Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes (para mi desgracia)

Advertencia: AU. Faltas de ortografía que haya pasado por alto.

Día 20: Detective (Idea dada por Raquel)

Luces, cámara y… ¡SessKag!

Humanidad

—¡Se lo merecía! ¡Era una perra! ¡Sólo debió amarme a mí! ¡A Mí!

—Llévenselo —ordenó Sesshōmaru frunciendo el ceño mientras sacaban al hombre que confesó su culpa el asesinato de su pareja, vio cómo se removía intentando liberarse. Era un animal.

—Bien hecho, Taishō.

Él sólo agitó la mano con desinterés antes de levantarse de la silla y salir del cuarto de interrogatorios, llevándose la carpeta que contenía detalles de la víctima, la chica era muy hermosa y joven, siempre era una tragedia que alguien que apenas iba por los 22 años fuera brutalmente asesinada por los celos de su expareja, aunque éste intento dirigir las sospechas a la que era la actual pareja de la víctima, pero nada escapaba a sus ojos.

—¿Todo listo?

Él levantó la vista al encontrarse a su superior, un hombre que a simple vista parecía un viejo perezoso, pero tenía un manejo de las armas envidiable.

—Todo, señor Tōtōsai. El hombre ha confesado, el juicio será muy corto.

—Ya veo, es una verdadera desgracia, nuestro trabajo es bueno, pero siempre nos llaman cuando ya es tarde y hay un cadáver —el hombre tomó la carpeta y la hojeó antes de suspirar con cansancio—. Era muy hermosa y tenía esos ojos azules como-

—Me retiraré, creo que por hoy es suficiente —interrumpió, la cabeza empezaba a dolerle y sabía que el parloteo de Tōtōsai podría ser largo y estresante, no tenía que recordarle que ya era tarde para la víctima, pero podrían prevenir que alguien más acabara con el mismo destino.

—Oh, claro. Te veo mañana.

Sesshōmaru no respondió sólo se retiró del lugar, el camino a su departamento fue demasiado largo o así lo sintió, porque cuando entró al lugar estaba demasiado agotado, tanto física como mentalmente, estar en contacto con tanta maldad y perversión logra hacerle creer que los humanos se iban volviendo cada día más animales y que ya no quedaba nada de humanidad.

—A veces me pregunto porque sigo intentándolo —musitó al aire al dejarse caer contra el sillón y suspirar.

—Porque aún quieres creer hay algo bueno en ellos, que aún pueden volver.

Sintió como unas manos se posaban en sus hombros para hacer presión y luego moverse de manera constante y en forma circular, él se relajó ante el toque.

—Bienvenido a casa, amor —Sesshōmaru sintió como unos labios alcanzaban su mejilla y sus manos abandonaban sus tensos hombros para abrazarlo.

—Estoy en casa, Kagome.

Y ladeó la cabeza para besarla.

Nos vemos mañana. Con amor.

FiraLili