Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes (para mi desgracia)
Advertencia: AU. Faltas de ortografía que haya pasado por alto.
Día 15: Enfermedad (Idea dada por Raquel Taisho)
Luces, cámara y… ¡SessKag!
Naomi
Sayumi entreabrió los ojos cuando oyó la puerta corrediza cerrarse con un click, vio a Renard sonreír suavemente antes de acercarse para besarla suavemente y depositar una bolsa de compras en sus manos.
—Lo siento, no quería despertarte —se sentó a su lado.
—Está bien, además ya tenía hambre —murmuró al abrir la bolsa y ver varios sándwiches perfectamente envueltos.
—Sería mejor que fueras a comer algo más consistente que sólo esto, ¿sabes? Yo podría quedarme.
La ambarina le sonrió con amor, antes de negar suavemente.
—Ya no me reconoce a mí, mucho menos te reconocerá a ti, cariño —murmuró frunciendo el ceño tratando que sus lágrimas no se derramaran por sus mejillas, él la abrazo—. Ya no podré cuidarla más, mamá ya ha pedido vacaciones para poder cuidarla y papá ha pedido trabajar desde casa a menos que sea muy urgente, todo está listo para llevarla a casa… aunque ya no nos reconozca.
Renard suspiró amargamente, en verdad, odiaba oír la voz tan apagada de su prometida, pero el Alzhéimer simplemente llegaba y era un duro golpe para toda la familia.
—La señora Naomi es una gran mujer, todos la cuidaremos, ¿sí? Puedes apoyarte en mí todo lo que necesites.
Ella sonrió de lado.
—Por algo eres mi prometido, ¿no?
—Y no lo será si no mantiene sus manos fuera de ti cuando yo esté presente.
Renard prácticamente se puso de pie de un salto cuando la voz de Sesshōmaru se dejó escuchar por la sala, el hombre era silencioso cuando quería.
—Señor Taishō, un gusto volver a verlo —musitó con respeto y algo de miedo, puede que ya llevará 8 años conociéndolo, pero si imponente figura siempre conseguía estremecerle.
—No puedo decir lo mismo.
—Papá —replicó divertida antes de levantarse e ir a abrazarlo, sintió como él la envolvía con fuerza.
—Disculpa la tardanza, pequeña —acarició su cabeza con cariño—, Kagome llegará pronto, ¿quieres que te llevé a comer?
Sayumi negó.
—Renard me pude llevar siendo el caso —musitó—, además —agregó al ver como su padre estaba a punto de protestar—, mamá seguro va a necesitarte.
Sesshōmaru suspiró antes de asentir.
—De acuerdo —miró a Renard que se prácticamente se puso firme—. Llévala a casa una vez terminen de comer y cuidado con que me enteré que no te fuiste de inmediato,
Sayumi rodó los ojos antes de abrazar una vez más su padre, se acercó a la cama de hospital y se inclinó para depositar un beso en la mejilla de su abuela.
—Te quiero, abue.
Este drabble tiene un tono ligero, porque en realidad no quería ahondar en lo que significa tener a una persona enferma de Alzhéimer, es muy agotador y en realidad, cansado, mi tía abuela sufre de ello y es desgarrador que al verte no pueda reconocerte y hasta sienta pánico, es en verdad una enfermedad muy dura para los familiares.
Nos vemos mañana. Con amor.
FiraLili
