Y vamos por el días 6, casi no lo logró, pero aquí está /0/
Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes (para mi desgracia)
Advertencia: AU. Faltas de ortografía que haya pasado por alto.
Día 6: Muerte (Idea dada por Raquel Taisho)
Luces, cámara y… ¡SessKag!
Decir: Adiós
Kagome entró corriendo a la sala de espera, tenía la respiración agitada después de prácticamente correr del automóvil hasta la entrada, pero al oír el pánico de su hija al contestar su celular no pudo hacer más que salir de su trabajo para acudir a ella.
—Sayumi —exclamó para que la joven de 19 años levantara la vista de sus manos, a la morena se le quebró el corazón al ver los preciosos ojos dorados enrojecidos por el llanto, se apresuró a sentarse junto a ella para abrazarla, y ésta se aferró a su madre mientras las lágrimas seguían bajando—. Ya, preciosa, ya, ¿has tenido noticias?
—No —su voz sonó estrangulada—, pero estaba mal, lo atropellaron y… y…
Kagome le dolió ver a su hija así, tan destrozada y vulnerable, muy distante a su pequeña decidida y fuerte que decía lo que quería cuando quería.
—Cariño, cariño —levantó su rostro para que la mirara—, estoy contigo, no importa lo que pasé yo estaré contigo hasta que digan cómo se encuentra Kitto, ¿de acuerdo?
Ella asintió mientras enteraba su cabeza en el pecho de su madre, los minutos pasaban y Kagome pronto se percató de que Sayumi se había quedado completamente dormida y no pudo evitar suspirar antes de colocar su cabeza encima de la menor; y así las encontró Sesshōmaru minutos más tarde, el mensaje de su esposa le había hecho volver de su viaje y llegar directamente al lugar donde se encontraba con su hija. Lo que vio era lo que evitaba desde que la sostuvo en sus brazos, el dolor pintado en el rostro de su hija, suspiró, pero antes de poder acercarse una mujer le intercepto para informarle que lamentablemente no fue posible salvar la vida del cachorro, una muy mala noticia considerando lo apegada que Sayumi se volvió con Kitto cuando se lo regalo Renard, y que por el mensaje que tenía de dicho joven estaba tomando el primer tren para regresar a Tokio. Caminó hacia ellas, Kagome levantó la vista.
—Amor —se sorprendió Kagome al verlo—, pensé que estabas de camino a Narita.
—Volví apenas recibí tu mensaje —se puso de cuclillas mientras apartaba algunos mechones azabaches y plateados de Sayumi—, llamé a InuYasha para que fuera.
—Ya veo —murmuró.
—No lo logró —Kagome entrecerró los ojos con dolor al oír la noticia y unas lágrimas se deslizaron por sus mejillas, él suspiró antes de tomar la muñeca de su esposa y depositar un suave beso en la palma—, haré todo los tramites, seguro querrá despedirse así que iré por su comida favorita, ¿puedes quedarte con ella?
—Sí… —musitó con un hilo de voz.
Sesshōmaru se reincorporó para besarle sus parpados húmedos.
—Todo estará bien, decir adiós no es un final.
Ella sonrió y abrazó con más fuerza a su pequeña. No, no lo era.
Nos vemos mañana. Con amor.
FiraLili
