¡¿Y se cumplió?! Fira si actualizo, ¡el apocalipsis está cerca! Jajajajaja. La verdad estuve a punto de no actualizar, porque llegué de la universidad completamente molida y sólo quiero dormir, así que disfruten el drabble de hoy.

Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes (para mi desgracia)

Advertencia: AU. Faltas de ortografía que haya pasado por alto.

Día 2: Disfraz (Idea dada por Raquel Taisho)

Luces, cámara y… ¡SessKag!

Provócame

Kagome sentía demasiado calor, el sudor ya recorría todo su cuerpo cubierto de cuero y látex por el disfraz tan poco discreto que Ayame le obligó a vestir, aún seguía preguntándose como seguía haciéndole caso porque simplemente siempre que accedía terminaba en vuelta en situaciones poco gratas, como en ese momento que prácticamente todos los hombres la estaban desvistiendo con la mirada y uno que otro lo había intentado más directamente, lástima que sus golpes eran tan fuertes como una patada, agradecía que tanto Sango como Ayame le enseñaran como pelear, así que podía defenderse muy bien cuando era abandonada como en esos momentos.

Suspiró removiéndose incómoda en el traje tan ajustado, ¿qué tenían los hombres con los trajes de látex? Eran incómodamente apretados y se sentía, de verdad, desnuda. Aunque sentía que su traje de gatubela estaba demasiado escotado y Ayame le había prohibido subir el cierre más, y lo seguía preguntando, ¿por qué le hacía caso?

—Miren esto, acabo de ver una linda gatita, ¿qué dices de ir a usar esas garras en mi espalda?

Y aquí venía otro idiota, ¿y con qué confianzas le ponía la mano en la cintura mientras le hablaba en el oído? ¡Y su espacio personal! Con el ceño fruncido, pero antes de siquiera empezar abrir la boca sintió como éste se apartaba bruscamente y alzar la vista se encontró con unos hermosos ojos ámbares, quien sostenía al hombre que se le acercó momentos atrás sometido contra barra y un abrazo torcido en su espalda, eso sin duda iba a doler mañana.

—No deberías dejar que ese tipo de basura te toque —musitó una vez le soltó, ocasionando que el hombre saliera huyendo del lugar.

Ella sonrió, al ver como su impasible novio se tensaba al observarla a detalle, después de todo las ideas de Ayame si podían ser de utilidad de ves en cuando.

—Bueno —ella se acercó posando sus manos ansiosas en el pecho duro de su amado novio, logrando que se tensará aún más, sintió como las manos de él se cerraban en sus caderas—, me habías dicho que no ibas a venir a esta aburrida fiesta sin sentido, y me sentía tan sola —musitó aferrándose a los hombros masculinos y parándose en puntas para susurrarle todo eso.

Le escuchó gruñir contra su cuello descubierto y antes de poder registrar la situación acabo siendo arrastrada fuera del lugar, sonrió al saber cumplido su cometido, provocar a Sesshōmaru, se mordió el labio, estaba casi segura que alguna de sus amigas le había mensajeado para que fuera a buscarla, apostaba por Sango, y lo agradeció, en menos de media hora estaría enredada en las suaves y sedosas sábanas de Sesshōmaru.

Y lo mejor, se quitaría ese estorboso disfraz, pero muy efectivo, debe agregar.

Nos vemos mañana. Con amor.

FiraLili