Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes (para mi desgracia)

Advertencia: Semi-AU. Faltas de ortografía que haya pasado por alto.

Día 16: Genderbender (Idea dada por mí)

Luces, cámara y… ¡SessKag!

Mío

Kogame se quejó al momento de subir para salir del pozo, ya tenía más resistencia de antemano, pero cuando regresó por una semana a su tiempo, su entrenador le explotó de la forma más horrible del mundo y sus músculos protestaban al hacer esfuerzo, maldecía el haber accedido a recuperar el tiempo por sus enfermedades, a veces su abuela inventaba las enfermedades más extrañas y raras del mundo, su padre debería tranquilizarla y su hermana menor no ayudaba mucho en eso, estaba súper perdida con su reciente relación con Hito.

—Diablos —exclamó cuando su brazo fallaba cuando quiso impulsarse para salir, sin embargo, no sintió la sensación de caer, pues su muñeca fue rodeada.

Al alzar la vista se encontró con la mirada severa de su pareja, sonrió avergonzado, a pesar de que ya había pasado varios años aún no se acostumbraba a que ella fuera mucho, muchísimo más fuerte que él.

—Hola, Sess —murmuró avergonzado—, ¿viniste por mí?

—En realidad, pasaba por aquí y vi tu pobre intento de salir —replicó la yōkai sin interés.

Kogame suspiró, desde que fue creciendo su padre fue inculcándole como ser un caballero para las mujeres y demás, pero nunca le habló el cómo tratar a una de las yōkais más letales y hermosas de la era feudal, porque ella lo era, Sesshime era la lady del Oeste, la primera vez que se vieron fue cuando ayudo a Inuya a entrar a la tumba de su madre y casi acabó muerto al enfrentarse a la yōkai, de no ser por la espada que fueron a buscar no lo contaba.

Sádica.

Letal.

Y hermosa.

Eso nadie se lo iba a negar, su figura curvilínea, cabellos largos plateados y esos ojos mortalmente ámbares, se llevaron su respiración y corazón, pero acercarse a ella fue todo un reto ni que decir que salió muchas veces herido… hablando físicamente. Pero, miró a la yōkai que caminaba a su lado con la elegancia tan característica de la realeza, había valido cada cicatriz.

—Oye.

Él la miró.

—¿Qué suced-? ¡Ah! —no pudo evitar gritar cuando se jalado bruscamente para que él se inclinara y estar a la misma altura.

—Hueles a una humana, ¿por qué? —exigió saber.

—¿Qué? Pero si yo… —detuvo la negación cuando se acordó que la señorita Hōjō le había abrazado por unos segundos al ver que estaba sano, para después darle un montón de fruta y remedios caseros, pero eso fue hace 3 días, ¿cómo podía seguir oliendo? Pero mejor no tentar y ofenderla, su cuerpo por mi resistente que se hubiera vuelto, sus ataques seguían doliendo igual—. Creo que fue cuando estaba en mis clases, ahí debió pegarse el olor —ni loco le decía que le abrazaron.

Sesshime entrecerró los ojos antes de jalarlo una vez más para tener acceso al cuello masculino y morder, causando un sonrojó bastante llamativo.

—No lo olvides —musitó ella al soltarlo—, eres mío.

Y a Fira le encanto hacer esto, fue tan genial y extraño, por si se perdieron aquí se cambiaron los sexos.

Kagome= Kogame

Sesshōmaru= Sesshime

Hitomi (la enamorada de Sōta)= Hito

InuYasha= Inuya

Sé, pensé mucho los nombres (¿?) Las amo.

Nos vemos mañana. Con amor.

FiraLili