotros?"

-aquí

Hiccup extendió una manta junto a la fogata.

"por supuesto que no, te puedes volver a enfermar si duermes en el piso y eso no lo voy a permitir"

El rubor cubrió sus mejillas, adoraba que lo cuidara tanto…pero exageraba

-no lo creo, solo será una noche y tu estarás a mi lado, no pasare frio y…

"Toothless tiene razón Hiccup, no te ofendas pero ustedes los humanos son muy delicados, por favor, ocupa la cama"

Con todo el dolor de su corazón, y un llanto fingido, Wodensfang se bajó. Toothless no tardo en correr a su preciado lugar.

-pero tu estas herido

"no importa, jamás me perdonaría si te enfermas por mi culpa" con lagrimitas en sus ojos.

-pero.

"carajo Hiccup ya vamos a dormir"

Los ojos verdes miraron enojados a su esposo, como podía ser tan desconsiderado. Su vista viajaba de un lado a otro…tal vez si…

-¡buenas noches!

"¡descansen!"

"¡GRRRRR!"

El huargo negro veía con odio a su hermano y…pareja. Al final fue Toothless quien termino recluido en la manta…solo. Hiccup y Wodensfang compartirían la cama; el pequeño ya se había hecho bolita enrollado en su mantita roja, Wodensfang ya se encontraba roncando. Una venita se posó en su frente. No dudaba de Hiccup ni de su hermano, pero le molestaba compartir a su esposo, si no eran los mocoso era su propia familia. Cerro los ojos y se durmió, ya mañana correría a patas a su pariente…por si se lo preguntan Hiccup no lo dejo.

***…***…***…

"¿un humano raro?"

"si, muy raro, la verdad es que era tan fuerte como yo"

"ja, a lo mejor te has vuelto débil Wodensfang"

-¡Toothless!

"te digo que no, incluso desprendía un aroma raro, no olía a humano, peo tampoco a animal…almenos no del todo, también vestía raro, no como los aldeanos, este tenía una especie de sabana negra enrollada en su cuerpo, o algo así"

Sus familiares se miraron entre sí, preocupados por la descripción.

"¿estás seguro de que no eran aldeanos?"

"te digo que no, ese sujeto era algo distinto"

-¿crees que sean ellos?

Hiccup miraba preocupado a su compañero, esto le daba mala espina.

"hey chicos ¿Qué sucede?"

El lobo negro no tardo en contarle lo ocurrido, sus dos encuentros con esos extraños monjes y…también su pelea con el oso, algo le decía que ambos casos se encontraban mezclados. Wodensfang lo escuchaba atento, ya había oído rumores extraños sobre algunos animales del bosque, los cuales se comportaban raro.

"¿informaste a los jefes del clan?"

"no, no me pareció necesario en ese momento…creo que me equivoque"

"lo mejor será pedir una reunión, ya casi es luna llena, por lo que no creo se molesten en adelantarla, iré a verlos, intentare convencerlos para que accedan"

"está bien"

"bueno, es momento de que me retire, las heridas ya casi no duelen, no sé qué me pusiste Hiccup pero gracias"

-por nada

"cuídate mucho, gracias por tu hospitalidad y comida, si en algún momento necesitas ayuda solo aúlla y llegar lo más rápido"

-je, je, gracias.

Toothless veía, ligeramente molesto, a su hermano estaba muy cerca de su esposo, en su opinión.

"si tengo suerte nos veremos muy pronto, en la reunión. No te preocupes, estoy seguro de que les vas a agradar ya que eres muy lindo, cuando termine te llevare a la cascada cristal, es muy bonita te va a encantar.

-¿cascada cristal? ¿Reunión? espera ¿quieres decir que yo también tengo que ir?

"por supuesto, eres el esposo de mi hermano, es tu deber ir, ahora eres parte de nuestro clan"

-pe..pero, ese lugar estará lleno de huargos, que tal y me quieren comer.

"no te asustes, está prohibido atacarnos entre nosotros nadie te lastimara, aparte si alguien lo intenta yo me encargo de protegerte"

-enserio… ¡muchas gracias!

Esto era el colmo, Hiccup era su esposo, no de él, si alguien lo iba a defender seria él, no su hermano. Miro molesto a Wodensfang, que no tardó en darse cuenta que estaba metiendo la pata, pero le encantaba hacer rabiar a su hermanito menor.

"em, bueno yo me voy, los veré en la plaza, adiosito"

Solo para molestar le dio una rápida lamida a su cuñado, para después salir corriendo como alma que lleva el diablo, antes de que Toothless le pescara.

"cabron, ya vera cuando le ponga las garras encima"

El huargo bufo molesto y comenzó a rascarse, la comezón le había regresado, culpaba al mal rato que su hermano le ocasiono. Hiccup se sentó a su lado y le ayudo, era tan divertido que Toothless le celara, la verdad solo le siguió la corriente a su cuñadito porque le encantaba que su compañero se mostrara sobreprotector con él.

Llego la noche y un coro de aullidos inundo el bosque, Wodensfang lo había conseguido, el concejo llamaba a una reunión de emergencia.

*****…..*****…..*****…..*****…..*****…..

Hiccup caminaba junto a su esposo y amigos, los cachorros se habían quedado en su casa a cuidar a sus "mascotas" y a que los infantes estaban exentos de esa reunión. En el trayecto se encontraron con otros huargos, que veían receloso al menor, pero se tragaban sus protestas al ver el corazón de uno de los suyos resplandeciendo en el pecho del chico. Salieron del bosque y se encaminaron hasta una gruta en un área casi desértica, Hiccup jamás había ido tan lejos.

Estalactitas y estalagmitas brillan cual antorchas blancas, indicándoles el camino, el chico admiraba las formaciones rocosas producidas por la erosión, alguna formaban figuras monstruosas y otras más graciosas, una parecía un conejito.

"por aquí"

Toothless se separó del resto de la caravana, sus compañeros le seguían. Avanzaron entre rocas porosas y de colores cobrizos, bajo ellos se veía a los huargos que subían por las resbalosas piedras. Las paredes contaban con una gran cantidad de sal, por lo que brillaban cual diamantes, se encontraron con algunos dibujos rupestres y dos ojos de agua, tomaron un poco, sabia deliciosa, tan limpia y pura.

Al llegar a la cima se encontraron con una enorme plataforma circular bajo ellos, rodeadas por una especie de gradas. A Hiccup le dio la impresión de estar contemplando la luna, la plaza brillaba con un aura plateada, con algunos pequeños cráteres, tan hipnótica y reconfortante, tras ella una enorme "cascada" que se perdía entre el cielo y tierra, rodeada por enormes cristales de sal que brillaban como estrellas.

Los huargos comenzaron a tomar asiento, murmurando. Ellos se encontraban arriba, alejados del bullicio, pero podían ver perfectamente y escuchar mejor.

"¡AHUUUU!"

Se escuchó un potente aullido, cinco huargos aparecieron, de una abertura a un costado de la luna, caminando lento y deteniéndose en la mitad.

Dos de ellos eran ancianos, una pareja de huargos con el pelaje plateado, con enormes ojeras bajo sus ojos y arrugas en su frente y trompa, de estatura menor a las de sus compañeros, pero superior a la de un lobo ordinario. A su lado una hembra de color miel, imponente y orgullosa, su rostro adornado por una zarpazo en su ojo izquierdo, el cual se encontraba blanco, todo lo contrario a el orbe rosado de la derecha. Le seguía un lobo grisáceo, tan grande como ella, de pecho blanco y con la trompa negra, con ojos miel y un colmillo sobresaliente. Pero el que más llamaba la atención era un lobo negro, más grande que sus compañeros, con un pelaje alargado y brillante, su pecho se veía muy trabajado (como los de un bóxer o pitbull), patas grandes y fuertes y dos enormes rubís adornando sus cuencas.

-¿Quiénes son ellos? pregunto bajito el humano

"son nuestros líderes, el conclave de los huargos lunares" respondió una voz a su lado

-¡Wodensfang!

"hola Hiccup ¿cómo estás?"

El lupus había aparecido de la nada, sabía que el amarguetiz de su hermano se mantendría alejado de las miradas curiosas e indiscretas, por lo que decidió ir a saludar, pero no se imaginó encontrar a otro par de lobos ahí.

"¿y ellos quiénes son?"

-eh…ah, él es Grump y su esposa Meatlug, son nuestros amigos, chicos él es Wodensfang, hermano de Toothless.

"mucho gusto"

El huargo les miro sorprendido

"de verdad ¿son amigos de Toothless?"

"Por supuesto, Tooth es el mejor amigo que tengo" Aseguro el bonachón de Grump.

Los ojos de Wodensfang se aguaron y las lágrimas no tardaron en salir, abrazo con fuerza a su hermano, cosa que lo descoloco.

"ah Toothless finalmente aprecias la vida, te casaste y hasta amigos tienes…al fin estas madurando y dejando tu amargada e inexistente vida, que felicidad"

El moreno sintió como su sangre hervía ¿Qué insinuaba ese cabrón? molesto lo arrojo lejos. Wodensfang no tardo en esconderse detrás de su risueño cuñado.

"hey Hiccup ¿vez al huargo negro que está al frente del conclave?'

-si

"ese es nuestro hermano mayor, Furius"

El pecoso lo miro asombrado ¿otro hermano? no tardo en detallarlo, la verdad se parecía mucho más a Toothless que Wodensfang, compartían el color de pelo y algunos rasgos en la cara, aunque Furius era más alto y se veía más fuerte que su esposo y esos ojos…

El miedo lo invadió cuando un par de rubís se clavaron en su persona.

Parece que el rumor era cierto, su pequeño hermanito se había unido a una creatura insignificante, soltó un ligero gruñido, ya tendría tiempo para hablar con su hermanito.

*****…..*****…..*****…..*****…..*****…..

Je, espero el capítulo fuera de su agrado.

La verdad iba a escribir en el otro fic, pero mi cerebro me dio para la continuación de este.

Finalmente Hiccup conocerá al clan, el nombre de Huargos de la luna sonó muy estúpido lo sé, pero es lo primero que pensé, aclaro este clan es algo así como una aldea, por lo que son distintas familias, no como los clanes tradicionales donde casi todos están emparentados, pero si se basan en algunas costumbres de estos.

Apareció Furius, el otro hermano perdido de Toothless. La verdad es que los muertes son mis dragones preferidos en todos los libros, por lo que tal vez meta a Merciless…pero aún no se en que bando.

El siguiente capítulo tardara un poco, ya que deseo actualizar el otro fic, pero les adelanto que Toothless se enterara de una noticia un tanto incomoda que lo dejara con la quijada en el suelo, no se lo pierdan.

Yusefan- Katse-LaRojas Muchas gracias por sus comentarios espero el capítulo les guste. Buen inicio de semana y nos leemos en el siguiente.