Disclaimer: InuYasha no me pertenece ni ninguno de sus personajes (para mi desgracia)

Advertencia: AU. Faltas de ortografía que haya pasado por alto.

Día 22: Que se queden "atrapados/encerrados" (Idea dada por Moon)

Luces, cámara y… ¡SessKag!

Escondidas

Kagome pensaba cual era la forma más rápida de morir, porque simplemente no iba a poder seguir viviendo después de lo que pasaba en ese mismo instante, ¿por qué había aceptado seguir la infantil petición de Rin? ¡¿Por qué?!

Y es que no tenía nada de malo jugar a las escondidas, la petición del juego aunque fue inmediatamente negada, la mirada de tristeza de la menor Taishō hizo estragos en su corazón por lo que decidió convencer a los demás, lo cual no resultó muy difícil después de mandarles su mirada de "voy a golpearlos", para que ellos asintieran rápidamente y para su sorpresa Sesshōmaru igual se unió, ella estuvo segura que él no podría negarse a algo que su hermana menor le pidiera, así que después de un rápido "piedra, papel o tijera", Miroku fue el perdedor y cuando su voz lleno la sala contando, todos fueron a perderse en la "casa" que era una mansión, hablando con la verdad, de los anfitriones.

Todo hubiera ido de maravilla de no ser porque eligió esconderse en lo que era un armario que ya estaba ocupado por Sesshōmaru y ahí empezó todo, meses atrás ella hubiera sonreído y se hubiera retirado para buscar otro lugar, pero descubrió que estaba perdidamente enamorada de él, por lo que cada vez que se encontraban ella acaba por balbucear y cometer alguna tontería, y fiel a su palabra lo hizo, que intentó dar marcha atrás lo que hizo que tropezara, él logró agarrarla de la cintura, pero el problema fue que ella seguía sosteniendo el pomo de la puerta y al jalarla, ella cerró completamente la puerta dejándolos a oscuras y muy cerca por el espacio reducido; y al intentar abrirla de nuevo para irse y que la vergüenza pudiera consumirla en otro lado, se dio cuenta que esta no cooperaba, estaba trabada.

Y así si llegamos a la situación donde se preguntaba la forma más rápida de morir mientras ocultaba su cabeza entres las manos, y él se limitaba a verla, pues sus ojos ya se acostumbraron a la penumbra.

—Lo siento, Sesshōmaru —murmuró.

—¿Por qué te disculpas?

—Porque es mi culpa que nos hayamos quedado encerrados y tengas que estar conmigo y-

—¿He dicho que me molesta tu presencia?

Ella alzó la mirada.

—¿Qué?

—Eso. ¿Te he dicho que me molestas?

Kagome negó casi con duda, antes de soltar un pequeño grito de sorpresa al sentir como fue jalada hacia abajo, cuando logró entender que pasaba su cara se fundió en rojo vivo aunque la oscuridad no dejaba que él lo apreciara totalmente, y es que Sesshōmaru había logrado sentarse para hacer que ella quedará a horcajadas sobre él, prácticamente sentada en sus muslos, ¿alguien podía salvarla?

—Sesshōmaru —murmuró casi temerosa.

Él puso casi perezosamente ambas manos en la cadera femenina, logrando sobresaltarla.

—¿Sí? —preguntó escondiendo una sonrisa casi depredadora, ella tembló.

—¿Por qué?

Y aunque la pregunta podría tomarse de muchas maneras, él sabía a qué se refería, no estaba ciego, sabía muy bien lo que provocaba en la morena; lo había descubierto unas semanas atrás y fue perfecto para él, pues ella siempre le llamó la atención y que ahora estuvieran encerrados era aún más perfecto.

—Porque estoy enamorado de ti y quiero que seas mías —él guio las manos de ella hasta su cuello, antes de deslizar las suyas por el curvilíneo cuerpo de ella su atraerla hasta que el espacio entre sus cuerpos se redujo totalmente—. Absolutamente mía.

Y si ella quería decir algo se perdió al igual que sus pensamientos cuando sus labios fueron tomados sin preguntar.

No.

Ella no se iba a quejar.

Nos vemos mañana. Con amor.

FiraLili